Editorial

Entre el bullying a Sendic y la buena noticia invisible

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Por Emiliano Cotelo ///

Fue un hecho ineludible en el análisis de esta semana.

El presidente Tabaré Vázquez decidió jugar fuerte en un problema que hasta ahora había apenas sobrevolado.

En una conferencia de prensa informal, cuando llegaba a un acto de inauguración de obras de una empresa privada, Vázquez cuestionó el “ensañamiento” que existiría con el vicepresidente de la República, Raúl Sendic, y consideró que las denuncias y las críticas que se le hacen conforman “el bullying más fantástico” que ha visto…

(Audio Tabaré Vázquez)

“Y lo que hay, y lo vemos todos los días, es que le pega uno y le pega el otro, y le pega el otro. Y lo levantan en el aire y le vuelven a pegar en el aire y cuando cae le pegan en el piso. Yo no estoy de acuerdo con eso. Que se investigue todo lo que haya que investigar, que se comunique todo lo que haya que comunicar, que se diga todo lo que hay que decir, pero …que se insista pegándole tanto a una persona, a mí, desde el punto de vista humano, me hace tener un sentimiento de rechazo”

(Fin de audio)

Vázquez remarcó que no está en contra de que se investigue o se informe, todo lo contrario, pero reclamó que eso se lleve a cabo con respeto y advirtió sobre los riesgos para el sistema democrático que implica la “autofagia política” que, entiende, está ocurriendo. También dijo que no se pronuncia sobre las responsabilidades de Sendic en las acusaciones que se le han hecho, que, agregó, recién quedarán confirmadas o descartadas cuando tomen sus resoluciones la justicia y el tribunal de ética del Frente Amplio (FA).

Quedó claro que aquello no fue una frase suelta ni una improvisación. Evidentemente Vázquez había preparado sus dichos que se extendieron por más de cinco minutos.

Casi al instante la grabación estaba circulando en los medios de comunicación y las redes sociales. Y desde entonces se la ha discutido mucho, por ejemplo acá en Las Mesas de En Perspectiva.
Los ángulos han sido muy variados.

Preguntas y más preguntas

Para empezar, ¿a quién iba dirigido el mensaje de Vázquez: a la prensa, a dirigentes de la oposición o a quienes cuestionan a Sendic dentro del propio FA?

Y luego, ¿estuvo bien aplicado el concepto de “bullying”? Ese fue otro punto de debate. Pero, aún aceptando el paralelismo, ¿lo que está ocurriendo con Sendic es extraordinario y particularmente destructivo o, por el contrario, es algo que puede pasar y pasa en la vida política y para lo cual quienes se dedican a ella deben estar preparados? ¿Qué está sucediendo hoy, por ejemplo, con Donald Trump, nada menos que el presidente de Estados Unidos, que se siente acosado por el “establishment” y por los medios de comunicación más poderosos de su país? ¿Y acá, entre nosotros, no le tocó algo similar a Luis Alberto Lacalle, luego que dejó la presidencia, con la famosa “embestida baguala”? ¿Y con Jorge Batlle y la infidencia no tuvimos, quizás, el bullying más largo de la historia?

Aparte, ¿Vázquez decidió lanzar esta reflexión porque las encuestas o el olfato político le indican que una parte de la población empieza a visualizar a Sendic como una víctima y a sus críticos como abusadores?

Por otro lado, ¿a qué se refería con el término “autofagia”? Con este trato que está recibiendo Sendic, ¿quién se está comiendo a sí mismo: el FA, el sistema político en su conjunto o, eventualmente, la sociedad uruguaya en general?

Un aspecto más: ¿Hay que interpretar las declaraciones Vázquez como una defensa de Sendic, como las leyeron en el entorno de éste, o, al revés, el gesto importante es que no quiso hablar del fondo del asunto y limitó su planteo a la forma en que se discute el tema?

Complementando ese interrogante, otro: ¿Con su salida ayudó a Sendic o, por el contrario, dejó en claro el deterioro en que ha caído su figura? Observen que, pese a que Sendic lo había desmentido hace pocos días (el 29 de junio en el portal Ecos), ahora Vázquez confirmó que en determinado momento le ofreció su renuncia.

¿Y por qué no aceptó la renuncia de Sendic? ¿Porque fue él el responsable de elegirlo como su compañero de fórmula cuando muchos en el FA discrepaban con ese nombre? ¿O porque prefiere tener a su lado a un vice muy desgastado antes que habilitar el ascenso a ese cargo de Lucía Topolansky o los nombres que la siguen en la lista al Senado del Movimiento de Participación Popular (MPP)? ¿O, tal vez, porque le sirve que exista un imán de golpes llamado Sendic, que distrae la atención de otros focos de problemas que puede tener el gobierno?

Paradoja

Esas son algunas, nada más, de las preguntas que yo escuché y leí en el ambiente político, el periodístico y el académico. Son, digamos, las consideraciones más serias que surgieron a partir de la intervención del presidente. Aparte, por supuesto, hay que agregar todo el cotilleo, las burlas, las bromas, los memes, los chistes y las groserías que, como era de esperar, se desparramaron en las redes sociales y en las conversaciones entre amigos y compañeros de trabajo.

O sea, el tema Sendic, ese que según Vázquez estaría sobredimensionado (y que en realidad a todos nos tiene bastante cansados), cobró nueva vida a raíz de su alegato y dio pie durante un par de días a más polémicas, buena parte de las cuales, además, castigaron al propio mandatario.

Mientras tanto, el acto al que él asistía esa mañana quedó absolutamente relegado. Se suponía que su presencia en el lugar iba a jerarquizar el comienzo de las obras. ¿Ustedes se enteraron de qué obras se trataba? Al día siguiente costaba mucho encontrar esa noticia que, en el mejor de los casos, aparecía brevísima. Nosotros apenas pudimos consignar los datos básicos en nuestro panorama de las 7 de la mañana del miércoles.

La inversión

Después averiguamos un poco más.

¿De qué se trataba?

Vázquez y otras autoridades nacionales y departamentales habían concurrido a la colocación de la piedra fundamental del nuevo centro de operaciones en Uruguay de Nestlé, la compañía de alimentos y bebidas más grande del mundo. El complejo, que requiere una inversión de $ 600 millones (unos US$ 20 millones al tipo de cambio de hoy), estará situado en el Parque Industrial Zona Este, en el kilómetro 24 de la ruta 101, en Canelones.

La empresa anunció que a partir de 2018 va a concentrar allí oficinas, fábrica y centro de distribución. Al disponer de todas las actividades dentro de una misma locación, se propone “crear mayores eficiencias y se impulsa el crecimiento del negocio, al tener mayor capacidad productiva”. La modernización de los procesos, según se prevé, “hará más efectiva la producción de café soluble, polvos achocolatados, premezcla para repostería y puré de papas”. “Las nuevas instalaciones contarán con tecnologías de punta, sustentadas principalmente en el consumo de energías renovables.”

La etapa que se viene, dice la firma, será positiva también “para sus 350 colaboradores, ya que se los capacitará en nuevos procesos” más aggiornados y controlados, “fomentando su trabajo en las mejores condiciones de seguridad, profesionalización y calidad de vida”.

Otro dato: en el período de la construcción se desempeñarán 170 personas, entre empleo directo e indirecto.

Parece una buena noticia. No se acerca al volumen de una planta de celulosa… pero sirve. Muestra la confianza en el país de una multinacional que decide poner dinero para modernizar su actividad local e incluso crecer y, en el corto plazo, genera decenas de oportunidades de trabajo en la construcción. Es una de esas inversiones que las comitivas presidenciales salen a buscar en el exterior. Ni que hablar que es una novedad muy importante para el departamento de Canelones y en especial para su nueva zona industrial, que viene tan dinámica últimamente, así que, supongo, es motivo de satisfacción para la intendencia de Yamandú Orsi y su equipo.

Sin embargo, de eso casi no se habló en las horas siguientes.

Esa novedad quedó eclipsada, lógicamente. El hecho llamativo era que el presidente de la República Vázquez se largaba hablar, con notoria premeditación, sobre un asunto tan controvertido como el de Sendic.

Pero además, como lo hizo antes de la ceremonia, los periodistas debieron salir al toque a trasmitir esa noticia, algo casi obligatorio en estos tiempos de comunicación online. Por eso, seguramente, varios de ellos terminaron descuidando su atención sobre la ceremonia y el hecho que motivaba la presencia de toda esa gente ahí.

Otras preguntas

Es discutible que Vázquez haya ganado con esta disertación sobre el presunto acoso a Sendic. Pero, aún suponiendo que calculó bien la relación costo-beneficio, ¿valía tanto esa jugada como para ensombrecer con ella una inversión privada que a cualquier gobierno le vendría bien destacar al máximo y más a este, en un momento todavía delicado de la economía nacional? En todo caso, ¿no había otra fecha u otro lugar para esa exposición?

Estas son otras preguntas que dejó este episodio.

Y yo las planteo teniendo en cuenta la cantidad de veces en que presidentes, ministros u otras autoridades critican a medios de comunicación por la forma como estos destacan, relegan o ignoran las noticias que favorecen a la administración.

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Emitido en el espacio En Primera Persona de En Perspectiva, viernes 07.07.2017, hora 08.10

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