Gobierno y UPM culminan primera etapa de negociaciones por segunda planta

El Gobierno y la empresa UPM firmaron ayer en la Torre Ejecutiva el contrato de inversión que establece los requisitos locales para una potencial inversión en una nueva planta de celulosa, la segunda de la finlandesa en el país. De esta manera se cierra la primera etapa de las negociaciones.

El contrato define los roles, compromisos y plazos de ambas partes, así como aspectos relevantes a ser acordados antes de la decisión final de inversión.

El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) Álvaro García, fue el encargado de abrir la conferencia de prensa.

(Audio Álvaro García)

Finaliza la primera fase de este proceso que comenzó hace un año y cinco meses aproximadamente. Esto abre las puertas al proyecto UPM 2, que sería la mayor inversión privada en la historia de Uruguay.

(Fin de audio)

García destacó que si la pastera se concreta, agregará 8.000 nuevos empleos (entre directos e indirectos) y aportará US$ 200 millones anuales en salarios. Se prevé que su funcionamiento traerá un aumento de dos puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

Según establece el contrato, a partir de hora el gobierno desarrollará la red ferroviaria y de carreteras mediante una licitación a largo plazo, para la construcción y el mantenimiento de la red, con una inversión total de U$S 1000 millones, y promoverá la concesión de una terminal especializada en celulosa con acceso ferroviario en el puerto de Montevideo para garantizar una salida confiable y competitiva a los mercados de exportación.

UPM, por su lado, realizará estudios de pre-ingeniería y procesos de autorización para su nueva planta, en la cual invertiría aproximadamente 2000 millones de euros (unos US$ 2.300 millones).

La Mesa de los Miércoles, con Juan Gabito, Guillermo Fossati, Gerardo Caetano y Teresa Herrera.

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9 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Me llevo dos cosas de este segmento:

    “Las salvaguardias de género son obligatorias en los contratos internacionales”. ¿Sí? ¿En virtud de qué normas?

    “Esta es una mesa de análisis, vamos a discutir ideas.” ¿Desde cuando Caetano es juez para evaluar las intervenciones ajenas respecto de si son o no pertinentes? Que se baje un poquito del caballo y vea las chicanas en su propio campo, demasiado arrogante.

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  2. Más allá de los argumentos de unos y otros pareció totalmente inadecuada la forma en que Caetano pretendió descalificar lo dicho por Gabito.
    No es una buena forma de discutir.

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  3. Lamentable las intervenciones de Caetano, no tiene autoridad ninguna dado que él cada vez que puede coloca su interpretación político partidaria aunque lo haga con una postura doctoral, me pareció una total falta de respeto a Gabito, se ve que estaba muy molesto por las observaciones que realizó y no supo discutirlas con altura, si alguien hace un comentario político partidario que molesta a otro, es parte del debate, que el FA criticó la mayoría de las cosas que hoy realiza lo sabemos hace rato, que además no admite críticas a sus posiciones actuales también lo sabemos y hoy Caetano jugó ese doble papel, bastardear los comentarios de Gabito, se compartan o no, tiene todo el derecho de hacerlo y molestarse porque se le critique lo antes criticaba el FA. Lamentable, con voz doctoral y una postura que se encuentra muy lejos del debate entre personas, me parece que quiere adoptar una postura de ser superior que no le va.

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  4. En cuanto a lo dicho por Gabito más allá de las posturas políticas me parece que es muy acertado el comentario de que es grave que un país se comprometa a modificar su normativa por lo negociado con una empresa, me hizo sentir en la época de las colonias, tendremos que modificar la legislación de acuerdo a lo que se negocie con la empresa extranjera, muy fuerte y lo otro de que más allá de una inversión es un modelo de desarrollo me parece acertado, capaz que por eso molestó tanto a Caetano.

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  5. Buenos días.
    Coincido 100% con Caetano en el sentido que la militancia política es un problema para las tertulias, muchas veces convertidas en tribunas bastante intolerantes. Más allá de las buenas formas en general, hay muchas veces desacreditación tan amable como despectiva del que piensa diferente, sea éste miembro de la mesa, los elencos políticos o de la sociedad anónima que conformamos los oyentes, y sobre los que tantas veces se sacan conclusiones que demuestran ligereza y conveniente obcecación (rara vez análisis). En el caso de UPM en particular, Gabito tenía ganas de decir lo que dijo y probablemente se le fue un poco el tema, se pasó de militante, pero digamos en su defensa que suele aportar enfoques interesantes, más allá que muchas veces no esté de acuerdo con ellos. Finalmente, en cuanto a Caetano, su irrupción en las tertulias tiempo atrás marcó un diferencial, subió el nivel de análisis, la mirada, creo que eso es obvio. Sin embargo, en los últimos tiempos se lo ha visto algo molesto por estos arranques de tribuna que suelen darse, y eso le ha quitado su envidiable e imperturbable capacidad de análisis. De seguir así, auguro que en poco tiempo se retirará de estas discusiones.
    Cordialmente,

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  6. Me he dado cuenta de que no lo conocía. Estoy ahora conociendo a Juan Gabito a través de sus comentarios de una mezquindad insoportable. ¡Vaya si pierde puntos –y votos– el Partido Nacional con políticos así!
    Caetano tiene toda la razón cuando lo pone en su lugar; y está muy por encima de él en todo sentido.
    Gerardo Caetano es persona muy seria, una persona prudente y juiciosa que antes de emitir opinión piensa y sobre todo estudia, profundiza, reflexiona y analiza. De esas virtudes no se encuentra mucho en las Mesas. Hay unos cuantos audaces que se atreven a hablar de cualquier tema. Sería deseable encontrar en La Mesa menos charlatanería, menos ceguera ideológica –hipocresía incluída.
    Gerardo Caetano no es un conversador animador de tertulias, un chusco gracioso y superficial, como Mercader.
    Tampoco es un contra sistemático, que habla de lo que sabe y de lo que no, a veces con argumentos falaces con visos de academiay tinte científico, como Grompone.
    No es un ciego ideológico como Mazzarovich.
    No muestra, no trasciende en sus opiniones el peso de alguna patología, como es el caso de Teresa Herrera, pobre.
    Para Caetano, no es correcto y no es ético, es una falta de responsabilidad y de respeto, abrir la boca sobre un micrófono público para hablar de lo que no se conoce, y para emitir juicios en base a información ligera y/o parcial o sesgada.
    Cotelo hace bien en querer tenerlo, y seguro querría tener a varios como él. Caetano hace bien en no querer estar, si gentes como Gabito tiran el nivel tan abajo.

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