Viáticos en el Parlamento: Cuánto gastan, quiénes devuelven, qué transparencia existe

En estos momentos el Parlamento se prepara para la discusión de la Rendición de Cuentas. Varios legisladores pondrán en juego su ingenio para conseguir algún margen que permita incrementar el gasto en ciertos sectores. Otros pedirán más eficiencia en el uso de los recursos del Estado, e incluso habrá reclamos para que se realicen recortes y ahorros.

Con ese telón de fondo puede ser interesante averiguar cuán austeros o creativos son ellos mismos cuando les toca gastar dinero público, y en ese sentido un capítulo a analizar es cómo manejan los diputados y los senadores los viáticos que reciben en ocasión de viajes oficiales, y si reintegran o no una parte de esos fondos.

En general, los viáticos están previstos para que los legisladores paguen el alojamiento, las comidas y los traslados. Los pasajes (aéreos o fluviales) se abonan aparte.

Para cada destino existe un monto específico de viático por día, que se fija de acuerdo a estándares internacionales. Por ejemplo, el diputado que va a Buenos Aires recibe US$ 380 por día.

La forma cómo se usa esas partidas apareció sobre la mesa este mes en declaraciones del diputado Daniel Caggiani, del MPP, en el canal NSTV de Nuevo Siglo, cuando comentaba las críticas que Raúl Sendic recibió desde la oposición por las compras realizadas con tarjetas corporativas de Ancap.

(Audio Caggiani)

“El uso de los dineros públicos siempre es complicado. Acá hay un doble discurso. Yo he sentido críticas de algunos legisladores de la oposición que cuestionan los gastos que ha tenido Sendic… Creo que nadie puede defender que se utilicen los recursos públicos de esa manera, por lo menos los que somos de izquierda tenemos más pruritos. Pongo un ejemplo… Yo soy legislador y vicepresidente del Parlasur y a veces tengo que ir a Venezuela y la Cámara me da viáticos. Y no hay ningún lugar donde rendirlo. Es más, los que critican a Sendic son los que se quedan con los viáticos. Te pongo un ejemplo… yo fui a las elecciones de Venezuela y la Cámara me dio un viático de unos US$ 3.000 y en Venezuela es muchísimas plata (…). Yo devolví como US$ 2.600 y en realidad fui con otros compañeros de otros partidos y no devolvieron nada. Y no pasa nada. Sólo que queda registrado en un Excel y vos podés revisar. Y entonces me parece que ahí hay un doble discurso si uno lo practica.

Para dejar eso claro… Cuando les dan gastos para viajar, ¿no tenés que presentar la boleta con los gastos?
—No, nada, nada. Es un disparate.

(Fin audio Caggiani)

A partir de ese comentario del diputado Caggiani, la producción de En Perspectiva revisó el reporte de viajes que publica el sitio web del Parlamento,en este caso únicamente para la Cámara de Diputados y durante un período determinado y quizás arbitrario: el último año.

¿Con qué nos encontramos?

1. Efectivamente, los representantes no están obligados a rendir cuentas con las boletas correspondientes de los gastos que realizan en el exterior. Simplemente al regreso redactan una nota muy sumaria en la que escriben: transporte “tanto”, comida “tanto”, alojamiento “tanto”. Por lo tanto, devolver dinero o no, en caso de que sobre, depende de por la buena voluntad de cada uno. Y el único control por el que se pasa es, en todo caso, el de los ciudadanos que decidan ingresar a internet y mirar las planillas intentando sacar alguna conclusión. Este sistema es el mismo que se utiliza en la Cámara de Senadores.

2. En el último año los diputados gastaron por concepto de viáticos US$ 150.655 y devolvieron US$ 7.313, lo que representa menos del 5 % del total1.

3. El reintegro de gastos no es lo más común: de 109 partidas de viáticos que se entregaron en el último año, sólo se reintegró dinero en 42 casos.

4. En una misión en la que participan legisladores de distintos partidos que viajan por igual cantidad de días y que reciben viáticos idénticos, a la hora de la devolución o no aparecen diferencias considerables.

5. En todos los partidos hay quienes habitualmente reintegran gastos y quienes no lo hacen.

Viaje por viaje

Empecemos considerando el viaje más reciente al cual el Parlamento le asignó viáticos de acuerdo a la información disponible…

Fue el de la diputada Lilián Galán (MPP-FA), que viajó por tres días en abril a Jujuy, República Argentina, para una “visita a Milagro Sala”, la activista y diputada electa ante el Parlasur, quien actualmente se encuentra encarcelada. Galán recibió por concepto de viáticos US$ 420. A su retorno no devolvió dinero.

Ese mismo mes, los diputados José Carlos Mahía (FLS-FA), Conrado Rodríguez (Espacio Abierto-PC)2 y Macarena Gelman (Ir-FA) viajaron al Parlamento de México durante cinco días. Para costear sus gastos se le otorgó a cada uno US$ 2.050. Ninguno de los tres reintegró dinero, según consta en la planilla del Parlamento, aunque el diputado Conrado Rodríguez se comunicó con En Perspectiva –luego de publicado el informe– para aclarar que sí devolvió los viáticos no utilizados (ver documento).

Unos días antes tres diputados frenteamplistas viajaron a Panamá por dos días a una “reunión preparatoria del Eurolat”, la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana. Fueron Daniel Caggiani (MPP-FLS) y Pablo González (Lista 711-FA), que recibieron US$ 590 para sus gastos, y Luis Gallo (FLS-FA) que recibió US$ 690 3. Solo reintegró dinero Caggiani, US$ 110.

Entre el 22 y el 25 de marzo, los legisladores Gonzalo Novales (Alianza Nacional-PN), José Carlos Mahía (FLS-FA) y Sebastián Sabini (MPP-FA) concurrieron a La Habana, Cuba, a una “visita a la Asamblea Nacional”. Se le dio a cada uno un viático de US$ 1.425. En este caso los tres reintegraron plata, aunque con diferencias en los montos: Novales US$ 252, Sabini US$ 282 y Mahía US$ 116.

En marzo también salió una delegación numerosa de parlamentarios uruguayos a México a una “reunión de la Junta Directiva del Parlatino”. El grupo estaba integrado por Armando Castaingdebat (Todos-PN), Amin Niffouri (Todos-PN), Nicolás Olivera (Alianza Nacional-PN), Enzo Malán (PS-FA), Pablo González (Lista 711-FA) y Orquídia Minetti (MPP-FA). Todos ellos viajaron por cinco días y recibieron US$ 2.050 cada uno. El diputado Alfredo Asti (FLS-FA) también integró la comitiva, pero por un día menos, por lo que llevó US$ 1.640. Él reintegró US$ 200 y Orquidia Minetti US$ 210. Los otros no realizaron devolución de viáticos.

En febrero el diputado Pablo González (Lista 711-FA) fue a Panamá por tres días a una “reunión de la Mesa Directiva del Parlatino”. Se le dieron US$ 880 para viáticos; no reintegró dinero.

Ese mes también, el diputado José Carlos Mahía (FLS-FA) se trasladó a Nueva York por tres días a una Audiencia Parlamentaria. Cobró por concepto de viáticos US$ 2.510; no hizo devolución.

Mahía también había viajado en enero, pero a China y el Reino Unido, junto con Jorge Gandini (Alianza Nacional-PN) y Gerardo Amarilla (Todos-PN). Estos dos últimos diputados permanecieron 14 días y recibieron para viáticos US$ 4.660. Mahía, en cambio, estuvo en total diez días, por lo que llevó para sus gastos US$ 2.830. Ninguno de los tres reintegró dinero.

El diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio, viajó en diciembre del año pasado a Puerto Príncipe, Haití, a una “misión de solidaridad e información sobre ese país”. Fue por seis días para los que le dieron de viáticos US$ 635. A su regreso devolvió US$ 135.

A fines de noviembre del año pasado una delegación numerosa de diputados fue a Panamá para “reuniones por el cierre del Parlatino”. Viajaron: Jorge Pozzi (FLS-FA), Jorge Meroni (MPP-FA), Gonzalo Novales (Alianza Nacional-PN), Silvio Ríos (FLS-FA), Alejandro Sánzhez (MPP-FA), Orquídia Minetti (MPP-FA), Oscar Groba (MPP-FA), Mario García (Alianza Nacional-PN), Jorge Gandini (Alianza Nacional-PN) y Pablo González (Lista 711-FA). Todo ellos viajaron por seis días, y el Parlamento le dio a cada uno US$ 1.760 para costear los gastos durante su estadía. Otros diputados fueron por menos días, por cuatro. Estos fueron: Carlos Varela (FLS-FA), Pablo Abdala (Alianza Nacional-PN), Enzo Malán (PS-FA), Tabaré Viera (Espacio Abeirto-PC) y Alfredo Asti (FLS-FA). En este caso el Parlamento les dio US$ 1.117 para gastos.

Pero de toda esta delegación de 15 legisladores, a su regreso sólo siete devolvieron viáticos: Carlos Varela (US$ 140), Jorge Meroni (US$ 150), Tabaré Viera (US$ 100), Alejandro Sánchez (US$ 347), Alfredo Asti (US$ 100), Orquídea Minetti (US$ 150) y Oscar Groba (US$ 140).

En noviembre también dos legisladores viajaron a Argentina a dos eventos distintos:

Por un lado, Daniel Caggiani (MPP-FA) fue a Jujuy por tres días a un “evento del Parlasur” y se le otorgaron US$ 460 de viático. A su regreso devolvió US$ 150.

Graciela Bianchi (Todos-PN) fue también por tres días pero a Buenos Aires, a un “encuentro Parlamentario Regional e Inteligencia y Seguridad”, para lo cual el Parlamento le dio US$ 1.140. A la vuelta reintegró US$ 200.

Ese mismo mes también viajaron pero a Madrid, España, los diputado Daniel Radío (PI) y Saúl Aristimuño (Lista 711-FA). Estuvieron siete días en el “cierre de la 4ª edición de los Cursos Dictados por EG”, para lo cual se le dieron US$ 1.955. Solo devolvió gastos el representante del oficialismo: reintegró US$ 106.

Noviembre del año pasado fue un mes de agenda cargada para los legisladores en el exterior, porque también Lilián Galán (MPP-FA) viajó a Buenos Aires por tres días a un “encuentro sobre género en el Parlasur”. Se le entregó US$ 1.140 y reintegró US$ 440.

Sebastian Andújar (PN) también viajó a Argentina, pero fue a Neuquén por cuatro días a una “reunión de Comisiones del Mercosur”. Le dieron US$ 935 para costear sus viáticos. No hizo reintegro de gastos.

El diputado socialista Roberto Chiazzaro (PS-FA) viajó en noviembre también, pero a las “elecciones presidenciales y legislativas en Nicaragua” por cinco días. Para solventar sus gastos el Parlamento le otorgó US$ 465. Tampoco hizo reintegro de dinero.

En octubre del año pasado se fueron a la “5ª Asamblea de la UIP (Unión Interparlamentaria) y Reuniones Conexas” en Ginebra, Suiza, los diputados oficialistas Sául Aristimuño (Lista711-FA) y José Carlos Mahía (FLS-FA). Estuvieron allí nueve días y para sus gastos recibieron de viático US$ 4.030. Mahia devolvió US$ 315 y Aristimuño US$ 210.

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4 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Resulta imprescindible otorgar a cada ususfructuario de viáticos, una tarjeta corporativa. Así tendriamos registro exacto de en qué gastó cada pesito.
    En honor a la TRANSPARENCIA, la Ley de Acceso a la Información Pública de 2009, 18381; así como la bancarización son instrumentos fabulosos.
    Claro qué a la bancarización, hay qué mejorar dos aspectos críticos: las Comisiones y como en todo Sistema Informático, la enorme acumulación de datos que se almacenan, conforme al propósito, reserva, pertinencia de su conservación, acceso, rectificación y eventual eliminación – olvido-; responsabilidades. Nada nuevo Ley 18331.

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  2. este es el tipo de situaciones que generan una mezcla de verguenza ajena e indigación. Por ejemplo al momento de tener que pagar impuestos. Y recordando que los legisltadores no ganan, precisamente, malos salarios.

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  3. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    Me parece increíble que haya gente que se ocupa de este tema de tan minúscula importancia. Si hay un viático diario para cada ciudad que no comprende pasajes, el mismo debe ser razonable a lo que una persona del nivel del viajante puede gastar en un hotel, en la alimentación, en los traslados. Yo creo que probablemente, también podrían contratarse los hospedajes, reduciendo de ese modo el monto de gasto que no es el realmente incurrido. Al pagarse pasajes y hoteles en forma anticipada podría incluso definirse la categoría de hotel y la categoría de pasaje que corresponde a cada nivel jerárquico. Si el viático es determinado con bastante precisión, lo que hay que hacer es no solicitar ninguna devolución. Si gastó menos, beneficio para quien se priva de gastar en exceso. Si gastó más, páguelo de su bolsillo.
    Esto es un tema absolutamente menor. Solo puede preocupar a quienes no ven más allá de su nariz. Lo que importa no es lo que se gasta para viajar, lo que importa es qué beneficio tiene implícito cada viaje si el mismo no es obligado para cumplir compromisos de gobierno o de Estado. En este caso, viajar es cumplir con un deber del país y cumplir significa la necesidad de que alguien viaje.
    Entonces, lo realmente importante es valorar la utilidad relacionada con el gasto y no el gasto en sí mismo. Lo importante está en la decisión de viajar y en los beneficios que se espera obtener del viaje. En la decisión de viajar se incluye además quién o quienes deben viajar para lo cual debe haber criterios apropiados y no solo la cuota o el turno.

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