Florencia Núñez

Por Eduardo Rivero ///

Una frase tan conocida como tonta-y por añadidura falsa-dice “todo tiempo pasado fue mejor”. No necesariamente es así y alcanza con que los memoriosos como yo, que además no se cuecen al primer hervor, echen a volar la memoria apenas unos instantes.

Antes la gente moría mucho más joven, fumaba como chimeneas, se alimentaba a base de fritos y grasas, no hacía ejercicio, vivía en un Uruguay que, es cierto, no tenía la violencia de los delincuentes, pero estaba dividido malamente por la violencia política, y que se inscribía en un mundo que no poseía ninguno de los asombros tecnológicos que hoy tanto hacen por la especie humana y que, vía Internet, han democratizado el acceso a la información y a la cultura en su más amplio espectro de opciones.

En lo musical, por supuesto que por allá arriba andaban The Beatles, y por aquí en el sur, jóvenes y en plena producción, Eduardo Mateo, Hugo y Osvaldo Fattoruso, Ruben Rada, José Carbajal “El Sabalero”, Los Olimareños, Daniel Viglietti y Alfredo Zitarrosa, por citar apenas algunos.

Pero también es cierto que costaba un esfuerzo gigantesco llegar a grabar un disco, que los estudios de grabación eran muy malos, que, por ello, los discos locales no sonaban nada bien, y que los medios de difusión no le daban a los músicos vernáculos un lugar ni parecido al que le dan hoy, sin que tampoco signifique que es el ideal ni mucho menos.

Muchas cosas eran peores, antes. Por ejemplo, que no estaban todavía ciertos nuevos artistas que son dignos continuadores de una estirpe, y que nada tienen que envidiarle a aquellos que componían, cantaban y grababan hace muchas décadas.

Tal es el caso de la joven cantautora Florencia Núñez, que viene creciendo y creciendo sin pausas, ganándose un lugar destacada entre el público y la crítica locales. Se lo merece.

Florencia nació en Rocha en 1992 y tras pelearla con ese tesón de quienes deben sobreponerse a las limitaciones que impone nacer y hacerse músico en el interior-como si Montevideo no impusiese limitaciones-logró llegar y quedarse en Montevideo y proyectar una interesantísima carrera que no se ha limitado a pisar escenarios uruguayos, sean de capital o interior, ya que a sus 26 jóvenes años, ya se ha presentado también Argentina, España, México y los EEUU.

Si el lector me permite, volveré a decir a discutir la validez de la vieja frase “todo tiempo pasado fue mejor” precisamente a causa de esto: antes los artistas uruguayos, salvo honrosísimas excepciones, no salían de nuestro territorio.

A esta altura, Florencia Núñez, la chica que tanto da que hablar a sus 26 años, lleva editados dos discos.

El primero de ellos fue Mesopotamia que apareció a la venta en 2014 y que, en mi opinión fue apenas un diagrama, un esbozo de lo que se acaba de concretar en su segundo álbum, Palabra Clásica, que es bastante diferente al primero, mucho más maduro y diría que también un logro musical notoriamente superior.

Ello no quiere decir que Mesopotamia no haya gustado y no haya significado una enorme puerta abierta para esta joven creadora; todo lo contrario, el disco mereció el premio Graffiti en la categoría mejor «Disco Indie» en la edición del 2015 de ese importante certamen.

Pero las nuevas diez canciones que ha grabado Florencia son la mejor carta de presentación para su más que destacable talento.

Antes que nada hay que decir que el disco cuenta con un numeroso plantel de músicos de acompañamiento, incluyendo los instrumentos convencionales en el pop rock, pero también una sección de cuerdas y otra de vientos, redondeando un abanico tímbrico más que variado.

Florencia interpreta básicamente pop de calidad, lo cual sigue siendo toda una apuesta en un medio musical donde el pop para muchos es mala palabra, tal vez a la luz del permanente bombardeo que sufrimos de productos francamente descartables en ese rubro. Lo suyo es de alta calidad, tanto en lo que refiere a la delicadeza y buen gusto de sus líneas melódicas como en lo que respecta a sus textos, que exhiben honda poética y una profundidad que elude puntualmente la superficialidad.

Casi se diría que las diez canciones de Palabra Clásica le pertenecen en letra y música, ya que sólo el último track del disco, Secreto a voces, ha sido escrito en colaboración con Guillermo Berta.

Florencia Núñez canta muy bien, con mucha mesura, sin que sobre ni falte nada, con una afinación perfecta y una rara capacidad para “vendernos” sus letras, contarnos sus historias, hacernos llegar sus reflexiones cantadas, elemento clave para todo buen cantante y autor.

Sus canciones son fáciles de recordar, divertidas y hasta bailables, lo que lejos de ser ningún démerito, opera a favor de este producto. El disco fluctúa con un ritmo muy astutamente calculado entre los temas “arriba” y las baladas plenas de delicadeza y ternura.

En este tipo de discos, que resultan francamente atractivos de punta a punta, se hace especialmente difícil nombras las canciones más destacadas. De todas formas me tomo la libertad de hacer una somera lista de aquellos temas que en mi opinión resultan más ineludibles.

Nombro, en tal sentido, al track que abre el CD, Tengo un imán contigo que como buen tema de apertura tiene todo el “gancho” necesario como para permanecer de inmediato en la memoria de quien lo escuche, la estupenda Todo indica que caí, Bailo en la silla, Secreto a voces y en forma muy especial las baladas Pacto y Revistas, esta última con aires de vals y un precioso arreglo de cuerdas.

De algún modo lo que hace Florencia se emparenta en forma bastante directa con la propuesta de Jorge Drexler y también de su notoria prima hermana la cantautora Ana Prada.

Hay determinados momentos -por ejemplo Todo indica que caí o Revistas– de neto cuño drexleriano-pradiano, pero sin que en modo alguno este detalle signifique el mínimo demérito para el trabajo globalmente considerado.

Por el contrario Florencia Núñez es una voz propia dentro del siempre competitivo ámbito de la canción de autor uruguaya, que ha contado históricamente con nombre de enorme peso y que “ha dejado el listón muy alto”.

Podría decirse que con apenas 26 años la rochense Florencia Núñez es una artista absolutamente madura de la que cabe esperarse desde ya un tercer disco con indisimulable expectativa. Y en eso estoy.

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Urquiza esq. Abbey Road es el blog musical de Eduardo Rivero en EnPerspectiva.net. Actualiza los miércoles.

Video: Florencia Núñez

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