El sello (fonográfico) de hoy: De la Planta

Hoy en Urquiza esq. Abbey Road continuamos la serie iniciada el año pasado sobre aquellos sellos discográficos que resultaron esenciales en la consolidación y proyección de la música popular uruguaya

Por Eduardo Rivero ///

El largamente desaparecido sello De la Planta tiene merecidamente un lugar ganado en la historia. Fue un sello atípico por muchas razones: funcionaba en Montevideo y Buenos Aires, fue el primero en intentar mejorar notoriamente las tomas de sonido en estudio de nuestros artistas, también -al igual que Ayuí-cuidó la presentación gráfica de las ediciones, y de hecho fue el único sello que apuntó a generar un catálogo integrado solamente por artistas locales, ya que Ayuí-Tacuabé también editó a artistas de otras procedencias del continente americano.

Todo lo apuntado indica que la aparición en nuestro medio cultural y nuestro mercado discográfico de los productos editados por De la Planta generaron en los músicos locales una gran expectativa. Lamentablemente el sello tendría corta vida, pero no por ello dejó de editar un catálogo donde hay numerosos ítems de gran peso histórico que hoy son considerados clásicos ineludibles de nuestra música popular.

De la Planta arrancó sobre fines del año 1969 y sus últimos discos editados pertenecen a 1972, El sello fue creado por dos auténticas personalidades del ámbito musical local como Jorge “Coyo” Abuchalja, hoy conocido empresario y en aquel entonces guitarrista rítmico de la notable banda de rock Los Delfines y Carlos Píriz un destacadísimo técnico de grabaciones que luego de grabar los legendarios play backs para el programa televisivo Discodromo Show y una serie de notable discos en el viejo estudio Sondor de la calle Rìo Branco, se había radicado en Buenos Aires y trabajaba en el célebre estudio ION de la capital porteña.

De algún modo el rol de Abuchalja era reclutar los artistas aquí en Montevideo y el de Píriz el de grabarlos en Buenos Aires. Y así el sello funcionó muy aceitadamente hasta que disolución de algunas de las principales bandas del catálogo artístico y un problema serio con la empresa FIMSA, que fabricaba los discos de vinilo en Uruguay, llevó al cierre del sello.

El tema que distinguió a De la Planta en su corta y fecunda vida fue, sin la menor duda, la calidad de las grabaciones realizadas en ION de Buenos Aires, que permitía a los artistas uruguayos sonar como nunca hasta entonces, ya que los estudios montevideanos de la época tenían una anticuada infraestructura, salas inadecuadas y grabadores y consolas que apenas permitían grabar en dos pistas. ION era un estudio multipistas que aseguraba un sonido de calidad inalcanzable para los estándares montevideanos.

La versión “oficial” que se dio en aquel momento, es que Carlos Píriz conseguía tarifas muy convenientes y por eso los artistas uruguayos viajaban una y otra vez a Buenos Aires a grabar para el sello. La “leyenda oculta” que los músicos uruguayos conocen -y repiten- desde entonces, es que Píriz lograba grabar a nuestros artistas en horarios en que el estudio ION estaba presuntamente cerrado-básicamente los fines de semana-evitando todo costo, y por eso todos esos fantásticos discos fueron posibles. Cierta o no esta leyenda, el hecho es que el catálogo de De la Planta, que hoy es propiedad de Sondor, generó un puñado de álbumes maravillosos que están entre lo mejor de la música popular uruguaya de siempre.

Entre los artistas más destacados que editaron en De la Planta están las bandas Tótem, El Kinto, Días de Blues, Opus Alfa, Los Moonlights y el Sexteto Electrónico Moderno, solistas como Eduardo Mateo, Diane Denoir y Vera Sienra y el excepcional grupo instrumental Camerata de Tango dirigido por el pianista Manolo Guardia.

Otros importantes artistas que integraron el sello fueron los músicos de canto nativista Osiris Rodríguez Castillos, Manuel Capella, Vìctor Pedemonte y el grupo Los Solitarios, las bandas de rock Los Campos, The Killers, Zócalo y el solista Aldo Fantauzzi (ex integrante del dúo Aldo y Daniel); también es preciso mencionar al guitarrista de tango Hilario Pérez y su conjunto, al músico de candombe Mike Dogliotti, pianista y organista que llegaba desde el jazz y al grupo de música clásica antigua Ensamble Pro-Art.

El sello se concentró más en la edición de álbumes que de discos simples-los que todavía ocupaban un importante lugar en el mercado-pero, como veremos, también a través de los discos “chicos” editó material de gran interés.

Si hubiese que resumir el aporte de De la Planta en unos pocos discos, diría que los fundamental es que editaron el histórico y maravilloso Mateo solo bien se lame, disco referencial del gran Eduardo Mateo, los tres álbumes de Tótem, la gran banda de Ruben Rada, Eduardo Useta y Daniel Lobito Lagarde entre otros, Tótem, Descarga y Corrupción (este último ya sin Rada en sus filas), el primer larga duración de Diane Denoir, una de nuestra más grandes solistas, el único LP de la recordada banda Opus Alfa del notable guitarrista Daniel Bertolone, el primer LP del power trio Días de Blues y el excepcional primer disco de Camerata de Tango, Chau Che.

Otros discos dignos de mención son el exitoso Candombe Liso, álbum del pianista Mike Dogliotti que vendió muchas copias, el hoy olvidado pero interesantísimo Agridulce del cantautor Aldo Fantauzzi en plan bastante Joan Manuel Serrat y los discos de bandas como Los Moonlights, Los Campos y The Killers grandes animadores de las salas de baile de entonces.

Renglón aparte son los discos “ensalada”-como se decía en la época-de artistas varios. Antes que nada y por sobre todos los demás, el histórico e ineludible Musicasión 4 y ½ con los legendarios playbacks de El Kinto para Discodromo Show y los “mojos” -textos- dichos por Horacio “Corto” Buscaglia. Pero también se destacaron “ensaladas” como Sonido del año que viene 1 y 2, Discodromo 10 aniversario y Música de acá instrumental.

El catálogo de discos simples de De la Planta tiene ítems muy valiosos como un simple de Tótem donde aparece el tema Mi pueblo no incluido en ninguno de los tres álbumes de la banda, Drummer Man/ Down the Road de Diane Denoir cantando en inglés, Hombre/Mumi, dos oscuros temas de Eduardo Mateo cantados por la hoy olvidada vocalista Verónica Indart, entonces pareja de Horacio Buscaglia y por sobre todos ellos, el notable único simple en español de Los Delfines con dos temas que hasta hoy se recuerdan como Amigos sigue igual y Con esa voz.

Es muy divertido revisar la lista de simples de De la Planta ya que encontramos auténtica rarezas como los simples del hoy olvidado Jonás, el de Jordi, El Catalán, un simple de la actriz de Decalegrón Pelusa Vera y hasta un insólito simple de Osvaldo Cohen y el Hammond Hablador con una versión “organística” nada menos que de Chiquillada de José Carbajal “El Sabalero”.

De la Planta hizo sonar a los artistas uruguayos-del modo que haya sido-como nunca antes y aportó un catálogo de enormes clásicos que pudo y debió ser aún más extenso. Fue una quijotada de Abuchalja y Píriz tal vez. Pero de quijotadas está hecho el camino grande de todo medio cultural.

Ver también…
Urquiza esq. Abbey Road: El sello (fonográfico) de hoy, ediciones anteriores

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Urquiza esq. Abbey Road es el blog musical de Eduardo Rivero en EnPerspectiva.net. Actualiza los miércoles.

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