Urquiza esq. Abbey Road
La magia eterna de un beach boy

Por Eduardo Rivero ///

Brian Wilson nació genio, se crío como un niño y un adolescente genio –raro, solitario, melancólico– y de grande, hasta hoy, ha edificado una obra que no podía ser otra cosa que genial. Brian fue el alma de The Beach Boys, su usina generadora de ideas, el responsable de sus increíbles arreglos vocales, el gestor de su siempre sorprendente sonido instrumental, el productor de sus discos (en una era en la que nunca eran productores los propios músicos de una banda), el autor de decenas de hits –48 simples en el top 40– y como si no bastara, una voz inconfundible aún en medio de la armonía mágica donde la suya se sumaba a la de los otros Beach Boys, sus hermanos Carl y Dennis, su primo Mike Love y sus vecinos y amigos Al Jardine y David Marks (que estuvo poco tiempo en la banda), todos criados en la localidad de Hawthorne, en Los Angeles, California.

Brian debió crecer soportando a un padre como Murry Wilson, que por un lado los alentó a ser músicos pero por otro era tiránico y ferozmente competitivo con sus propios hijos. La leyenda dice que el oído derecho dañado de Brian, que padece desde la adolescencia y que por cierto no le impidió ser quien es, fue provocado por un golpe de su padre. De niño conoció la música de George Gershwin y se maravilló con los arreglos vocales del grupo The Four Freshmen, que suenan tan “beach boy como los propios Beach Boys; tal fue su influencia.

El grupo se formó a instancias de Brian, quien registró los primeros demos con un grabador de cinta de carrete abierto que recibió como regalo en su cumpleaños número 16. Cuando fueron descubiertos por el importante sello Capitol Records comenzó una historia que aún se desarrolla, como bien demuestra el último disco solista de Brian, No Pier Pressure, editado a mediados de 2015.

Brian supo combinar los arreglos vocales a lo Four Freshmen con el sonido de estudio pleno de eco y tímbrica instrumental variada y ecléctica a cargo de importantes músicos de sesión –The Beach Boys solo cantaban en sus grabaciones–, al mejor estilo de su gran ídolo, el legendario y controversial productor Phil Spector, en las sesiones de gente como el grupo vocal The Ronettes o el dúo de Ike & Tina Turner. A ello le sumó su genio de compositor.

Padre del sonido surfista de la década de 1960 y autor de una avalancha de hits pop de esa época, Brian Wilson es el creador de clásicos como Surfer Girl, Fun Fun Fun, Little Deuce Coupe, Catch a Wave, In My Room, I Get Around, California Girls, Help Me, Rhonda, Good Vibrations, Wouldn’t It Be Nice?, Caroline No y God Only Knows, entre decenas de otros temas emblemáticos incluidos en álbumes históricos como The Beach Boys Today!, Summer Days and Summer Nights, Wild Honey, Friends y por supuesto, el inmenso Pet Sounds,considerado uno de los grandes discos de todos los tiempos y que en este 2016 cumple 50 años de editado.

Todo pintaba inmejorable para el joven genio en los años de esplendor de la banda, hasta que serios problemas mentales lo alejaron de los escenarios, haciéndole recluirse en su casa, presa de un cuadro maníaco-depresivo que le afectaría por el resto de su vida.

Los Beach Boys sin Brian siguieron su camino y aún se los puede encontrar tocando en vivo en hoteles (han estado más de una vez en el Conrad de Punta del Este), teatros y estadios del mundo, resucitando sus viejos éxitos del pasado. Por su parte, Brian ha desarrollado una carrera independiente que es la que mantiene viva la música beach boy y que comenzó con su primer álbum solista editado en 1988.

Esa discografía suma con No Pier Pressure la cifra de 11 títulos, entre los que se incluyen algunos realmente interesantes como el bellísimo Imagination de 1998 y Brian Wilson Reimagines Gershwin de 2010, hasta este reciente No Pier Pressure en el que encontramos la magia beach boy de siempre pero acompañada en algunas pistas por artistas jóvenes que cantan a dúo con Brian.

Se trata, por cierto, de un Wilson septuagenario, con su calidad de melodista capaz de crear canciones conmovedoras intacta, pero con una garganta que denota el paso del tiempo. Su timbre es menos agudo, menos brillante y algo más inseguro, al punto que se ha criticado el notorio uso de un ingenioso programita llamado Auto-Tune que automáticamente regula la afinación de cualquier cantante. Una herramienta más, que no es ningún demérito utilizar (hace unos años, grabando un disco de tangos, conté con la ayuda del afinador automático en algunos pasajes críticos y no se produjo ningún cataclismo ni estalló la tercera guerra mundial, pero esa es otra historia).

No Pier Pressure iba a ser el álbum de The Beach Boys siguiente al That’s Why God Made the Radio, que marcó en 2012 el reencuentro de Brian con los miembros originales sobrevivientes: Al Jardine, Mike Love y David Marks, superando una larga desavenencia por derechos de autor –que incluso llegó a los tribunales– con su primo Mike Love.

El reencuentro, en realidad, estaba prendido con alfileres y al volver la animosidad, el No Pier… pasó a ser otro proyecto solista de Brian, aunque cuenta en algunos temas con la participación de Al Jardine y David Marks. Esos son los temas más mágicos del disco: el timbre de la voz de Jardine, notablemente conservado, combinado con el de Brian nos da la ilusión del regreso de aquellos Beach Boys de antaño.

El disco está lleno de bellas canciones: baladas sugestivas como This Beautiful Day Whatever Happened (cantada junto a Al Jardine), Our Special Love (con Peter Hollens) o Somewhere Quiet, y otros más rítmicos como la deliciosa On the Island (con el dúo She & Him), Guess You Had to Be There (con la preciosa voz de Kacey Musgraves), Sail Away (con Blondie Chaplin y Al Jardine) y Saturday Night (cantada por Nate Ruess, con la voz que tendría un beach boy joven).

Con o sin Auto-Tune, Brian Wilson demuestra a fuerza de canciones que sigue vigente y que todos los homenajes que recibe, incluyendo la reciente película biográfica Love & Mercy, son merecidos. Reconozco también que a veces cuesta mantener en alto la “objetividad periodística”. Escucho el sonido de la voz de Brian y las armonías vocales de sus discos y estoy perdido: emoción pura y vacilante juicio crítico. Es que The Beach Boys traen el sonido de un tiempo largamente ido, donde, por ejemplo, todos quienes hoy faltan en mi vida entonces estaban.

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Urquiza esq. Abbey Road es el blog musical de Eduardo Rivero en EnPerspectiva.net. Actualiza los miércoles.

Video: BrianWilsonVEVO

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Enlaces externos
Brian Wilson, sitio oficial
The Beach Boys, sitio oficial

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