Urquiza esq. Abbey Road
Cobelli, un músico irrepetible

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Julio Cobelli en el ciclo Autores en Vivo. Crédito: Agadu.

Se puede estudiar guitarra desde muy niño. Aprender lecto-escritura musical y todos los secretos de la técnica. Moldear los huesos y tendones para un desempeño óptimo. Crecer con una guitarra entre las manos y dedicarle horas y horas a perfeccionar su interpretación. Pero aún así eso no garantiza ni de cerca que se llegue a ser lejanamente semejante a Julio Cobelli.

Por Eduardo Rivero ///

Julio Cobelli es de esos guitarristas dueños de un misterioso don, que roza lo indescriptible, que hace que su sonido no se parezca al de ningún otro, que su arte sea tan genuino como conmovedor.

Julio emociona siempre. Y asombra no solo por la agilidad de sus dedos sino por ese lenguaje peculiar que no se aprende en ningún manual y que lo convierte en un músico irrepetible.

Alfredo Zitarrosa, Roberto Goyeneche, Alberto Marino, Eduardo Adrián, Guillermo Fernández, Nelly Omar, Olga Delgrossi, Daniel Cortés, Ledo Urrutia, Elsa Morán, Adriana Lapalma, Aníbal Oberlín, Nancy De Vita, Alberto Rivero, Francisco Falco… y la lista podría seguir. Son solo algunos de los nombres a los que Cobelli acompañó con su guitarra, con su mezcla providencial e intransferible de técnica y oreja, de conservatorio y boliche.

Julio se formó, entre otras maneras, escuchando y escuchando a grandes ejecutantes, una modalidad que muchos autoproclamados grandes guitarristas no han cultivado y por ello se preguntan atónitos como hace Cobelli para tocar así, para sonar así, para ser así.

Aunque ha tocado –y sigue tocando– música folklórica es hoy un ícono indiscutible del tango. Lo es como ejecutante y como docente: decenas de nuevos guitarristas toman clases con él, deseosos de entrenar los dedos, pero sobre todo, de llegar a encontrar cara a cara y capturar a ese ángel huidizo que se esconde siempre dentro de su guitarra.

Si la guitarra clásica uruguaya ocupa un sitial de privilegio en el mundo, con nombres como Eduardo Fernández o Álvaro Pierri, en el territorio de la música popular también nuestros guitarristas son enormemente respetados. Yo lo vi tocar a Cobelli en el Mundial de Tango de Buenos Aires, en agosto de 2010, frente a un auditorio colmado que lo escuchó con reverencia y luego lo premió con una estruendosa ovación.

Julio Cobelli nació el 22 de abril de 1952 en el barrio de Maroñas y se formó en la técnica pero también en los secretos de la guitarra con su padre, el cantor Floro Cobelli, y con el payador Walter Apesteche.

Siendo apenas un adolescente integró el cuarteto de guitarras de Hilario Pérez, otro de los nombres esenciales de la guitarra popular uruguaya. El renombre alcanzado como parte de ese cuarteto derivó en otro trabajo: acompañar al gran Alfredo Zitarrosa.

Cobelli grabó varios discos e hizo giras con Zitarrosa por Uruguay, Argentina, Chile, Brasil y Perú. Eran los años previos al golpe de estado y al amargo exilio que enfrentaría Alfredo.

Lo que seguiría durante décadas –y hasta hoy– es una tremenda carrera donde logró acompañar con su guitarra a figuras rutilantes de ambas márgenes del Río de la Plata. En 1982 cumplió el sueño de grabar junto a su admiradísimo guitarrista argentino Roberto Grela, músico que formó parte de un dúo histórico junto a Aníbal Troilo.

Al producirse el “desexilio” –al decir de Mario Benedetti– de Alfredo Zitarrosa, Cobelli volvió a sumarse a su cuarteto de acompañamiento hasta la muerte del cantor en 1990.

Conforme han pasado los años, a su labor de intérprete magistral ha sumado una igualmente intensa como docente, formando a nuevas generaciones de guitarristas. Entre sus alumnos se encuentran músicos muy destacados como los integrantes del Cuarteto Ricacosa, Nicolás Ibarburu, Guzmán Mendaro y el notable Andrés “Poly” Rodríguez.

Julio es un guitarrista “puero”, es decir que no utiliza todos los dedos de su mano derecha sino una púa o plectro, una técnica decididamente tanguera, que asegura un sonido brillante y con mucho ataque pero que es también endemoniadamente difícil y en la que ha logrado un virtuosismo mayúsculo.

En 2011 realizó talleres de guitarra junto a su colega y amigo Toto Méndez, que también formó parte del cuarteto de acompañantes de Zitarrosa.

En mayo de 2014 presentó el espectáculo Como dos extraños junto a Laura Canoura en la Sala Zitarrosa. Uno más entre decenas y decenas de espectáculos en los que interviene año a año.

Ha grabado cientos de discos acompañando a los más diversos artistas. En esa discografía también hay discos solistas como Al estilo Julio Cobelli de 1992 o Julio Cobelli interpreta a Alfredo Zitarrosa, de 2009.

Tengo la suerte de conocer personalmente a Julio, con quien compartí el viaje al Mundial de Tango de 2010, donde yo iba a cantar junto al Locas Cuerdas Trío (un trío integrado por tres de sus alumnos) y él iba a acompañar a los excelentes cantantes Francisco Falco y Tabaré Leyton.

Charlar sobre tango con Julio es toda una experiencia. Es una de las personas con menos pelos en la lengua que he conocido en mi vida. Sus juicios son de una honestidad absoluta y sin el menor atisbo de lo “políticamente correcto”. Puede ser brutalmente franco y en general lo es. Por lo demás, sabe perfectamente quién es y los puntos que calza y luce por ello algo pagado de sí. A diferencia de otros “pagados de sí” que he conocido, Julio realmente tiene con qué, y entonces uno le perdona esa postura. Julio me contó que Roberto Grela, ya muy veterano, le dijo en 1982: “Empecé a tocar en 1929 y sigo aprendiendo”. Me consta que él opina exactamente lo mismo.

Hace algunos años, en un asado para un puñadito de artistas de tango –Francisco Falco, Tabaré Leyton, Giovanna, Gabriela Morgare– en la casa del inolvidable cantante Aníbal Oberlín, tuve el honor de cantar por única vez acompañado por Cobelli.

—A ver Rivero, cante algo —me dijo sin utilizar el tuteo, como es su costumbre, acomodando su corpachón en la silla.
—¿Que le parece Barrio de Tango de Troilo y Manzi?
—Ah, me parece perfecto… ¿le viene bien en re?

Arranqué sobre los acordes y bordoneos que iba soltando Julio.

Un pedazo de barrio allá en Pompeya
durmiéndose al costado del terraplén…

Allí, y en la tonalidad de re mayor, Julio me hizo viajar por el hipnótico encanto de su guitarra, de un virtuosismo pasmoso y un “tanguismo” –si cabe el término– avasallante. Iba en coche. Pero no en cualquier coche. Iba en una Ferrari Testarossa. Una experiencia única. Un guitarrista único.

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Urquiza esq. Abbey Road es el blog musical de Eduardo Rivero en EnPerspectiva.net. Actualiza los miércoles.

Video: Autores En Vivo Agadu Uruguay

Video: Autores En Vivo Agadu Uruguay

Enlaces externos
Linaje tanguero, encuentro con Julio Cobelli, por Débora Quiring, La diaria, 03.06.2016
«Hay que aprender 1.000 tangos para poder tocar 50», por Alexander Laluz, El Observador, 03.06.2016
«No desprecio ninguna música», entrevista con Julio Cobelli, por Belén Fourment, El País, 24.02.2016

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Foto: Julio Cobelli en el Ciclo Tango de Autores en Vivo, recitales organizados por la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu), Sala Blanca Podestá, 2013. Crédito: s/d de autor/Agadu.

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