Urquiza esq. Abbey Road
No hay que perder la Esperanza

Por Eduardo Rivero ///

Esperanza es cantante, compositora, contrabajista, guitarrista, oboista, violinista, chelista y clarinetista. Y, como si fuera poco, una joven afroamericana hermosísima que ha revolucionado el siempre competitivo y exigente mercado del jazz en los EEUU y a nivel internacional.

Da la impresión que nada de lo musical le es ajeno a Esperanza Spalding, uno de los nuevos fenómenos artísticos por su enorme talento y su capacidad de generar una música que parte del jazz para llegar al territorio de lo inclasificable, de tan personal y novedosa, ya que muestra un amplio abanico de influencias que llegan, por ejemplo, hasta la música brasileña.

Nació hace apenas 31 años en Portland, Oregon, hija de padre afroamericano y madre con antepasados hispanos y desde muy pequeña mostró el inusual talento musical de una auténtica “niña prodigio”. Alcanza con decir que a los 5 años ya era violinista en la Chamber Music Society of Oregon.

Luego de ese inicio a todas luces fulgurante, se formó en la Portland State University y en el mundialmente famoso Berklee College of Music completando una educación musical de altísimo nivel.

Cuando Esperanza empezó a tocar en clubes de jazz en Portland, siendo apenas una adolescente, seguramente no imaginaba que sería, con menos de 30 años, ganadora de cuatro premios Grammy, incluyendo “Mejor Nueva Artista” en la primera ocasión en que esa categoría premió a un músico de jazz, derrotando a figuras tan mediáticas como Justin Bieber.

A los 15 años descubrió el universo de la composición, escribiendo sus primeras canciones para el grupo con el que tocaba entonces, llamado Noise for Pretend.

Debió vencer la notoria dificultad de cantar y a la vez tocar el contrabajo acústico, un instrumento tremendamente difícil y que se vuelve casi diabólico cuando a la vez se debe cantar, ya que es necesario tener una enorme independencia entre lo que se hace con la voz y la línea melódica que va siguiendo el instrumento, que en general son muy diferentes entre sí.

En vez de optar por la guitarra o el piano –por citar dos ejemplos de instrumentos más “cantables”– optó por el contrabajo ya que se enamoró de su energía, esencial en la base rítmica de todo tipo de música, pero especialmente en el jazz.

Esperanza es una cantante impresionante, dotada de un bello registro vocal  y una imaginación sin límites para darle a su voz los más inusuales reflejos. Es una generadora constante de diferentes mundos vocales, lo que a veces desconcierta a quien la escucha por primera vez, para luego seducir profundamente.

Puede cantar suaves baladas al estilo de la legendaria pianista y cantante Blossom Dearie y súbitamente estallar en sorprendentes alaridos, generando un nuevo e inquietante clima. Es experta en ese tipo de sorpresas e innovaciones, y no sólo en lo vocal, ya que sus melodías no siguen los patrones más habituales o esperables.

Esperanza Spalding ganó la prestigiosa beca The Boston Jazz Society Scholarship y se convirtió en una de las docentes más jóvenes que haya tenido el Berklee College of Music, ya que comenzó a dictar sus clases magistrales con apenas 20 años.

A sus 31 cuenta con cinco álbumes editados.

En su disco debut, Junjo (2006), estuvo acompañada por un trío.

El éxito de ese esfuerzo inicial la llevó a un segundo disco, Esperanza (2008), que incluía temas cantados en inglés, español y portugués. El mundialmente famoso guitarrista de jazz Pat Metheny declaró entonces: “Esperanza Spalding es única y diferente a cualquier otro músico que he conocido por algo que va más allá de sus sorprendentes talentos; tiene ese ‘factor X’ que muy pocos tienen”.

El 10 de diciembre de 2009 cantó en Oslo en la Ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz al presidente Barack Obama, invitada especialmente por éste.

Su tercer disco, Chamber Music Society, de 2011le permitió ganar el Grammy como “Artista de jazz contemporáneo más vendedor” y el premio del Boston Music Award como “Artista de jazz del año”.

El 26 de febrero de 2012 logró repercusión mundial cuando cantó What a Wonderful World en homenaje a Louis Armstrong en la ceremonia del Oscar número 84.

Radio MusicSociety es su cuarto álbum, editado en 2012. En este disco hay un claro intento de que su música se hiciese “un poco más radial” y de algún modo algo menos experimental, al punto que por primera vez hace versiones de otros artistas, como la legendaria banda The Beach Boys y el reconocido saxofonista de jazz Wayne Shorter.

Su último disco acaba de editarse en marzo de 2016 y se llama Emily’s D+Evolution. Se trata de un disco de “canciones”, en el entendido de que prácticamente no hay largos solos instrumentales que están en la esencia misma del jazz. Está jugado, entonces, a contar historias, y es su disco más cercano al rock.

Video: Esperanza Spalding

En este nuevo trabajo vemos claramente la influencia de algunos de los “dioses vocales” de Esperanza como la canadiense Joni Mitchell y el brasileño Milton Nascimento.

El disco arranca con un tema sorprendente e inclasificable, Good Lava, que parece una mezcla de Milton Nascimento, Ella Fitzgerald y Jimi Hendrix. Le sigue una tan misteriosa como hipnótica balada, Unconditional Love. Un poco más adelante llega el momento más Joni Mitchell del disco, que parece sacado de su legendario album Blue de 1970, la balada Judas. Hay otros momentos impresionantes en Earth to Heaven, Rest in Pleasure, el tema funky Funk to Fear y muy especialmente la impresionante Ebony and Ivy.

Esperanza Spalding respira música. Y rechaza todo intento de ser convertida en una figura mediática. Ha declarado explícitamente que odiaría ser considerada un sex symbol, ya que su notoria belleza física, aún a su pesar, forma parte de su inserción en el público.

Es una enorme cantante y a la vez una virtuosa absoluta en el contrabajo. Pero no se trata de una artista fácil. Su música es muy compleja y no parece atarse a estilo alguno, dentro o fuera del jazz. Es una artista para los aventureros de alma, y para aquellos desprejuiciados que quieran descubrir que los sonidos de siempre pueden combinarse en nuevas formas, desde el personalísimo caleidoscopio interior de esta artista que no se parece a ninguna otra.

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Urquiza esq. Abbey Road es el blog musical de Eduardo Rivero en EnPerspectiva.net. Actualiza los miércoles.

Video: Esperanza Spalding

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