Encuesta de Expectativas Empresariales de Deloitte

Encuesta de Expectativas Empresariales de Deloitte

Principales resultados de la 19° edición de este informe realizado por la consultora.

EMILIANO COTELO (EC): “Ejecutivos mantienen visión crítica del clima de negocios”. Así titula Deloitte el informe divulgado ayer con los resultados de una nueva edición de su Encuesta de Expectativas Empresariales.

Se trata de una encuesta que la consultora realiza dos veces al año desde 2010 y que en esta oportunidad contó con la participación de unos 360 gerentes y altos ejecutivos de empresas que operan en Uruguay, que respondieron el relevamiento durante el mes de abril.

Para analizar los resultados estamos con el economista Pablo Rosselli, de Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA): Pablo, te propongo comenzar por la visión que tienen los ejecutivos sobre la marcha de la economía y el clima de negocios, que como adelantaba Emiliano parece bastante crítica. ¿Qué destaques hacen ustedes de los resultados de esta última edición de la encuesta?

PABLO ROSSELLI (PR): Efectivamente es bastante crítica. En relación al clima de negocios, los que contestaron que es “bueno” o “muy bueno” son solo el 9% de los consultados, mientras que los que lo consideran “regular” son el 54% y la proporción de quienes consideran que es “malo” o “muy malo” subió a 36% en esta oportunidad… La proporción de respuestas negativas viene subiendo progresivamente y éste último número, 36% de juicios negativos en el total, es la cifra más alta desde que comenzamos a hacer este relevamiento en el año 2010.

Respecto a la marcha de la economía, solemos hacer dos preguntas: una sobre la evolución en el último año y otra sobre las perspectivas para dentro de un año. En relación a la evolución de la situación económica frente a un año atrás, observamos cierta mejora en la opinión de los empresarios, aunque siguen prevaleciendo percepciones mayormente negativas. Voy a los números: el 73% considera que la situación económica está peor que un año atrás, cuando en el relevamiento de octubre ese número estaba en 81%. El saldo neto entre las respuestas positivas y las negativas se achicó, pero sigue siendo ampliamente negativo.

RA: ¿Y mirando para delante? ¿Qué expectativas tienen los empresarios respecto a la evolución de la situación económica en el próximo año?

PR: Las expectativas sobre el desempeño que tendrá la economía el próximo año también fueron en el margen algo menos negativas que en el relevamiento anterior, pero las respuestas siguen marcando con bastante claridad un escenario relativamente pesimista. Los que esperan que la situación económica dentro de un año esté mejor son el 7% y los que esperan que esté peor son el 55% (el 38% restante espera que esté más o menos igual). El saldo neto entre las respuestas positivas y negativas es -48%… En octubre era -56%… Por eso decía que en el margen los resultados son algo mejores, pero sigue prevaleciendo una visión bastante pesimista.

RA: Repasemos lo que contestan, además, en relación a la evolución del PIB… En general se maneja un crecimiento más bien pobre, ¿verdad?

PR: Sí, para este año el promedio de las respuestas respecto al crecimiento del PIB da 0,9% y para 2020 da 1,3%. Obviamente hay dispersión en las respuestas, pero quienes contestan que el PIB crecería más de 2% son solo 6% en el caso de 2019 y menos de 20% en el caso de las proyecciones 2020.

RA: ¿Qué opinan los empresarios respecto a la situación de sus propias empresas? En esa visión más bien negativa que tienen sobre el clima de negocios y la economía en general, ¿qué dicen sobre su propia situación?

PR: Relevamos varias dimensiones: les preguntamos sobre la “situación general” de sus empresas, pero también por elementos más concretos, como su nivel de actividad, su rentabilidad, sus inversiones, sus planes de contratación de personal…

En general, hay algo que sucede siempre en este relevamiento y es que los juicios sobre la evolución reciente de las propias empresas son más favorables que sobre la economía en general. Por ejemplo, el saldo neto de respuestas positivas y negativas respecto a la evolución de la situación económica en el último año da -69%, mientras que respecto a la situación general de las propias empresas también es negativo pero en sólo 19%.

Pese a eso, también nos parece interesante marcar que el saldo neto de respuestas es negativo también cuando les consultamos puntualmente por su inversión, su nivel de empleo y su rentabilidad. Por ejemplo, el 51% de los consultados indicó que su empresa tiene un menor nivel de rentabilidad que un año atrás, mientras que los que dicen que es más alta son solo el 15%. También les preguntamos en un lapso más largo, y quienes dicen que la rentabilidad de sus empresas ha caído respecto a 5 años atrás son también más de la mitad (55% concretamente).

RA: ¿Y respecto a la evolución futura de esas mismas variables? ¿Qué visión tienen los empresarios?

PR: Las expectativas sobre la situación general de las empresas el próximo año mejoraron marginalmente. Quienes esperan que la situación general sea mejor son el 26%, 53% espera que sea más o menos igual y quienes esperan que sea peor son el 21%.

En cuanto al nivel de producción o actividad, la mayoría (casi 60%) responde que espera que no varíe sustancialmente. Un 18% responde que anticipa una caída y un 23% que espera un aumento. El saldo neto aquí es positivo (5%), pero pequeño. A nuestro juicio, esto es bien consistente con un panorama de escaso crecimiento a nivel macroeconómico.

Y a nivel de otras dimensiones, destaco que relativamente pocas empresas aguardan una mejora en la rentabilidad o planean incrementar su inversión. En ambos casos estamos hablando de menos de un quinto del total de las respuestas.

RA: Pablo, ¿y cómo fueron las respuestas en relación a los planes de contratación de empleo de las empresas?

PR: Sólo el 8% de los consultados anticipa que va a aumentar el empleo en su empresa. Este porcentaje ya venía muy bajo (en la medición anterior, por ejemplo, fue de 5%). El porcentaje de ejecutivos que espera que baje el empleo en su empresa en el próximo año es de 36%, mientras que el 56% dijo que no variará. En definitiva, siguen siendo respuestas que pautan un escenario de mucha reticencia a incrementar el empleo por parte de las empresas, lo cual también es consistente con las estadísticas que comentamos habitualmente en el programa sobre la marcha del empleo en la economía.

En relación a esto colocamos una pregunta específica para consultar sobre las razones de esa reticencia a contratar… esencialmente para tratar de aportar algunos elementos que arrojen luz sobre el debate de cuánto pesan los temas de cambio tecnológico e introducción de tecnología ahorradora de mano de obra, y cuándo pesan otros factores.

RA: ¿Qué resultados obtuvieron en esta ocasión en relación a eso?

PR: Las intenciones de introducir tecnología ahorradora de mano de obra son muy extendidas: el 70% asegura que lo ha hecho o planea hacerlo… Ahora, eso no aparece dentro de los principales elementos que condicionan el empleo en las empresas. Cuando les preguntamos directamente sobre un menú de opciones, la respuesta que más seleccionaron los empresarios fue la que refería a “bajo crecimiento del volumen de negocios”. Casi un 80% de los ejecutivos la seleccionó como primero, segundo o tercer factor condicionante. El segundo motivo en el ranking resultó ser el “salario real elevado”, seleccionado por un poco más del 70% de los consultados. En tercer lugar salió lo relativo a insuficiente productividad de la mano de obra y recién después aparece el tema de la disponibilidad de tecnología ahorradora de mano de obra. Menos de 40% marcó esto dentro de los tres principales factores condicionantes del empleo, y menos de 10% lo señaló como el principal factor.

RA: Para terminar, Pablo, vayamos brevemente a la perspectiva más política de la encuesta. ¿Cuáles fueron los resultados en relación a la gestión del gobierno?

PR: El porcentaje de desaprobación de la gestión de Vázquez se mantuvo muy alto: era 75% en el relevamiento de octubre y fue 77% en este. Son los niveles de desaprobación más altos desde que empezamos a hacer estas encuestas en 2010. Los juicios críticos son muy generalizados a nivel de las distintas áreas de gestión, con saldos netos claramente negativos en áreas como el manejo fiscal, la inserción externa o el desarrollo de infraestructura, por nombrar algunos ejemplos. Incluso se ve un deterioro en áreas como la promoción de inversiones, que tradicionalmente venían teniendo un saldo neto positivo de respuestas, pero que en esta ocasión se revirtió y terminó siendo también ligeramente negativo.

RA: Por último, ví que también incluyeron una pregunta sobre las expectativas respecto a la próxima administración y que la expectativa de que habrá ajuste fiscal es casi unánime. ¿Podemos comentar brevemente esos resultados?

PR: Claro, preguntamos a cada ejecutivo si anticipaba que la próxima administración (sea cual sea) implementará ajustes o no en distintas áreas. Las respuestas que obtuvimos muestran que los ejecutivos en general tienen bastante descontado que habrá un ajuste fiscal (el 92% respondió que anticipa ajustes en la política fiscal), pero son menos extendidas las expectativas de cambio en otras áreas. Sólo el 35% espera cambios en la política monetaria y/o cambiaria y el 30% espera cambios en la política salarial. En el caso de la política de inserción internacional la proporción de ejecutivos que espera cambios es de 47%. No son porcentajes para nada despreciables tampoco, pero las respuestas no son tan contundentes como en el frente fiscal.

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Documento relacionado: Encuesta de Expectativas Empresariales de Deloitte N° 19

Este contenido y otros análisis de Deloitte los encontrás en www.objetiva.com.uy.

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    A mi juicio, sería muy interesante que Deloitte nos informara cuál ha sido el grado de acierto de los empresarios en sus estimaciones de la coyuntura futura. Si hace 10 años que se hace la encuesta, buen material tendríamos para analizar.
    Tengo muy claro que los empresarios, aquí y en cualquier lado, no muestran con tanta facilidad su optimismo como su pesimismo. Posiblemente en ese comportamiento haya un poco de lo que caracteriza al uruguayo medio que es «esconder la leche». Nunca un uruguayo nos va a decir que le va excelentemente bien. Si esa es la situación, nos va a decir que le va bastante bien. Si le va muy bien, nos dirá que la va bien. Si le va bien, nos dirá que le va regular. Y así, sucesivamente.
    Por eso, para tener una idea de la calidad de las estimaciones, sería bueno que Deloitte haga un análisis de los aciertos de los empresarios. Si sus estimaciones fueran acertadas, podríamos confiar en su criterio y en su honestidad intelectual. Si de diera lo contrario, habría que tomar muchas precauciones a la hora de considerar sus proyecciones. Siempre es bueno evaluar la calidad de las performances. ¿Por qué no evaluar la calidad de las estimaciones de los empresarios?

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