Inflación subió a 8,2 % en abril: ¿Cuáles son las perspectivas para lo que resta del año?

Inflación subió a 8,2 % en abril: ¿Cuáles son las perspectivas para lo que resta del año?

En los últimos doce meses, la inflación acumula un alza de un 8,2 %. En abril los precios al consumo subieron 0,43 %

EMILIANO COTELO (EC): Sobre el cierre de la semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística informó que el IPC subió 0,43 % en abril y subió a 8,2 % en los últimos doce meses, aumentando por tercer mes consecutivo. ¿Qué lectura se puede hacer de este último dato de inflación? ¿Qué puede esperarse para los próximos meses? Les proponemos conversarlo con la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA): Florencia, ¿cómo vieron el dato de inflación de abril?

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC):La verdad es que la inflación mensual estuvo bastante en línea con lo esperado (nuestra estimación era de 0,47 % en el mes, apenas mayor al 0,43 % observado). Sin embargo, al igual que en marzo, la inflación subyacente fue sensiblemente mayor de lo que teníamos estimado, el tema es que en abril volvimos a ver una baja importante de las frutas y verduras.

RA: ¿Cómo es eso Florencia? ¿Podemos comentar las cifras?

FC: Sí, claro. Como decía recién, la inflación mensual fue de 0,43 % en el mes, pero en eso fue clave que los precios de frutas y verduras bajaron 5,6 % en el mes y eso restó unas 3 décimas al registro del mes. La inflación subyacente, que no considera ni los precios de las frutas y verduras (por ser muy volátiles) ni los administrados (que no siguen una lógica de mercado) fue bastante más alta de lo que estábamos estimando. Concretamente, nuestra estimación de inflación subyacente fue de 0,9 % en abril y, en la medición anual aumentó significativamente… pasó de 8 % en marzo a 8,7 % en abril.

RA: ¿Y cómo se explicó esa suba de la inflación subyacente?

FC: Si bien fue un mes con una suba del dólar importante, al igual que en marzo, el principal impulso en abril vino del lado de los precios no transables, es decir, de los precios de bienes y servicios que no se comercian con el exterior y que por tanto están menos directamente vinculados al dólar. En el registro del mes pasado, en particular, eso obedeció al ajuste del servicio doméstico, que recogió lo acordado en el nuevo convenio colectivo, que se firmó sobre mediados de abril.

De esa manera, la inflación no transable fue de 1 % en abril y en términos anuales subió también varias décimas, desde 8,2 % en marzo a 8,9 % en abril…

RA: ¿Y qué pasó a nivel de los precios transables? Recién comentabas que en abril volvimos a ver una suba importante del tipo de cambio… ¿se hizo sentir en la inflación del mes?

FC: Es cierto. En el promedio del mes el tipo de cambio subió 2,5 %… es el segundo mes consecutivo con un incremento de más de 2 % del dólar, pero la inflación transable no tuvo una suba tan significativa. En algunos rubros (como los automóviles, los pasajes aéreos, o los electrodomésticos, en los que el dólar pega muy directamente) sí vimos registros altos, pero en los alimentos en general las subas fueron bastante más moderadas… menores a 1 % en todos los casos. En algunos rubros la suba del dólar se está viendo compensada por una caída de los precios internacionales (como es el caso de los panificados), pero en otros seguramente está incidiendo el escenario de enfriamiento marcado de la demanda doméstica, que está dejando menos espacio para trasladar estos incrementos del tipo de cambio a los precios.

De esa manera, los precios transables tuvieron en promedio una suba de 0,7 % en el mes, que estuvo bien en línea con lo que esperábamos, aunque supuso igualmente un leve incremento de la inflación transable en términos anuales… desde 8,2 % en los doce meses a marzo a 8,4 % en el año cerrado en abril.

RA: Entonces, Florencia, para terminar, ¿qué esperan para los próximos meses? ¿Seguirá subiendo la inflación en lo que resta del año?

FC: Nuestros modelos están marcando que la inflación bajaría levemente en los próximos meses (porque habíamos tenido registros altos en mayo-junio de 2018, cuando se conjugó una suba del dólar importante con aumentos de frutas y verduras altos), pero que se va a mantener en torno a 7,5 %-8 %.

Ahora, esas proyecciones asumen un dólar que va a mantener una tendencia alcista, pero mucho más lenta de lo que vimos en marzo y abril. Concretamente, estamos trabajando por ahora con un dólar yendo hacia $ 36 en diciembre. Eso supone que después de subir 8 % en lo que va del año, el dólar tenga un aumento adicional de 3 % de aquí a fin de año.

Por supuesto, si seguimos viendo presiones alcistas intensas sobre el valor del dólar, la inflación podría tener un alza más importante de lo que hoy estamos proyectando. En eso será clave lo que suceda a nivel externo (sobre todo en Argentina, en donde estamos viendo mucha volatilidad) y también el accionar que tenga el Banco Central y su política monetaria a nivel doméstico.

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Este contenido y otros análisis de Deloitte los encontrás en www.objetiva.com.uy.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Discúlpenme; no soy experto en Economía. Pero no entiendo por qué para la «inflación subyacente» no consideran los valores de frutas y verduras. Es cierto que son bastante volátiles, pero son un elemento importante de la canasta familiar. Para los que cocinamos en casa, son de primera mano. Y a los que compran comida preparada, los afecta por vía indirecta, ya que constituyen insumos imprescindibles para los restoranes y casas de comida.

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