Soja en Uruguay: ¿Cuáles son las perspectivas?

EMILIANO COTELO (EC) —Al cierre de la semana pasada, el Banco Central publicó cifras de comercio exterior de junio, que dieron cuenta de una contracción de los montos exportados de 28 % frente al mismo mes de 2014. En esa caída incidió de forma clave el desplome que sufrieron las exportaciones de soja, que cayeron más de 70 % en la comparación con junio de 2014…

Estamos hablando de uno de los principales productos de exportación del país… Entonces, con estas cifras sobre la mesa cabe preguntarse: ¿Qué está detrás de esa drástica caída de las exportaciones sojeras? ¿En cuánto incide la baja de los precios? ¿Qué podemos esperar para adelante? De esto conversaremos con la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA) —Florencia, según las cifras divulgadas por el Banco Central, las ventas de soja al exterior están acumulando bajas realmente muy fuertes en estos meses… ¿Cómo analizan ustedes estas cifras? ¿Cuánto se explica  por la caída de los precios y cuánto por menores volúmenes?

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC) —En los últimos dos meses, desde que ingresó la cosecha de soja al mercado, estamos viendo caídas fuertes de las exportaciones, que tienen que ver con ambos elementos. Por un lado la soja que se está exportando, se está colocando a precios 30 % inferiores a los del mismo período de 2014… Eso obviamente tiene que ver con la baja fuerte que sufrieron los precios internacionales desde mediados de 2014… En ese sentido, hay que tener presente que justamente entre mayo y junio de 2014 los precios de la soja en Chicago estaban en picos históricos, de más de US$ 500 por tonelada y actualmente están en el entorno de los US$ 360-370 la tonelada.

Ahora, más allá del efecto precio, este año también están cayendo y de forma muy fuerte los volúmenes de venta… Y eso tiene que ver con que en el comienzo de la comercialización de la soja cosechada estamos viendo mucho más lentitud en la venta que en el mismo período del año pasado…

RA —¿Por qué se está viendo esa mayor lentitud en la comercialización, Florencia?

FC —Esencialmente porque muchos productores han optado por esperar a ver si los valores mejoran… Concretamente, si miramos los números, entre mayo y junio de 2014 se habían exportado más de 1,8 millones de toneladas, que equivalían a más del 50 % de la cosecha. En el mismo bimestre este año se vendieron menos de 1,4 millones de toneladas, que se estima representan en torno al 40 % del total cosechado.

Teniendo en cuenta esto, Romina, la baja de 70 % en las exportaciones de soja que vimos en junio, que si miramos el conjunto de mayo junio, deja una caída interanual de casi 50 %, tiene un componente de volumen que no se va a mantener en lo que resta del año… Más tarde o más temprano lo que se cosechó de soja se va a exportar…y la cosecha de soja del último verano no fue tanto menor que la del año previo.

RA —Justamente yendo a eso, Florencia, ¿cómo fue la cosecha del último verano?

FC —No tenemos cifras oficiales, pero las estimaciones de operadores del sector apuntan a que en la pasada zafra se sembraron en torno a 1,4 millones de hectáreas de soja… eso deja una caída de menos de 5 % frente al verano 2013/2014.

Mientras tanto, en materia de rendimientos, fue un verano particular, porque si bien, por un lado, hubo una muy alta participación de la soja de primera, que tiende a tener rindes más altos, la escasez de lluvia en la última parte del desarrollo del cultivo tuvo su impacto, sobre todo en algunas áreas del país… En ese marco, la situación habría sido muy heterogénea entre zonas, pero a nivel promedio país se estima que el rendimiento habría estado en torno de los 2.300 kg por hectárea, lo que supone un rinde apenas menor  al de la campaña anterior.

Por lo tanto, la cosecha de este año se habría ubicado entre los 3,2 y 3,3 millones de toneladas, lo que supone una caída de entre 5 % y 7 % frente a 2014. Teniendo en cuenta que prácticamente la totalidad de la cosecha de soja es exportada, de ese orden (entre 5 % y 7 %) debería ser la caída de los volúmenes exportados al cabo del año.

RA —Está claro el punto Florencia. Y, mirando para adelante, ¿qué perspectivas manejan para la próxima zafra?

FC —Todavía hay bastante incertidumbre pero en general tiende a prevalecer la visión de que el área sojera va a tener una nueva baja el próximo verano… con un área de soja que se ubicaría en torno a millón trescientas mil hectáreas…

Detrás de esa nueva reducción del área hay distintos drivers… Por un lado las regulaciones de uso del suelo suponen limitaciones para este cultivo en algunas áreas, pero más allá de eso, lo que estamos viendo es que con los actuales precios, hay algunas zonas del país en los que la ecuación para hacer soja ya no es tan clara, porque tienden a tener rindes menores y a enfrentar al mismo tiempo mayores costos de transporte (por estar lejos de los puertos de salida)…Cuando los precios de la soja estaban en torno de los US$ 500 por tonelada, se llegó a sembrar en esas tierras que no son “naturalmente” las zonas típicamente agrícolas del país…Con valores en torno de los US$ 350-360 por tonelada, esas áreas tienden a abandonarse y vuelven a destinarse a su uso tradicional (esencialmente la ganadería).

RA —Entonces, si esa caída del área que recién comentabas se materializa, seguramente vamos a estar viendo una nueva contracción de la cosecha de soja (y por ende de los volúmenes exportables) en 2016, ¿es así?

FC —Seguramente sí. Aunque allí juega también lo que suceda con los rendimientos… En ese sentido, en las últimas cuatro campañas los rindes se han mantenido en torno a los 2.300-2.400 kg por hectárea, un escalón por encima de lo que eran los parámetros habituales de la década previa, cuando el rendimiento promedio se había ubicado por debajo de los 2.000 kg por hectárea. Todo parece indicar que hay una suerte de aprendizaje o adaptación de este cultivo en el agro uruguayo…

RA —Ahora, Florencia, más allá del ajuste del área que comentabas recién, la soja va a seguir siendo el cultivo estrella dentro de la agricultura uruguaya… ¿verdad?

FC —Sin dudas, Romina. Y, de hecho, cada vez es lo está siendo más con la caída que se está viendo a nivel de los cultivos de invierno. Después de los muy malos resultados que se vieron en el invierno pasado, cuando el clima impactó en los rindes y en la calidad de los granos, este invierno las estimaciones hablan de un área de trigo que habría caído por debajo de las 300.000 hectáreas… cayendo más de 30 % frente al año pasado, mientras que el área de cebada se habría mantenido estancada en torno de las 95.000–100.000 hectáreas…

Lo que estamos viendo es que aunque los resultados a nivel de la soja se han deteriorado como consecuencia de la baja de los precios, en cualquier caso este cultivo mantiene márgenes muy superiores a los demás cultivos de relevancia en el país… Y en ese marco, la soja puede tener un freno en su ritmo de expansión o incluso una contracción moderada, pero va a seguir siendo un cultivo clave en la agricultura nacional… y un rubro de exportación muy relevante para nuestro país.

Foto en Home: Soja pronta para la cosecha (archivo). Crédito: Nicolás Celaya/adhoc Fotos.

Este contenido y otros análisis de Deloitte los encontrás en www.objetiva.com.uy.

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