Brexit: Reino Unido y UE llegaron a acuerdo preliminar para implementarlo

El Gobierno del Reino Unido y la Unión Europea llegaron a un acuerdo para comenzar a implementar el Brexit, es decir, la salida del Reino Unido de la Unión Europea

EMILIANO COTELO (EC) – Aunque todavía quedan muchas etapas por delante… la primera de ellas es que el Parlamento del Reino Unido apruebe este acuerdo… nos pareció oportuno dedicar nuestro análisis económico de hoy a examinar este asunto… Por eso, estamos en línea con el economista Pablo Rosselli, socio de la consultora Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA) – Pablo, ¿por dónde empezamos el análisis? Hay varias puntas para mirar… verdad?

PABLO ROSSELLI (PR) – Es cierto… porque este es un acuerdo preliminar… que establece algunas cosas importantes, pero al que le seguirán muchísimas negociaciones.

Si te parece, comencemos repasando rápidamente cuáles eran los objetivos que se planteaban quienes promovieron el Brexit… para luego compararlos con las cosas que el Reino Unido está logrando y con los sacrificios que está aceptando… porque en toda negociación, hay cosas para obtener y cosas para resignar.

RA – ¿Cuáles eran los grandes objetivos que perseguían los partidarios del Brexit?

PR – A riesgo de simplificar mucho, porque la campaña en favor del Brexit estuvo marcada por una multiplicidad de argumentos y promesas inconsistentes entre sí, podemos decir que detrás de la idea de dejar la Unión Europea había dos grandes objetivos: que el Reino Unido recuperara el control de la inmigración y que en términos más generales el Reino Unido recuperara soberanía, bajo el argumento de que demasiadas regulaciones y decisiones se adoptan por la Unión Europea en Bruselas.

Recordemos que la Unión Europea constituye lo que en la jerga los economistas llamamos un Mercado Común, con libre movilidad de capitales, de personas, de bienes y de servicios… Y con reglas comunes, incluyendo la política comercial y arancelaria que regula las relaciones comerciales de la Unión Europea con el resto del mundo.

Quienes planteaban el abandono de la UE no tenían una visión común contraria al libre comercio de bienes o de servicios o al movimiento de capitales… El blanco de las críticas estaba en la inmigración y en las regulaciones que fija Bruselas… Desde esa perspectiva, para el Reino Unido las negociaciones han estado centradas en cómo obtener el máximo de esos objetivos sin perder acceso al mercado europeo para sus bienes y servicios.

RA – ¿Y en qué consiste el acuerdo, Pablo?

PR – En realidad hay dos acuerdos… Un tratado que regula el comienzo de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que tiene 585 páginas (y que no leímos… hemos estado apenas revisando lo que diversos analistas resumen del acuerdo) y un acuerdo de principios (de unas pocas páginas) que establece principios generales de cómo continuarán negociando el RU y la Unión Europea.

Y este es un primer resultado a destacar… Estamos ante un primer acuerdo… que establece algunas cosas pero que deja muchas otras para futuras negociaciones.

El acuerdo fija un período de transición hasta diciembre de 2020… En ese período de transición, se mantiene la libre movilidad de personas entre la UE y el RU. Luego de ese período, el RU podrá fijar sus propios criterios para recibir inmigrantes desde cualquier lugar, incluyendo la UE.

También se acordó que el RU mantendrá acceso libre, como hasta ahora, al mercado europeo para lo que refiere a comercio de bienes… Sin embargo, todavía no está acordado (y eso queda para futuras negociaciones) si el RU se mantendrá dentro de la Unión Aduanera (esto es respetando los aranceles que fija la UE… lo que también implicaría que el RU no podría realizar independientemente sus propios acuerdos comerciales con otros países como planteaban los partidarios del Brexit)… o si el RU finalmente podrá fijar su propia política arancelaria.

RA – ¿Qué pasa con la situación de Irlanda del Norte? Ese era un tema de gran discusión…

PR – Prácticamente todo el mundo entiende que hay que evitar a toda costa el establecimiento de una Frontera Dura entre Irlanda y Irlanda del Norte… porque para la economía de Irlanda del Norte eso sería muy problemático… Además, la fuerte integración que se ha logrado entre las dos Irlandas es vista por casi todo el mundo como un ingrediente importante para la estabilidad política de Irlanda del Norte.

Pero si el RU quiere abandonar la Unión Aduanera para tener sus propios aranceles, entonces la UE le exige que haya algunos controles importantes entre el comercio de la isla de Gran Bretaña e Irlanda del Norte… También hay alguna discusión sobre si en los hechos se aceptaría que la gente pueda pasar sin controles migratorios desde Gran Bretaña, a Irlanda del Norte y a Irlanda del Sur y así a toda la UE… y en la dirección inversa.

RA – ¿Qué pasa con el comercio de servicios?

PR – En el comercio de servicios el Reino Unido va a resignar acceso al mercado europeo. Se ha establecido que la Unión Europea tendrá la facultad de regular el acceso de los servicios del Reino Unido… está previsto un mecanismo por el cual la UE establece si las normas que se aplican a cada tipo de servicio en el RU son suficientemente parecidas a las normas de la UE… La idea con eso es evitar que normativas más flexibles pongan en situación de ventaja injusta a las empresas británicas.

En los hechos, es probable que los servicios del RU sigan ingresando en condiciones adecuadas al mercado europeo, pero queda un margen de incertidumbre y de discrecionalidad en favor de Europa.

RA – ¿Cómo es el balance de este acuerdo, Pablo?

PR – Imposible saberlo con certeza… Dentro del RU hay una fuerte discusión en torno a este acuerdo… con la primer ministro Theresa May diciendo que es un buen acuerdo y el mejor posible pero con muchos frentes opositores.

Lo que hoy podemos decir es que con este acuerdo se evitaría lo que en la jerga se denomina un Hard Brexit o salida dura… porque si no hay acuerdo con la UE, en marzo de 2019 el RU podría quedar automáticamente afuera de la UE… y no hay dudas que eso sería muy perjudicial para todas las partes.

Con este acuerdo, en principio, el RU logrará recuperar el control de la inmigración, pero para mantener el acceso al mercado de bienes y servicios de la UE quedará en los hechos obligado a aceptar todas las normativas de la UE sin poder influir en eso… El objetivo de recuperar soberanía que planteaban los partidarios del Brexit no se alcanzaría, salvo al costo de perder el acceso al mercado europeo.

Y por otro lado quedan muchas cosas abiertas… El tema de Irlanda del Norte condiciona la negociación que deberá empezar una vez aprobado este acuerdo… Como están planteadas las cosas, el RU debe aceptar poner controles entre la isla de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, lo cual supone en alguna medida “dividir” un poco el Reino, o aceptar una frontera más o menos dura entre las dos Irlandas… lo cual sería malo para Irlanda del Norte.

Y se tendrán que negociar las condiciones para mantener el acceso de bienes al mercado europeo… para saber si el Reino Unido queda dentro de la Unión Aduanera (aceptando sin influir en nada en la política comercial de la UE) o si queda como miembro de una zona de libre comercio, con plena capacidad para firmar acuerdos de libre comercio con otros países.

RA – Ahora y más allá de las muchas interrogantes que todavía quedan abiertas, ¿cómo se analiza el impacto del Brexit sobre la economía del RU?

PR – En general los economistas coinciden en que todo este proceso de Brexit está teniendo consecuencias negativas para la economía británica.

Desde que se votó el Brexit en junio de 2016 vimos una devaluación de la libra… que trajo un empuje en la inflación, con efectos negativos sobre el salario real.

Por otra parte, también parece claro que se ha visto resentida la inversión, producto de la incertidumbre que se ha generado.

Por último, aún si el Brexit termina siendo más o menos ordenado, como debería ser si se aprueba el tratado y si la UE y el RU continúan luego las negociaciones de buena fe, parece bastante claro que para la economía del RU no habrá mayores beneficios y que habrá en todo caso algunos perjuicios de perder acceso al mercado europeo.

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