En 2017 Uruguay logró reducir la pobreza, la indigencia y la desigualdad

Sobre el cierre de la semana pasada el INE publicó su informe de pobreza correspondiente a 2017. Según este informe, la pobreza y la indigencia volvieron a caer el año pasado. Concretamente, el porcentaje de hogares en situación de pobreza se ubicó en 5,2% el año pasado, mientras que la indigencia se mantuvo en apenas 0,1% de los hogares.

Emiliano Cotelo (EC): Frente a esta buena noticia, nos pareció valía la pena analizar con más detalle esta información… ¿Cómo se mide la pobreza y la indigencia? ¿Qué segmentos de la población siguen siendo más vulnerables a estas problemáticas? Lo conversamos con la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

Romina Andrioli (RA): Florencia, para comenzar me parece que vale la pena explicar brevemente cómo se calcula la pobreza y la indigencia en este informe del INE…

Florencia Carriquiry (FC): Bien… El INE hace estimaciones de pobreza y de indigencia en base al llamado método del ingreso, que es un método habitual en estas temáticas. Ese método consiste en comparar el ingreso per cápita del hogar respecto de un umbral o una línea de pobreza y respecto de una línea de indigencia. Si el ingreso corriente per cápita del hogar está por debajo de la línea de pobreza se considera que el hogar es pobre y que son pobres todos sus integrantes… Lo mismo vale para la indigencia.

RA – ¿Y cómo se determinan esas líneas o umbrales?

FC – La línea de indigencia se calcula a partir de una estimación de lo que se considera es el ingreso imprescindible para cubrir las necesidades alimentarias básicas del hogar, mientras que la línea de pobreza procura medir el costo de un conjunto más amplio de necesidades básicas no sólo alimentarias, sino también no alimentarias.

Esas líneas se fijaron en su momento a partir de un estudio de cómo consumen los hogares y del costo de esos consumos y luego el costo de esas canastas de consumo se actualiza año a año… Hay distintas metodologías de cálculo de esas líneas que publica el INE… La que se toma como referencia actualmente es la llamada metodología de 2006 que actualiza las líneas en función de la variación de los precios de todos los productos que componen dichas canastas… tanto de los productos alimenticios como de los no alimenticios.

RA – ¿Y a cuánto ascienden esas líneas aproximadamente? Te lo pregunto porque a la hora de interpretar los resultados parece importante entender qué umbral de ingresos se usa como referencia para definir estos indicadores…

FC – Sin dudas… Concretamente, la línea de indigencia a fines de 2017 se situaba en unos 3.140 pesos por persona para Montevideo… En el interior el costo de vida es algo más bajo y entonces la línea de indigencia estaba en unos 2.900 pesos en el Interior urbano. Siempre estamos hablando de valores mensuales por persona… Y, por otra parte, la línea de pobreza, en la medida en que incorpora no sólo el costo de la canasta básica de alimentos sino también el de otras necesidades básicas no alimentarias, es lógicamente más alta… se ubicaba al cierre del año pasado en casi 9.500 pesos por persona en Montevideo y en 5.350 pesos en el interior urbano.

Evidentemente, Romina, estamos hablando de niveles muy bajos de ingresos… y siempre es motivo de debate si esos umbrales son suficientes para definir a un hogar como pobre o no… Es claro que el fenómeno de la pobreza es complejo y tiene muchas más aristas que lo estrictamente monetario… Un hogar puede no ser pobre según esta definición de pobreza en base a ingresos, pero aun así sufrir varias carencias sociales, educativas, culturales que en términos más generales lo sitúan en un contexto de exclusión social… Ahora, eso no debe desacreditar o hacer menos válidos estos indicadores de pobreza e indigencia, que tienen la virtud de ser claros, objetivos y seguir una metodología habitual además a nivel internacional…

RA – Está claro, Florencia. Veamos entonces qué mostraron las cifras… Emiliano comentaba recién que en 2017 la pobreza se ubicó en 5,2% de los hogares y la indigencia en 0,1% de los hogares. ¿Qué implican esos porcentajes? ¿Cuántas personas vivían el año pasado en situación de pobreza y cuántas personas estaban en la indigencia?

FC – Recién comentabas los porcentajes en términos de hogares… Como decíamos antes, la metodología marca que, si un hogar es pobre, todos los integrantes de ese hogar son pobres. Y, de esa manera, el INE también estima los porcentajes de pobreza y de indigencia en términos de personas. En ese sentido, la pobreza alcanzaba a un 7,9% de la población el año pasado, mientras que a nivel de la indigencia el porcentaje es el mismo… 0,1% de la población podía considerarse indigente en 2017. En números redondos eso implica unas 276.000 personas en situación de pobreza y menos de 4.000 personas en situación de indigencia o pobreza extrema.

Al comparar con años previos, se trata como decían al inicio de una baja apreciable frente a 2016… Concretamente, en la comparación con 2016 surge que la población pobre bajó en más de 50.000 personas el año pasado… mientras que a nivel de la indigencia no hubo cambios… este indicador ya se ubica en niveles mínimos en los últimos años.

En definitiva, Romina, estos datos son sin dudas una muy buena noticia… porque implican además que la pobreza retomó el año pasado la tendencia bajista que había tendido a frenarse entre 2014 y 2016. De hecho, si bien hubo cambios en la metodología a partir de 2006, que dificultan la comparación histórica, ese cambio metodológico fue de hecho más exigente en su momento, arrojando mayores niveles de pobreza que la metodología anterior. Con lo cual podemos afirmar con bastante certeza que hoy estamos en los menores niveles de pobreza e indigencia al menos desde que se tienen estadísticas sistemáticas, que comenzaron al inicio de los años 90.

RA – Ahora, Florencia, más allá de la baja que ha mostrado la pobreza en los últimos 15 años ¿Cuáles son los segmentos de la población que siguen siendo más afectados por esta problemática? ¿Qué dicen las cifras en términos del impacto de la pobreza por región, por ejemplo?

FC – A nivel de regiones, la indigencia se ubica en niveles similares en todos los casos… en apenas 1 habitante cada 1.000 como mencionábamos antes.

En cambio, la pobreza sigue siendo mayor en Montevideo que en el Interior. Yendo a los datos concretos, mientras que en la capital la pobreza afectaba el año pasado a 11% de la población, en el Interior urbano estaba en casi 6% en las localidades de más de 5.000 habitantes y en poco más de 7% en las de menos de 5.000 habitantes. En las zonas rurales, en tanto, la pobreza alcanzaba a menos de 2% de la población según este último informe.

De todas maneras, Romina, dentro del Interior, a su vez, hay diferencias muy claras por departamento… Sin entrar en todas las cifras, la pobreza tiende a ser superior en el norte y noreste del territorio. De hecho, los departamentos de Artigas y Rivera son los que registran los mayores niveles de pobreza, seguidos Cerro Largo y Treinta y Tres. En un tercer escalón están Tacuarembó, Salto, Paysandú y Durazno, con niveles de pobreza promedio entre 4% y 6% y luego hacia el sur del territorio (sin contar Montevideo) tendemos a ver menores niveles de pobreza…

RA – ¿Y qué diferencias hay a nivel de la edad de las personas? Una de las preocupaciones en torno a esta temática es que la pobreza sigue siendo un problema muy relevante entre los niños y adolescentes ¿verdad?

FC – Efectivamente. En términos de pobreza extrema o indigencia, los mayores niveles se observan entre los menores de 6 años. Un 0,4% (es decir 4 de cada 1.000) de los niños menores de 6 años están en situación de indigencia (cuando el promedio total de indigencia es 0,1% de la población como mencionamos antes).

De la misma manera, la pobreza también es sensiblemente más alta entre los menores de 6 años (afecta a más de 17% de esos niños a nivel del total del país y al 25% en Montevideo). Ese porcentaje sigue siendo demasiado alto, aunque ha bajado mucho desde los registros de algunos años atrás… los datos de 2010, por ejemplo, mostraban que un 34% de los niños de menos de 6 años eran pobres y en 2006 (cuando comienzan a realizarse las mediciones según esta misma metodología) más de la mitad de los niños menores de 6 años eran pobres según esta definición.

RA – Está claro. ¿Y qué sucede a nivel de otros estratos de edad? ¿Cómo se comparan estas cifras que recién comentabas a nivel de pobreza en niños pequeños con las de otras franjas etarias?

FC – Si vamos subiendo en edad, la incidencia de la pobreza tiende a bajar, aunque sigue siendo muy alta en los demás estratos de población infantil y adolescente.

Para mencionar alguna cifra más, 15% de la población de entre 6 y 12 años y más de 13% de la población de entre 13 y 17 años está en situación de pobreza… Luego el porcentaje baja drásticamente a 6,4% en la población adulta (de 18 a 64 años) y es mucho más reducido entre los mayores de 65 años, en donde la pobreza es menor… afecta a menos de 1,5% de la población en ese estrato de edad.

Esto quiere decir, Romina, que la pobreza sigue siendo un tema muy preocupante entre niños y adolescentes. Y eso tiene que ver con que los hogares pobres son en general bastante más numerosos que los demás hogares y además los integrantes de un hogar pobre tienden a ser mucho más jóvenes… En esto sin dudas sigue estando un desafío clave para las políticas públicas en nuestro país.

Este contenido y otros análisis de Deloitte los encontrás en www.objetiva.com.uy.

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