Análisis internacional: El panorama político argentino luego de las elecciones primarias

Quedaron atrás las elecciones primarias en Argentina, con las que se definieron los candidatos para cada coalición. Ahora sí, empieza la recta final. Son poco más de dos meses que restan para las presidenciales que tendrán como principales contendientes a Daniel Scioli y Mauricio Macri. Fernando Gutiérrez, colaborador de En Perspectiva en Buenos Aires, analizó la realidad política del vecino país. 

EN PERSPECTIVA
Jueves 13.08.2015, hora 10.30

EMILIANO COTELO (EC) —En Argentina acaban de pasar las elecciones primarias de los partidos. Quedaron definidos los candidatos para cada coalición y, ahora sí, empieza la recta final. Son poco más de dos meses que restan para las elecciones “de verdad”, las que se realizarán el 25 de octubre, que tendrán como principales contendientes a Daniel Scioli y Mauricio Macri.

(Audio Scioli)

Néstor, esta victoria, en el corazón, por tus luchas, por la confianza que me diste en su momento para tener las más altas responsabilidades dentro de este proyecto.

(Fin audio)

(Audio Macri)

Porque hoy tenemos que festejar, porque se consolida una alternativa en nuestra querida Argentina, señores.

(Fin audio)

(Audio Scioli)

Y en especial a nuestra querida compañera presidenta de la Nación, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, que ha generado las condiciones políticas, económicas y sociales para el corazón de nuestro proyecto.

(Fin audio)

(Audio Macri)

Cambiemos es mucho más que un acuerdo entre tres partidos políticos. Cambiemos representa una nueva visión de nuestro querido país, que incluye a una mayoría de argentinos que sentimos que podemos vivir mejor, que merecemos vivir mejor, que podemos realizar nuestros sueños y que nuestros hijos merecen un mejor futuro.

(Fin audio)

Como el sistema electoral argentino está basado en el balotaje, en el oficialismo pugnarán por lograr el porcentaje necesario para consagrarse en primera vuelta, mientras que la oposición cifra sus esperanzas en poder forzar un mano a mano final en segundo turno, en noviembre.

Lo que finalmente ocurra en ese domingo decisivo de octubre dependerá, en gran medida, de las negociaciones y alianzas que ahora mismo están intentando los candidatos en procura de los votos de los partidos menores y de los indecisos.

¿Cómo quedó el panorama político después de las primarias? ¿Qué es lo que puede cambiar en las próximas semanas? Estamos con nuestro corresponsal en Buenos Aires, Fernando Gutiérrez.

FERNANDO GUTIÉRREZ (FG) —Mirando con lupa el mapa electoral, los resultados provincia por provincia, vos sabés que siempre se ha dicho que en la Argentina, las primarias funcionan en realidad como si fueran una primera vuelta, en el sentido de que el electorado empieza a polarizarse entre los dos primeros, como vos marcabas, Scioli y Macri, de manera que cuando llega la primera vuelta de las elecciones, en octubre, es como si en los hechos fuera una segunda vuelta.

Ocurrió, sin ir más lejos, en la última elección presidencial, la de 2011, cuando Cristina Kirchner amplió el porcentaje que había sacado en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias [PASO]. Pero también había ocurrido algo similar con el principal opositor en ese momento, el socialista Hermes Binner, que logró aglutinar votos de la oposición, que estaban bastante dispersos.

Esta vez se estima que podría ocurrir lo mismo, con una polarización que haga crecer los porcentajes de Scioli y Macri desde aquí hasta octubre. Claro, el tema es que los dos quieren “robar” votos en los mismos lugares, así que lo que va a definir la cuestión será quién haga las jugadas más inteligentes.

Sin ir más lejos, ayer tuvimos una prueba contundente de ello. Scioli cometió un error político muy grave: viajó a Italia justo cuando la provincia de Buenos Aires, de la cual es gobernador, estaba inundada con más de 20.000 evacuados. ¿Qué hizo Macri?, se apresuró a llamar a una conferencia de prensa para decir que iba a ofrecer ayuda a los intendentes del conurbano. Lo que está haciendo Macri es un gesto político para que esos intendentes –que están viviendo la emergencia, que en su gran mayoría son peronistas y que están resentidos porque sienten que Scioli los abandonó– vean que hay una mano de la oposición. Al percatarse de esta situación, Scioli adelantó su regreso, pero digamos que ya hay un punto a favor de Macri porque ese gesto le puede valer una mejora en su cosecha de votos en la provincia de Buenos Aires.

En definitiva lo que hay que entender es que aunque parezca que Scioli tiene una ventaja muy grande, porque sacó 38,5 % de los votos contra 30 % de Macri y sus socios, todavía no está dicha la última palabra. A Scioli lo desespera su objetivo de ganar en primera vuelta porque hoy todos los sondeos marcan que, si hubiera una segunda vuelta, ese balotaje de noviembre, él lleva las de perder, así sea contra Macri o también eventualmente con otro que pueda llegar a esa instancia, como puede ser Sergio Massa.

EC —A primera vista cuesta creer que la cosa se le pueda complicar a Scioli. Si consideramos que en el sistema argentino se puede ganar en primera vuelta con sólo 45 % de los votos, e incluso con 40 % siempre que haya una ventaja de 10 puntos sobre el segundo, me pregunto: ¿es factible que alguien pueda amenazar la victoria de Scioli? A fin de cuentas hoy está a 2 % del objetivo.

FG —Sí, le falta muy poquito, es cierto, pero hay un tema que los analistas han repetido mucho en los últimos días: el piso de Scioli está muy cerca de su techo de votos, es un tema que tiene muy preocupado al comité de campaña. ¿Qué significa esto?, que el hecho de haber sacado un 38,5 % no necesariamente implica que le resulte fácil dar ese salto que lo lleve a la cercanía del 45 %, quizás para Scioli todos los votos que hubo son todos los votos que hay. Esto es así por un sentimiento antikirchnerista, como un voto castigo, que a Scioli le está costando superar. Ahí está la explicación sobre por qué en las filas sciolistas existe esa desesperación por la victoria en primera vuelta: hay casi una certeza de que si no gana en octubre, le puede resultar muy difícil ganar en noviembre.

En este sentido, Scioli tomó nota de lo que antes le había ocurrido al mismo Macri en las elecciones de Buenos Aires. Allí su candidato a jefe de gobierno de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, en la primera vuelta arrasó, le sacó 20 % de diferencia al segundo, pero cuando se produjo el balotaje se llevó un gran susto: ganó por apenas 3 % de diferencia, y en las caras de los mismos ganadores se veía que el susto había sido grande. ¿Qué había pasado?, obviamente, toda la oposición en ese momento se había unido para votar al segundo. Es exactamente eso lo que Scioli teme que va a ocurrir en una segunda vuelta, que si no gana en la primera ese sentimiento antikirchnerista pueda hacer que todos los demás se unan para apoyar a Macri.

EC —¿Quién aparece mejor posicionado en esa búsqueda de votos para octubre, Macri o Scioli? Uno pensaría que, por más que haya peronistas que estén en contra de Kirchner, al final siempre terminan todos unidos y van a apoyar a Scioli.

FG —Es exactamente lo que piensa Scioli, existe ese mito de que en el peronismo se pelean todos contra todos pero al final se terminan uniendo. Me hiciste acordar a una famosa frase del general [Domingo] Perón que decía: “Los peronistas somos como los gatos, cuando hacemos mucho ruido la gente cree que nos peleamos pero en realidad nos estamos reproduciendo” [Risas.]. Eso se ha venido aplicando en todas las elecciones: se pelean entre ellos pero al final terminan votando juntos.

Pero hay que hacer las negociaciones, el objetivo de Scioli es seducir a los votantes básicamente que él considera que son peronistas, sobre todo los del gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, que integró la coalición para estas PASO con Sergio Massa. Scioli presume que el 6 % de los votos que logró De la Sota corresponde a peronistas puros, es decir, gente que puesta a elegir entre un peronista como Scioli y un liberal de centro derecha como Macri, no va a tener dudas y va a optar por el peronista. Por las dudas, ya insinuó que si llega a ser presidente, le va a dar una ayuda económica a la provincia de Córdoba.

También Scioli aspira a obtener votos de Adolfo Rodríguez Saa, el ex gobernador de San Luis, que ustedes recordarán que ocupó brevemente la Presidencia a finales de 2001, que sacó 2 %. En cualquier otra circunstancia un 2 % sería casi un porcentaje despreciable, pero en este escenario a Scioli le parece que fueran muchos millones de votos porque pueden significar la diferencia entre la victoria y la derrota.

Además, aspira Scioli a quedarse también a quedarse con algún puntito de la gente que votó a Massa. Ahí quizás la tenga un poco más difícil porque Massa ha dado un giro, adoptó un discurso opositor muy duro hablando sobre corrupción contra el gobierno… Esas básicamente son las chances, la estrategia que se está trazando Scioli.

En cuanto a las chances de Macri te diría que dependen casi exclusivamente de que haya una muy fuerte polarización y que él sí pueda captar la mayor parte posible de la gente que votó a Massa, que es un 14 %, lo cual lo pondría casi en una situación de empate con Scioli.

EC —Justamente, Macri había sido muy cuestionado en su momento por su negativa a una alianza con Massa. Parece que aquellos críticos tenían razón porque los votos de los dos, sumados, lo pondrían en situación de ganar en primera vuelta. ¿Hay todavía chance de un acuerdo Macri-Massa?

FG —Rumores hay de todo tipo, algunos dicen que Massa podría llegar a renunciar a su candidatura y presentar solamente candidatos al Parlamento para apoyar a Macri para presidente. Otros dicen que la condición para hacer eso es que, a su vez, la candidata de Macri en la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, baje su candidatura para que pueda ganar Felipe Solá, que es el candidato de Massa. Hay especulaciones para todos los gustos, pero lo cierto es que a esta altura esos acuerdos parecen improbables, eran acuerdos para hacer antes de las PASO.

A lo sumo, sí se está hablando de que ambos tengan algunas coincidencias programáticas, que se pongan de acuerdo sobre políticas de gobierno para el caso de que pueda ganar Macri, por ejemplo. Esto significa que Massa le está dando a entender a Macri que si él llega a disputar una segunda vuelta, en noviembre sí le va a dar su apoyo, pero de acá a octubre las cartas están echadas, él no va a bajar su candidatura y Macri se va a tener que arreglar como pueda.

Igualmente, todos sabemos cómo es esto: los candidatos pueden decir lo que quieran pero los que mandan son los votantes. Muchos analistas creen que se va a dar ese proceso de polarización en el cual Massa se arriesga a perder un caudal de votos, difícilmente pueda repetir en octubre este 14 % que sacó el domingo pasado, y ahí es donde Macri tiene cifradas sus esperanzas, que en esa fuga de votos de Massa hacia su candidatura él pueda cortar esa diferencia para estar a menos de 10 % de Scioli y forzar a un balotaje.

EC —¿Entonces hay pronósticos, puede darse un pronóstico de la primera vuelta?

FG —Al día de hoy los encuestadores y analistas se animan a decir que estamos más cerca de un balotaje que de una victoria en primera vuelta, pero la ventaja de 8,5 % que está llevando hasta el momento Scioli hace que sea muy finita la diferencia. Aparentemente va a haber suspenso Scioli se viene mandando algunos errores políticos como este que comentaba al comienzo de haber viajado a Europa en plena crisis de inundaciones en la provincia de Buenos Aires, y a pesar de que tiene cierta fama de incombustible porque ha cometido algunos errores que de todas maneras nunca le hacen pagar costo político, en un momento como este la sensibilidad está más a flor de piel.

EC —Dicen las crónicas desde Buenos Aires que la presidenta y su equipo del gobierno nacional están que vuelan de la bronca y dispusieron que el gobierno de la República Argentina saliera en ayuda de los problemas de la provincia.

FG —Si, fue bastante notorio, incluso ayer en todas las conferencias de prensa de los funcionarios se notó que tomaban cierta distancia respecto a la actitud de Scioli, así que hay que ver cómo hacen los asesores del candidato peronista para tratar de recomponer esta situación.

Pero para responder tu pregunta respecto a lo que pueda ocurrir en las semanas que quedan de aquí a octubre, hoy por hoy el escenario es que luce más probable que haya necesidad de una segunda vuelta en noviembre.

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Transcripción: Andrea Martínez

 

 

 

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