Cuentos con asado: Los ganadores del mes de octubre para leer y escuchar

<em>Cuentos con asado</em>: Los ganadores del mes de octubre para leer y escuchar

Viernes 2 de noviembre

La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la tercera convocatoria al Concurso de Cuentos de En Perspectiva de 2018. En esta oportunidad, la consigna fue escribir “Cuentos con asado”. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Ana Ribeiro, Alcides Abella y Gonzalo Pérez del Castillo.

Los cuentos ganadores serán premiados con una prenda uruguaya de lana fina de Don Baez, cinco libros de la Colección Lectores de Ediciones de la Banda Oriental, vinos finos de bodegas Giménez Méndez y productos de cosmética natural de Matías González.

A continuación, los cuentos preferidos de los miembros del jurado.

Cuento elegido por: Ana Ribeiro
Título: Pato asado
Autor: Ruben Urrutia
Seudónimo: Demóstenes

A la granja cayó del cielo un muchacho balanceándose prendido a un mantel tomado por las puntas. Para sorpresa de la dueña de casa el joven le relató que su padre había fabricado un motor de avión y para probarlo lo había colocado en la mesa del comedor. Con toda la familia a bordo la mesa se levantó del suelo y tomó altura. Luego de volar un rato, siguió diciendo el chico, atravesamos por el medio a una bandada de patos, la hélice desplumó dos o tres, el calor del motor los asó y mi madre los sirvió sobre el mantel. Como estaba hambriento, sin esperar a los demás me abalancé sobre uno de los patos asados. Fue entonces que mi padre me miró severamente y me ordenó retirarme de inmediato de la mesa, y aquí estoy.

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Cuento elegido por: Juan Grompone
Título: 2084
Autor: María Clara Rossi de Stirling
Seudónimo: Sopa de verduras

Amigos: Asado suspendido. Conocíamos el riesgo. Hordas de veganos rodearon mi casa. Lograron infiltrarse en todas las comunicaciones. Mando este aviso por paloma mensajera. Pronto entrarán, destruirán el último parrillero del barrio y me llevarán con ellos, como le sucedió a Antonio. Cuídense. No lo intenten más.

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Cuento elegido por: Gonzálo Pérez del Castillo.
Título: El asado de los jueves
Autor: Mario Pippolo
Seudónimo: Parrillero

Las brasas repicaban al ritmo de las gotas de grasa. Los chorizos tenían el color que indicaba que en poco los tres hombres disfrutarían de una picada fantástica. Juan puso las tiras de asado en la parrilla y le agregó sal por encima. Este ritual se repetía todos los jueves.

-Esto de Miguel no tiene gollete- se quejó Rubén.

-Cuatro semanas que falta- agregó Juan.

-Una mina. Seguro que es una mina. Son su debilidad- acotó Fernando.

-Seguro que es eso. Y como vos decís, no tiene gollete- Fernando empezaba a cabrearse.

-Abandonarnos por una mina- se convenció.

-Ninguno de nosotros resignaría esta reunión por estar con una mujer. Lo digo porque he tenido muchas discusiones con Alejandra para venir. Y no claudico. El asado con los amigos es sagrado- levantó la copa de vino para brindar.

-Yo no los abandono muchachos- y volvió a reflexionar.

-Por una mina. Lamentable-

Lejos de allí, Alejandra prendió un cigarrillo y se lo pasó a Miguel. Ambos, desnudos, disfrutaban de otro jueves de placer.

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Cuento elegido por: Alcides Abella
Título: Piropo
Autor: Jorge Rocha
Seudónimo: Ilusionado

-Volvió mi hermana de Francia. El sábado tenemos asado, te esperamos.

A pesar de mi resistencia WhatsApp estaba siendo útil. Hacia más de 15 años, cuando emigró, que no veía a Isabel.

Inmediatamente recordé sus increíbles, bellísimos ojos verdes infinitamente superiores a mis vulgares marrones. Llegué pasado el mediodía, saludé en voz alta para hacerme oír, estaba toda la barra.

-¿Isabel?

-En el parrillero de asadora- contestó su hermano. La encontré y todos mis recuerdos se confirmaron. Comentamos de la suerte que no lloviera, de cómo pasa el tiempo y otras originalidades al uso. En un momento cruzamos las miradas, reviví el día anterior a su partida también hablando de bueyes perdidos, nuestras miradas, la misma atracción y, como ahora, desechar cualquier posibilidad de gustarle.

Una inesperada ráfaga de viento arrojó todo el humo sobre mis ojos. Mientras parpadeaba lagrimeando, Isabel, su dulce voz dijo: “es que el humo busca los ojos lindos…”

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Cuentos ganadores

Tercer premio

Título: Sin título
Autor: Carlos Aloice Ascorreta
Seudónimo: Orejano

Se respiraba la Navidad; en el perfume de los jazmines, en las cantarolas que se oían, en el humo de los parrilleros que se elevaba por el aire. Una tonta discusión familiar, un violento portazo. Encendí un cigarrillo al salir. La noche estaba extrañamente fresca. Caminé por callecitas empedradas, sin rumbo, cabizbajo, cargando las cosas que había llevado para la celebración. Un fueguito lejano llamó mi atención y me atrajo hacia él como un imán. El linyera no dijo nada, pero entendió la situación. Alisó su larga barba e hizo un gesto para que me acercara. Nos sentamos sobre cajones de verdura al lado del fuego. Me ofreció un vinito que acepté gustoso.

Mi orgulloso asado aterrizó en la inestable parrilla junto a la humilde falda. Escuchamos el crepitar de la grasa goteando sobre las brasas, extasiados. Fue el asado más rico que comí en mi vida. Los fuegos artificiales iluminaron la noche.

¡Salud!- dijo el barbudo, alzando su vaso de vino.

¡Salud amigo!- respondí emocionado.

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Segundo premio

Título: La buena compañía
Autor: Liliana Morales Viñoles
Seudónimo: Azul

Nada como un tibio día de primavera para ponerlo a uno más contento. Las ganas reaparecen y uno ensilla silbando y sale al trotecito para el campo. Un pique para reparar allá, una oveja abichada metida en el monte, la majada en la aguada, el pasto verde y el cielo azul.

Lindo para salirle a un asado esta noche, el ánimo está para festejar, pensé sonriendo.

Apenas los cerros se volvieron azules, arrimé leña al centro del patio y al ratito ardía la hoguera. Clavé en el suelo el palo con la paleta de oveja y arrimé el vino. El Pardo y el Overo se echaron por allí, acompañando. La grasa chillaba al caer sobre las brasas.

La soledad es mala consejera, solía decir mi madre. Más vale solo que mal acompañado, retrucaba mi padre.

Eso dijeron los dos cuando la María se me fue con otro.

Las llamas iluminaron la noche, el asado estaba pronto. Bueno, dije, arrímense al asado, compañeros. El Pardo y el Overo se me acercaron aún más en la soledad de la noche.

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Primer premio

Título: Sin título
Autor: Sylvia Rodríguez
Seudónimo: Amanda

Estábamos en el apartamento de Pocitos cuando nos avisaron. Llevábamos cinco años separados, pero la desazón fue la misma que siempre provoca la noticia de la muerte.

Primero silencio, luego elogios; que era bueno, que era honesto, que te quiso hasta el final…

La hija de mi amiga, que por entonces tendría siete años, dudó antes de suspirar: “entonces ¿ya nunca más vamos a comer un asado de verdad?”

Como un fogonazo lo vi -¡tantas veces!- junto al parrillero, joven y sano, veterano y ya enfermo; sentí su perfume y el aroma de la leña de monte; oí el murmullo del Olimar y los susurros del Conventos…

La mano de la nena me trajo de nuevo. “¡Tenés los ojos rojos y con lágrimas!”

Todos me miraban.

No es nada, le sonreí, es por el humo…

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Premio de los oyentes

Título: La buena compañía
Autor: Liliana Morales Viñoles
Seudónimo: Azul

Nada como un tibio día de primavera para ponerlo a uno más contento. Las ganas reaparecen y uno ensilla silbando y sale al trotecito para el campo. Un pique para reparar allá, una oveja abichada metida en el monte, la majada en la aguada, el pasto verde y el cielo azul.

Lindo para salirle a un asado esta noche, el ánimo está para festejar, pensé sonriendo.

Apenas los cerros se volvieron azules, arrimé leña al centro del patio y al ratito ardía la hoguera. Clavé en el suelo el palo con la paleta de oveja y arrimé el vino. El Pardo y el Overo se echaron por allí, acompañando. La grasa chillaba al caer sobre las brasas.

La soledad es mala consejera, solía decir mi madre. Más vale solo que mal acompañado, retrucaba mi padre.

Eso dijeron los dos cuando la María se me fue con otro.

Las llamas iluminaron la noche, el asado estaba pronto. Bueno, dije, arrímense al asado, compañeros. El Pardo y el Overo se me acercaron aún más en la soledad de la noche.

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Locución: Rafael Mandressi, Rosario Castellanos
Producción versión audio de los cuentos: Gastón González Napoli, Pablo Izmirlian
Guión: Gastón González Napoli
Puesta al aire: Ariel Gómez

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Mesa relacionada
La Mesa de los Viernes: Cuentos con asado: Ganadores del Concurso de En Perspectiva

Enlace relacionado
Concurso de Cuentos de En Perspectiva, llamados anteriores

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Foto: El asado más grande del mundo, predio de la Asociación Rural del Uruguay en el Prado, Montevideo, 13 de abril de 2008. Crédito: Presidencia de la República.

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4 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Los nominados no ganadores, al solo hecho de ser publicados se les debe publicar también en esta etapa el nombre real del autor y no solamente el seudonimo.

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  2. SI BIEN NO TUVE TIEMPO DE VOTAR, ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON EL PREMIO DE LOS OYENTES: AZUL
    ADEMAS SE ME PIANTO UN LAGRIMON, PORQ SI LAS MASCOTAS SON ADORABLES, MUCHO MAS LO SON EN LA SOLEDAD!

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  3. Felicitaciones a los ganadores,de estos lindos cuentos ,el asado compartido con el linchera fue el que más me gustó ,fue tierno y muy humano,felicitaciones a la radio por este espacio donde ayuda a mucha gente a exponer sus trabajos ..

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  4. Felicitaciones a la radio por tener este espacio,me encantó los cuentos y el que más me gustó fue el de asado compartido con el linchera muy lindo ,tierno y humano
    Felicidades a los ganadores.

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