Cuentos con Montevideo del 900: Los ganadores del mes de junio para leer y escuchar

<em>Cuentos con Montevideo del 900</em>: Los ganadores del mes de junio para leer y escuchar

Viernes 26 de julio

La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la segunda convocatoria al Concurso de Cuentos de En Perspectiva de 2019. En esta oportunidad, la consigna fue escribir “Cuentos con Montevideo del 900”. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Alcides Abella, Gonzalo Pérez del Castillo, Ana Ribeiro y el equipo del programa Oír con los ojos.

Los cuentos ganadores serán premiados con una prenda uruguaya de lana fina de Don Baez, cinco libros de la Colección Lectores de Ediciones de la Banda Oriental, vinos finos de bodegas Giménez Méndez y productos de cosmética natural de Matías González.

A continuación, los cuentos preferidos de los miembros del jurado.

Cuento elegido por: Ana Ribeiro
Título: Inaudito
Autor: Carol Martínez
Seudónimo: Alba

El calor del domingo agobiaba, los niños inquietos por llegar. Sus maridos conversaban en la parte delantera del tranvía y ellas, doña Carlota y doña María, sentadas una junto a la otra con sus hijos sobre sus piernas.

Conversaban por lo bajo, procurando no ser oídas. El asunto era grave y no querían estar en boca de todos como estaba “aquella», así le decían para no mencionar su nombre.

Era sabido que la innombrable iba a abandonar a su marido por otro, claro estaba que el nuevo tenía mucho dinero y unas cuantas tierras, pero divorciarse era inadmisible.

-Habrase visto hasta dónde hemos llegado. Desarmar una familia, ¿qué harán esos niños sin su padre en la casa?

-Culpa de este Gobierno, doña María, que está dando mucha libertad. Con decirle que mi hija se enteró de que puede estudiar Medicina. ¿A qué edad pensará casarse?

El tranvía se detuvo y con él la conversación. María tomó al más pequeño con una mano y con la otra levantór su falda para que no rozara la arena de la playa Carrasco.

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Cuento elegido por: Alcides Abella
Título: La luz de tus ojos
Autor: Fernando Abella
Seudónimo: Solitario

Te detuviste en el muelle y tu sombrilla con finos bordados tapaba tu cara cuando querías…De todas maneras la mantilla no permitía que te viera en todo tu esplendor. Mirabas hacia lo lejos como esperando una buque, un recuerdo perdido o dejado muy lejos. Los niños no dejaban de correr y la tarde te fue llevando al mismo lugar donde el tranvía te había dejado. La campanita del barquillero tampoco paraba de sonar. Triunfaste en aquella postal que hoy vive en el escritorio de mi abuelo.

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Cuento elegido por: Gonzalo Pérez del Castillo
Título: Elvira
Autor: Ana Pisón
Seudónimo: Anónimo

Emeterio se enamoró de Elvira el día que la vio en El Telégrafo. Averiguó que vivía en un palacete sobre la calle Zabala y desde ese instante caminaba por la vereda de enfrente, de esquina a esquina con la esperanza de verla.

Elvira lo descubrió, pero el dragoneo no estaba en sus planes. Ella quería estudiar, viajar y salir de aquella ciudad pacata y estereotipada. Amanda, en cambio, soñaba con casarse y esperar cada noche al hombre que la haría feliz. Pero estaba frustrada porque Elvira era la mayor, con edad más que suficiente para casarse, pero sin intenciones de hacerlo.

Una tarde, perdidas casi sus esperanzas, Emeterio vio a la joven sentada en el balcón, mirando sonriente su ir y venir.

Aquel domingo, el novio esperaba ansioso en el altar. Miró hacia los primeros bancos y vio a Elvira. Emeterio sintió que un calor intenso subía desde sus entrañas y lo último que recuerda fue a Don Manuel llevando del brazo a Amanda desbordante de alegría, vistiendo su traje de novia.

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Cuento elegido por: Fernando Medina y Lucía Campanella
Título: Sin título
Autor: Federico Olascuaga Bachino
Seudónimo: Joto

“Guardó meticulosamente la banda y el mandil en el maletín marrón apoyado sobre su escritorio y se dispuso a salir, de impecable traje negro y bombín, rumbo a la logia. Atravesó la sala principal y saludó sin detenerse a su esposa, que de reojo y con fastidio le devolvió un ‘hasta luego’. Ella siguió imperturbable con la siguiente cuenta del rosario. Antonio y Adelina, nuestros padres, recreaban las contiendas entre liberales y clericales. Los balcones de nuestra casa se asomaban atónitos a una Montevideo transmutada por el hechizo moderno. La habitaba una familia del 900, microcosmos donde el racionalismo moderno y el clericalismo combatían a diario. Recuerdo las polémicas infinitas en torno al divorcio y la laicidad. Ellos no están pero en esta casa sigue latente aquella controvertida Montevideo”. Hoy buscando historias montevideanas del 900 encontré dentro del maletín marrón ese breve texto, firmado por mi tío Miguel. He resuelto presentar la reliquia a un concurso de cuentos.

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Cuento elegido por: Juan Grompone
Título: Las 8 horas
Autor: Carlos Aloice Ascorreta
Seudónimo: El Anarquista

Noviembre de 1915. Europa sigue en guerra. En Uruguay continúan los ecos de la gira del
presidente Viera por el interior del país. El conventillo aún estaba en penumbras. Una tenue
luz se encendió en la segunda planta. Antes de que el alcohol se consumiese, cuatro
bombazos fueron suficientes para encender el “primus”. La señora colocó la caldera
encima de él, luego intentó, nuevamente, hacer levantar a su marido.

-Viejo, se te hace tarde para tomar el tranvía- advirtió.

-Estoy molido, hoy no voy a trabajar- respondió él.

-Dale, viejo, tengo buenas noticias: conseguí el diario.- dijo ella con un brillo en sus ojos.

-¿El diario? ¿Para qué? Sabés que no sé leer- dijo el hombre, resignado.

-Por eso mismo, ahora tendrás tiempo para terminar la escuela y para descansar más- dijo ella, para darle ánimo.

El hombre no se levantó de su cama ese día. Sobre la mesa de luz quedó el diario en cuya
tapa se podía leer: «La Cámara de Senadores sancionó el proyecto de la jornada máxima
de ocho horas».

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Cuentos ganadores

Tercer premio

Título: En el bajo
Autor: Alicia Presto
Seudónimo: Cafetín

Al cruzar la esquina de Washington y Pérez Castellano, se frotó las manos y lanzó sobre ellas el aliento tibio. El cuerpo estaba templado gracias al rojo semillón de “Las Telitas”, compartido con algunos coterráneos.

Sonrió al recordar que, a partir del día siguiente, reemplazaría a un mozo en la Confitería y Café del Telégrafo y calculó que las propinas le alcanzarían para ver la opereta que anunciaba el Politeama II.

Al pasar por Reconquista, trató de esquivar a los borrachos que salían del Poméry. Subió por Alzáibar para dirigirse a la pensión y, a una cuadra del lupanar de Juana, escuchó un grito y vio que tres sujetos revisaban las prendas de un hombre caído. Se oyó el silbato de la policía y la exclamación: “¡Araca, la cana!”, seguida de la huida de los malvivientes. Él se arrodilló junto a la víctima y reconoció a uno de los asiduos concurrentes a los baños turcos del Telégrafo. Cuando el agente llegó, lo encontró ensangrentado y sosteniendo en la mano un puñal.

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Segundo premio

Título: Informe negativo
Autor: Rodrigo Tisnés
Seudónimo: James Bond

Este poblado (me resisto a llamarlo ciudad) es como una pequeña babel en que se mezclan idiomas: italiano, francés, algo de alemán, muy poco ruso, casi nada de inglés. Y diversos acentos del español.

Están abocados a construir un país muy por fuera de sus posibilidades: un puerto nuevo, carreteras, grandes edificios públicos, e incluso un proyecto de paseo marítimo contra la costa que llevará varias décadas.

Pero el colmo es el grado de experimentación social que están ensayando. Han legalizado el divorcio, reconocen a los hijos naturales, ¡tienen leyes laborales de inspiración socialista!

Hacen todo esto, mientras colocan al Estado en el rol de empresario, en vez de fortalecer a la poca burguesía local existente.

Y como se creen la Suiza de América, quieren instalar el gobierno colegiado…

Por ello recomiendo que dejemos de mirar a este país de locos, y nos concentremos en la más estable y previsible Argentina.

Suyo,

W.C

P.D: tienen cierto talento para la práctica del football.

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Primer premio

Título: Primera Vez
Autor: Carlos Aloice Ascorreta
Seudónimo: Rosa Luxemburgo

Jacinta Ambrosoni nació y se crio en el barrio de la Aguada. No tuvo una infancia feliz. Su madre falleció en el parto; su padre la abandonó y se fue a Buenos Aires en el Vapor de la Carrera. La criaron sus abuelos por un breve lapso hasta que fue acogida por una familia en las afueras de la ciudad. Allí transcurrieron los años mozos de esa gurisa de pelo oscuro y ojos vivaces. Y ahí nació su rebeldía. No se casó ni se le conocieron novios por esa época. El domingo 27 de marzo decidió volver a su barrio de la infancia. Tenía una cita importante. Estaba feliz, ansiosa. Iba a ser su primera vez. Se vistió con sus mejores galas, se perfumó. Un lento y colmado tranvía la transportó por la ciudad. Había un gran movimiento de gente cuando llegó. No se intimidó. Entró al local con la cabeza erguida. Miró por un instante a los hombres que integraban la mesa. Luego, ya más calma, depositó el voto en la urna.

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Premio de los oyentes

Título: Sin título
Autor: Federico Olascuaga Bachino
Seudónimo: Joto

“Guardó meticulosamente la banda y el mandil en el maletín marrón apoyado sobre su escritorio y se dispuso a salir, de impecable traje negro y bombín, rumbo a la logia. Atravesó la sala principal y saludó sin detenerse a su esposa, que de reojo y con fastidio le devolvió un ‘hasta luego’. Ella siguió imperturbable con la siguiente cuenta del rosario. Antonio y Adelina, nuestros padres, recreaban las contiendas entre liberales y clericales. Los balcones de nuestra casa se asomaban atónitos a una Montevideo transmutada por el hechizo moderno. La habitaba una familia del 900, microcosmos donde el racionalismo moderno y el clericalismo combatían a diario. Recuerdo las polémicas infinitas en torno al divorcio y la laicidad. Ellos no están pero en esta casa sigue latente aquella controvertida Montevideo”. Hoy buscando historias montevideanas del 900 encontré dentro del maletín marrón ese breve texto, firmado por mi tío Miguel. He resuelto presentar la reliquia a un concurso de cuentos.

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Locución: Rafael Mandressi, Rosario Castellanos, Bruno Carballo
Producción versión audio de los cuentos: Rodrigo Abelenda
Guión: Rodrigo Abelenda
Puesta al aire: Bruno Carballo

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Mesa relacionada
La Mesa de los Viernes: Cuentos con Montevideo del 900: Ganadores del Concurso de En Perspectiva

Enlace relacionado
Concurso de Cuentos de En Perspectiva, llamados anteriores

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Foto: Concurso de figuras de arena en la playa de Capurro, 1920. Centro de Fotografía de Montevideo / Wikimedia Commons.

 

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