Dino (Gastón Ciarlo), doloreño: «Tengo que pensar en el futuro y afrontarlo con una sonrisa. Al mal tiempo buena cara»

En estas últimas semanas Dolores se llenó de historias y de vivencias. La rutina de cientos de personas y decenas de familias se vio sacudida por el tornado que atravesó la ciudad el viernes 15 de abril. Uno de esos casos tiene como protagonista a Gastón «Dino» Ciarlo, uno los habitantes más conocidos de esta localidad, un músico célebre en todo el país y fuera de fronteras, autor de la Milonga de pelo largo y una presencia ineludible de la música nacional de las últimas cinco décadas.

Aquel viernes, el desastre lo encontró en Montevideo, donde estaba preparando un espectáculo que ofrecería esa noche. Las cuatro horas que lo separaron de su retorno a Dolores –dice– fueron las más largas y sufridas que recuerda. Su casa, ubicada cerca de la cooperativa Cadol, fue una de las que arrasó el viento. Y en ella se encontraban en aquel momento su pareja, Margarita, y el menor de sus cuatro hijos, Santiago, que a raíz de este episodio resultó herido y debió ser hospitalizado.

Para conocer cómo se está sobreponiendo a este momento complicado, Emiliano Cotelo lo visitó este domingo en el hogar de los familiares donde él y su gente están alojados precariamente. Era mediodía. La charla tuvo lugar en el estar, a pocos metros de la cocina donde se cocinaban los ravioles para el almuerzo.

EN PERSPECTIVA
Lunes 09.05.2016

Viene de…
Especiales: Dolores después del tornado

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Foto en Home: Gastón «Dino» Ciarlo en Dolores, domingo 8 de mayo de 2016. Crédito: EnPerspectiva.net.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Sr Gastón:
    Todo el Uruguay conoce su drama, tiene usted la merecida solidaridad que necesita; en ésta tierra también habemos otros, anónimos de a pié, que en silencio padecemos nuestro propio tornado.
    Quizás la vida sea como una madre generosa que se brinda por igual a quien con amor la honra, como a quien la humilla con desprecio.
    En la afrenta infame -que indigna- y el castigo aberrante, todos nos embrutecemos, la vida merece respeto; aún la de aquel que no la merece.
    Yo nunca estreche su mano, ni lo miré a los ojos, ni crucé palabra alguna con usted, no lo conozco; si escuché sus canciones y estoy tranquilo, se que usted no va a poner a nadie contra un paredón -aunque lo merezca- porque usted no lo merece, porque usted es mejor que eso, se que usted no va a jalar el gatillo contra el pecho de nadie.
    Un abrazo sincero:
    Juan/Reus

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  2. Estimado Dino: pasar los momentos difíciles no es «contarlo» ,… es vivirlo…y empezar de cero, cuando el camino se hace » duro»… solo los duros la «luchan con fe, y esperanza»…y tu… ya eres duro.

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