Licencias y suplencias de parlamentarios: ¿Y la transparencia?

Por Emiliano Cotelo ///

En lo que va de la actual legislatura los diputados uruguayos tomaron 3.544 días de licencia extra. O sea, desde el 15 de febrero del año pasado, cada representante tomó, en promedio, 36 días de descanso adicional.

La información fue aportada esta semana por la revista Búsqueda en base a datos oficiales y cálculos propios, y dejó abiertas varias líneas de análisis.

Algunas preguntas

La primera es: ¿Cuánto trabajan los legisladores uruguayos? A primera vista, “no demasiado”. Repasemos las cifras. En enero y febrero las cámaras no tienen actividad a excepción de sesiones extraordinarias o la actuación de la Comisión Permanente. Es ahí cuando la gran mayoría de los parlamentarios aprovecha para irse de vacaciones. Sin embargo, a pesar de esos dos meses de inactividad anual, en el último año y medio, los 99 diputados han solicitado, en promedio, 36 días más de licencia. Es llamativo: En principio, entonces, cada diputado termina trabajando solo 9 de los 12 meses del año.

Segunda pregunta: ¿Cuánto cuesta esto? Los suplentes, pagados por el Poder Legislativo, cobran a razón de $ 7.000 nominales por día. Búsqueda hizo las cuentas y concluyó que el gasto adicional para el Parlamento en estos 18 meses fue de $ 25.000.000, es decir un plus de 8 % sobre lo previsto para los salarios de los titulares.

Una aclaración antes de seguir: El foco está puesto en la Cámara de Diputados, pero en el Senado la situación no parece ser muy diferente*.

Pregunta tres: ¿Qué evolución viene teniendo este fenómeno? El politólogo Daniel Chasquetti, integrante de nuestras Mesas de Análisis Político, explica que el Poder Legislativo uruguayo tiene el sistema de licencias “más flexible del mundo”; sobre todo a partir de modificaciones introducidas de 1993 en adelante. Por ejemplo, en 1993, apareció la posibilidad de solicitar la licencia “por motivos personales”, una fórmula que permite invocar prácticamente cualquier razón para ausentarse y que se convirtió en la causal más citada desde entonces; en el período pasado se la usó en el 78 % de los pedidos de licencia. Como consecuencia, de hecho, las bancadas de parlamentarios van creciendo legislatura a legislatura. En la administración pasada se alcanzó un nuevo récord, de 296 suplentes, o casi tres por cada titular.

Pregunta cuatro: ¿Y esto es bueno o es malo? En una serie de columnas publicadas por Chasquetti en marzo del año pasado en su blog en Montevideo Portal él destacaba al menos dos enfoques posibles.

El primero, el más crítico, “que el mecanismo de las suplencias vuelve más débil y menos institucionalizado al Parlamento, ya que la rotación de su personal atenta contra la especialización legislativa y la acumulación de saber”. ¿Por qué? “Es obvio que muchas de las principales leyes terminan siendo votadas por individuos que ingresan como suplentes por un período muy corto de tiempo y que esos legisladores carecen de la adecuada capacidad de discernimiento para las importantes decisiones que terminan tomando”. De todos modos, aclaraba Chasquetti, “esa pérdida de calidad técnica suele ser atenuada por el trabajo de equipo que establecen las bancadas de las fracciones partidarias”. En efecto, “hay mucha evidencia que muestra cómo los grandes sectores de los partidos trabajan en esa línea y que muchos de los suplentes son miembros activos que cumplen con esa función durante varias legislaturas”

El segundo enfoque que propone Chasquetti es más positivo: tendríamos una “mejora en la representación política”. Resulta que con “un electorado pequeño de solo dos millones de votantes”, Uruguay termina contando con casi 500, “cifra solo alcanzada por los países más poblados del mundo (EEUU, Gran Bretaña, Brasil, etc.)”.  Según este experto, esa masa de representantes tan grande “aumenta el enraizamiento social de los partidos y por ende su legitimidad a la hora de tomar decisiones”.

¿Y la transparencia?

Son consideraciones interesantes y vale la pena pensarlas. Pero lo que a mí me preocupa es que el crecimiento permanente de las licencias de los legisladores se ha vuelto, a esta altura, un hecho político significativo y, sin embargo, está ocurriendo a escondidas de la población.

¿Los uruguayos saben que los diputados y senadores faltan tanto a sus puestos de trabajo?

Por esta vía, por ejemplo, se hacen posibles acuerdos preelectorales entre titulares y suplentes para compartir las bancas. También por esta vía varios sectores partidarios entrenan a jóvenes dirigentes, haciéndolos ingresar a sala para que acumulen horas de debate. ¿Se le pidió autorización a la gente para usar dinero del presupuesto del Parlamento a efectos de financiar estas estrategias de los partidos. ¿Se hizo, por lo menos, el esfuerzo de informar abiertamente sobre estos mecanismos? Yo no lo recuerdo.

Por último, el hecho de que, en la práctica, terminemos teniendo casi medio millar de legisladores, ¿es visto por la ciudadanía como una mejora de la representación o más bien como un factor de confusión ya que al final no se sabe con nitidez quiénes ocupan los escaños y tienen una presencia más o menos regular en las sesiones de trabajo? Después de todo, a cada rato aparecen los reclamos para achicar el Parlamento e incluso hay agrupaciones que postulan un sistema de una sola cámara.

En definitiva, en esta materia se está procediendo sin pasar por la transparencia y la rendición de cuentas. Y eso no sólo está mal sino que, además, resulta riesgoso para la credibilidad de los partidos y del Parlamento.

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(*) Recordemos que durante su primer año como senador de esta legislatura, el ex presidente José Mujica se tomó 68 días de licencia, según publicó en su momento El País.

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Emitido en el espacio En Primera Persona de En Perspectiva, viernes 26.08.2016, hora 08.05

Enlaces externos
Ley Nº 16.465: Licencia de legisladores

Ley Nº 17.827: Régimen de percepción de haberes de los suplentes de los señores legisladores

La copiosa integración del Parlamento uruguayo (I), Zoom Politikon, columna de Daniel Chasquetti en Montevideo Portal, 24.03.2015

La copiosa integración del Parlamento uruguayo (II), Zoom Politikon, columna de Daniel Chasquetti en Montevideo Portal, 31.03.2015

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9 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Da mucho para pensar tener informacion de esta indole…

    En tiempos de confusion solo en el rio revuelto ganan los pescadores… pero si son tiempos de caos, es ahi cuando aflora, lo que aprendimos y nuestras decisiones se vuelven literalmente vitales, para nosotros y nuestros vecinos de lugar y espacio comun…

    si las decisiones se siguen extendiendo y profundizando para unos pocos, y nuestros representantes son apenas «trabajos zafrales» de corte afamado o de retribucion ventajosa… es obvio que se ha privatizado, tercerizado el poder de decision humana… y esta se vuelve entre tecnocrata y empresarial, donde el costo/beneficio, solo mide poder acumulador de dinero y las castas sociales se separan cada vez mas y se achican cada vez mas en funcion de una piramide de unos muy pocos alejadisimos de cualquier base social mayoritaria (la marginalidad de la conciencia no se mide en el indice economico de gini… sino en la fortaleza de organizacion de un pueblo para construir y defenderse de la discriminacion del conocimiento y su resultante, el trabajo y su disfrute, no su sufrimiento agonico).

    si no podemos decidir como individuos que hacen diariamente con nuestras vidas (esos son los impuestos, las leyes de propiedad, trabajo, salud, alimento o inversion o gasto), y lo seguimos entregando a un grupo cada vez mas reducido y «permanente» por lo «profesionalizado» (desde la renta o paga por «el servicio»), nuestro destino es el mismo en una sociedad feudal, aristocratica o pseudo comercial monetizada (la actual, con o sin «inclusiones financieras», otra forma de «control elitista»)

    Alli no hay sociedad de pares sino de castas elitizadas (sean de rango medio, alto o bajo). Como ejemplo, la calidad de paria en la india es el unico antecendente que condena a los «intocables», los marginales de un pueblo de mil dioses espirituales y unos pocos «capitalistas» locales (??) por ser empleados asociados con las multinacionales financiero industriales sin patria ni «amores» particulares» excepto su propia familia, y a veces…

    Pensar en mas decisiones nacionales pasando mucho mas seguido por la consulta popular y REDUCIENDO EL TIEMPO de permanencia en el cargo, o sometiendolo mas continuamente a su «renovacion de contrato»… puede hacer de la politica, tanto la nuestra como la de cualquier nacion, algo mas que economico, para transformarlo en humano… no por lo periodico sino por la responsabilidad que implica «ser controlado» por sus propios «dueños» las cosas de una region o zona geografica…

    esto ultimo basado en el axioma del capital: la vista del patron engorda al ganado… o alguno conoce a algun «inversionista» de nivel importante local o internacional que permita permanecer en funciones a un empleado que «falte a la verdad», sea desleal o directamente cleptomano??… eso solo pasa en los «mercados libres», donde se consumen trabajo a cambio de renta… no en las empresas que proveen y forman esos mercados, ni en la justicia o la seguridad que los enmarcan… o quizas si alguien conozca a algun capital que «invierta para perder» poder economico desbalanceando su costo en credito o financiamiento en favor del beneficio social, lease trabajo??

    Historicamente esto ultimo jamas a pasado… y no se ve que pase… por tanto… si el cesar es el soberano, al cesar lo que es del cesar… en consecuencia, los pueblos a decidir MUCHO MAS SEGUIDO EN EL TIEMPO, sobre las cosas mas cotidianas… y si alguno quiere vender sus acciones, que lo haga… pero su voto seguirá valiendo uno… solo que alguno se los compre con un chorizo en un fin de semana, o en una off shore y depositos en nevada, zurich o panama…

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  2. 1) me extraña en usted que piense que él principal trabajo del legilador está en la cámara.
    2) la trasparencia existe desde el momento que estos datos publicados son públicos

    Atentamente

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  3. Estimado Emiliano, no opino sobre en contenido de la nota porque posiblemente excedería el espacio destinado a un comentario. En cambio sí hago notar el error en el penúltimo párrafo, donde creo que debería decir: «medio millar» y no: «medio centenar».
    Seguramente fue una distracción onomástica . . .

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  4. ¿ausentismo laboral, discrecional y privilegiado?…mmm, que feo.
    «sanguchito» para muchos, un novillo en dos panes -con mayonesa y todo- para pocos…¿no es demasiado che?
    ¿el Sr Juan Pueblo eroga demasiado caro las pasantías parlamentarias?…no se olviden que hay gente pobre.
    Dale diputado, representame presenciamente en tu puesto de trabajo; decime tu discurso, mostrame tu ejemplo, convenceme y capaz que en la próxima te voto…

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  5. Felicitaciones, Emiliano, por esta nota editorial. Gracias por informarnos de hechos tan poco conocidos por el común de la gente, y tan necesarios en momentos de ajustes económicos que nos afectan. Me enoja saber que nuestros representantes son tan poco cuidadosos con los dineros públicos.

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  6. Para no dejar pasar esta oportunidad de opinar sobre este tema tan obvio como preocupante.
    Es obvio que los legisladores necesitan estar en las sesiones, como en sus despachos y estar en contacto permanente con sus votantes.
    Este último aspecto es el más difícil de demostrar, por lo que resulta muy difícil evaluar el desempeño de un legislador en este sentido. Seguro que los habrá muy responsables y seguidores de sus obligaciones, coherentes con el mandato que les otorgó una partecita de la ciudadanía a cada uno. Pero también están aquellos que abusan de esta condición, no ejerciéndola.
    La pregunta es: ¿Existe en el Parlamento un departamento de RRHH en donde se evalúe el desempeño funcional de cada uno de los legisladores?
    Creo que quienes lo hacen son politólogos que objetivamente evalúan estos hechos; y sobretodo, ¿a quienes deben rendir cuentas estos funcionarios?; a sus votantes?, a su partido?; a la Patria? a la Nación?…o a su propia Moral y Ética en el cumplimiento de su función.
    Me parece que hay que ver más a fondo el tema de la evaluación de las funciones de cada uno; pero en serio, profesionalmente hablando; que intervengan categorías de análisis de desempeño cualitativo y cuantitativo. Y por supuesto publicarlo cada 3 meses…para que no se «ceben» .
    Ahora eso de 3 meses de licencia…no existe en ninguna parte!!!

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  7. Existen licencias reglamentarias y otras que son por enfermedad. Si el parlamentario entiende que es más importante su trabajo fuera del Parlamente que dentro de él debe renunciar y entrar el suplente. Todo lo demás es una total falta de transparencia y utilizar los dineros públicos para «pagar» favores o «arreglos».

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  8. Bien Emiliano por la nota. Tal vez no se trate de un problema de falta de transparencia sino de falta de este tipo de artículos que difunden las malas prácticas que no se conocen públicamente. Y apuntes como los tuyos nos sirven a todos independientemente de nuestras preferencias políticas, al menos a todos los que queremos un país mejor. Desde hace tiempo que vengo pensando que al ejercicio de la función pública (Gobierno, Parlamento, etc) le falta un contralor efectivo que detecte, exponga, responsabilice y haga corregir las malas prácticas y propenda a funciones más eficientes y eficaces. No hay organismos que cumplan ese cometido. Y si los hay, no funcionan. Así pasa lo de la nota, y no ocurre nada para remediarlo, y así también los gobernantes de turno toman a veces decisiones a todas vistas inadecuadas, que generan indiscutibles perjuicios para los ciudadanos (podríamos hacer listas de estas situaciones y tal vez sería bueno hacerlo), y tampoco pasa nada. El gobernante termina su gobierno, lo haya hecho bien o haya sido un desastre para el país, y si no robó, no pasa nada y todo tan campante. Incluso tal vez aunque haya robado…Aclaro que acá no me refiero a ningun partido político en particular, es un problema de la función pública que deberíamos encarar y resolver. En la función privada esto no ocurre.

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  9. y quien los va a controlar a éstos vividores, si hasta sus propios aumentos de sueldo se votan ellos mismos? quien pudiera no? ir a decirle a su patrón,» éste año quiero que mi sueldo sea X$»… por ahí andaba el sindicato de la educación proponiendo que los legisladores se bajaran sus sueldos al nivel del de los maestros… yo apoyaría la moción…. pero ésta gentuza lamentablemente es juez y parte, pretenden que todo el esfuerzo salga del trabajador en forma de impuestos, mientras ellos cobran salarios obscenos… la casta política da asco!

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