Crédito Social en China. Primera parte

Por Jana Rodriguez Hertz ///

Mucha gente me ha pedido que hable sobre el crédito social en China, sus mitos y verdades. Debo reconocer que es un tema que me apasiona, pero es muy atrevido para mí pretender dar información fehaciente sobre el tema, como si fuese una voz autorizada. No lo soy. A esto debe agregarse que muchas notas que circulan sobre el tema en Occidente son exageradas, tendenciosas, a veces engañosas y hasta malintencionadas. Otras, sin pretenderlo, caen en la trampa de las malas traducciones y la descontextualización. Las agencias de noticias chinas no mejoran mucho el panorama, ya que el tema no es aún publicitado con transparencia, al menos no en una forma accesible. 

De todas maneras, creo tener acceso a algunas fuentes de información (públicas) que tal vez sean desconocidas para los escuchas y lectores, por lo que existe la posibilidad de que éstas, mis primeras impresiones sobre el tema, les sean de utilidad. Dado que no puedo aseverar ni negar nada con absoluta certeza, les dejaré links a las fuentes para que decidan por ustedes. 

En 2014, el Consejo de Estado Chino presentó un esquema de proyecto de políticas públicas para incentivar buenas conductas, que dio en llamar Crédito Social y debía implementarse en 2020. El nombre es bastante poco feliz para las sociedades occidentales más desarrolladas, pues tiene reminiscencias Orwellianas, con toques de la serie Black Mirror. Si bien el sistema de crédito social tiene aspectos que asustan bastante, y con razón, creo, de acuerdo con lo que he leído, que no llegan a lo que se ha publicitado fuera de China.

Antes de continuar, voy a recomendar el sitio web China Law Translate, de Jeremy Daum, Senior Research Scholar en la Facultad de Derecho de Yale, en el Centro de China Paul Tsai. Daum se ha dedicado desde hace años a seguir y traducir del chino todo lo relacionado con el crédito social. En ese mismo sitio web se puede encontrar un video de una hora que fue filmado en mayo donde 4 expertos se acercan a lo que se sabe y no se sabe del tema. Con esto quiero decir que este asunto no es claro aún, ni siquiera para los especialistas.  

En junio de 2018 se comenzó a implementar lo que en China se llamó el Sistema de Crédito Social. El nombre no es realmente adecuado, porque no funciona aún como un “sistema”, sino como un conjunto bastante descoordinado de sistemas. Hasta donde yo sé, cada ciudad tiene su propio método y evalúa distintas cosas. Hay muchos chinos que desconocen que este sistema siquiera exista. Los chinos a los que pregunté en Shenzhen me dijeron que no tenían idea de lo que les estaba hablando. Xin Dai, de la Ocean University de China describe extensamente este “sistema de sistemas” en un paper de 63 páginas que se encuentra en la red y cuyo link adjunto. 

Pido disculpas por la extensión, pero el contexto del asunto es tan importante como el asunto en sí. Vayamos, pues, al grano. ¿Qué es y qué no es el sistema de crédito social chino? Una cosa ya sabemos que no es: un sistema. ¿Qué es lo que es entonces? De acuerdo con lo que informa el Global Times, es un conjunto de políticas públicas destinadas a asesorar individuos, compañías y agencias de gobierno basado en créditos ganados y perdidos en cuatro áreas: asuntos administrativos, actividades comerciales, conducta social y sistema judicial.  

¿Cómo funciona? Según lo que entiendo, en algunos aspectos funciona parecido a como funciona el sistema de puntos para los conductores. Hay ciertas conductas que son penalizadas por ley, aunque son penas insuficientes para que el ciudadano vaya a la cárcel. Si la persona persiste en esa inconducta, entonces es catalogado con un mal crédito social y recibe una penalización que le impide realizar ciertas actividades hasta que regularice su situación. Por ejemplo, quienes deben el pago de multas o impuestos por un período prolongado, pasan a integrar una lista negra, y se les impide viajar en avión o en tren rápido. 25 millones de personas han sido impedidas de viajar en avión desde que se implementó el sistema. 

Soy consciente de que esta descripción es aún insuficiente para armarse un cuadro certero de cómo funciona el sistema de crédito social chino, pero espero al menos haber brindado un poco de contexto. En la columna que viene brindaré más ejemplos y enlaces a nuevas fuentes, esperando así completar un poco el panorama. 

¡Hasta la próxima!

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Emitido en el espacio Tiene la palabra de En Perspectiva, miércoles 10.07.2019

Sobre la autora
Jana Rodríguez Hertz es una matemática uruguayoargentina radicada en Shenzhen, China. Profesora en la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur, SUSTech. Vicepresidenta por América Latina y el Caribe de la Organización de Mujeres en Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD por sus siglas en inglés), dependiente de Unesco.

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Por lo que nos viene contando la Sra. Rodríguez Hertz, más que «Sistema de Crédito Social» debería llamarse «Sistema de Descrédito Social»…

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