Fernando Pereira (presidente del PIT-CNT): “Lineamientos salariales del gobierno favorecen claramente a empresarios”

El malestar de la central sindical con las pautas salariales fijadas por el gobierno hizo que se aplazara por una semana la ronda de negociación. En diálogo con En Perspectiva, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, dijo que la  central no va a ser “inconsciente” como para arriesgar puestos de trabajo pero que el gobierno debe ser más “audaz” en los aumentos sobre todo para beneficiar a los trabajadores que ganan menos de 15 mil pesos. Pereira agregó que si el gobierno no se aviene a cambiar los lineamientos, el Secretariado Ejecutivo de la central le va a recomendar a la Mesa Representativa un plan de movilizaciones que comenzará gradualmente pero que seguramente tendrá una «intensidad importante».

Miércoles 01.07.2015, hora 7.50

EMILIANO COTELO:
¿Cómo están planteadas las cosas a propósito de las negociaciones en los Consejos de Salarios? ¿Qué ha ocurrido en estas últimas horas?, ¿cuáles fueron las primeras reacciones ante los lineamientos que dio a conocer anteayer el Poder Ejecutivo?

Vamos a situarnos en este tema, que da la impresión de que se ubica como el más destacado e interesante, quizás también el que tiene más sorpresas en el panorama nacional. Para eso empiezo manejando una crónica que publica el matutino la diaria: “Con una carpeta de cartón azul con la inscripción ‘Negociación colectiva’ bajo el brazo, el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, fue el último en ingresar y el último en irse de la sala donde ayer sesionó el Consejo Superior Tripartito del sector privado. Además de los 18 delegados titulares del sector empresarial, de los trabajadores y del gobierno (seis de cada uno), participaron el subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Julio Baráibar, el director nacional de Trabajo, Juan Castillo, y los asesores del Ministerio de Economía y Finanzas Andrés Masoller, Gabriel Vallcorba y Gabriel Papa, entre otros”

“Los representantes del Poder Ejecutivo presentaron los lineamientos para la negociación colectiva de la VI ronda de los Consejos de Salarios, que habían sido aprobados por unanimidad en el Consejo de Ministros. El gobierno propuso acuerdos a tres y dos años con ajustes salariales semestrales y aumentos nominales diferenciales, según tres sectores” que habían sido definidos.

El gobierno definió como “área dinámica” la que integran los sectores de actividad que crecieron por encima del 4 % el último año, para esas empresas se definen aumentos salariales nominales de 10 % el primer año a 8 % el tercer año de convenio. Para lo que se llamó “área intermedia” los aumentos planteados van de 8,5 % a 7 % en términos nominales, y para la tercera área, para las empresas más complicadas, la de los sectores que presentan problemas de empleo o reciben subsidios del Estado, los ajustes propuestos van de 8 % a 6 %, casi en correspondencia con la inflación prevista en el período.

Además se propuso aplicar correctivos al final del segundo año de vigencia de los convenios y una cláusula gatillo que se ejecutaría si la inflación llegara a 12 %, lo que implicaría correcciones antes de los momentos previstos para los ajustes.

ROMINA ANDRIOLI:
Si, que son, como dijiste, a dos años en aquellos convenios que son por tres años. En el caso de los convenios que son a dos años el ajuste es al final del período del convenio.

EC – Esta cláusula gatillo ocurriría si la inflación llegara a 12 %, algo que el propio ministro de Economía decía que no se ve factible.

Pero antes de la reunión de ayer del Consejo Superior Tripartido, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT había emitido una declaración dura de rechazo a los criterios del gobierno.

¿En qué términos se planteó el PIT-CNT?

RA – Dice en el primer punto, que “estos ajustes promueven ajustes salariales nominales que van descendiendo en el correr de los años, sin vinculación de ningún tipo con el IPC [Índice de Precios al Consumo], lo cual no garantiza siquiera el mantenimiento del salario real para los trabajadores”. También plantea que “transforman los ajustes anuales en semestrales implicando una pérdida de salario para la totalidad de los trabajadores. Una cosa es que se adelante la inflación de todo un año y otra cosa es que se adelante solo la de un semestre. El dinero que el trabajador deja de cobrar por esta vía, no lo recibe nunca más”, afirma en el comunicado el PIT-CNT.

En el tercer punto dice que establecen “un correctivo recién en el segundo año, de modo que hasta que se desarrolla ese correctivo se deteriora el salario real”. En el cuarto punto señalan que estas pautas del Poder Ejecutivo desvinculan al salario “de las perspectivas anunciadas de crecimiento de la economía, obstaculizando la utilización de la negociación colectiva como forma de redistribución de la riqueza. Todos los procesos de crecimiento del PBI [Producto Bruto Interno] global y sectorial irían a la ganancia del capital”.

EC – Estamos justamente con la voz del PIT-CNT, vamos a conversar con Fernando Pereira, el presidente de la central sindical.

¿Por qué ustedes ayer solicitaron que se revisaran estos lineamientos? ¿Cómo fue la reunión en el Consejo Superior Tripartito?

FERNANDO PEREIRA:
Porque creemos que [los lineamientos] han sido negativos. En primer lugar, parten de la base de una atención muy baja a los salarios bajos: los salarios de 10.000 a 12.000 pesos con incremento de 3,5 % y salarios de 12.000 a 14.000 con 2,5 %. Cualquiera puede hacer una cuenta matemática para saber que se está hablando de cifras muy pequeñas para salarios de poco poder adquisitivo. En segundo lugar, porque no atiende el Salario Mínimo Nacional en la medida que el movimiento sindical aspira, que es que no haya en Uruguay salarios menores a 15.000 pesos. En tercer lugar, porque se quita el componente inflación, que es muy similar a desindexar los salarios, y esto es una novedad en relación a las últimas cinco rondas del Consejo de Salarios. En cuarto lugar, porque no acompaña el crecimiento de la riqueza, que es una cuestión que había sucedido en los últimos 10 años, si Uruguay va a crecer a una tasa cercana a 15 % no vemos por qué los salarios no van a acompasar ese crecimiento. De lo contrario, la riqueza a Uruguay va a entrar y alguien la va a tener, pero seguramente no sean los sectores trabajadores o los de menores ingresos.

Todos estos argumentos sumados nos dan para definir con claridad que ha sido un lineamiento muy negativo para los trabajadores uruguayos.

EC – De todos modos usted habrá escuchado las declaraciones de Murro, quien dijo que recibió esta posición del PIT-CNT “con cierta sorpresa”, la calificó además como “apresurada y basada en falta de información”. Según Murro “quedó claro que habían cuestiones” que el PIT-CNT no había entendido de la conferencia de prensa del lunes, para él se tomó “una resolución demasiado rápida”.

FP – Nosotros le pedimos asesoría a todo nuestro equipo de asesores económicos, que son seis. Nuestros compañeros economistas estudiaron la propuesta en detalle, nos hicieron un informe técnico y después procesamos la información durante seis horas, le destinamos un tiempo más que importante al análisis desde el punto de vista económico, político y también desde el punto de qué impacto iban a tener estos lineamientos sobre la futura negociación colectiva. Se imaginará que si el gobierno anuncia que en todos los Consejos de Salarios va a votar de acuerdo a los lineamientos del Poder Ejecutivo, lo cual naturalmente es lógico, las cámaras empresariales o los empresarios a los que les toque negociar claramente van a ir en dirección de ajustes de esas características: ajustes nominales que apenas se…

EC – Usted está refiriéndose a un anuncio que se hizo en la conferencia de prensa en cuanto a que los consejos tienen la libertad para negociar, pero que en caso de que deba laudar el Poder Ejecutivo, de que su voto sea determinante, va a ir con esta postura.

FP – Y bueno, yo le diría que va a ser determinante en casi todos los grupos, porque claramente estos lineamientos favorecen al sector empresarial. Yo sé que Murro se puede enojar y es parte de las reglas de juego, la independencia sin indiferencia tiene estos riesgos. Nosotros no compartimos los lineamientos del Poder Ejecutivo, creemos que son negativos y que hay margen para modificarlos. Aspiramos a que un gobierno con sensibilidad social asuma estos márgenes para corregirlos para que los ajustes estén vinculados a la inflación y que, sobre todo, [los salarios] sigan la línea de la evolución de la riqueza natural.

RA – Usted dice, y el PIT-CNT señala, que en la medida que el PBI siga creciendo hay que distribuir esa riqueza entre los trabajadores también; de todas formas, el escenario parece bastante desparejo por sector de actividad. De alguna manera lo que dice el Poder Ejecutivo es que de esta forma sí se contempla la situación de cada uno de los sectores, porque el 3 % o el 2,5 % al que crecería la economía uruguaya este año no es un número real para todos los sectores de actividad, de hecho hay sectores que están mostrando caídas importantes. ¿Usted no entiende que ese es un aspecto a tener en cuenta por el PIT-CNT? ¿Hasta dónde está dispuesta la central a tensar esa piola entre aumentar los salarios y no perder, por otro lado, puestos de trabajo después?

FP – Ninguno de nosotros es tan inconsciente como para no poner en consideración si están en riesgo los puestos de trabajo, en cada rama que se nos plantee, para lo cual las empresas tendrán que tener la información necesaria para que esa demostración sea real. A uno le llama mucho la atención que cuando el precio de los commodities aumenta escandalosamente nadie llama al movimiento sindical para discutir subas de salarios, pero si hay caídas de los precios inmediatamente se plantea la caída de salarios. Esta es una regla del juego que nosotros la conocemos y entendemos, pero no compartimos.

Hay sectores de actividad que efectivamente tienen situaciones de crisis, nosotros no planteamos tratar igual a esos sectores, hay una ley de negociación colectiva que dice que en el caso de que haya sectores o empresas que no puedan asumir los aumentos aprobados en el Consejo de Salarios pueden descolgarse, siempre y cuando demuestren que tienen esa situación de vulnerabilidad. En el fútbol sería no cobrar al grito sino sobre la información que efectivamente se tiene. Hay mecanismos dentro de la propia ley que posibilitarían tratar de forma distinta a las situaciones que no son iguales.

De todas maneras, si ese PBI va a crecer, por algún lado va a hacerlo. Esos sectores de la economía que están dinámicos, ¿van a recibir un aumento salarial apenitas mayor que el resto? Uruguay tiene condiciones para seguir mejorando los salarios por una discusión que no se quiere dar o no se ha dado: durante todos estos años el salario ha crecido en función de que el país lo ha hecho a tasas muy importantes de crecimiento de la riqueza, cuando el país va a tener una desaceleración económica, no va a dejar de crecer sino que va a hacerlo a mejores tasas, ¿no hay una puja entre la ganancia óptima empresarial y la necesidad del trabajador de ganar más? Yo creo que sí, que la hay, y en esa cancha estoy convencido de que hay que apostar por los más débiles. Un giro a la izquierda sería apostar por los más débiles.

EC – ¿Cómo sigue esto después del trancazo que se generó ayer en el Consejo Superior Tripartito?

FP – Yo creo, como siempre, que la negociación y el diálogo son las herramientas más importantes para salir de cualquier situación de diferencias. Nosotros conocemos a los gobernantes que están al frente del Ministerio de Trabajo y sabemos que son personas sensibles y que defienden sus posiciones, seguramente con la mayor convicción: nosotros también. No hay mejor mecanismo para resolver diferencias que aquel de la mayor paciencia, tolerancia, y oídos abiertos para buscar una fórmula que contemple a todas las partes.

EC – De todos modos ustedes están advirtiendo ya de la posibilidad de movilizaciones, han convocado de manera urgente a la Mesa Representativa.

FP – Pero es que no hay dudas, si estos lineamientos se mantienen así… nosotros no queremos tampoco hacer gárgaras, pero si esta situación se mantiene así el Secretariado Ejecutivo le va a recomendar a la mesa un plan de movilizaciones que comenzará gradualmente pero que seguramente tendrá una intensidad importante. Nosotros hemos ganado en los últimos 10 años determinado crecimiento salarial, pero incluso con ese crecimiento 650.000 trabajadores están por debajo de los 15.000 pesos de salario líquido, estamos hablando de que un tercio de los trabajadores uruguayos está por debajo de esa franja. Con 47 % de incremento salarial, o en ese entorno, nuestros salarios se ubican ahí, imaginemos del piso que salimos. Nosotros no queremos retroceder ni mantener, creemos que en un país que crece los salarios tienen que acompasar su participación en la riqueza nacional. No es que todo vaya para salario, no, que acompase la riqueza nacional, simplemente eso, y que mantenga el ratio entre masa salarial y PBI.

Me parece que es un planteo de lo más racional, yo no sé qué uruguayo podría pensar que es irracional que planteemos un salario mínimo de 15.000 pesos, o que planteemos en cinco años aumentos salariales de 15 %, es decir, menos de 3 % por año. Me parece que nuestros planteos están siendo cuidadosos, están atendiendo la situación regional y mundial, pero al mismo tiempo somos de los que creemos que cuando hay situaciones de este tipo el mercado interno tiende a jugar un papel importante como lo jugó en 2008. Esa consigna que parece fácil, de que si a los trabajadores les va bien al pueblo le va bien, es claramente notoria: un trabajador que mejora su salario de15.000 a 17.000 pesos, ¿dónde va a gastar ese dinero?, en el almacén del barrio, en la farmacia, en la feria, en los sectores dinámicos de la sociedad.

Nosotros estamos convencidos de que en este caso hay que dar un paso más audaz y hay que dar un crecimiento salarial vinculado a la riqueza nacional que se va a dar y atender, como se planteó, las situaciones de aquellos sectores que tienen dificultades. Porque nosotros no somos inconscientes, un sindicato solo puede existir si la empresa existe, si hay una situación que puede poner en riesgo la empresa y esto se demuestra, ninguno de nosotros va a tener una posición insensata, porque ese no es el movimiento sindical uruguayo.

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Transcripción: Andrea Martínez

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