Guillermo Tolosa (Ceres) propone medidas para reactivar economía sin aumentar déficit: Uruguay tuvo «prudencia en construir colchones», pero confianza de mercados «se acabó»

El nuevo director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social asegura que existen subsidios encubiertos, sobre todo en los combustibles, que no se traducen en ahorros para los consumidores

El instituto Ceres considera que la economía uruguaya se encuentra estancada desde marzo del año pasado. Y sostiene que, salvo que ocurra un cambio abrupto en las condiciones internacionales, en este 2019 no habrá un relanzamiento de la actividad.

Por eso, como forma de dinamizar la economía y sentar las bases de un crecimiento sostenible de la productividad, el nuevo el director académico de Ceres, Guillermo Tolosa, propone discutir “reformas ambiciosas”. Una de ellas, agregó, debería centrarse en esquema de costos de los servicios públicos, para lo cual plantea transparentar y revisar una serie de subsidios encubiertos de los cuales no suele hablarse.

Ese fue uno de los temas centrales en la conferencia que Ceres organizó este mes, titulada “Lazos entre política y economía, perspectivas y propuestas para el Uruguay que se viene”. Con el economista Guillermo Tolosa conversó En Perspectiva esta mañana.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Coincido con lo planteado , pero esas medidas no resuelven el tema del déficit fiscal y me parece para todo el equipo que manifestó que trabajo me parece pobre el resultado, y el Bps , caja militar y las otras cajas , los empleados públicos hasta cuando inamovibles .

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  2. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    Muy interesante la propuesta pero me parece que es medio chueca.
    Fue muy prolijo detallando los sobrecostos de los productos de ANCAP relacionados con los subsidios al boleto montevideano, a los empresarios cultivadores de caña de azúcar, a los trabajadores de las estaciones de servicio y a los consumidores de supergas.
    No es una gran novedad para muchos aunque pueda serlo también para muchos. También se refirió a la energía eléctrica consumida sin pagar. Todo eso es sabido. Quizás no con tanta pulcritud como lo expresó el Economista, pero todos lo sabemos.
    Esta situación es el resultado de diferentes decisiones tomadas durante décadas en relación a diversas situaciones complejas. No es del caso analizar (tampoco él lo hizo) las razones por las cuales se tomaron esas decisiones y no otras. Lo hecho, hecho está. Hoy es un dato de la realidad que algunas empresas del Estado tienen sobrecostos en sus productos y esos sobrecostos perjudican a los consumidores de productos nacionales y a las empresas exportadoras y benefician a otros integrantes de nuestra población.
    Lo que faltó analizar en la entrevista (por eso dije que la propuesta es chueca) es cómo deshacer esos entuertos. Eliminar algunos de ellos podría dar lugar a desocupación (subsidio del boleto y de las estaciones de servicio). Cortar la energía a quienes están colgados podría generar aumentar la pobreza de muchos de los que se cuelgan aunque no de todos porque no todos los colgados están bajo el nivel de la pobreza. Aumentar el precio del supergas provocaría que una gran cantidad de personas que lo utilizan aumenten su nivel de pobreza. Por lo menos para mí, son consecuencias no deseadas.
    Parecería que estas medidas deberían ser tomadas gradualmente cuando baje el desempleo y baje la cantidad de población bajo el nivel de pobreza y no antes. Hacerlo antes generaría perjuicios a la población involucrada. Entonces quizás haya que pensar en cómo bajar progresivamente el desempleo y cómo aumentar significativamente el nivel de ingresos de la población más sumergida.
    Y creo que no hay más perro que el chocolate: hay que promover la inversión privada sea nacional o extranjera, crecer en la inserción internacional y en el volumen de producción exportada. Ello permitirá aumentar el nivel de actividad bajando el déficit fiscal a través de mayor recaudación fiscal (mitigando el riesgo de perder el grado inversor), bajar el desempleo y mejorar la situación de la población más pobre. A medida que se vayan logrando esos objetivos, podrían irse sincerando los costos de producción eliminando gradualmente los subsidios.
    No soy economista pero me atrevo a tratar de pensar un poco y aprender cuando tengo la oportunidad de acceder a propuestas responsables (como la comentada) orientadas a la mejoría de la situación de nuestro país.
    Me gustaría que Emiliano convocara nuevamente al Director de CERES para que nos explique cómo encararía la problemática si tuviera la obligación de tomar en este momento medidas de gobierno nacional. Seguramente, tendremos una chance adicional de aprender.

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