Luis A. Heber: PN coincide con estrategia uruguaya en Consejo de Seguridad pero «duda» que se pueda alcanzar una política exterior de Estado

Ayer se celebró una nueva reunión entre el canciller Rodolfo Nin Novoa y los representantes de los partidos políticos sobre los principales temas de la agenda exterior. En diálogo con En Perspectiva, el senador nacionalista Luis Alberto Heber se mostró conforme con la estrategia del Gobierno en el Consejo de Seguridad de la ONU y por el mejoramiento de las relación con Argentina. Sin embargo, alertó sobre una posible crisis en el Mercosur y la Unasur si el Gobierno venezolano “desconoce” las decisiones de la Asamblea Nacional.

EN PERSPECTIVA
Viernes 15.01.2016, hora 7.45

ROMINA ANDRIOLI (RA) —Ayer se llevó a cabo una nueva reunión entre el canciller Rodolfo Nin Novoa y los representantes de los partidos políticos, en donde se pasó revista a la agenda exterior uruguaya.

En el encuentro se compartió información sobre la estrategia que seguirá nuestro país en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), pero también se plantearon inquietudes respecto a las relaciones con Argentina y la situación en Venezuela. De la reunión participaron Daniela Payssé y José Bayardi en representación del Frente Amplio (FA), Didier Opertti por el Partido Colorado (PC), Gonzalo Pérez del Castillo en nombre del Partido Independiente (PI) y el doctor Luis Alberto Heber en representación del Partido Nacional (PN).

Vamos a conocer qué conclusiones sacó la oposición de este encuentro, estamos en contacto con el senador nacionalista Luis Alberto Heber.

NICOLÁS BATALLA (NB) —Para empezar, ¿cómo vio el hecho de que el ministro los cite para informarles a propósito del papel que jugará Uruguay en el Consejo de Seguridad de la ONU?

LUIS ALBERTO HEBER (LAH) —Creo que es una buena actitud del ministro que de alguna manera trata de recomponer lo que la decisión del Acuerdo en comercio de servicios (TISA) deterioró. Recordemos que el ministro Nin había empezado su tarea como canciller convocando a los partidos y había generado un buen clima, en el que se procuraba generar por lo menos cuatro o cinco bases muy concretas para poder decir que Uruguay recomponía una política exterior de Estado. Esta situación de alguna manera se deterioró abruptamente con la decisión del gobierno, sobre todo del Frente Amplio, de retirarse [de las negociaciones] del TISA cuando no se continuó ese diálogo y esa actitud de consulta a los partidos sino que unilateralmente el gobierno, producto de una decisión del plenario de su fuerza política, terminó determinando el retiro inmediato y los partidos políticos prácticamente nos enteramos por el diario de la decisión. Eso deterioró mucho el trabajo que Nin había realizado en cuanto a generar confianza y sentar las bases de la posibilidad de tener nuevamente una sola voz en el mundo exterior, una sola posición, fuerte, de un país que necesita tener unidad de acción a la hora de proyectarse hacia afuera.

RA —¿Y con este encuentro de ayer esto se puede haber retomado?

LAH —Con este encuentro él empieza a tratar de volver de reconstruir, quedamos con eso, de alguna manera realmente un poco dudosos de que se pueda lograr una posibilidad de tener una política exterior de Estado, una política unida en cuanto a la posición del país en el exterior, producto de esas decisiones. Pero se puede volver a tratar de reconstruir esa confianza, lo ha hecho en base al tema del Consejo de Seguridad y a mucha coincidencia que tenemos en cuanto a los posicionamientos del país a nivel internacional. El tener coincidencia, no tener discrepancias, tener una posición parecida sobre qué es lo que tiene que tener Uruguay como proyección hacia afuera y cuáles son los posicionamientos que debemos tener en el plano internacional, ayuda a generar una política exterior.

NB —En resumen lo que usted dice es que en materia de política exterior tiene dudas de que se pueda lograr una política de Estado pero que en el tema concreto de las posiciones de Uruguay en el Consejo de Seguridad sí hay campo para que se desarrolle una política de Estado.

LAH —Claro, ahí hay temas donde Uruguay no tiene dos posiciones. Por ejemplo, ayer vimos en la agenda que el ministro nos planteaba el tema de la protección a la población civil. Ahí no hay dos opiniones, la guerra es un horror espantoso, lo que pasa -por suerte en otros lados del mundo y no acá- es un horror, y eso genera muertes inocentes y ataques donde la humanidad pierde los puntos de referencia. Por lo tanto, tener una posición conjunta en un país civilizado, que quiere vivir en paz, como Uruguay, en la posibilidad de proteger a la población civil que es inocente muchas veces en los conflictos armados es una posición donde no hay dos opiniones.

Ayer solamente lo que decíamos o subrayábamos era: ojo también que muchas fracciones y muchas organizaciones terroristas usan a la población civil como escudo para poder atacar y de alguna manera no tener la represión del ataque en función de que están detrás de una escuela o una hospital. También seamos severos cuando se usa a la población civil como escudo para poder atacar impunemente a otros países, sabemos que es muy común que esto suceda en Medio Oriente. Ahí hubo coincidencia, entonces cuando hay coincidencia se genera la posibilidad de acuerdos.

RA —El primer tema a abordar en la reunión fue ese, el de la protección de civiles, donde parece haber habido acuerdo. Otro de los temas que estuvo en la agenda fue Medio Oriente, en su momento los dichos del canciller sobre la posición de Uruguay ante el grupo jihadista Estado Islámico (EI) dieron mucho que hablar, ¿qué aspectos se acordaron en este punto?

LAH —Dio mucho que hablar dentro del FA, no hubo ningún cuestionamiento al canciller sobre sus dichos sobre el combate del terrorismo desde el PN, yo no he visto ninguno del PC ni del PI. Los cuestionamientos, las voces críticas ante que teníamos que hacer una lucha global y una suerte de coalición contra el terrorismo se escucharon desde dentro del fa, no desde fuera.

RA —Recordemos eso: Nin había manejado la posibilidad de apoyar una coalición de países orientada a encontrar una solución militar frente al accionar de EI, pero sería una coalición distinta a la que hoy lidera Estados Unidos, ¿no?, una amparada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

LAH —Claro, pero a esos dichos de Nin no hubo cuestionamientos, creo que fueron los únicos que hizo respecto a la lucha contra el terrorismo y los hizo fuera, incluso previo a que se eligiera a nuestro embajador presidente del Consejo de Seguridad. Hubo voces que se levantaron cuestionando esta posición de Nin dentro del FA, no fuera, nosotros no condenamos esas declaraciones…

NB —¿Sobre este punto se profundizó en la reunión de ayer?

LAH —Uno de los puntos era el tema del terrorismo: Medio Oriente, Siria y terrorismo, además de la protección a los civiles. Cuando se abordó el tema del terrorismo hubo una suerte de explicación muy bien fundada por parte del subsecretario Cancela en cuanto a que el terrorismo es un conflicto no sirio sino global, una amenaza internacional, en donde la posición de Uruguay no es solo combatirlo militarmente sino también generar una lucha que vaya más allá de lo militar en cuanto a tratar de bloquear al terrorismo en su financiación, en su posibilidad de conseguir armas, en lo que de alguna manera puede ser el derecho internacional en cuanto al juzgamiento de delitos que lamentablemente quedan impunes… En fin, una serie de medidas que van más allá del ataque o la respuesta militar, pero ésta está, se está de acuerdo con ella, ¿cómo se combate al terrorismo?, ¿alguien cree que se puede generar algún tipo de instancia de diálogo con gente que tiene ese grado de radicalismo, de fanatismo, que llega a volar, a matar a miles de personas inocentes que están tomando un café, o a degollar, como hemos visto? ¿Alguien cree que eso se puede combatir con un diálogo? Ojalá, pero realmente creo que tiene que haber una respuesta militar a una amenaza global a la seguridad internacional que ha generado un nuevo estilo de guerra, lamentablemente, porque es un horror, y tenemos que defendernos. Para eso tenemos que atacar bases que generan este tipo de horrores que estamos viendo en las redes internacionales, que no hay justificación posible para hacerlo. Que no venga nadie a tratar de decirme que eso está justificado por algún tipo de antecedente o de religión que genera la posibilidad de matar gente inocente, porque si no estamos cambiando los valores que creemos que en la vida hay que defender. Nosotros creemos que hay que atacar contundentemente al terrorismo y no cuestionamos a Nin en cuanto a que debe haber una coalición internacional, mejor que sea multilateral, de la ONU, que de alguna manera esté ajustada a derecho, con las garantías suficientes –porque nosotros somos celosos del derecho internacional que protege a las naciones pequeñas–, y no la acción unilateral de un país que indignadamente pueda generar algún tipo de reacción, que puede ser parte de la reacción intempestiva de un país que se siente amenazado por esto. Pero nosotros no cuestionamos a Nin, nosotros apoyamos esa posición.

NB —¿En qué quedaron con el canciller con respecto a este tipo de encuentros como el que mantuvieron ayer, se van a repetir? Si así es, ¿van a ser instancias de información donde el canciller los pondrá al tanto de las posiciones que está llevando Uruguay al Consejo de Seguridad o serán instancias de consulta para conformar una visión común de cómo Uruguay se va a parar ante estos temas?

LAH —Nosotros recibimos una información ayer del posicionamiento de Uruguay, esa posición cada uno va a internalizarla y transmitirla dentro de los partidos para generar la posibilidad de concretar si hay un punto de unión, de acuerdo. En principio lo que nosotros vimos de lo que es la posición de Uruguay va acorde y es muy coincidente con los posicionamientos que el PN ha asumido en distintas declaraciones, por parte de sus autoridades y sus principales figuras. En principio no se necesaria mucha vuelta para entender que en la lucha contra el terrorismo estamos, que queremos la paz en Medio Oriente y poner de alguna manera más actores que puedan garantizarla en un proceso inconcluso como lo describió Opertti en la reunión, y sí, y que los sirios tienen que definir su propio destino sin que incursionen las grandes potencias como lo están haciendo, luchando por si el presidente continúa o no, eso va de acuerdo con las viejas tradiciones de Uruguay.

RA —¿Respecto al conflicto sirio esa es la posición de Uruguay y en la que acordaron ayer todos los partidos?

LAH —¿Un país como Uruguay qué puede decir de Siria? Dejen a los sirios decidir por Siria y que no intervengan más ni Rusia, ni Estados Unidos, ni Francia, ni Reino Unido como lo están haciendo, solapada o directamente, en la interna de Siria. Que Uruguay diga: dejen a los sirios decidir la salida que quieren tener, es una posición que alguno podrá concluir que es ilusa, porque hay muchos intereses en juego, pero no podemos tener otra posición. Uruguay es un país democrático, esencialmente, y va a levantar su bandera en el ámbito internacional para que se genere la posibilidad de consulta popular para que sean los sirios los que decidan. Creemos que no es fácil la solución, ya hay gente y países que están en contra de ese tipo de salida, pero es la posición de Uruguay, porque ahora en el Consejo de Seguridad tenemos que dar posición, no podemos estar sin pronunciarnos, ahora nos tenemos que pronunciar sobre todos los temas.

RA —¿Usted lo ve preparado a Uruguay para integrar el Consejo de Seguridad?, porque implica manejar una cartera de temas y una agenda internacional muy intensa, donde la convocatoria se da en ocasiones con temas muy urgentes, a veces apremian los tiempos.

LAH —Lo veo muy preparado, veo que tenemos una excelente representación en el Consejo de Seguridad con la figura del embajador Elbio Rosselli, excelente, de lo mejor que hemos tenido, y realmente me siento muy representado en él y en el equipo de apoyo que tiene, hay un gran equipo que está estudiando cada uno de los temas en los que naturalmente tenemos que tener posiciones. Antes no necesariamente teníamos que pronunciarnos sobre todos los conflictos, ahora, al tener la presidencia y durante los dos años en los que tenemos que estar [en el Consejo de Seguridad] tenemos que dar una posición. Y está bien que la cancillería consulte a los partidos para no generar, naturalmente, mañana un cuestionamiento y por tanto un debilitamiento de nuestra representación en el Consejo de Seguridad. Creo que está bien.

RA —Por fuera de los temas del Consejo de Seguridad tenemos entendido que usted puso arriba de la mesa el tema de la reunión entre el presidente Tabaré Vázquez y su homólogo argentino, Mauricio Macri. Sobre ese evento, ¿qué intercambiaron concretamente?

LAH —Nosotros queríamos una información para tener la percepción del canciller sobre la reunión, a veces una cosa es lo que diplomáticamente se dice y otra la verdad del diálogo. Todos los comentarios son positivos, alentadores, la actitud del presidente Macri de venir con la fotocopia de la derogación de un decreto que perjudicaba a los puertos uruguayos es un gran gesto, no lo hizo a cambio de nada, no vino a decir: “Traigo a esto a cambio de…”. No, dijo: esto está mal, hay que derogarlo, es un perjuicio innecesario y absurdo a los puertos uruguayos. Es un discurso que habla de la unidad latinoamericana ante la peor cooperación que podemos tener, que es simplemente tener los problemas de trasbordo de mercadería en nuestros puertos que generaba tantos problemas.

Por lo tanto, el clima de la reunión fue muy bueno y nosotros nos alegramos de eso porque esto genera la posibilidad de un nuevo tiempo de entendimientos con Argentina después de que la relación se hubiera deteriorado durante los gobiernos progresistas de América Latina. El peor momento de las relaciones con Argentina fueron en el marco del título de “unidad latinoamericana” de los gobiernos progresistas, fue cuando tuvimos peores reacciones, cuando nos hicieron más daño, cuando estuvimos más aislados. Ahora con Macri tenemos la posibilidad de reconstruir una relación de hermandad con Argentina, en la que habrá diferencias, no quiere decir que siempre todo sea color de rosas, pero no habrá esta suerte negatividad en cuanto a la posibilidad de tener una buena relación con un país hermano. Lo que se hacía con el turismo, con nuestra mercadería, con los impuestos encubiertos para el ingreso al mercado argentino, todo lo que ya sabemos que hemos sufrido en todos estos años, en el “progresismo” latinoamericano, que lamentablemente ha sido la peor manera de progresar, o de dar marcha atrás en el progreso, con Argentina. Esperemos que sea el inicio de un nuevo tiempo.

También planteé el tema de Venezuela, nos preocupa el hecho de que mañana haya una situación de crisis institucional, de que la Asamblea Nacional vote determinadas leyes y que el presidente no promulgue la ley, de alguna manera quedando en evidencia que la democracia, ahí sí, no funciona. Nosotros hace tiempo que creemos que la democracia en Venezuela no está funcionando, pero si mañana el presidente venezolano toma una actitud de desconocimiento ante la representación popular que está en la Asamblea Nacional tenemos una crisis en el Mercosur y en la Unasur, porque de alguna manera se están violando cláusulas democráticas muy claras.

NB —¿De qué posibilidades de acciones hablaron si eso llega a ocurrir, qué les dijo Nin?

LAH —No, es un tema que yo puse arriba de la mesa como advirtiendo que esto puede suceder en Venezuela y que si sucede… Ya no es meternos en los asuntos internos de Venezuela, de cómo sale de la crisis económica y social gravísima en la que está. No nos extrañe que mañana Venezuela pida ayuda humanitaria, en ese nivel estamos, la gente está pasando hambre. Pero no nos metemos en cómo ayudar a un pueblo que está sufriendo el desastre del gobierno de izquierda, revolucionario, bolivariano, en las medidas internas. Cuando hay un clima institucional en donde no se respetan las decisiones de una Asamblea Nacional recientemente electa y hay una crisis de instituciones entre presidente y parlamento, ya ahí involucra al resto de América. Lo estamos advirtiendo como un posible problema que podemos tener, ojalá que no, ojalá que se encamine Venezuela a tratar de transitar estos años que faltan hasta la elección presidencial y que de alguna manera convivan en paz y armonía y tomen las medidas que son necesarias para rescatar a un pueblo que está pasando hambre y desesperación.

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Transcripción: Andrea Martínez

Foto en Home: Luis Alberto Heber (Archivo). Crédito: Santiago Mazzarovich/adhoc Fotos.

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