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Dificultades de la cooperativa de la ex Paylana agravan desempleo en Paysandú

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La cooperativa textil de los ex trabajadores de Paylana, Cotrapay, envío a toda su plantilla al seguro de paro. También se ha quedado sin insumos por lo que ha tenido que rechazar pedidos. El emprendimiento venía funcionando con financiamiento del Fondes pero el crédito se cortó, poniendo en jaque la operativa de la planta industrial. En diálogo con En Perspectiva, María Irisarri, presidenta de la cooperativa, explicó que el cambio de gobierno y los cambios previstos por la nueva administración al Fondes enlentecieron e interrumpieron el acceso al crédito.

EN PERSPECTIVA
Miércoles 08.07.2015, hora 10.09

EMILIANO COTELO:
La ex textil Paylana, que hoy es gestionada por la cooperativa Cotrapay [Cooperativa de Trabajadores de Paylana], tuvo que enviar a sus 170 trabajadores al seguro de paro debido a la falta de financiamiento a efectos de continuar operando.

Según informa hoy El País, desde su reapertura en 2013 y hasta inicios de este año esta textil de Paysandú había funcionado con aportes del Fondo Nacional de Desarrollo [Fondes], pero ese financiamiento se cortó y ese factor complicó la actividad.

El matutino agrega que la ex Paylana no está en condiciones de aceptar nuevas solicitudes de clientes en la medida que no cuenta con insumos para poder funcionar, a tal punto que tuvo que rechazar pedidos.

¿Cómo es esta situación? Vamos a averiguarlo. Estamos con María Irisarri, presidenta de la cooperativa de trabajadores Cotrapay.

ROMINA ANDRIOLI:
¿Por qué llegaron a esta situación de tener que enviar a 170 trabajadores, el total de la plantilla, al seguro de paro?

MARÍA IRISARRI:
En este momento lamentablemente debemos llegar a esta situación por falta de capital financiero para poder hacer frente a los pagos de sueldos, luz y leña, que son los tres gastos más altos que tenemos.

RA – ¿Por qué se llega a esta falta de financiamiento? Nosotros comentábamos recién la importancia que tenía para ustedes el apoyo financiero que recibían del Fondes, ¿cuál es la situación con respecto al pedido de crédito que han hecho a esta institución?

MI – Nosotros nos presentamos en agosto del año pasado al Fondes con un último pedido de lo que necesitábamos para hacer frente a ciertos gastos, como mantenimiento. Si bien gran parte del capital inicial que se nos había dado se había utilizado para eso no había sido lo suficiente y lo necesario para poder incrementar la producción. También mejorar la productividad. Asimismo necesitábamos mano de obra calificada, como por ejemplo algún ingeniero químico y demás, y algunos otros técnicos para diferentes áreas.

Nos presentamos el año pasado para el pedido de capital de giro y llegamos a un acuerdo con el Fondes en noviembre, cuando se nos propuso hacerlo por etapas, concretamente en tres etapas…

RA – Les iban a ir dando el financiamiento por etapas… ¿de qué montos de dinero estamos hablando?

MI – La primera etapa era de 60 días por 516.000 dólares, que debía venir acompañado de un técnico que iba a hacer la evaluación de los primeros 60 días y además iba a permitir ponerle monto a la segunda etapa, que también iba a ser de 60 días. Lo mismo que para la tercera, que lo que cambiaba era que iba a ser para 180 días y venía acompañado de cuatro nuevos telares. De cumplir esas tres etapas el Fondes se comprometía a hacer el desembolso del total de lo pedido en agosto.

Dado este parate que hubo en el Fondes, el cambio de funcionamiento que hubo…

RA – ¿…Con el cambio de gobierno?

MI – Claro, con el cambio de gobierno. Nosotros quedamos en el medio de esta situación y lamentablemente se llegó apenas a cumplir los 516.000 dólares en el mes de enero. El técnico no llegó en tiempo y forma, debían venir las dos cosas juntas en diciembre, y [el dinero] llegó en enero, el técnico a mediados de febrero, esa evaluación no fue entregada a Fondes antes del 28 de febrero. Por eso la segunda etapa quedó sin monto fijado y lo que dice ahora el nuevo decreto es que habilita a que el Fondes haga frente a los pagos de aquellos emprendimientos que tengan monto estipulado y el nuestro no tenía monto.

RA – O sea que tuvieron una falta de seguimiento en el control del gasto, lo que hizo que nos les habilitaran la segunda partida.

MI – Exacto, así fue.

RA – ¿Cómo venía trabajando la empresa en general? Desde la reapertura en 2013, ¿cómo venía siendo la dinámica de actividad, la cantidad de pedidos y la apertura de mercados en general?

MI – Si bien al comienzo fue difícil empezar de nuevo y poder recuperar a aquellos clientes que no habían quedado conformes con la ex Paylana, también estaban aquellos que sí confiaban en la vieja empresa pero desconfiaban del nuevo emprendimiento, que era una cooperativa, de cómo íbamos a funcionar y demás. Fue todo un proceso en un trabajo que tuvo que ser realizado con pocos metros y de ahí incrementando, de a poquito, para luego lograr esa confianza para que los clientes nos volvieran a comprar. Eso se venía haciendo, se venía incrementando, que es la pena que nos da ahora esta situación, era lo que no queríamos, por eso es que al Fondes le habíamos pedido 200.000 dólares para que mientras tanto, en lo inmediato, que nos permitiera pagar sueldos, luz y comprar materia prima para darle ingreso a 77.000 metros que tuvimos que rechazar, y mantenernos abiertos mientras se hacía una readecuación del proyecto.

RA – ¿Porque ustedes entienden que parar la actividad es perjudicial desde el punto de vista económico incluso para la empresa?

MI – Económico y comercial, ni que hablar, la verdad es que es un trabajo… es muy penoso para nosotros llegar a esta situación con el sacrificio que fue… también es pérdida de dinero, porque para recuperar clientes hubo que hacer una inversión, parte de esa plata que se nos prestó fue para recuperar clientes. Veníamos en eso, parar hoy y tener que comenzar de nuevo va a ser algo muy difícil, nos deja en una posición un poco más complicada que la anterior, porque haber cerrado y empezado de nuevo, y otra vez estar cerrados, genera una cierta desconfianza en el cliente.

RA – Ustedes estaban todavía en el período en el que estaban financiando las inversiones, los ingresos les permitían simplemente ir recuperando lo que habían invertido en capital en el momento del inicio.

MI – Tal cual.

RA – La empresa, obviamente, todavía no daba ganancias.

MI – No, no. Nuestro proyecto madre hablaba de un capital inicial de giro de cuatro millones, después venía para la compra de la maquinaria, gasto de mantenimiento y otras cosas, que hacía un total de un poco más de ocho millones de dólares. Se nos dio para comenzar 2.6 millones de dólares de capital de giro y para lo que era este emprendimiento ya se sabía que esa plata no iba a alcanzar. Se había llegado a un acuerdo por el cual aceptamos esos 2.6 millones porque el Fondes nos dijo que de ser necesario al año, a los dos años y los tres años se iba a dar una inyección hasta lograr una estabilidad que estaba proyectada para el cuarto año.

Nosotros hoy llevamos dos años y medio de trabajo y la estabilidad se veía que se iba a dar a los cuatro años y al quinto año se comenzaría a dejar utilidades. Lamentablemente todas estas situaciones y otros factores hicieron que todavía no se ha podido pero íbamos en camino. Dese cuenta que estamos en dos años y medio.

RA – Y ahora están en el seguro de paro y solo están sacando los pedidos que ya tenían comprometidos.

MI – Si, desde el 1º de junio estamos en el seguro de paro. No todos los trabajadores estamos viniendo a trabajar, hay una parte que sí está viniendo para cumplir con estos pedidos pendientes de entrega. De no hacerlo la situación sería aún peor, mucho más grave, haber rechazado y encima no entregar los que tenemos hubiera sido mucho más grave todavía.

EC – Una pregunta que pueden estar haciéndose algunos oyentes: ¿cómo le ha ido a Cotrapay en su relación con el Fondes como deudora? De los tramos anteriores del Fondes que ustedes recibieron, ¿qué cumplimiento han tenido a la hora de la devolución?

MI – Nosotros debíamos empezar el año próximo, en setiembre de 2016, a hacer frente a los pagos, teníamos un año de gracia.

RA – ¿Qué salidas ven ahora para este panorama que está planteado? ¿Han conversado con las autoridades del Fondes o del Ministerio de Industria?

MI – Si, de hecho se formó un equipo que lo lidera el Ministerio de Industria propuesto por la ministra Carolina Cosse. También participan los ministerios de Trabajo y de Economía, el Fondes, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, el Instituto Nacional de Cooperativismo y nosotros, que tenemos a Silvia Belvisi como asesora, a nuestra contadora y a nuestra gerenta de producción participando.

RA – ¿Y qué están haciendo, elaborando un nuevo plan de negocios, por ejemplo?

MI – Exacto, esa es nuestra propuesta, readecuar nuestro viejo proyecto a lo que tenemos hoy, y además trabajando también junto a lo que es la Intendencia de Paysandú para poder anexar alguna otra cosa viendo no solamente nuestra situación como trabajadores sino también la situación del departamento, la falta de trabajo que hay en general. Esta situación agrava aún más el poder salir hoy a buscar trabajo, si es difícil para los hombres más complicado es para las mujeres.

EC – Estamos hablando de que han pasado al seguro de paro 170 trabajadores, ¿toda la plantilla de Cotrapay?

MI – Sí.

EC – ¿Y cómo se compara ese número con el que tenía Paylana cuando cerró?

MI – Y es un 10 %, aproximadamente. En el cierre de Paylana éramos 400 y poco trabajadores que quedábamos, antes del cierre había 750 más o menos, dentro de planta, sin contar los anexos que Paylana tenía afuera de la fábrica.

EC – ¿Y en el plan que ustedes tienen por delante qué posibilidades había de continuar incrementando la ocupación?

MI – El proyecto madre aquel hablaba de hasta 400 trabajadores al cuarto año de trabajo, y no más de eso, pero a medida que se incrementara la producción íbamos a ir incrementando la mano de obra que era necesaria. Esto más allá de que hoy por hoy los trabajadores que estamos dentro de la cooperativa hacemos varias tareas, antes en la época de Paylana se nos enseñaba una sola tarea y era la única que hacías el resto de los años, nosotros hoy hacemos de todo en todos los sectores, donde es posible se pasa a trabajar en cosas diferentes.

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Transcripción: Andrea Martínez

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