Leonardo Padura: “El carácter del cubano es lo que nos ha salvado”

Leonardo Padura: “El carácter del cubano es lo que nos ha salvado”

La más reciente novela del escritor cubano Leonardo Padura se llama La transparencia del tiempo y se mete, entre otros temas, en la difícil integración de las minorías, como los homosexuales, en la Cuba posrevolución.

60 años de Revolución y prejuicios. De la mirada “machista–leninista” a la libre expresión de la sexualidad. La última novela del escritor cubano, Leonardo Padura, se llama La transparencia del tiempo. Allí, explora la sociedad cubana a través de sus personajes, que, unos más y otros menos, llevan una “vida difícil”.

Hoy vamos a hablar con su autor. Pero antes, les proponemos un panorama sobre uno de los temas que maneja su trabajo más reciente: el difícil proceso de integración social de las minorías en Cuba durante la revolución.

Padura construye la vida de Bobby, un personaje homosexual que encarna, de algún modo, al colectivo gay, y también a todos los “diferentes”, que no encajan en el modelo castrista. El vínculo entre los homosexuales y “transgresores” con el régimen cubano fue conflictivo desde los comienzos de la Revolución. En 1965, Fidel Castro declaró, para el libro “La cuba de Fidel”: “Jamás llegaremos a creer que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero militante comunista”.

Ese año, el Gobierno impuso las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (más conocidas por su sigla “UMAP”) que eran campos de reclusión, pensados para “reeducar” a los individuos con “actitudes extravagantes”, a quienes se les aplicó como “medicina” la “educación por medio del trabajo”.

El documental francés Conducta impropia, del año 1984, dirigido por Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal, mostró el testimonio de varios prisioneros de aquellas unidades, que las definieron como “campos de concentración”. El pintor Jaime Bellachasse detalló quiénes fueron los presos en las UMAP:

“Se nos había clasificado en tres grupos. Unos eran hippies. Es decir, en este grupo caían aquellos grupos que se organizaban porque les gustaba la música pop o los Beatles, y hacían fiestas, o lo que hace cualquier joven, ¿no? Si tenían el pelo largo el pelo largo, las camisas de colores, etc. Otros de homosexuales. Entonces, los que no podían ser clasificados en cualquiera de estos dos grupos, porque no tenían nada de cómo clasificarlos, inventaron un término denominado “conducta impropia”, o sea, una cosa indefinida que ahí podía caer cualquiera”.

Las UMAP fueron cerradas en 1968 debido a la presión internacional. Sin embargo, el documental sostiene que continuaron existiendo centros con los mismos objetivos, pero con distinto nombre, y las personas de “conducta impropia” siguieron siendo reprimidas.

En la novela La transparencia del tiempo, de Leonardo Padura, un personaje, Bobby, le cuenta al protagonista, el detective Mario Conde, que en 1978 lo “acusaron” de ser homosexual y lo expulsaron de su universidad, como parte del “Proceso de Profundización de la Conciencia Revolucionaria”, un programa represivo parecido a las UMAP.

El pasado 28 de marzo el cantautor cubano Pablo Milanés le dijo al diario chileno La Tercera que las UMAP son un asunto “muy, muy oscuro de la historia de la Cuba revolucionaria”. Señaló que estos fueron campos de concentración para 50.000 jóvenes, entre ellos él, condenados “simplemente por pensar libremente”.

Otro artista cubano, Heberto Padilla, fue uno de los escritores más relevantes de la década de los 60. En 1968 ganó el premio Nacional de Poesía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) con su libro de poemas “Fuera del juego”.

La publicación suscitó duras críticas por su tono anticastrista y motivó la detención de Padilla en marzo de 1971. A esto le siguió su liberación 38 días después, con la lectura de su polémica “autocrítica”. En 1980 Padilla fue deportado de Cuba y comenzó su exilio entre España y Estados Unidos, hasta su muerte en el año 2000. Nunca cesó en sus críticas al régimen castrista.

En el documental Conducta impropia, el escritor describió cómo surgió la idea de “encerrar” y “reeducar” a los homosexuales, entre otros colectivos, en la isla:

“En uno de los viajes que Raúl Castro realizó a Bulgaria encontró con que las calles estaban muy limpias, dijo él, y no había antisociales. Preguntó cómo se había resuelto el problema, sobre todo el problema de los homosexuales que le inquietaba particularmente a él. Inmediatamente le dieron una respuesta: tenemos un campo aparte, en donde metemos a estos seres antisociales, sobre todo los homosexuales que a ustedes particularmente les preocupa tanto. Los vio, y se implantó así…”.

Pero la persecusión a esos “diferentes” u “hombres de conductas extravagantes” comenzó a pesarle a los Castro.

Entre los años 2003 y 2005 el periodista y escritor español Ignacio Ramonet entrevistó a Fidel Castro para su libro y documental Cien horas con Fidel. En uno de los intercambios, Ramonet le preguntó por las acusaciones de que hubo, sobre todo en los primeros años del régimen, un comportamiento represivo contra los homosexuales.

Y Fidel Castro, sin referirse exclusivamente a las UMAP ni profundizando sobre el trato con los homosexuales, respondió lo siguiente: “El elemento machismo estaba muy presente. Ideas generalizadas, prácticamente, relacionadas con la presencia de los homosexuales en las unidades militares”. Y agregó: “Era una cultura. Que pasaba igual que como las mujeres. Porque el machismo fue heredado, y lo sabemos muy bien cómo se heredó todo eso y fue cultivado en la sociedad capitalista. Es una herencia que nosotros éramos bastante ignorantes”.

Castro cambió su visión con el tiempo: “La parte de responsabilidad que me corresponda, la asumo”, dijo a Ramonet. “Yo tenía otros conceptos con relación a ese problema. Con el transcurso de los años, una población mucho más culta, más preparada iba superando esos prejuicios”.

¿Qué ha pasado desde entonces? Tras la muerte del líder castrista, luego de la flexibilización del régimen bajo la conducción de Raúl Castro… ¿cómo es ser homosexual en la Cuba más contemporánea? ¿Por qué la última novela de Leonardo Padura decide abordar este tema de la persecución que vivieron los homosexuales tras décadas de opacidad sobre este asunto?

En Perspectiva se comunicó desde Montevideo con Mantilla, barrio de La Habana donde reside Leonardo Padura, para conversar con él sobre este tema y también –a través de su voz– con los personajes de su historia.

Producción: Agustín Magallanes González

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Foto en Home: Wikimedia Commons/Tânia Rêgo/Agência Brasil

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