Mides e IMC atenderán a alumnos más vulnerables del liceo de Parque del Plata

El miércoles el diario El País dio a conocer que los profesores del liceo de Parque del Plata realizaban una colecta para alimentar a una parte del alumnado que concurría a estudiar con hambre. En diálogo con En Perspectiva el consejero de Secundaria Javier Landoni explicó que los programas de complementación de alimentación en el liceo seguían funcionando pero como allí hubo un aumento en la matrícula los docentes plantearon ampliar la partida destinada a ese rubro. Landoni agregó que las soluciones de fondo para el alumnado que no recibe alimentación correcta están a cargo de la Intendencia de Canelones y del MIDES. A largo plazo las autoridades de Secundaria prevén construir liceos dentro de las escuelas de tiempo completo para aprovechar los comedores allí existentes.

EN PERSPECTIVA

Viernes 08.05.2015, hora 7.40

EMILIANO COTELO:

Docentes hacen colecta para que liceales coman. Los docentes del liceo de Parque del Plata denuncian que parte de los 300 alumnos que asisten a ese centro tienen hambre, por lo que se han movilizado en busca de fondos para darles de comer. «No desayunan, no almuerzan, no comen en todo el día”, iban a una escuela de tiempo completo y allí comían, “pero ahora en el liceo te dicen: ‘te dicen tengo hambre’”. Esto era lo que comentaba la representante del colectivo docente, Ana Píriz, en una nota que publicó el miércoles el diario El País.

Los sindicatos afirman que situaciones similares se registran en otros liceos, fundamentalmente en los de la periferia de Montevideo.

No fue una noticia más, generó un revuelo importante, tanto en la población como en las autoridades, y desde el primer momento se amontonaron las preguntas: ¿cuántos liceos padecen esta misma problemática?, ¿cómo es que ha ido quedando este déficit?, porque en el fondo, ¿cuál es el inconveniente? Son familias cuyos chicos van por ejemplo a escuelas de tiempo completo donde tienen la comida al mediodía y cuando pasan al liceo dejan de recibir ese servicio, porque en el liceo no existe. ¿Cómo es que con el correr del tiempo estas situaciones se han mantenido y no ha habido medidas para atacarlas? Por ahí empezaban las preguntas.

Ayer hubo una reunión en el Consejo de Educación Secundaria en la que también participaron representantes de la Intendencia de Canelones y profesores del liceo de Parque del Plata norte. Allí la directora general, Celsa Puente, prometió aumentar el programa de becas para los alumnos que pasan hambre, según lo que habían denunciado los docentes. Pero no fue esa la única medida, vamos a averiguar un poco más.

ROMINA ANDRIOLI:

Para eso estamos en línea con el consejero de Secundaria, el profesor Javier Landoni.

¿Cómo vieron esta noticia que trascendió el miércoles y qué medidas se adoptaron a partir de esta información?

JAVIER LANDONI:

En primer lugar queremos decir que en el día de ayer se hizo una reunión justamente para poner en funcionamiento todos los operativos que existen a nivel del gobierno, y particularmente del gobierno departamental de Canelones -con el cual tenemos una relación muy fluida-, porque ya existen dispositivos para familias que tienen alta vulnerabilidad. Institucionalmente estuvimos viendo cuál era el número de alumnos, que era bastante menor, que nosotros no podemos definir que tenían hambre, lo que decimos es que necesitaban un apoyo. En ese liceo también se produce un conjunto de programas en donde hay un horario extendido y allí existen propuestas para acompañar ese horario con distintas alternativas, que puede ser una merienda, etcétera. Esas propuestas de complementación de la alimentación se desarrollan, lo que sucedió fue que el liceo detectó un crecimiento importante de la matrícula, a partir de los últimos días de abril. Esto no quiere decir que no tuvieran el dinero para hacer frente a la erogación de esos nuevos estudiantes que se habían acercado al centro educativo, porque se dan dos partidas en el año. Lo que planteaba el liceo era justamente la ampliación de la partida para poder llegar hasta fin de año, pero en ningún momento se había cortado ese servicio que brindamos.

RA – Entonces la explicación que le encuentran ustedes es simplemente eso, a que había aumentado la cantidad de alumnos respecto a lo que se daba anteriormente y la partida que recibía el liceo.

JL – Por parte de Secundaria claramente es eso. Lo que sí nos pareció importante esta oportunidad, que estamos desarrollando a nivel también de todo el departamento de Montevideo y vamos a hacerlo en todo el país… De alguna manera la principal función de los profesores es educar, y a veces hay impedimentos externos que no nos permiten hacer nuestro trabajo de la mejor forma. Quiero decir además que ese liceo además ha tenido resultados excelentes, tiene un equipo de docentes muy comprometido y ha mejorado sus niveles de retención y promoción de manera muy importante. Por otro lado, lo que quisimos hacer en el día de ayer es poner a la luz de todos los profesores cuáles son los instrumentos que existen de los organismos a los que les corresponde realizar estas tareas de acompañamiento a estas familias. Allí estuvo la directora de Desarrollo Social, estuvieron ajustando los mecanismos para llegar a las familias y trabajar directamente con el problema…

RA – ¿Cuáles son concretamente los organismos que tienen competencia? Porque esa una de las dudas que quedaba planteada por parte de los oyentes cuando dimos a conocer la noticia: ¿en quién recae la responsabilidad, en el Ministerio de Desarrollo Social [Mides]?, ¿hay programas de la Intendencia?, ¿cuánto recae en Secundaria?…

JL – Nosotros tenemos un trabajo interinstitucional, pero claramente quienes tienen la función principal de acompañar a la familia, porque en realidad lo que nosotros tenemos que atacar el tema de fondo… El gobierno departamental de Canelones planteó todo lo que está previsto y lo que tienen en la zona, con el Mides, que también trabaja, coordinadamente. Yo lo que quiero destacar es que el trabajo de ayer fue muy bueno, los profesores, la dirección del liceo, las inspecciones y el gobierno municipal de Canelones pusieron en funcionamiento lo que faltaba complementar a los efectos de manejarlos y saber los profesores a dónde derivarlos en caso de detectar problemas profundos. Lo cual habla bien del acompañamiento que hace el liceo, porque tenía una descriptiva muy buena de algunos de los estudiantes que tenían dificultades y sus familias…

EC – Pero, en resumen, entonces, ¿cuál es la solución para que estos alumnos vayan a clase en las condiciones que los docentes denunciaban, que son condiciones que no facilitan nada el aprendizaje, al revés, lo complican?

JL – No cabe duda. Las medidas de fondo son las que van a implementar el gobierno municipal y el Mides. De alguna manera van a seguir con su acompañamiento, van a entrevistarse con las familias y van a buscar el problema de fondo para solucionarlo. Mientras tanto, desde Secundaria, como los jóvenes van un horario muy extenso, vamos a complementar esa partida hasta fin de año.

EC – Y para ser más específicos, esas partidas de las que usted habla, ¿cómo se instrumentan luego?, o sea, ¿cuál es el resultado en el chico?, ¿qué servicio se le da al chico?

JL – Al chico se le da una complementación de la merienda o el desayuno y/o determinadas cuotas alimenticias que el propio liceo determine que precisa. Las compras son diversas, en algunos lugares se necesitará hacerle un desayuno y, en otros, algo más potente, mientras se trabaja en las soluciones de fondo que claramente no corresponden al Consejo de Secundaria.

EC – ¿Y la otra alternativa que se había manejado, la de que estos alumnos de liceo comieran en la escuela de tiempo completo 153, de Parque del Plata?

JL – Nosotros estamos de alguna manera para el quinquenio, pero no porque haya problemas de hambre sino porque en general cuando nosotros extendemos el horario necesitamos complementar la alimentación del chico que está allí. Hay algunos que lo precisan de fondo y otros que están haciendo el liceo y están acompañando este proceso. Para atender a estos muchachos y que el tiempo pedagógico de alguna manera rinda, nosotros estamos pensando en disponer en las escuelas de tiempo completo la construcción de liceos. Por ejemplo, es el caso de la Barra de Maldonado, donde vamos a potenciar el comedor que ya tiene la escuela, muy bien equipado, y vamos a complementar la parte de secundaria, que es claramente mejorar los laboratorios para que Primaria, a cambio, tenga un mejor trabajo en ciencias con sus maestros. Es decir, vamos a implementar y usar lo que ya está construido a los efectos de poder hacer centros chiquitos y con un acompañamiento distinto, donde el comedor no es solamente un espacio donde comemos sino también donde lo valores, la solidaridad, todo el aspecto de convivencia, es muy importante.

EC – O sea, ¿se trata de que en un mismo terreno convivan una escuela y un liceo, o una parte de un liceo?

JL – Van a convivir un liceo y una escuela, por supuesto independientes, cada uno con sus propuestas educativas, pero van a tener como elementos de encuentro para Primaria los laboratorios de ciencias atendidos por especialistas que tenemos en Secundaria, y el comedor como un elemento de unidad para nosotros. Hay dos ejemplos, uno de Secundaria, que es la Barra de Maldonado, y un dispositivo que instrumentó UTU en la Capoeira en Maldonado.

EC – Me acuerdo que eso se hablaba en la campaña electoral, lo planteaban los asesores del doctor Tabaré Vázquez, cuando se referían a los planes de cambios que se van a implementar en este período de gobierno, sobre todo teniendo en cuenta la idea del marco curricular común de los 3 a los 14 años.

JL – Fundamentalmente el acompañamiento del estudiante para que no se dé ese quiebre y que además, claramente, en las escuelas de tiempo completo en las que haya espacio y alumnos que podamos atender en centros pequeños, poder empezar a construir ahí, que es mucho más rápido y que permite potenciar esos espacios de encuentro que para nosotros son muy importantes. Realmente es muy costoso poder construir en cada lugar.

Ya tiene Primaria toda una historia de atención en comedores que para nosotros es básico. Pero insisto, no solamente por el tema del hambre, que en Uruguay ha sido claramente abatido, sino porque creemos que no es lo mismo trabajar en un comedor donde los jóvenes se encuentren, se relaciones con sus profesores, a mandar una comida, como se está desarrollando ahora.

RA – Usted decía que iba a haber algunos primeros intentos de concretar esta medida, ¿de qué forma se va a expandir esto al resto del país o al resto de las situaciones que se repiten? Eso quedaba de manifiesto también en la nota, los profesores incluso de Fenapes decían que esta situación, de profesores que tienen que ayudar a los chicos y llevarles algo para comer, se repite en distintos ámbitos por esta carencia que se da también de que tienen en la escuela el comedor y no cuando pasan al liceo.

JL – En realidad en primer lugar nos hubiera sido más grato y mucho más sencillo poder enterarnos antes y no por medios de prensa. Teníamos mecanismos como para poder poner esto en funcionamiento sin necesidad de llegar a este extremo. Nos hubiera gustado tener caminos mucho más fluidos. Pero sí estamos haciendo un trabajo a largo plazo, vamos a empezar en algunas zonas donde ya hemos detectado en Montevideo, particularmente, y en algunas zonas de Canelones y Maldonado, la posibilidad real de hacerlo. Luego vamos a ir estudiando lugar por lugar dónde poder ir instrumentando estos centros más pequeños con estos espacios que para nosotros son vitales. Estamos trabajando en el plan quinquenal y en ese proceso estamos.

 

 

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