Pablo Bartol: Mides comienza a aplicar un nuevo modelo para personas en situación de calle con habitaciones para dos ocupantes en refugios y luego acceso a viviendas para dos o tres individuos

«Nos cuesta romper la inercia de gente que está en la calle y tiene una experiencia anterior de refugios negativa. Hay que convencerlos de que les estamos ofreciendo algo mucho mejor», dice el ministro de Desarrollo Social

El gobierno se propone hacer a la brevedad un nuevo relevamiento de personas en situación de calle. Es necesario porque ese problema habría crecido debido a la crisis económica y social debida que trajo la pandemia del nuevo coronavirus.

El anuncio se produjo luego de que este fin de semana falleció por hipotermia un indigente de 53 años en Montevideo.

¿Cómo funcionan los refugios del Ministerio de Desarrollo Social durante la emergencia sanitaria y sobre todo ahora, ante la llegada de las temperaturas bajas?

Lo conversamos esta mañana con el ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol.

Destaques de la entrevista

  • «Para nosotros el invierno empezó el 13 de marzo, para las personas mayores de 65 años y con problemas de salud, nos propusimos que tuvieron un sistema de protección de 24 hs, no solo de refugio que es nocturno. En ese tipo de refugios ahora hay cerca de 400 personas».
  • Sobre las personas que son población de riesgo y que están actualmente en refugios: «Tienen las cuatro comidas. En el caso de las personas mayores estaban más bien resguardados, otros les hacían las compras. Con el retorno a la normalidad tendrán más libertad para moverse».
  • «Estamos buscando constantemente nuevos lugares para alojar personas en situación de calle pero muchas veces estos lugares necesitan reformas, lo que enlentece acceder rápidamente a esos espacios».
  • «Nos cuesta romper la inercia de gente que está en la calle y tiene una experiencia anterior de refugios negativa. Hay que convencerlos de que les estamos ofreciendo algo mucho mejor».
  • «Nos están faltando muchas camas, hay mucha gente en la calle, el año pasado el censo hablaba de mil personas y hoy hay más, a pesar de que aumentamos en 40% la cantidad de camas».
  • «Tengo entendido que logramos convencer a todos los mayores de 65 o con problemas respiratorios a que se acerquen a los refugios. A la gente a la que hemos priorizado, hemos llegado».
  • «Si hay riesgo de salud grave, se nos permite realizar traslados compulsivos y vamos a utilizar la ley 18.787».
  • «Hay gente que conoce a una o dos personas en situación de calle, ha intentado una y otra vez acercarles comida y hablar y tal vez se hayan frustrado, pero el conocimiento de ese par de personas no es el universo de las personas que están en la calle».
  • «Hay gente formada y con títulos universitarios en la calle y hay gente sin ningún título, que tiene una bondad de alma enorme, que obvio que quiere cambiar y salir pero se siente atrapada en esa situación».
  • «El ejemplo importante fue el que dije de los 23.000 pañales vencidos en un depósito, los 150 kilos de leche en polvo y la lista interminable de artículos de primera necesidad que quedaron abandonados en los depósitos».
  • «El ejemplo del café lo que intentó decir es que cuando la desidia está tan extendida, no solo queda en los depósitos sino que llega hasta la oficina de la ministra».
  • «Vamos de sorpresa en sorpresa. Se había transformado en algo casi sistémico en el ministerio la falta de control, no darle importancia a las cosas».
  • «Intentamos que las auditorias vayan por un carril paralelo a la gestión del ministerio por un tema de que la atención fundamental nuestra tiene que estar en la gestión del ministerio».
  • «Buscamos saber dónde estamos y mejorar los procesos de ahora en adelante, lo que más interesa de todo esto es que no nos vuelva a pasar. Las auditorías se hacen para saber dónde estuvieron las fallas y que nunca más vuelva a pasar algo así en una oficina del Estado».

Foto: Pablo Bartol en el estudio de En Perspectiva. Créditos: Captura de pantalla de YouTube

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6 Comentarios - Escribir un comentario

  1. El inconveniente que halla el ministro mas que OPERACIONAL (el ministerio que encontró a su llegada está operativo y operando desde antes), es FUNDACIONAL.
    El señor Bartol es adherente al Opus Dei y político del Partido Nacional, responde por ambas vertientes a sentires hondamente conservadores.
    ¿Por qué digo que es fundacional?, porque le crea problemas el hecho de que el MIDES haya sido engendrado en un gobierno progresista y gestionado por personas ateas, marxistas incluso (su némesis ideológica, ese «infierno tan temido»).
    Su director de secretaría, el señor Martinelli, tiene como función excluyente poner la lupa (el microscopio y el telescopio también) sobre todo lo actuado previamente a su desembarco y le es imperativo hallar irregularidades, corrupción o alguna otra porquería, que justifique su actual gestión y degrade la anterior (el fallido intento de encuesta de popularidad lo delata claramente).
    La pugna por establecer un relato, es en sí misma, una rebaja de aspiraciones de éxito, una auto trampa (ser percibido con o sin sustento y a priori, como mejor que el otro).
    Tal impulso lleva a proclamar que el café está vencido y luego tener que explicar que representa el dichoso café.
    Cautela, si se pierde la escala de los cometidos, es posible romperse la nariz contra la dureza de la realidad.

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    1. Felicitaciones, Juan Torres, clarisimo!! Yo he conversado con mucha gente de la que vive en la calle porque quieren vivir de esa manera, tienen otra escala de valores q no es la del Sr Barril, para nada. No se les pasa por la cabeza ni soñando tener autos, casa en Montevideo y en la playa, compu, viajes, ropa para cambiarse según la ocasión, etc, etc, etc, entienden la vida de otra manera, mejor? , peor? . .. Nadie puede juzgarlos, como dije: son otros valores los que manejan. No creo que el Sr Bartol se haya dedicado en algún momento a conversar con estas personas( muchos se olvidan de que son personas y tienen derecho a vivir como quieren. Yo lo entendí cuando converse con ellos. No es la situación de todos, hay quienes tienen muchos problemas con la droga, otros ya han perdido su cabecita. Lo que si tengo claro es que en su situación nada tiene que ver un gobierno de 15 años del FA, por favor!! Sólo espero por el bien de ellos que puedan darles una ayuda efectiva y respetando sus derechos y que no suceda que por querer llevarlos a la fuerza les metan una rodilla en el pecho como sucedió hace pocos días

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      1. Creo que usted está equivocada. No se trata de convencer gente de que quiera tener autos, casa en Montevideo, en la playa, etc, etc… eso muy poca gente y sinceramente a nadie le importa que lo quieran y nadie precisa esas cosas para vivir. Se trata de gente que sobrevive de revolver basura para comer sobras y cosas podridas, mendigar, robar, que orina y defeca en las veredas, que no tiene donde bañarse, que cuando hace frío se muere de hipotermia, que cuando llueve no tienen un techo. ¿Nadie puede juzgarlos? Nadie quiere. El tema es impedir que semejante atrocidad suceda, por el bien de quien lo sufre –aunque no lo entienda– y por el bien de una sociedad que no debe aceptar que la miseria y la marginalidad son normales y menos pensar que son un privilegio De ahí a que un gobierno de derecha consiga los recursos para aplicarlos, hay por ahora un gran trecho. No tengo ninguna esperanza, pero ojalá lleguen las casas para alojarlos, financiadas justamente por impuestos a los que tienen casa en Montevideo, en la playa, viajan, tienen autos y todos los etc que usted plantea.

        Hace un tiempo, el MIDES se ocupó en prohibir que se usaran niños para mendigar, aprovechando la proverbial compasión que generan. Recuerdo incluso a Arismendi pedir por favor que no le dieran dinero a los niños, para imposibilitar esa estrategia de vida, mientras el MIDES y el INAU se encargaban de los chiquitos ¿Juzgar a los adultos que los mandaban a pedir? Que los juzguen los jueces. Las leyes consideran que los adultos tienen responsabilidad sobre los menores, que todos debemos cuidar nuestra salud y que la vagancia es un delito. A mí que no soy juez, lo que me importa es que no pase, porque semejante realidad hiere a toda la sociedad, no sólo a la víctima, aunque la víctima sienta que esa vida es la que quiere para sí y para sus hijos. Estuvo muy bien ése primer MIDES, que era del gobierno que voté. Luego empezamos con el relativismo y ahora tenemos alrededor de 3 veces más indigentes en Montevideo. Saludos cordiales.

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  2. Estupendo Bartol!
    Un gusto escucharlo y exponer la situación del Mides a pesar de las contínuas interrupciones del entrevistador, por momentos insoportable.

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  3. No habia tenido tiempo de ver la entrevista a Pablo Bartol y no me sorprende lo que se ha encontrado en mi experiencia en cuanto a reorganizaciòn de empresas,lo hago desde 1961, siempre se encuentran errores porque los jerarcas en actividad muchas veces no detectan esas faltas les falta la estructura y entrenamiento para saber «ver» las imperfecciones.La rutina diaria hace que se pierda a autocrìtica necesaria para administrar cualquier cosa.Un ejemplo de hace dècadas que me dio un maestro de la reestructura empresarial: muchas veces no ves el cuadro torcido en tu escritorio y quien entra a visitarte lo detecta de inmediato.

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