Ventana al Futuro
¿Quién es Elon Musk, el «emprendedor serial» que quiere llegar a Marte?

<em>Ventana al Futuro</em><br>¿Quién es Elon Musk, el «emprendedor serial» que quiere llegar a Marte?

¿Les suena el nombre de Elon Musk? Es el empresario sudafricano que se dio a conocer con PayPal y hoy es la cara más visible de Tesla, la fábrica de autos eléctricos, un emprendedor serial que también está al frente de una industria aeroespacial y que se propone, entre varios proyectos ambiciosos, que los humanos no se limiten a vivir en la Tierra sino que puedan conquistar Marte.

Los medios especializados dicen que Elon Musk es la “versión mejorada de Steve Jobs” o “el empresario que anticipa el futuro”. En nuestro espacio Ventana al Futuro repasamos su carrera y conversamos con un empresario local que conoce su trayectoria: Nicolás Jodal, director y cofundador de Genexus.

¿Saben ustedes quién es Elon Musk?

Deberían saberlo.

¿Por qué?

Porque, al decir de los medios especializados, se trata de “una versión mejorada de Steve Jobs”, el “nuevo faro de los jóvenes ingenieros que se instalan en Silicon Valley”, el “empresario que anticipa el futuro” o “una moderna combinación de Thomas Edison, Henry Ford, Howard Hughes y Steve Jobs”.

Algunos tal vez conozcan a Elon Musk por su empresa más sobresaliente, Tesla, la firma estadounidense dedicada a la producción y popularización de los autos eléctricos que tiene cada vez más adeptos en el mundo.

Pero este joven ejecutivo que nació en Sudáfrica en 1971 y que tuvo un pasado complejo como niño casi prodigio y un tanto “nerd” -al decir de su madre-, no tiene límites en cuanto a audacia y a emprendedurismo se refiere. De hecho, “su principal activo” es la “habilitad de definir un gran sueño (por más disparatado que parezca al principio) y lograr que las demás personas crean que es posible alcanzarlo”, según dicen algunos de los testimonios incluidos en el documental sobre Musk que produjo la cadena Bloomberg para su serie Risk Takers.

Para acercarnos un poco más a su personalidad y sus inquietudes basta ver qué le quita el sueño: la posibilidad de que Larry Page, director general y cofundador de Google, esté construyendo un ejército de robots inteligentes capaz de destruir a la humanidad. «Es algo que me preocupa mucho», le confesó al periodista Ashlee Vance en el libro Elon Musk: El empresario que anticipa el futuro (Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future), una biografía de Musk.

SUS COMIENZOS

 Musk compró su primera computadora a los 10 años y aprendió a programar por su cuenta. A los 12 años vendió su primer videojuego y luego de hacer secundaria en Pretoria, emigró a Canadá para llegar tiempo después al destino que se había propuesto desde chico: EEUU.

En 1995 comenzó el doctorado en Física Aplicada y Ciencia de Materiales en la Universidad de Stanford, pero a los pocos días abandonó los cursos y fue solo a los exámenes para conseguir graduarse. En cambio utilizó su tiempo para fundar Zip2, una empresa que creó junto con su hermano. ¿Cuál fue la innovación de Musk con esta compañía? Tomó un CD de páginas amarillas y creó un software de mapeo. En aquella época internet tal como la conocemos hoy estaba aun en sus albores y la mayoría de las firmas no estaban allí y se localizaban a través de gruesas guías en papel físico, por lo que con Zip2 consiguió el primer listado de empresas en línea.

En algunas charlas que ha dado en universidades, ante graduados, recordó cómo fueron sus primeros pasos, y a partir de eso alentó a sus auditorios a trabajar más duro:

Cuando mi hermano y yo estábamos iniciando nuestra primera empresa, en lugar de conseguir un apartamento para vivir, alquilamos una oficina bastante pequeña y dormíamos en el sofá. Como no teníamos baño, nos íbamos a bañar al YMCA (Asociación Cristina de Jóvenes). Nuestra situación era tan difícil que solo teníamos una computadora, así que la página web estaba activa durante el día y yo programaba durante la noche los siete días a la semana, todo el tiempo. Por un tiempo en aquella época tuve una novia que para pasar tiempo conmigo tenía que dormir también en la oficina. Así que trabaja muy fuerte cada hora que estés despierto, sobre todo si quieres iniciar una empresa. Basta hacer las cuentas: si otra persona trabaja 50 horas a la semana y tu trabajas 100 lograrás en el transcurso de los años el doble de lo que logra la otra empresa”, contó Musk a los estudiantes de la USC Marshall School of Business.

Años después, entre fines de los 90 y principios de los 2000, Musk fundó también la empresa PayPal, que permite el pago en sitios webs y transferencias de dinero electrónico de manera segura, sin que uno deba darle al vendedor su información financiera. En ese caso se propuso no solo revolucionar el comercio electrónico, sino la industria financiera en su conjunto.

Hoy en día más de 179 millones de personas utilizan PayPal, aunque él y sus socios vendieron la firma en el año 2002 por US$ 1.500 millones. Musk, que entonces tenía 30 años, se retiró con US$ 180 millones como accionista principal.

Con ese dinero, se tentó y se compró un auto deportivo de último modelo para satisfacer uno de sus hobbies (y de paso, experimentar con el vehículo para un proyecto que tenía en mente), pero el resto decidió invertirlo íntegramente en los negocios que emprendería desde entonces. Porque ese (el de invertir permanentemente sus utilidades) -ya veremos-, es uno de los aspectos que lo caracteriza.

EL ESPACIO

A principios de la década de los 2000 el mundo comenzó a quedarle chico a Musk. Se volcó también a mirar hacia el espacio, para lo cual creó Space X. ¿A qué se dedica esta firma? Según se presenta en su sitio web, SpaceX, “diseña, fabrica y lanza cohetes y naves espaciales avanzadas”. “La empresa fue fundada en 2002 para revolucionar la tecnología espacial, con el objetivo final de permitir a la gente a vivir en otros planetas”. Musk parece estar ciertamente convencido de eso:

“El futuro será más interesante e inspirador si logramos estar allá afuera mirando las estrellas, en lugar de confinados por siempre en la Tierra. Yo me puse a pensar cuándo pensaba ir la humanidad a Marte y cuando preveía la NASA ir a Marte. Revisé su página web y vi que no estaba programado”, dice Musk en el documental de Bloomberg.

Y así fue como empezó a decir que quería darle las herramientas a la Humanidad para que pudiera abandonar la Tierra y llegar a Marte.

Estudiando las posibilidades aeroespaciales se convenció de que los cohetes en general no habían tenido grandes avances desde la década de los 60 y logró bajar considerablemente sus costos de construcción modificando los motores, su operativa y la forma de lanzamiento. De todas formas, su camino no estuvo exento de contratiempos y problemas:

“El primer lanzamiento de cohete no llegó muy lejos. Al minuto de lanzado tuvo un incendio en el motor y eso fue todo. El segundo cohete sí llegó al espacio pero no a la órbita. Y luego el tercero tampoco llegaría a órbita”, aseguró.

Días después del tercer fracaso, y cuando lo único que hacía era inyectar plata a su negocio, lejos de achicarse reconoció que hasta ese momento “algo estaba haciendo mal” y anunció un nuevo despegue que tendría lugar muy pronto. Ese cuarto intento fue finalmente exitoso y ello derivó en que la NASA le adjudicara un contrato de varios millones de dólares para que se encargara del reabastecimiento de la Estación Internacional Aeroespacial.

Poco después de iniciar sus primeros proyectos vinculados al espacio apareció su obsesión por “liberar a la humanidad de su dependencia de los combustibles fósiles”. Su primer emprendimiento en esa dirección fue Solar City, una compañía que creó para generar energía eléctrica a través del sol y que hoy es la principal proveedora de energía solar de EEUU.

TESLA

Pero eso solo sería un primer paso, porque en 2004 ingresó como inversor de Tesla. ¿Y cuál fue su mayor aporte en los comienzos? Hacer que la gente dejara de pensar en los autos eléctricos exclusivamente para carritos de golf y que esos artefactos alcanzaran los 300 km/h y pudieran ser utilizados en largas distancias. Para eso fue necesario innovar en los costos y la duración de las baterías, algo que no le resultó nada sencillo y le implicó nuevamente invertir todas sus ganancias, justo en medio de la mayor crisis financiera de la historia de EEUU luego de la Gran Depresión.

Hoy en día Tesla ofrece varios modelos de vehículos eléctricos. El más popular quizás sea el Model S, que “está diseñado para ser el sedán más seguro y excitante en el camino”. Según se lo presenta en su página Web, “con un rendimiento sin igual gracias al exclusivo sistema de propulsión totalmente eléctrico de Tesla, el Model S acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos” e inclusive tiene la posibilidad de ser manejado con piloto automático “para que pueda conducir en carretera no solo con más seguridad, sino también sin estrés”. Pero también logró hacer más accesibles sus vehículos con el Model 3, cuya autonomía es de 345 km por carga y su precio inicial, según lo promociona en la página de la empresa, “es de tan solo US$ 35.000”.

¿Y HOY?

Pero su excentricidad y su ambición emprendedora no se quedan ahí. Ahora anhela ver concretado su proyecto Hyperloop, un sistema de transporte de pasajeros de altísima velocidad, y al mismo tiempo organiza concursos para pensar la autopista del futuro.

Hoy mismo sus seguidores están expectantes. Se supone que va a concretar en esta jornada un anuncio importante que inicialmente estaba programado para el lunes pasado pero que, llegado el momento, debió postergarse porque, según informó, aún quedaban detalles para ajustar.

Es que Elon Musk maneja su capacidad de generar expectativas como pocos en el mundo de los negocios y sin gastar un peso prácticamente en publicidad.

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[Audio entrevista con Nicolás Jodal]

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Fuentes: El Mundo, El Economista, Cinco Días, Bloomberg.

Enlace externo
Elon Musk: El empresario que anticipa el futuro, primer capítulo, en el sitio web de Editorial Planeta, formato PDF

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Foto en Home: Elon Musk durante una conferencia. Crédito: Dan Taylor/Heisenberg Media.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. También en Tesla está haciendo unas baterías domésticas para acumular la energía solar o eólica para independizarse totalmente de la UTE. Son baterías de iones de litio como las de los celulares pero muy eficientes. En internet está el video de su presentación, también las está prevendiendo.

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  2. Cuando las baterías de los autos eléctricos se degraden por el uso al punto de no servir para impulsar al auto, sea por su capacidad ya reducida o por no poder entregar la suficiente energía por unidad de tiempo, podrán todavía servir para mover electrodomésticos e iluminar. Se cargarían por la noche.

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