Conclusiones del debate presidencial en la recta final de la campaña (II)

En el arranque del tercer bloque temático, Daniel Martínez acusó a su rival de dirigirse a él con agresividad, además de cuestionarlo por hacer «muchas acusaciones» y «ninguna propuesta».

Yo espero que en este bloque podamos escuchar alguna propuesta. Hasta ahora se repite lo del debate anterior. Cero propuesta, mucha acusación. La verdad que nos confunde. También se habla de agresividad. Cada vez que le veo levantar el dedito a Lacalle digo, ‘epa, ¿me va a pegar?’

La Tertulia de los Jueves con Celsa Puente, Daniel Supervielle, Carlos Ramela y Martín Couto.

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5 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Hace años que vienen reclamando «debates » y ahora se aburren. Y bueno. ….es lo que hay. Debates entretenidos y lindos de analizar eran los de Jorge Batlle contra todos los demás candidatos en 1989. Ahí hubo «show «. También es cierto que Batlle salió airoso contra todos y después perdió la elección !!! En definitiva : los debates no sirven para nada.

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  2. La verdad es que no se entiende cual ha sido el criterio de la producción de En Perspectiva, de sustituir a Marrero por Celsa Puente.
    La cuota política ha sido en desmedro de los aportes y del nivel de los análisis.

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  3. Un aspecto interesante del debate fue cómo se trató el tema de la seguridad pública. La idea de no dar beneficios de reducción de penas en reincidentes de delitos graves es de la reforma de Larrañaga. LP, que no la acompañaba, la tomó dentro de su programa para llevarla a cabo por ley. Luego LP gana la interna y la idea queda en el programa del PN. El problema es cuando se tienen que poner de acuerdo en la coalición, porque Talvi y su asesor Sanjurjo no quieren nada con esa idea. Pasa la cepillada del acuerdo y desaparece esta medida, pero aparece una de CA: la presunción de leǵitima defensa policial.

    En la vereda de enfrente, que es la mía, aparece ahora la idea de LP, aumentada a los reincidentes de cualquier delito, si le entendí bien a DM (que en el fragor de la discuión puede haber simplificado la cosa). DM la tira arriba de la mesa y LP no la puede recoger, a pesar de que es suya, porque la coalición no se lo permite.

    Esto me reafirma en mi idea de que el parteaguas del electorado fue la seguridad, pero que no es el parteaguas del sistema político. En el fondo, tienen poca idea de cómo encarar el tema, saben que hay que poner cara de malo, que hay que decir que van a parar la mano, poner orden. Pero la realidad da cuenta de las acciones, no de los estados de ánimo ni de las intenciones. El parteaguas del sistema político es –por supuesto– la economía. Además de la legítima pretención de los políticos de vivir de hacer política, claro. También están peleando por cargos.

    Por último quiero hacer un par de comentarios sobre las medidas concretas:

    1. Aclaro que, personalmente, estoy de acuerdo con la idea de que las penas tienen que aumentar dramáticamente con la reincidencia y con la violencia física empleada en los delitos. Cuanto más sangre y más reiterada es la conducta delictiva, más hay que tender a una reclusión permanente; pasando del plan A de rehabilitar al plan B de inhabilitar (tomo una dicotomía usada por Ceretta). Eso se parece mucho a dos de las propuestas de la reforma de Larrañaga, que no voté para incluir en la constitución pero que sí consideraría correcto legislar en ese sentido. Es decir, puntualmente en eso estaba de acuerdo con LP, hasta que LP se coaligó.

    2. La idea de la presunción de legítima defensa para policías realmente me da miedo y creo que no es digna de un Estado con las mínimas garantías. Es la vieja idea de que la sóla pertenencia a cierto cuerpo del Estado hace a alguien moralmente incuestionable. En la policía hay gente que sale de la sociedad que integramos todos, hay gente de fierro y gente jodida, gente con rabia y gente aplomada. Es una profesión particularmente estresante y hay que juzgar al vuelo el límite entre la vida y la muerte. Decirle a alguien sometido a presión que, a priori, si mata a alguien se lo considera inocente es una invitación a tirar por las dudas. Esto va a traer muchas más consecuencias socialmente nefastas porque en estado de miedo y rabia que se instaló con el tema, va a haber abusos.

    La policía tiene medios para recoger pruebas de todos sus actos. Hace tiempo que la Republicana usa las cámaras gopro para filmar lo que hace –recuerden del desalojo del Codicen– Creo que, equipando a toda la policía y obligando a presentar los videos como pruebas podríamos perfectamente salvarnos de semejante idea. Lamentablemente Sanjurjo, tan contrario a aumentar penas, acaba de tragarse un sapo del tamaño de un camión. De hecho es lo único nuevo que presenta LP en el tema, luego de haber arreado sus banderas.

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  4. Aparentemente algunos tertulianos vieron debates diferentes. Y la Sra Celsa Puente lo ve desde la óptica del hincha!!! Muy poco objetivo su análisis.

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  5. Lo de las cámaras de filmación está bárbaro. Siempre y cuando no se desinstalen, justo cuando Morabito pensaba salir caminando por la puerta lateral.

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