¿Qué dejan los primeros días posteriores al balotaje en el Frente Amplio?

El Frente Amplio realizó esta semana una evaluación positiva de la votación que logró en el balotaje del domingo, cuando el candidato Daniel Martínez quedó apenas 30.000 votos por debajo de Luis Lacalle Pou.

El lunes, el secretariado del partido de gobierno resolvió realizar una autocrítica de la performance electoral recién después de los comicios departamentales de mayo de 2020.

A la salida de la reunión, el presidente del partido, Javier Miranda, dijo estar “orgulloso de la votación”:

La fórmula Martínez-Villar tuvo una excelente votación y estamos orgullosos, desde luego, con la militancia frenteamplista que una vez más dio un enorme ejemplo de movilización, de conciencia y de compromiso desinteresado. 

La Tertulia de los Jueves con Fernando Butazzoni, Martín Couto, Carlos Ramela y Daniel Supervielle.

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¿Qué dejan los primeros días posteriores al balotaje en la “coalición multicolor”?

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Foto en Home: Acto conjunto de cierre de campaña del Frente Amplio de cara a las Elecciones Internas, en Las Piedras. Foto: Nicolás Celaya /adhocFOTOS

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9 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Hace un rato el eje de la discusión era Maduro. Por lo menos el FA tiene el mérito de usar cucos locales, que van a cortar el bacalao en Uruguay y a ponerle precio a su apoyo en el parlamento.

    CA ya tiene una lista interminable de loquitos que se han destacado por sus disparates. Y la derecha como que no termina de condenar estos hechos. Talvi el otro día decía respecto a todos los exabruptos militares de esta elección que «lo gestionarían como cualquier coalición», que tiene sus matices.

    Bien, yo pensé que el FA era invotable porque había algunos sectores que «creían que Venezuela y Cuba eran democracias singulares o pintorescas» (Talvi dixit), pero parece que la coalición es fenómena aunque haya gente dentro que amenaza de muerte al presidente y a un candidato, por mencionar el más estruendoso de los hechos en cuestión.

    La política del miedo al cambio tampoco es privativa del FA. Recuerden al miedo al IRPF que planteó la derecha en el balotaje de 1999. El tema es cómo gestionan ustedes este problema. El FA pasó mucho tiempo recibiendo críticas por Cuba y Venezuela. Vamos a ver la derecha cuánto tiempo pasa componiendo con CA y sus adherentes. Sospecho que en el parlamento van a ser noticia un día sí y otro también.

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  2. La izquierda perdió las elecciones y entregará en marzo el gobierno.
    ¿Qué situación de país entrega?
    No, no entrega el Edén de las maravillas ni el cúmulo de las panaceas.
    Entrega un país en Democracia plena, con ancho e irrestricto usufructo de la Libertad, en vigorosa vigencia del Estado de Derecho; entrega un país en Paz.
    Recíbalo legítimamente la derecha.

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  3. *»La corrección política, nacida en ámbitos académicos del mundo desarrollado y exportada por la vía burocrático-financiera de las fundaciones y los organismos internacionales, transforma la función del lenguaje. Las palabras dejan de describir lo que las cosas son para pintarlas como deberían ser, desde cierta concepción moral o política absoluta. Con el tiempo, referirse a las cosas como son, y no a como deberían ser, se vuelve un acto de mal gusto. Poco después tiende a convertirse en delito.

    Esta actitud ha calado hondo en el discurso y en la praxis “progresista” mundial. Por ende, también en el discurso y en la praxis frenteamplista, convirtiéndose en un mecanismo para negar-ocultar-maquillar toda clase de realidades (…) La corrección política instala así el campo de lo indecible. Hay realidades que no deben ser nombradas. Sólo pueden ser aludidas mediante giros eufemísticos que niegan-ocultan-maquillan su carga negativa, desagradable, políticamente incorrecta (…)

    Tras quince años de esas prácticas discursivas, buena parte de la militancia frenteamplista cree vivir en un país de ensueño. Las estadísticas oficiales ayudan. ¿Qué importa que la mitad de la población activa gane menos de 20.000 pesos, o que haya más asentamientos, o que cientos de personas vivan en la calle y miles disimulen su mendicidad como “cuidacoches”, si las estadísticas y los discursos oficiales afirman que la marginalidad desapareció y la pobreza se redujo a la décima parte? ¿Qué importa que el 60% de los chiquilines no complete secundaria, que se cometa el doble de asesinatos, y que la deuda pública se haya triplicado, si algún organismo internacional dice que tenemos el nivel de vida más alto del Continente y desde el gobierno se afirma que todos tenemos autos cero kilómetro y veraneamos en Miami?

    Creo que este rodeo sobre la corrección política hace más entendible la actitud de Daniel Martínez y el festejo del domingo. Para buena parte de la militancia frenteamplista, acostumbrada a quince años de gobierno y, en el caso de los más jóvenes, sin recuerdos propios de gobiernos de otro signo, una derrota electoral del Frente Amplio no sólo es indecible sino también impensable (…) Admitir eso sería admitir que existe otra realidad por fuera de la que describe el discurso políticamente correcto oficial. Implicaría aceptar que no todos pensamos y sentimos igual, y que más de la mitad de la poblacion, por distintas razones, prefiere ponerle fin al ciclo ‘progresista’ (…)».

    * Extracto del último articulo de H. Sarthou en el semanario Voces.

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    1. Impecable Sarthou, como siempre. Pero Sarthou critica al FA por izquierda. La derecha propone modificar los consejos de salarios para aumentar sólo los laudos mínimos de cada categoría. Eso es para bajar salarios, no para subirlos. En particular no es para mejorar los sueldos de los que ganan menos de 20.000.

      El nuevo gobierno viene a aumentar la rentabilidad del capital licuando sueldos mediante inflación y negociaciones con trabajadores debilitados. Es lo que reclaman las gremiales empresariales, siempre vinculadas a la exportación de materias primas. En estos países atrasados, el empresariado tiene a sus clientes afuera y a sus trabajadores adentro. Entonces, el salario es todo pérdida en su ecuación, no genera ventas. Cuanto peor esté el país, más barato se puede conseguir gente desesperada por trabajar. Como gastan pesos y recaudan dólares, piden un dólar alto. Esa es la razón por la cual me resulta inverosímil la crítica al FA por la derecha embanderándose con los pobres y los bajos salarios.

      Por cierto, quienes ganan menos de 20.000 andaban hace un año en medio millón de una población económicamente activa de 1.700.000 más o menos. Eso no es la mitad ni cerca. Es terrible igual, estoy de acuerdo. También estoy de acuerdo con que se ha instalado una cultura de la marginalidad y que el FA trató más de legitimarla que de cambiarla. Eso es porque la posmodernidad no cree que existan patrones culturales que sean preferibles. Esa cultura incluye el sicariato, el robo, la mendicidad o formas más o menos encubiertas de esta.

      En definitiva, mi punto de vista (que es crítico al FA) es que buena parte de sus críticas son ajustadas y que lo que votamos los uruguayos viene justamente a empeorar esas cosas. Estoy lejísimos del «discurso políticamente correcto» y, más aún, de la idea del autoproclamado «país de primera», pero de un gobierno de las gremiales empresariales del Uruguay no espero absolutamente nada a favor del que trabaja. Sencillamente porque pagar mejores salarios tiene cero retorno para ellos.

      Ah, por cierto, buena parte de la derecha ya compró algunas de las políticas de cuotas, por ejemplo. También hablan «lengua inclusiva» con el todos y todas, declianan presidente en una forma femenina «presidenta» y cosas por el estilo. No crea que la derecha es inmune al discurso políticamente correcto. La diferencia siempre está en cómo se reparte el PBI entre capital y trabajo.

      Cordiales saludos.

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    2. ¿La NO derrota del FA?
      No, para nada, la SI derrota fue lo que sucedió.
      ¿Cómo se digirió la derrota?
      ¿Cómo se «debe» digerir la derrota?
      ¿Hay un manual del derrotado, Hoenir lo conoce?
      La derrota fue laxa y, hasta suave; así fue ¿ o acaso había que sufrir hasta el dolor, padecer insomnio y llorar por las esquinas y rincones? ¿había que hacer catarsis sonora de paroxismo político?
      No, es democracia, se gana y se asume el gobierno, se pierde y se entrega.
      *
      Detesto la corrección política (por inútil), me rechina también la incorrección política brigadista y militante (porque, mas que otra cosa, convalida a la corrección política)
      *
      En el liceo, una profesora me dijo: «cada uno escribe como piensa»; al igual que usted, Agustina, también yo voy a citar un texto -breve frase-:
      «Quien habla de crisis, la promueve; quien la calla, alienta el conformismo»
      Albert Einstein
      Cada quien, entre habladuría y silencio, vea que sayo le sienta.

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    1. Los seres humanos también tienen un agujero, nacen con un agujero en el centro -como la torta frita- y le llaman «ombligo».
      El universo no sé, si agujero posee, ni siquiera si tiene centro, si es infinito y eterno o único.
      El estilo universal es -para nosotros- arcano, quizá por ello y entre otros asuntos, nos debatimos entre la pregunta y la soberbia.

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