Diputados dio sanción definitiva al proyecto que creó el Fondo Coronavirus

La Cámara de Diputados, como ya lo había hecho la de Senadores, aprobó ayer por unanimidad el proyecto de ley que crea el Fondo Coronavirus, con el que se atenderá los gastos de “toda actividad estatal destinada a la protección de la población frente a la emergencia sanitaria nacional”.

Durante el debate, los representantes valoraron el acuerdo de todo el espectro político para aprobar este mecanismo. Legisladores del Frente Amplio, sin embargo, dejaron constancia de que tienen diferencias, especialmente con el hecho de que no se incluya un impuesto a la renta y a los sueldos altos en el sector privado en aquellas personas que no se vieron afectados por la crisis .

La diputada del MPP Bettiana Diaz dijo que «hay gente con mucha capacidad contributiva» en el sector privado:

Necesitamos mucho más compromiso. Nosotros celebramos la solidaridad. Celebramos que se le pida a quien más tiene que ponga más. Lo que estamos diciendo es que para ampliar estas medidas, los que tienen muchísimo más pongan también en esa bolsa.

El diputado nacionalista Álvaro Viviano, miembro informante de la comisión de Hacienda, consideró que las medidas adoptadas por el gobierno «son cautelosas y a paso seguro». Su par Alejo Umpiérrez dijo que el Parlamento está respondiendo a las expectativas de la gente y advirtió que se vienen tiempos más duros:

Recién van cinco minutos del primer tiempo. Viene lo peor, quizás. Por lo tanto más unidad nacional sobre estas bases de trabajo y de respeto mutuo. El Uruguay necesita de muchos Atchugarry y muchos Ramos para adelante.

El Fondo recibirá la recaudación del nuevo “impuesto de Emergencia Sanitaria Covid-19” que abarcará las retribuciones de los funcionarios públicos que superen los $ 120.000 nominales, así como las jubilaciones y pensiones, públicas y privadas, que se ubiquen por encima de ese mismo monto; en esa lista quedan abarcados Administración Central, entes autónomos, servicios descentralizados, gobiernos departamentales y empresas pertenecientes al Estado que operan en el derecho privado. Además, se nutrirá con utilidades de la Corporación Nacional para el Desarrollo, el Banco República, préstamos de organismos multilaterales e incluso donaciones que se reciban de la sociedad.

La Tertulia de los Viernes con Alejandro Abal, Fernando Butazzoni, Juan Grompone y Gonzalo Pérez del Castillo.

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Foto: Comision permanente del Parlamento luego de la reunión de la comisión conjunta de senado y diputados en el Palacio Legislativo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Disculpen, pero realmente no entiendo ni de qué hablan. ¿Solidaridad? No, son impuestos.

    Así que el empleado privado que mantiene el puesto no paga el adicional porque hay otros privados que perdieron el trabajo. Gane lo que gane. Y el público, si es médico tampoco. Vaya razonamiento basado en una clasificación arbitraria.

    Podríamos dividir la sociedad de otra forma, por ejemplo entre universitarios y no universitarios. ¿Quiénes perdieron más empleos, los más calificados o los menos calificados? Porque tal vez el corte hay que hacerlo con ese otro criterio arbitrario: los que tienen formación terciaria pagan y los otros no. ¿Vamos a hacer el corte por ahí?

    ¿Y si lo hacemos por sectores económicos? El sector cárnico está funcionando a full, con el único límite de poder llenar el contenedor. Nos están matando con los precios internos, porque si no pagamos los precios internacionales no les interesa vendernos nada. Esos no pagan ningún adicional, ¿no? Van a dar lo que a ellos les parezca, para espantar fantasmas antes que nadie les pida nada. Nadie se atreve a «imponerles» un impuesto adicional porque como dice el refrán que nos enseñaron: «o nos salvamos o nos hundimos con ellos».

    Tenemos impuestos directos sobre el ingreso: el IRPF, el IRAE, que sería muy fácil ajustar por un cierto plazo, con la misma ingeniería impositiva para cobrarlos. Pero preferimos presumir beneficios a medirlos objetivamente en metálico. Preferimos crear parches de cálculo difícil que aunque no recaudan nada porque tienen poca base. ¿Alguien entendió bien el tema del mínimo en 80.000 líquido, pero todo calculado sobre el nominal? A mi me da que va a haber personas que ganaban salarios diferentes y que se van a encontrar igualadas en los 80.000 pesos líquidos. Una de las características que debe tener un sistema impositivo progresivo es que cuando suben las remuneraciones, recauden más pero siempre sobre el marginal, justamente para evitar eso.

    Lo que importa es la señal. ¿Realmente pensamos que es tiempo de dedicar debate público para dar señales? ¿Importan las señales cuando lo que se precisa es recaudar y mucho? Y la oposición redobló la apuesta con lo de pedir prorrogarlo para los cargos políticos.

    Ustedes ven una lección de republicanismo y yo veo gente que está tratando de hacer populismo con medidas intrascendentes en el plano terrenal (que es el que importa en una crisis). En fin, es la segunda vez que este tema se trata en esta tertulia de los viernes y como la cuarta en las tertulias. Lo que ha logrado esto es acaparar tiempo del debate público.

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  2. Poniendo con pompa y alaraca una curita sobre una puñalada en el riñón, el emporio de las apariencias.
    °
    «Los uruguayos somos solidarios»; frase señera que muchos gustan creer -un placebo para conciencias anestesiadas- y si y por fortuna hay uruguayos solidarios de corazón y convicción, y también -obvio de toda evidencia- por desgracia hay otros egoístas, avaros, que en la desgracia juegan a la caridad, disimulan su indiferencia con aleatorias y soberanas limosnas.
    °
    Subyace que debajo del impuesto «solidario» de alfombra reluciente, hay alguna suciedad interesada, al acecho y astuta, un pregón engañoso del «deber ser», un golpe bajo y sensiblero.
    Una pena, de veras.

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