El ex ministro de Economía Ignacio de Posadas propuso que Uruguay implemente «una suerte de Plan Marshall»

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

Ignacio de Posadas, quien fuera ministro de Economía durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera, propuso instrumentar este año una suerte de Plan Marshall, en alusión a aquella iniciativa de reactivación europea que lideró Estados Unidos tras la segunda guerra mundial.

“Precisamos hacer algo para tratar de salir del pozo”, escribió de Posadas en una carta que publicó ayer en el semanario Búsqueda.

El ex ministro aclaró que ni “las propuestas de una renta básica y el aumento del gasto corriente (que propone Astori)” lograrán el efecto buscado ni “tampoco resultará hacer las de Macri y sentarse a esperar que vengan inversiones”.

De Posadas aclaró que no se trata de “tirar la plata, tipo Antel Arena”, sino de “invertir inteligentemente” y, al mismo tiempo, implementar un ”plan de competitividad”.

La Tertulia de los Viernes con Alejandro Abal, Juan Grompone, Teresa Herrera y Gonzalo Pérez del Castillo.

Continúa en...
El Pibe, de Charles Chaplin, cumple 100 años
Telegramas

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

14 Comentarios - Escribir un comentario

  1. En mi consideración, De Posadas es el más destacado referente intelectual del Partido Nacional.
    Desde el gobierno poca atención se le ha brindado al caldo de crisis económico social que vive nuestro país y cuantos abarca.
    Más atento, formula el señor ex Ministro y a contrapelo de sus convicciones algo que nombra con nombre un algo conocido: Plan Marshall.
    ¿Cuál es el objetivo último de tal iniciativa?
    Si, ese mismo, quienes están pasando mal y no son pocos y son ciudadanos, votan.

    Reply
  2. «Tirar plata tipo Antel Arena» dice este soberbio «blanco pillo» y la plata que tiraron en la compra de dos Hércules en desuso??? Como se nota el blindaje mediático que están haciendo. El Antel Arena es orgullo de todos los disfrutamos todos los uruguayos

    Reply
  3. La que nos espera…posada Ferrere……bueno esto se veía venir….y la pandemia tapa todo……heber se relame y sus allegados también….bueno a esperar y tiempo al tiempo…..para pensar tendremos un par de añitos

    Reply
  4. Si entiendo bien las ideas de Keynes, sus pensamientos se estructuran en torno a que el motor del crecimiento es la demanda. Keynes proponía que cuando la economía entraba en una espiral contractiva, había que sacarla del paro poniendo a la gente a trabajar (aunque sea haciendo un pozo para taparlo después, dice el refrán) y pagando mejor el trabajo para que la gente «agregue demanda». Los neoclásicos como Hayek pensaban lo contrario, que el desarrollo venía de la «oferta agregada» y de los esfuerzos por competir. Está claro que mientras uno pone la inciativa en las políticas públicas y en los consumidores (es decir, en la gente común), el otro pone la inciativa en los dueños de las empresas. Y buena parte de la pelea de modelos tiene relación con eso, no es que Keynes fuera un socialista, ni cerca. Pero en momentos de contracción quitaba al capitalista del centro de toda la acción y lo hacía compartir lugar con la política y con la gente común.

    Keynes en una economía colonial es lamentablemente inaplicable, porque los trabajadores están acá y los clientes afuera. Ésa es la gran palanca con la que los grandes capitales en el Uruguay podrían reducir el salario y el empleo a la mínima expresión y eso mientras mejoran sus beneficios. El límite del ajuste en los paises de economía colonial sólo lo pueden poner los ajustados, porque son los únicos perjudicados.

    En cambio cuando en Europa o EEUU hay una crisis económica que genera desempleo, los gobiernos, sin importar cuan conservadores son, inyectan grandes sumas de dinero, pagan deudas ajenas, subsidios, estatizan empresas fundidas, lo que sea. El show debe continuar y sin trabajadores que consuman no hay show. Europa es keynesiana, con vaivenes, pero cuida al consumo. EEUU quizás va más por la línea de los subsidios a empresas y a los agricultores, pero al final es lo mismo: mantener a la mano de obra ocupada para que no caiga el salario ni el consumo.

    De Posadas cuando habla asignar recursos públicos, está hablando de financiar reformas para bajarle costos a las grandes empresas privadas, que por otra parte son sus clientes del estudio, así que las conoce muy bien. No sueñen con que se hizo keynesiano, no va por ahí la jugada.

    Lo del plan Marshall en boca de un erudito me parece asombroso. No sé en qué sentido lo dice, pero el plan Marshall, en grandes trazos, consistió en que un país con capacidad productiva e industrial ociosa prestara dinero que sólo se podía usar para comprar equipamientos y pagar contratos con empresas de EEUU. Europa, con el potencial en capital humano y conocimiento que tenía, era seguro que iba a pagar. Las empresas de EEUU ganaban de un plumazo clientes cautivos por unos años, clientes que querían bienes de capital e infraestructura y que sólo tenían liquidez para comprarles a ellos. Como Europa de una u otra forma tenía que endeudarse para resolver eso, EEUU hizo un negoción.

    De hecho ellos son capos haciendo contratos de reconstrucción pos guerras: cuando destruyeron Irak, los contratos de reconstrucción se los autoasignaron y estaba todo respaldado con petróleo (había cero riesgo de no cobrar). Por lo que me han dicho, en Libia hicieron lo mismo (aunque ya hace años que a nadie le importa dar noticias de Libia). Y además se quedaron con las inversiones en el sector petrolero que ya habían hecho los chinos y no les pagaron nada.

    Dicho esto: ¿Qué diablos puede tener que ver el Marshall con el Uruguay de hoy? ¿Quién es la poderosa industria con capacidad ociosa que nos va a prestar plata para que le compremos sus excedentes?

    Reply
    1. Leonardo,.si subyacen las escuelas económicas en los pensamientos políticos (por suerte)
      °
      Lo que intenta hacer De Posadas -aunque lo vista de retórica erúdita- al igual que Manini -más directo-, es simplemente no descuidar a la base electoral que los llevó al gobierno (en calidad, las empresas, no en cantidad y en cantidad se cuentan los votos)

      En este caso puntual, De Posadas, y sin apearse de ninguna de sus convicciones, opta por un pequeño giro estratégico con el norte de las siguientes y lejanas elecciones con el objetivo de mantenerse en el poder.
      Pone en evidencia con ello, que a la rígida táctica del Gobierno (dominada por el MEC y todavía más por la OPP) por un flanco, se la está comiendo la inmediatez (desatiende a quienes padecen la crisis y repito, el bolsillo recuerda y vota)
      Es lo político (estratégico) por sobre lo económico.

      Saludos atentos

      Reply
    1. Estimado Juan,

      Pienso que Keynesiano en Uruguay era el gobierno de Luis Batlle y después nadie. Hoy día, quizás y haciendo un esfuerzo, podría llegar a aceptar que Astori tuvo «trazas de keynesianismo» en sus políticas. Tener una política sostenida de crecimiento del salario real puede verse como keynesiano, al igual que la formalización del empleo: ambas generan capacidad de consumo y eso es demanda agregada. Como casi todas las pymes, que además son el gran empleador privado de este país, viven del mercado interno, el salario de unos es el ingreso de los otros.

      No me atrevo a atribuirle intenciones de buscar votos a De Posadas. En todo caso, por un tema de estilo, es en la última persona en la que el PN puede confiar para juntar votos de gente humilde. Lo que intenté explicar es que si quería invocar políticas keynesianas buscando un ejemplo «serio» (es decir, de EEUU), lo razonable era el New Deal: es de hecho el ejemplo de manual.

      Mi impresión es que Grompone tiene razón.
      En lo que está pensando es en las clásicas «reformas estructurales», que en general empiezan por poner plata del Estado. Al perder monopolios públicos, entregar los sectores rentables de un negocio y quedarse con los deficitarios o bajar impuestos a las grandes empresas se produce un descalce en las cuentas públicas que los liberales siempre cuentan compensar bajando prestaciones sociales y con el aumento de la actividad exportadora. Ya por ejemplo están las aseguradoras privadas presionando al BSE para que libere el mercado de los seguros de accidente de trabajo. Amorín (tipo liberal si los hay) con sensatez dice que para largarles justo ése hueso deberían meterse en el negocio de los seguros previsionales, que es deficitario y sólo el BSE está obligado a entrar. Ése es el tipo de «reformas estructurales» que generan déficit, porque si el BSE libera lo que le da ganancia y el Estado no obliga a que los privados asuman lo que da pérdidas, entonces el Estado va a estar sólo para perder y los privados sólo para ganar. Obviamente que en la coalición tiene gente sensata, que por muy liberal que sea se da cuenta de que esto es catastrófico para el país. Pero también tiene de los otros y pienso que De Posadas es uno de los otros.

      Hablando del sistema previsional, otra cosa que se viene es su reforma. Eso ya generó un déficit público importante (durante el segundo gobierno de Sanguinetti, se le llamaba «déficit bueno») por pagar pasividades del BPS cediendo las cotizaciones de los activos a las AFAPs. La segunda reforma del BPS es probablemente otra de las «reformas estructurales» que van a generar más aumento del déficit en el corto plazo. Va a ser interesante ver además cómo arman la retórica para reformar sin tocar a la caja militar, porque eso es sagrado con Manini en la coalición. Agarrarse del asunto semántico de que no se llama «Caja Militar» sino «Servicio de Retiros y Pensiones de las FFAA» (Lacalle en campaña así lo explicó) no parece que sea algo sustancial. Pero capaz que terminamos aceptando esa explicación pseudo ontológica como algo profundo. Cada vez estamos más acostumbrados a pensar que el nombre de la cosa hace a la cosa, así que es todo cuestión de llamarle de un modo «palatable».

      Saludos cordiales.

      Reply
      1. Bastante en acuerdo con su detalle, Leonardo; sí, es evidente que el proyecto de gobierno es de cuño neoliberal ortodoxo.
        °
        No me refería a que el ex Ministro vaya, o aún menos pueda juntar votos; lo que intenta hacer es alertar a su partido, que si prosigue en este estilo duro y sobre todo, rápido, de reformas estructurales con recortes de fiero impacto social, va a haber -ya hay muchas- víctimas a la intemperie arreglámdose como pueden y no están pudiendo arreglarse ni bien ni a tiempo.
        °
        Tales y cualesquiera reformas, en el mediano y corto plazo no son sustentables sin apoyo cuantitativo de la ciudadanía (con una derrota electoral, se desmantelan del mismo modo que ahora se están desguazando las anteriores reformas)
        °
        Decía Jorge Batlle: ¡qué lindos son los votos!
        De Posadas bien lo sabe.
        °
        Gracias por el intercambio

        Reply
  5. La educación siempre, es a largo plazo… y tendríamos que ver en que ocupar los educados, o los importarán otros países que sí los ocuparán.
    La carta del ex ministro nos sirve mucho para abrir la discusión – no es que sugiere el Plan Marshal
    Asique, gracias, es tiempo para pensar

    Reply
  6. No creo que sea bueno usar «libros» del pasado, no actualizados y no adaptados, veo ese error en, Don Ignacio , así como lo vienen haciendo los oponentes, del «bando» contrario.

    Reply
  7. Cuando era chico jugaba con mi abuela al «Desconfio» (así, sin tilde). Un clásico juego de cartas para niños. El patricio Ignacio de Posadas, descendiente como dice Abal de las familias patricias argentinas De Posadas y Belgrano, el que cuando lo acusaban que las SAFIs creadas en su estudio servían para lavar dinero se defendía diciendo que él «fabricaba cuchillos», si después se lo usaba para tallar o para matar era asunto del quién lo empuñaba, el mismo que se refería a los Congresos de la Educación como «merienda de negros», nos quiere ahora hacer creer que está pensando en medidas keynesianas?
    «Desconfio».
    Segun el análisis del operador ganadero y liberal criollo Pablo Carrasco, las perspectivas a corto y mediano para los commodities son muy favorables. Por tanto, con los accionistas del lobby agropecuario pipones y contentos, la tarea de sus CEOs es encarar las reformas necesarias de acuerdo a su catecismo, «lo que hay que hacer» como les gusta decir. La propuesta es la misma de siempre, reforma del Estado, desregulación de las empresas públicas y las relaciones laborales. Lo que le quedó pendiente al primer lacallismo.
    Y lo que hace De Posadas es aprovechar el momento, usar la analogía de la Europa desvastada para preparar el terreno, pasar el algodón antes de la inyección al decir del Cuqui viejo.
    Claro, en la coalición de derechas tiene a Don Julio, que siempre fue una piedra en el zapato del patricio. Y está Manini con su gente que pueden disparar para cualquier lado. Por eso De Posadas está cauto, habla vago, no muestra la aguja mientras pasa el algodón. No será una intramuscular, de esas viscosas y densas. Serán pequeños pinchazos apuntando al mismo resultado. El desafío para el gobierno será hacerlo y al mismo tiempo «matchear» los tiempos económicos con los políticos. O sea llegar a la próxima elección en una coyuntura económica favorable y con la bolsa medianamente llena para poder hacer campaña. Sólo el tiempo dirá si lo logrará.

    Reply
    1. No soy yo quien vaya a defender las expresiones de De Posadas. Pero, ¡por favor! ¡No escorchen más con esa expresión que dijo; «merienda de negros»! Que ni el mismo Emiliano Cotelo la entendió en su tiempo, y que luego supimos que era una expresión española que indicaba algo que era muy confuso y difícil de entender. Pero que aquí algunos nos quisieron convencer de que era casi una reivindicación del esclavismo para la raza negra, actitud que no tuvieron poco tiempo después cuando Mujica dijo «va para atrás como trompada de negro». Y que incluso ahora, cuando Cavani agradeció un mensaje de apoyo con la expresión «gracias, negrito», algunos (en Inglaterra) lo sancionaron porque interpretaron que era una frase de desprecio; ¡por favor!

      Reply
      1. Si alguien lo quiso convencer a usted, Sr. Laviano, que el Sr. De Posadas usó la expresión «merienda de negros» para reivindicar la esclavitud, ese alguien estaba totalmente equivocado. La usó pues está en su forma de hablar cotidiano así como «estás haciendo cosas de negro» lo estaba en la de mi padre (que tampoco era esclavista). Mi padre la usaba para decirme que yo estaba haciendo algo mal mientras que De Posadas lo dijo, con el estilo soberbio que lo caracteriza, para ridiculizar y desacreditar a los Congresos de la Educación. No obstante, tanto una expresión como la otra tienen un innegable trasfondo peyorativo racista y por tanto yo prefiero desterrarlas de mi vocabulario. No sé usted.

        Reply

Escribir Comentario: