Falleció la segunda persona en situación de calle en 30 días

El Frente Amplio “pedirá explicaciones” al ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, por la muerte de una segunda persona en situación de calle en 30 días. 

Bartol tiene previsto concurrir a la comisión de Población y Desarrollo del Senado la semana próxima. Allí la oposición le consultará por este nuevo fallecimiento y, dependiendo de las explicaciones que dé el ministro, el Frente Amplio evaluará si impulsa una interpelación o un llamado a sala, dijo el senador Charles Carrera. 

Es el segundo fallecido en 30 días. Llama la atención: el ministro anunció en campaña que se iba a instalar en Casavalle y por lo único que se ha preocupado es por refaccionar el piso siete del Ministerio, acondicionarlo para su gestión y no ha tomado las medidas en forma diligente para atender a la población en situación de calle.

El hombre de 31 años en situación de calle que falleció el miércoles de madrugada había concurrido horas antes a un refugio del Mides, donde en plena noche de temporal se le negó la entrada porque estaba completo el lugar. Según informó Subrayado, esta persona insistió en que se lo dejara entrar, lo que derivó en un incidente que requirió la intervención de la Policía.

Los efectivos lo llevaron detenido y la fiscal Brenda Puppo lo dejó en libertad antes de la medianoche. Luego el hombre se dirigió a la esquina de Paysandú y Yí, donde se acostó y terminó falleciendo horas después.

La Tertulia de los Jueves con Martín Couto, Armando Castaingdebat, Virginia Cáceres y Esteban Valenti.

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Foto en Home: Persona en situación de calle en las inmediaciones del barrio Parque Batlle de Montevideo. Crédito: Mauricio Zina/ adhocFOTOS

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3 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Estoy en el terreno de la desazón, más allá del enojo, de la asignación de responsabilidades que es obvio que las hubo; no voy a apuntar con el índice acusador ni me voy a erigir en juez moral de nadie.
    Gustavo, que así se llamaba ya no tiene retorno, ni ira, ni desesperación, ni nada, ni siquiera frío.
    Siento derecho de preguntar y preguntarme: ¿en qué estado estamos como comunidad? ¿qué es para nuestra sociedad el prójimo? Y bien crudamente ¿los pichis acaso ya no son personas, son otros y ajenos, cosas a la intemperie?

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  2. «Construyendo relatos mientras la sociedad se deteriora día a día» se podría llamar esta película acerca de la miseria humana y la degradación de la sociedad. Fracasaron todos, entiéndanlo y dejen de echarle la culpa a otro.

    Fracasó mi querido FA, que mientras el país crecía como nunca y también su presupuesto en políticas sociales, vió multiplicar por 7 la cantidad de gente viviendo en la calle sólo en Montevideo. ¡Por 7! ¡De 300 a 2000! Y además, el fenómeno se instaló con fuerza en ciudades del interior, donde era muy extraño ver gente viviendo en la calle. ¿No será que las teorías sociológicas con las que intentan comprender el fenómeno están fallando? ¿No será que es tiempo de abandonar la posmodernidad y volver a un pensamiento más materialista y basado en evidencias? La modernidad y el positivismo hicieron mucho más en occidente por el progreso y la integración social.

    Fracasa un gobierno que promete alojar a todo el mundo y terminar con el relato del «derecho a vivir en la calle» –cosa que aplaudo de pié… siempre que no sea sólo un relato– pero no puede alojar a una persona que voluntariamente pide alojamiento. ¿No será que están demasiado preocupados de contar paquetes de café y planificar un futuro mediato y se les pasó el «pequeño detalle» del invierno inmediato? Melgar en una entrevista comentó que este gobierno no armó un plan de invierno, cosa que el FA por lo menos hacía. Y miren que estoy de acuerdo con el planteo a largo plazo de Bartol, con el tema de que hay que erradicar la cultura de vivir en la calle y para eso hay que alojar gratuitamente en verdaderas viviendas. Pero no deja de ser un relato… por el momento no pueden ni darle un techo a alguien que lo pide para pasar la noche.

    Y fracasamos como sociedad toda, porque nos vamos «balcanizando» en múltiples sociedades con culturas que son incompatibles y algunas francamente disfuncionales. Lo que cuenta Valenti sobre la pena que le damos a algunos indigentes por tener obligaciones y un trabajo es patético. A mí también me consta de haber tenido relatos surrealistas con indigentes donde alguien que arriesga todos los días su vida pretende explicarme que es feliz porque no paga facturas. Ése es el problema de fondo, el que la herramienta social que usa el FA falló: el pretender normalizar y legitimar esa forma de vida y esa escala de valores. El permitir que esta forma de vida se instale y crezca hace que la gente, que siempre intenta justificarse, termine por pensar que tiene el privilegio de comer de la basura, dormir bajo la lluvia y morir de frío en invierno.

    Lo primero es lo primero: la vida de gente que está en peligro se arregla con recursos. Los estacionamientos de los centros comerciales, los edificios públicos, los estadios techados, todo serviría si hubiera voluntad real de emplear recursos en salvarles la vida. Ollas populares con comida caliente, baños químicos en cantidad suficiente, duchas portátiles, sobres de dormir… vamos, si la ACNUR puede armar campos de refugiados en Siria, ¿cómo no podemos salvarles la vida este invierno a nuestros indigentes? Es un tema de anticipar, organizar y emplear recursos que tenemos.

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  3. Lo único que tengo para decir es esto: Los multicolores ganaron las elecciones afirmando y convenciendo a mucha gente que los votó, de que el MIDES, creado por el FA, mantenía «vagos», y que de esa forma despilfarraba los recursos del estado. Azuzaron constantemente ese relato para provocar indignación contra el FA. Toda una demostración de cuál es su concepto del prójimo, cuando ese prójimo es pobre y necesitado. Están tan preocupados por dar la imagen de que ahora «ahorran y cuidan» los recursos, que cerraron muchos refugios y cerraron la puerta de coordinación que siempre tuvo el MIDES, a través de la cual se buscaba automáticamente otro lugar si no había cupos en uno. El servicio de «puerta» del MIDES lo sacó este gobierno de ahora. Sus políticas no logran vislumbrar que detrás de ese «gasto» del estado hay seres humanos como el muchacho que murió de frío por desidia del Estado. Cuando hablan de auditorías y del café vencido, lo que menos les importa, lo que menos está en su cabeza y su corazón, son los seres humanos para los cuales existe el MIDES.

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