Hombre que robó un auto fue obligado por la Justicia a lavar el vehículo como castigo

La fiscal de Maldonado Ana Dean dijo que cometió una omisión al no consultar a la víctima y llegar a un acuerdo con el hombre que robó un auto y, como castigo al delito que cometió, se le ordenó que realizara tres lavados completos del vehículo.

Ayer la fiscal se comunicó con la víctima, que le transmitió que no acepta que el imputado le lave su auto, aunque no se opone a que el hombre cumpla la pena lavando otros vehículos o limpiando una plaza:

La medida que fue impuesta debió haber sido consultada, eso es una omisión que padeció la Fiscalía en virtud de que ese día estábamos con doce detenidos, y con la previa del caso de los militares, los hinchas de River… Había mucho volumen de trabajo y se omitió. Conversé con el denunciante y me manifestó que no tiene ningún inconveniente en la solución de la suspensión pero sí en las medidas, por lo cual se van a rever las medidas. No va a aceptar el lavado.

La fiscal explicó por qué había tomado esta medida de “suspensión condicional del proceso” prevista en el nuevo Código del Proceso Penal:  

Es la primera vez que en un delito de este tipo, un hurto agravado, la Fiscalía a cargo hace una suspensión condicional del proceso. Esto se decidió en virtud de las circunstancias en que se dieron los hechos y del perfil del imputado: estamos hablando de una persona de treinta años que no solamente no tenía antecedentes sino que no tenía ninguna actuación policial. Lo que el manifestó ante la Fiscalía es que había consumido mucho alcohol esa noche con amigos. Uno de ellos le dice: «¿Podés llevarte el auto al taller y lo revisás, y después lo levanto?». Ahí pierde la noción de cómo llega este auto, que estaba sin tranca y con las llaves puestas; conduce dos cuadras y lo encuentran durmiendo dentro del vehículo.

La Tertulia de los Viernes con Óscar Sarlo, Alejandro Abal y Juan Grompone.

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Foto en Home: Fiscalía general de la Nación. Crédito: Presidencia de la República.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. No soy abogado ni me quiero meter a defensor del acusado, pero creo que en el Derecho Penal existe una figura que se llama «hurto de uso», que sería cuando una persona hace uso para sí de un bien ajeno, pero sin dañarlo, y luego lo restituye; éste sería el caso; me parece exagerado hablar de hurto agravado. Todo esto sin perjuicio de la sanción que quepa al conductor por manejar ebrio.

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    1. Más allá de lo liviana que parezca la pena, el cambio filosófico que representa este código «express» es algo que los ciudadanos comunes no terminamos de entender. Se sustituye la justicia como un valor superior, relacionado con la búsqueda de la verdad material y el castigo a los culpables de actos contra la sociedad por un mercadeo entre acusado y fiscal, a veces con la intervención de una víctima. Todavía me cuesta entender cómo se puede estar filosóficamente de acuerdo con esto. Es cierto que es más barato, más rápido y permite con menos recursos cerrar casos y «olvidarse». Pero de ahí a hacer de la necesidad una virtud hay un largo trecho.

      Es interesante escuchar los números que maneja Abal. Todo parece indicar que el tamaño del delito, tanto del punto de vista demográfico como económico, es gigantesco. Él estima que menos del 1% de los delitos terminan en juicio real y, quizás, en cárcel. Eso da de todas formas la friolera de 6000 y pico de personas por año que terminan presas. Si esos fueran el total de ese 1% que va a juicio (cosa poco probable), entonces el total de delitos debería superar los 600.000 al año. En las cárceles hay algo menos de 12.000 presos, se van recambiando en torno a los 6000 y pico por año, como decía. Si tenemos en cuenta que más del 70% que sale, reincide (y al Estado le consta) y que los delitos que se penan son el 1% del total, ¿cuántos reinciden y cuantas veces lo hacen antes de que al Estado le conste?

      En definitiva, vaya uno a saber cuanta población recurre regularmente al delito como forma de obtener ingresos. Esos 12.000 que están presos son una ínfima parte del total. También sería interesante estimar el tamaño económico del delito, es decir, cuánto dinero mueven estas actividades. ¿Habrá estimaciones oficiales?

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