Jóvenes alcoholizados generan descontrol en la terminal de Punta del Este

Por primera vez en la temporada, un grupo de jóvenes alcoholizados en la terminal de Punta del Este hizo que el servicio de ómnibus a La Barra se suspendiera el pasado jueves, a las 3.30 de la madrugada.

Según publicó una crónica del diario El Observador, la violencia incluyó botellazos hacia adentro del bus, golpes a los vidrios del vehículo, intentos de pinchar las ruedas con navajas, e insultos hacia el chofer, porque no abrió la puerta protegiéndose de una “avalancha” de gente amontonada.

Los jóvenes, desesperados por ir a bailar, y que toman antes alcohol en el mulle, no dejaron de protestar hasta que a las 3:40 llegaron ocho efectivos armados del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía para vaciar la terminal.

El jefe de la empresa de transporte que ordenó cortar las líneas de ómnibus, explicó a El Observador que los choferes no quieren trabajar así. “Cargan acá a los chiquilines y después el viaje es un desastre”, explicó, y contó que en lo que va de la temporada los adolescentes rompieron tres ómnibus durante las travesías nocturnas. Arrancaron los asientos del piso, astillaron los vidrios y a uno le hicieron un agujero en el techo. “Esos vehículos no se pueden utilizar más”, dijo.

El INAU cuenta con seis inspectores en el departamento de Maldonado para supervisar la venta de alcohol a menores en comercios y boliches. La directora de Espacios Públicos del organismo, Alejandra Pacheco, reconoció que todavía faltan recursos humanos para hacer una buena fiscalización.

La Mesa con Adriana Marrero, Verónica Piñeiro, Agustín Iturralde y Felipe Schipani.

Continúa en...
Intendencia de Rocha, MinTur y CCIU repudian acto discriminatorio en hostel de Valizas
Telegramas

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

4 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Lo que hay que controlar no es tanto la venta de esto y lo otro entre todo el mundo, sino los comportamientos excedidos de algunos. Lo de siempre. Destrozaron ómnibus y no los llevaron a la comisaría? Arrancaron los asientos y no pasó nada? Ahora todos deben pagar con menos libertades por causa de los desmadrados? No somos todos iguales, no deben controlarnos a todos como si fuéramos delincuentes. Hay que detener a los delincuentes, los mamados que van tranqui tienen derecho a ir como quieran… o no?

    Reply
  2. Basta de contemplaciones. Si está alterando ela orden público, «un palo y a la bolsa «. Si es menor de edad que vaya el padre a buscarlo a la comisaría y se haga cargo. Si es mayor de edad al juez correspondiente. No le busquen la quinta pata al gato porque no la tiene. No hay otra.

    Reply
  3. Me sumo a los comentarios de la Sra. Leticia Barreiro y el Sr. Miguel Sarubbi. Esos eventos suceden justamente porque no les sucede nada en los hechos a los alborotadores que se envalentonan al no existir represión para ellos. Si lo hubiera, si se los detuviera una semana, por ejemplo, se les acabarían esas malas costumbres. Naturalmente que con todo el soporte legal correspondiente.

    Reply
  4. Estamos en una sociedad demasiado «condescendiente». Se les justifica todo lo que hacen.
    Y no se los castiga. Tiene que existir el «juicio y castigo». Pero un castigo en serio, no una palmadita en la cola y un «no lo vuelvas a hacer». Parece que aquellos que transgreden tenemos que aceptarlos, porque «son así». Y lo que nos transgreden porque cumplen las normas, aunque a veces tengan ganas de hacer cosas que no están dentro de normas?. Hay que tratar igual a los iguales, y desigual a quiénes son desiguales. Si no saben vivir en sociedad, hay que sacarlos por lo menos un rato de ella. Para los que sí saben vivir y comportarse puedan hacerlo. Debe existir el castigo, como existe el comportamiento inadecuado o inadaptado. Justamente para adecuarlo o adaptarlo. Si no marcamos el camino, por donde se vaya estará bien.

    Reply

Escribir Comentario: