Martínez-Villar: La fórmula presidencial del FA debutó rodeada de polémicas

Carolina Cosse, la precandidata que se ubicó segunda en la elección interna del Frente Amplio, dijo ayer que el proceso que siguió Daniel Martínez para seleccionar a Graciela Villar como su compañera de fórmula “no contribuyó a la unidad” del partido.

Hablando en una conferencia de prensa que convocó especialmente, Cosse dijo que le «dolió» la decisión de Martínez de no considerarla a ella como candidata a vicepresidente. La ex ministra sostuvo que el ex intendente no le dio razones para descartarla de la fórmula cuando la visitó en su casa hace pocos días:

La unidad la construimos todos y cada uno. Y tenemos que reponernos de una semana que fue muy difícil. Personalmente para mi, lo fue. Pero reponernos de eso y mirar por lo que verdaderamente estamos luchando.

Más tarde, en entrevista con radio Carve Cosse dijo que «no conoce» a Villar y se enteró de su trayectoria sólo cuando trascendió que era la elegida de Martínez. “Ahí creo que todo el mundo googleó y apareció cómo era la trayectoria», sostuvo.

En otro orden, la exministra de industria anunció que encabezará la lista al senado por el sector “Lista amplia», creado por militantes frentistas independientes que la apoyaron en su precandidatura.

Villar, por su parte, tuvo que enfrentar esta semana su primer escollo político cuando El Observador informó que la ex edila se presentó durante años como psicóloga social, tanto en su cuenta de Twitter, como en la información de la web de la Junta Departamental y en una nota publicada por la Intendencia de Montevideo, y que la semana pasada modificó su perfil para indicar ahora que posee “formación en socioanálisis”.

La Mesa de los Miércoles con Hoenir Sarthou, Fernando Scrigna, Edgardo Rubianes y Guillermo Fossati.

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Foto en Home: Graciela Villar y Daniel Martínez. Crédito: Frente Amplio.

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10 Comentarios - Escribir un comentario

  1. En la Huella de Sendic. Qué manía que tienen de atribuirse títulos que no tienen…El gurú hablaba de los «cartoncitos», la otra decía que «vió» lo que no existe (es decir, lo que desde la psiquiatría se llama «alucinación») y ésta que no terminó el liceo decía que era «psicóloga social». La «luchadora incansable» podría empezar por no mentir.

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    1. De acuerdo con Agustina. Los argumentos de Rubianes son ridículos, ahora resulta que es válido arrogarse un título porque se le complica explicar el curso al que asistí. Coincido con Scrignia, tengo parientes q estuvieron más de 2 años en Libertad y hoy son profesionales con posgrados. Una vergüenza lo de Villar, lo del titulo y su justificación; digna explicación para una estudiante de 3o de liceo, que eso es lo que es. El fa querrá perder las elecciones?
      Sds

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      1. Creo que la compañera vice es una persona bien de barrio y creo que es entendible el cambio. No hay mala fe. Es una compañera un tanto distinta a las/los diplomados de siempre
        Me hace acordar a la madre del chavo con sus infaltables ruleros. Sonrisa explosiva, encendido discurso, apasionada, capaz de entregar su vida por esta causa!!!

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  2. «M’hijo el dotor…»
    El aún vigente y mucho, síndrome social y político y el desdén.
    En algunos de los «devotos» de la sacrosanta Academia, la fea costumbre de mirar por encima del hombro desde el peldaño titulado.
    Un Pueblo sin Academia trasunta el periplo circular y lerdo de Macondo, sin futuro ni apuro, replicando su historia con nombres parecidos y rostros que se terminan pareciendo.
    Una Academia sin pueblo es puro sinsentido holístico, una fatua lúdica de élite en su claustro elíptico, es peor, es desconocimiento; una página inútil del futuro, cuando no, trágica.

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  3. Trascribo Nota de Paribanú Freitas.
    Docente del curso de «Historia de la Universidad y de la psicología en el Uruguay» (Plan 87) de 2003 a 2012. Facultad de Psicología – UDELAR.

    Comparto algo que escribí hoy para ayudar a evitar noticias imprecisas, y por ende falsas en torno a la supuesta «usurpación de títulos profesionales» (que no es así) de la Sra. Graciela Villar. Es largo por detallado.
    ———–
    1. Hasta 1988 en la UDELAR existieron dos formaciones universitarias en Psicología: (1) la tecnicatura en Psicología Infantil, dentro del Hospital de clínicas, dependiente de lo que hoy sería la Escuela de Tecnología Médica y (2) la Escuela Universitaria de Psicología, creada por el gobierno de facto que brindaba un título de «psicólogo», sin rango de licenciatura, fuera de los estándares de títulos que se usan a nivel internacional.
    2. Antes del golpe de estado existió la Licenciatura en Psicología, dentro de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la UDELAR, la cual se cierra durante la intervención en 1973 y nunca más reabrió como tal en dicha casa de estudios.
    3. A nivel privado, sin cese, funcionó durante la dictadura el Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras que en 1984, mediante el último decreto del gobierno de facto (Nº 343/984, de 22 de agosto de 1984) tomará estatus de Universidad; siendo hoy la actual Universidad Católica del Uruguay «Dámaso Antonio Larrañaga».
    4. En términos pragmáticos, durante la dictadura, el ingreso a las formaciones universitarias de la UDELAR estaban reguladas por examen de ingreso y «declaración de fé democrática», vinculada esta última a la clasificación de les ciudadanos en tres tipos (A, B y C) según el rengo de compromiso que se tuviera o no con lo que las fuerzas conjuntas entendiera como «movimientos subversivos», que podía ser hasta una cooperativa de vivienda nomás. Habilitándose así el ingreso solamente a los ciudadanos caratulados como «A» de «escasa confrontación» al régimen, por ser delicados.
    5. En 1987 se construye un nuevo y único plan de estudios universitarios en Psicología (con grado de Licenciatura) dentro de la UDELAR (plan 87) del cual se egresará, con el título de licenciado.
    6. En 1999, mediante la ley N° 17.154, del 17 de agosto de dicho año, se reglamenta el ejercicio profesional del psicólogo, según la cual solamente los egresados de carreras universitarias (hasta el día de hoy de la UDELAR o de la UCUDAL) pueden ser catalogados como tales y ejercer la profesión.
    7. Antes de dicha ley y producto de las condiciones de limitación de ingreso y seguridad que la dictadura supuso el mercado de formación fue muy amplio; desde cursos de 4 años que pretendían dar formación profesional que luego no llegaron a ser reconocidas como tales por el MEC, dada la calidad exigida, hasta formaciones subprofesionales paralelas donde el nombre de «psicólogo» formaba parte del título brindado o la institución que los expedía, tal como el fuera el caso de la «Escuela de Psicología Social «Enrique Pichón – Riviere».
    8. Ante tal diversidad de trayectos formativos y con ocasión de la regularización de la profesión en 1999 se llamó a competencia notoria — tramite de uso histórico en este tipo de circunstancias — a todos los egresados que entendieran que su formación equivalía (por acumulación de formaciones y/o experiencia de trabajo) a la formación universitaria en grado de licenciatura a exigirse en adelante. Dicho llamado se realizó por única vez, regularizándose la situación de quienes superaran los estándares exigidos y brindándose dicha titulación.
    9. Quienes no cursaron los trayectos universitarios exigidos en la diversidad de planes (Licenciatura en Psicología de Facultad de Humanidades y Ciencias, Licenciatura en Psicología del IFICLE – UCUDAL, Carrera en Psicología de la EUP – UDELAR, Tecnicatura en Psicología Infantil – UDELAR, Licenciatura en Psicología – UDELAR) y no se presentaron o aprobaron la competencia notoria ipso facto perdieron la calidad (hasta el momento flexible) de ejercer diferentes tareas en diferentes ámbitos bajo el título de psicólogo; aunque, sin referir como tal, su formación de base a nivel académica sea reconocida como tal pero de carácte pre y/o meta profesional.
    10. Es importante señalar que la inhabilitación del ejercicio profesional para éstos últimos no necesariamente remite con exclusividad al ámbito clínico y/o sanitario; sino una serie de prácticas que el psicólogo puede hacer en tanto que tal en diferentes ámbitos (desde la Psicología escolar / educacional hasta la Psicología Laboral).
    11. En el marco de la actual división sociotécnica del trabajo, principalmente en el campo social, la Psicología comparte su actuación profesional con diferentes técnicos y roles ocupacionales que no necesariamente quedan dentro del marco de la ley de regularización, tales como educadores, animadores socioculturales, referentes sociotécnicos, etc. En dicho marco es que el cumplimiento de estos nuevos perfiles sociotécnicos no vulnera lo dicho por la ley y se toma la formación en instituciones como la «Escuela de Psicología Social ‘E. Pichón Riviere'» o el «Taller de Análisis Institucional y Grupo Operativo», entre otras, como un aporte valioso pero no al nivel del título de licenciado, para el ejercicio en dicho campo y no en tanto que psicólogo.
    12. Esta última es la situación de Graciela Villar; parte de la historia de la Psicología en el Uruguay, quién al presentarse como formada en Psicología Social de incluso como «Psicóloga social» no viola lo establecido por la ley, siendo una circunstancia bien delimitada y de uso en el campo de la psicología nacional. En la actualidad escuelas que siguen vigentes como la Escuela de Psicología Social «Enrique Pichón – Rivière» brinda título de «operador social» pero esto no era así antes de los años 2000.
    Así, la circunstancia de la Sra. Villar es totalmente regular en el marco de la historia de la profesión, no configura usurpación de título profesional y no es para nada comparable con la acreditación o no de títulos de licenciatura del señor Raúl Sendic.
    Paribanú Freitas.
    Docente del curso de «Historia de la Universidad y de la psicología en el Uruguay» (Plan 87) de 2003 a 2012.
    Facultad de Psicología – UDELAR.

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  4. Germán Gutiérrez · Edit

    Muy bien Rubianes, ni más ni menos. Lamentable que los oyentes tengamos que soportar otros comentarios cargados de prejuicios y “yoísmo”… es tremendo que esta gente que se dice “educada” tenga micrófono para armar razonamientos desde falsas premisas y creerse dueños de la verdad. Me gustaría, tanto en la concordancia como en la diferencia, no escuchar más frases arrogantes y prejuiciosas. Repito: muy bien Rubianes, aportando datos, no el “después te muestro”.

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  5. OK. Si entiendo bien el título de Villar no luce la palabra psicóloga. Su título es «analista institucional», lo cual es una formación auxiliar del trabajo social, tal vez como lo es la formación de un dibujante técnico a un estudio de arquitectura (profesión casi desaparecida por uso del diseño por computadora). Además hace 32 años que se creó el plan único de psicología y su posibilidad de presentarse a que le reconozcan «competencia notoria» venció hace 20 años, mucho antes de que se creara twitter o de que Villar trabajara en la junta. Nada de esto explica entonces porqué usaba esta apelación con una clara semántica que no es la adecuada a su formación. Han pasado muchas cosas en la jerga de su área de formación y muchos años también. ¿Nunca pensó que inducía a pensar que era una licenciada con especialización en psicología social? ¿Lo pensó pero no le pareció grave? ¿Tal vez pensó que esa ambigüedad y la confusión que generaba era una picardía legal que le mejoraba su inserción social?

    Obviamente que todo esto es irrelevante para ejercer como vicepresidente, si es electa. Igual que en el caso de Sendic. Tampoco creo que este caso sea de la misma categoría que el de Sendic, aclaro. Ella apenas fue ungida por Martínez, lo corrigió al menos en donde le era posible que es en ese presente contínuo de las redes sociales. El pasado es incorregible.

    Pero pienso que acá lo que inquieta no es si configura un caso de usurpación de título, sino las posibles respuestas a las preguntas que hago más arriba. Formulárselas honestamente y actuar en consecuencia dice algo sobre la ética de una persona. A mi, como ciudadano, la respuesta a esas 3 preguntas, especialmente a la última, es lo únco que me parece relevante en toda esta discusión.

    Lamentablemente, responderlas pertenece al fuero íntimo de Villar y los demás debemos contentarnos con imaginarnos las respuestas.

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    1. Rubianes,
      Suelte el hueso!
      Tengo allegados muy cercanos q estuvieron en la carcel libertad, otros amenazados por los milicos y todos terminaron sus estudios de grado y pisgrado.
      No defienda a la liceal de 3o de liceo.
      Villar mintió, se colocó 1 oropel q no tenía. Tal hecho muestra q es importante tener cartoncitos.
      Si hubiera concursado habria saltado en la leta postulación.

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  6. Si no fuera tan enredado y confuso, hasta sería divertido el discursete. Con el criterio arqueológico, cuando se formalizaron ciencias como la Química y la Astronomía, los alquimistas y los astrólogos podrían atribuirse dichos títulos porque «se sentían» tales. No le des más vueltas. Es simple: mostrá el título de lo que sea y listo. Fin del asunto.

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  7. Tanto esfuerzo por parte de Rubianes demuestra a las claras que se le hace muy difícil justificar el comportamiento pasado de Villar, al atribuirse un título que no tiene. Es patética la desesperación que demuestra.

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