Mesa de Análisis Internacional: Pacto para llamar a un referéndum constitucional en Chile

La clase política chilena llegó a un acuerdo la semana pasada para llamar a un referéndum y cambiar la Constitución del país, impuesta en 1980 durante el gobierno dictatorial de Augusto Pinochet.

Este pacto es consecuencia de las protestas masivas y violentas que vienen sacudiendo a Chile desde hace un mes, y que resquebrajaron la visión internacional de su modelo económico.

Además de daños materiales y de 22 muertes, el estallido social golpeó al peso chileno, que alcanzó mínimos históricos, aumentó el riesgo país, y provocó grandes pérdidas en la Bolsa.

El presidente, Sebastián Piñera, se dirigió ayer domingo al país optimista frente al acuerdo político alcanzado, y por primera vez condenó los abusos cometidos por la Policía en las protestas que sacuden a Chile desde hace un mes:

Si la ciudadanía así lo decide, avanzaremos hacia una nueva Constitución. La primera elaborada en plena democracia, y aceptada y respetada por todos. Que sea el gran marco de unidad, de legitimidad, y de estabilidad, que permita a nuestra democracia enfrentar los caminos del futuro, y que permita a todos los ciudadanos procesar y resolver nuestras legítimas diferencias, dentro del marco de la Constitución y la ley.

La Mesa de Análisis Internacional con Gustavo Calvo, Susana Mangana y Leo Harari.

Continúa en...
Protestas masivas en Irán por la suba del precio del combustible
China pide a Hong Kong que «aumente la mano dura»

¿Mirás nuestros videos, escuchás los audios, leés las notas que subimos a la web? La continuidad de esos servicios depende de que tú contribuyas a financiarlos. Te invitamos a ser Socio 3.0 de En Perspectiva, asumiendo un abono mensual. Más información en este mensaje de Emiliano Cotelo: enperspectiva.net/socios

 

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

3 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Piñera es un presidente -por dos veces- electo democráticamente y con todas las garantías.
    Piñera supo decir: «…estamos en guerra…»; de esa guerra que no fue tal, quedaron una veintena de personas que no votarán en el próximo plebiscito, están muertos a manos de los carabineros.
    Quedaron también otros que sí votarán y entre ellos, varios
    -literalmente- tuertos por efecto de balas de goma que les reventaron algún ojo.
    Quedaron unos cuantos, no pocos, violentados en sus derechos humanos.

    Venezuela
    Honduras
    Nicaragua
    Colombia
    Ecuador
    Brasil
    Bolivia

    Democracias, dictaduras y engendros intermedios con el denominador común del irrespeto a los derechos humanos, de la violencia, de la muerte.
    ¿Casualidad?
    Causalidad, sin duda; sin duda.

    Reply
  2. Está bueno conocer estas cosas que suceden en países que se nos han puesto como ejemplo a seguir. Los «numerosos macro » de la economía chilena dan muy bien, pero la vida de los ciudadanos parece que no es tan linda como algunos creían.
    En fin, no hay régimen perfecto ni perpetuo.

    Reply
  3. Lo de Harari, no sólo es cierto. También es lapidario e indiscutible. Pone la discusión en su justo término. Es el modelo, no los candidatos lo que se vota. Y el neoliberalismo, exactamente como dice Leo, lo probaron Henry Kisinger y Milton Friedman en la dictadura de Pinochet, con la complicidad del régimen y de los embriones neoliberales de su universidad, que les prestaron a Chile como laboratorio, y a su pueblo como cobayos. La desigualdad no es un pequeño daño colateral del neoliberalismo. Es su requisito central sacar de las mayorías para que acumulen las minorías. Porque los peces no se multiplican.

    Reply

Escribir Comentario: