Animalistas irrumpen en el ruedo de la Expo Prado por primera vez

Una decena de militantes animalistas irrumpieron este miércoles en el ruedo de la Expo Prado cuando hacía uso de la palabra el presidente de la Asociación Rural, Gabriel Capurro, e interrumpieron durante algunos minutos el discurso inaugural.

Los activistas, que habían pagado la entrada para ingresar y estaban camuflados entre el público, se movilizaron con bengalas azules y carteles que pedían la “Liberación animal”. Además de corear esa consigna, otros gritaban: “¡los animales no son cosas para el consumo; los animales no se comen; los animales no son nuestros objetos!”:

Luego de que los militantes fueran desalojados pacíficamente por funcionarios de la Expo Prado, Capurro sostuvo que «siempre hay gente que no entiende el trabajo del sector agropecuario». 

El presidente de la ARU advirtió que en los últimos años circula “información tergiversada sobre el trato a los animales en el sector”. “Vamos a seguir trabajando, no desde el punto de vista emocional, sino con el respaldo científico que tienen que tener las cosas”, continuó diciendo.

La irrupción de defensores de animales nunca se había registrado en la Expo Prado. Sí habían existido acciones similares durante las jineteadas de la Semana Criolla.

Hay antecedentes en otros países: hace un mes, en Buenos Aires, irrumpió en la Expo Rural de la Sociedad Rural Argentina protestando contra la muerte y la explotación de animales.

La Tertulia de los Viernes con Gonzalo Pérez del Castillo, Fernando Butazzoni, Juan Grompone y Álvaro Pérez.

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5 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Hay que asumir que el reino animal – del cual los humanos somos parte -, dado que no puede sintetizar sustancia orgánica, tiene que tomarla de otros seres que sí la tienen. Y esto se puede hacer sólo de dos formas: o se mata un ser vivo para comerlo, o se come un ser que ya ha muerto; en ambos casos, ese ser puede ser tanto animal como vegetal. Y en esta acción no cabe ninguna forma de reproche moral para quien lo hace.

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  2. Jorge, andá a un matadero o mirate un documental como Dominion y decime si una lechuga es igual que un animal. Déjense de intelectualismos y usen el sentido común.

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    1. Es tan ser vivo el uno como el otro; la diferencia está en que la pobre lechuga no puede emitir ayes de dolor cuando la matamos al sacarla. Hay que dejarse de flojezas; del aire no podemos vivir, y de la tierra tampoco.

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  3. Todos nacidos y ninguno, aunque bien lo sabe, lo recuerda; frágiles criaturas tiernas llorando su apetito y la madre y la leche y la satisfacción que durará hasta que, fractal, retorne el hambre.

    Por las hambrunas negras, negros famélicos, negro el continente y la suerte, la suerte, negra. La piel, piel negra, dibujando una osamenta de huesos blancos; negrura de hambre.

    Repartiendo el pan: comed, esta es mi carne.
    Sirviendo el vino: bebed, esta es mi sangre.
    Dos milenios hace ya, ya gélida y blanca desde mas milenios la nieve blanca, blanco el hambre y los hombres allá, caídos en la cordillera.

    No es impío y cruel el león, solo tiene hambre.
    Es impiadoso y feroz el hombre, tiene hambre, hambre voraz.
    Amoral es el hambre, irrumpe, reclama en los dientes, resuena en los estómagos.
    Son los hombres actores en el teatro del hambre, es el hambre que erige sus ritos; es que la vida es también -y mucha- hambre y jamás, jamás rehuye sus símbolos.

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  4. Primero que nada: al parecer la protesta en la rural no fue tan “payasezca” (como la catalogó Butazzoni)… convengamos que hubo un grupo de personas que le dedicó una hora a hablar del tema en la radio.

    Segundo: la cuestión es NO INFLIGIR DOLOR INNECESARIAMENTE. Si estamos solos con una vaca en una isla desierta sin posibilidad de comer plantas, EVIDENTEMENTE nos comeremos a la vaca. Ahora, cuando van por 18 y Ejido ¿les viene la necesidad imperiosa de comer un asado? ¿sienten que si no comen un asado o un chorizo caerán famélicos en el asfalto? Si mañana, por arte de magia desapareciesen absolutamente TODOS los productos de origen animal ¿irán al supermercado y no sabrán cómo sobrevivir?

    Es realmente impresionante la barrera irracional que ponemos para proseguir consumiendo y explotando todo tipo de animal. Cualquier excusa vale: “siempre fuimos cazadores… ¿y la proteína?… ¿y el calcio?…”

    ¿Cuándo nos daremos cuenta de la magnitud del poder de la industria ganadera y su acérrimo interés en que vivamos en una total ignorancia?

    Mientras tanto, continuemos deleitando nuestros paladares, poniendo en jaque al planeta. La situación es crítica, lo establece la FAO en su informe “La larga sombra del ganado”.

    En lo personal, no tendré hijos, piensen Uds cómo le explicarán a sus nietos o bisnietos que en Uruguay había una cantidad enorme de playas… muéstrenle fotos.

    Saludos.

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