Entrevista central, jueves 22 de junio: Ernesto Talvi

Entrevista con Ernesto Talvi, director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social.

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EN PERSPECTIVA
Jueves 22.06.2017, hora 8.17

Video de la entrevista

EMILIANO COTELO (EC) —“El país está a tiempo, aunque no hay tiempo que perder. Si se hacen los deberes y se cambia la pisada, las dificultades se van a ir resolviendo. Pero, si finalmente lo que se va a hacer es lo que se ha venido haciendo, tal como se plantea en la Rendición de Cuentas 2016, Uruguay va a quedar a merced de un golpe de suerte”.

Esto fue lo que concluyó ayer el economista Ernesto Talvi, luego de advertir que lo que tiene Uruguay es un “problema fiscal de libro de texto”, con sus efectos secundarios: atraso cambiario y un crecimiento insostenible del endeudamiento público que en el mediano plazo nos puede llevar a perder el grado inversor.

Pero para Talvi hay tiempo de “cambiar la pisada” y, en lugar de ir por más impuestos y más gasto –como […] propone el gobierno–, sugiere un conjunto de medidas que permitan liberar US$ 1.700 millones en los próximos seis años para equilibrar las cuentas.

Sobre estos temas, que trató en su tradicional conferencia de mitad de año, vamos a conversar con el doctor Ernesto Talvi, director académico de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social).

Después de la conferencia, nos metemos en lo que pasó, en lo que se dijo. Es una buena oportunidad para repasar una cantidad de asuntos que están en el debate económico.

Vamos a lo fiscal. A la hora de hablar de la economía usted puso el foco en la situación fiscal, dijo que este es el “corazón del problema” que enfrenta el país y sostuvo que estamos persiguiendo un “blanco móvil”. ¿Qué quiso decir con esto del blanco móvil?

ERNESTO TALVI (ET) —Estamos aumentando impuestos, estamos cobrando sobreprecios en las tarifas públicas, estamos comprimiendo la inversión pública, especialmente la de las empresas públicas, y a pesar de todos esos esfuerzos, en base a un diagnóstico de que la situación fiscal que recibe el nuevo gobierno del doctor Vázquez no era sostenible en el tiempo sin comprometer el buen crédito de la República, esencialmente el déficit fiscal no ha cambiado. A fin del año 2014, el último del gobierno anterior, tuvimos un déficit de 3,5 % del producto bruto interno (PBI) y hoy tenemos un déficit de 3,4 %. Después de haber descargado sobre la población el equivalente a US$ 1.500 millones de aumentos de impuestos, sobreprecios de tarifas y compresiones de la inversión que comprometen el futuro productivo, no hemos logrado reducir el déficit fiscal.

Eso no se ha logrado porque los otros gastos que no son los de inversión han seguido aumentando, algunos no es fácil evitar que aumenten, porque están indexados, pero aun los que no lo están han seguido aumentando. Hemos fracasado en nuestro intento de controlar la evolución del gasto. Por eso decimos que esta vía de más impuestos, sobreprecios en las tarifas, compresión de la inversión es un libreto que no ha funcionado y que en nuestra opinión no va a funcionar si no se hace algo para contener el problema.

Decimos que el déficit fiscal es el corazón del problema macroeconómico. Porque Uruguay tiene otros asuntos, de los que hemos hablado largamente, como educación, fragmentación social y otros grandes temas, pero acá estamos hablando exclusivamente del tema económico. Decimos lo fiscal para hablar sin dramatismos, porque podríamos estar ante una corrida contra los bancos, podríamos estar ante un problema de iliquidez del Banco Central, podríamos estar ante la inminencia de una reestructura de deuda, podríamos estar en una economía en fuerte recesión. Hay dificultades, pero la economía sigue en crecimiento. El problema macroeconómico más importante que tiene hoy el país es fiscal. Es un problema que políticamente siempre es difícil de resolver, pero que hay que resolver, porque de seguir por esta vía –eventualmente hay tiempo– se puede comprometer el buen crédito de la República.

EC —Vamos a ir metiéndonos en algunos de los puntos que usted fue tocando en esa intervención inicial y que estuvieron ayer en la conferencia. Por ejemplo, los sobreprecios. Habló de sobreprecios en las tarifas públicas.

ROMINA ANDRIOLI (RA) —Usted planteó que UTE y Ancap están brindando sus servicios con un sobreprecio implícito equivalente a US$ 450 millones al año. ¿Cómo hace esos cálculos?

ET —El precio final de un producto o de un servicio incluye los costos de producción y en el caso de las empresas del Estado también la alícuota necesaria para aumentar la capacidad productiva, para financiar la inversión, lo que en el lenguaje privado sería retención de utilidades para reinvertir. En el caso de una empresa pública que no tiene que producir ganancia bastaría con cubrir los costos de producción; después es otro tema si esos costos de producción son acordes con las características de las empresas y si por ende hay ineficiencias grandes que implican sobreprecios elevados. Pero si por sobre los costos de producción uno agrega un sobreprecio, que no sería necesario imponer, para recaudar con motivos fiscales, de facto lo que está haciendo es ponerles impuestos, que no se legislan, a las tarifas de los servicios públicos y descargar sobre los bolsillos de los consumidores y sobre los costos de las empresas una carga adicional que repercute muy adversamente. Se hace con el objetivo de tratar de cerrar el agujero fiscal, pero nosotros entendemos que esa no es la vía para tener éxito en ese objetivo, que nos parece importante y loable. De hecho, la mejor prueba de que no es la vía es que no hemos podido reducirlo a pesar de que descargamos un montón de medidas sobre la población.

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2 Comentarios - Escribir un comentario

  1. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    Mis comentarios no pueden breves porque la exposición de Talvi abarca muchos temas.
    1. Precios de bienes y servicios públicos.
    A mi juicio, los precios deben permitir recuperar los costos (producción, comercialización, distribución, administración, financieros, etc.) y no los precios históricos sino los costos de reposición a efectos de permitir reponer los insumos y los bienes de uso. Las empresas públicas hoy día no toman en cuenta la pérdida de poder adquisitivo de la moneda por lo cual en sus costos computan sus costos a precios originales. Además de recuperar los costos de reposición, las empresas deben incluir en sus precios lo necesario para financiar las inversiones que requiera su estrategia de desarrollo futuro.
    Además de lo expresado, los precios deben permitir cumplir con las necesidades de aportar al Fisco ya que estos aportes forman parte del presupuesto que aprueba el Poder Legislativo y, aunque no puedo asegurarlo, esa contribución de las empresas del Estado está en línea con la Constitución y las leyes. El Poder Legislativo está representando a contribuyentes/consumidores.
    2. Ineficiencia de las empresas públicas.
    También las empresas privadas son en alguna medida ineficientes y cargan su ineficiencia en los precios de sus bienes y servicios. Los consumidores no sólo cargan con esa ineficiencia ya que también deben soportar los sobreprecios generados en base a la falta de competencia (oligopolios y casi monopolios).
    3. Contribución excesiva
    Dice Talvi que el Estado tiene que cumplir con un conjunto de actividades en beneficio de la población sin que ello signifique una carga excesiva para los ciudadanos. Pregunto a Talvi, a partir de cuánto, la carga es excesiva?. Se podría establecer lo que es una carga razonable para un país como el nuestro?.
    4. Déficit fiscal
    Dice Talvi que cuando la economía se enfría, la recaudación disminuye y si los gastos siguen creciendo, se produce déficit fiscal. Lo que no nos dice Talvi es qué gastos podría mantener fijos o reducir cuando la población demanda cada día más gastos del Estado (educación, salud, vivienda, infraestructura). Yo creo que Talvi debería ser más explícito. Naturalmente que el déficit genera aumento del endeudamiento pero yo creo que el Gobierno trata no sólo de contener todo lo posible los gastos (pregunten a los empleados públicos) sino que también trata de mejorar el perfil del endeudamiento. También debería tener presente Talvi que si se eliminan los sobreprecios en las empresas públicas, el déficit será mayor y también será mayor el endeudamiento.
    Continuaré mis comentarios en otro momento.

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  2. Diego Nelson Sosa Maipaicena · Edit

    Continúo con mis comentarios.
    5. Costo del financiamiento del déficit
    Dice Talvi que las tasas son muy altas. No quisiera contradecir a Talvi pero me parece que la tasa con que Uruguay emitió deuda en pesos corrientes (no indexados) no es demasiado alta para nuestro mercado. En esta parte de la exposición en que Talvi se refiere a las tasas de financiamiento, la precisión y la claridad en la exposición se deterioran, rematando su discurso haciendo referencia a las tasas que pagan USA. Alemania y Japón. Por favor, Talvi, no sea malo.
    Enseguida arranca con la Argentina… Por favor Talvi, respetamos mucho su exposición pero me parece que se le salió la cadena…
    6. Crédito internacional
    Talvi es muy pesimista, sin dudas cuando advierte sobre la posibilidad de que Uruguay pierda el crédito en las fuentes de financiamiento internacionales. No hace falta que le recuerde a Talvi lo que pasó con la reciente emisión de deuda pública en pesos en que la oferta superó con creces la demanda. Además, no nos olvidemos que la deuda externa uruguaya está calificada «grado inversor». Por favor…
    7. La economía no resiste más impuestos
    ¿Por qué no resiste?. Seguro que si se hiciera una encuesta, nadie diría que quiere aumentar su contribución al Fisco. Más bien la gran mayoría diría que prefiere contribuir menos. Creo que no se puede afirmar que la economía no resiste cuando no hay ningún fundamento que respalde dicha afirmación.
    8. Gastos que no se justifican
    Dice Talvi: «Hay gastos que pueden justificarse, hay otros que no pueden evitarse pero si gastamos más en cosas que se pueden justificar y que no pueden evitarse, hay que gastar menos en otras». Yo le pediría a Talvi que indicara cuáles son esas otras.
    9. Ahorrar en la bonanza
    Talvi dice que en la época de bonanza no hay que comprometerse con gastos que no podrán financiarse cuando venga la época de dificultades económicas. A mi me parece que Talvi no tiene en cuenta que siempre la demanda de gastos públicos (funcionamiento e inversión) son mayores y que el Gobierno la satisface hasta donde puede porque los contribuyentes no aceptan aumentos en la carga tributaria. De ese modo, no se satisfacen plenamente las demandas pero igualmente se producen déficits y aumentos de endeudamiento. Aparentemente es muy fácil decirlo, pero sería bueno que Talvi nos dijera cómo hacerlo.
    10. Profesionalizar la gestión de las empresas públicas.
    Primero. ¿por qué no también la de las privadas?
    Estoy de acuerdo con el objetivo pero no con el instrumento propuesto por Talvi. Los directores de las empresas públicas cambian cada cinco años (o menos, a veces) porque son nombrados por el Poder Ejecutivo con venia del Senado y cada cambio de gobierno, las orientaciones, aún dentro de un mismo partido, cambian y los hombres de confianza también.
    Yo creo que la gestión debería mejorar tanto en las empresas públicas como en las privadas y ello sería beneficioso para el país. Pero, en el caso de las empresas del Estado, yo procuraría mejorar la gestión con independencia de la calidad profesional de quienes ocupen los cargos de directores que deben ser responsables no de la calidad de la gestión sino del cumplimiento de las orientaciones políticas del partido gobernante. La calidad de la gestión debería ser un elemento estructural de cada empresa y no debería depender demasiado de la capacidad de los directores de turno en lo que a gestionar empresas se refiere.
    Para mejorar la calidad de la gestión de las empresas públicas sería necesario desarrollar un modelo apropiado a cada una de ellas, ponerlo en funcionamiento y cuidar de mantenerlo y mejorarlo permanentemente. Esto no es moco de pavo. Ojalá algún día haya dinero para financiar tan importante obra.
    11. Contención del gasto sin afectar la calidad de los servicios
    Esto está implícito en la mejora de la gestión de las empresas públicas.

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