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Entrevista central, jueves 28 de enero: Daniela Payssé

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Entrevista con la senadora Daniela Payssé (FLS, FA), presidenta de la Comisión Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Senado.

EN PERSPECTIVA
Jueves 28.01.2016, hora 8.20

EMILIANO COTELO (EC) —¿Hay margen en nuestro país para pactos políticos amplios contra el narcotráfico?

Esta posibilidad, inspirada en la situación que atraviesa Argentina, donde el nuevo Gobierno declaró la emergencia de seguridad pública por un año para luchar contra el tráfico de drogas, no parece encontrar en la mejor sintonía al Gobierno uruguayo y la oposición.

El domingo el Ministerio del Interior (MI) publicó un editorial en su web en el que cuestionó la “ceguera” de los dirigentes de la oposición por no reconocer el trabajo que viene haciendo la cartera en este asunto.

Por su parte, el senador Pedro Bordaberry ayer, aquí en En Perspectiva, volvió a pedir la renuncia del ministro Eduardo Bonomi.

(Audio entrevista con Pedro Bordaberry)

PB —¿Y qué quiere? ¿Que si yo pienso que Bonomi se tiene que ir no lo diga? Ahora, el que tiene el poder para sostenerlo es el presidente y yo se lo reconozco, porque ganó la elección. Pero yo voy a seguir, y tengo el derecho a decir “no estoy de acuerdo en que se quede”. Y si vamos a ver qué respaldo tiene, tiene el respaldo de la mayoría de la bancada del Frente Amplio, pese a los malos resultados.

EC —Por último le pregunto por algo que dijo al pasar: si no consigue que se avance en el tratamiento de esos proyectos de ley que mencionó, ¿va a salir a juntar firmas? ¿Está pensando en una nueva recolección de firmas?

PB —No lo descarto. No le digo de hacerlo, pero la verdad es que ayer cuando estaba mirando esto y veía la reacción del Ministerio del Interior decía: ¡la pucha! Presentamos proyectos, trabajamos, alertamos sobre un tema, no nos dan pelota. Empezamos a reunirnos los de la oposición para ver si podemos elaborar una estrategia conjunta y nos salen con esto. Evidentemente no quieren nada. Entonces de repente hay que salir a juntar firmas. Y de repente nos contestan con una campaña “ser narco no es delito”. Ahí veremos, ¿no?

(Fin audio)

EC —¿Cómo se analiza esta materia en el Frente Amplio (FA)?

Vamos a conversar con la senadora Daniela Payssé, presidenta de la Comisión Especial de Seguridad y Convivencia Ciudadana de la Cámara Alta.

Para empezar, ¿qué es esta Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia del Senado? Para muchos es una novedad. Estamos hablando de una comisión nueva, ¿cómo surge?

DANIELA PAYSSÉ (DP) —La Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia se creó en ambas cámaras, tanto en Diputados como en Senadores, a solicitud del ministro Bonomi a su fuerza política. Porque en el Parlamento históricamente han existido ámbitos que son referentes de los ministerios. Tenemos la Comisión de Salud para el Ministerio de Salud Pública, la Comisión de Vivienda para los temas del Ministerio de Vivienda, la de Industria para el de Industria, cuando se creó el Ministerio de Desarrollo Social creamos la Comisión de Población y Desarrollo. Tenemos un correlato en el legislativo vinculado a las materias que las carteras tienen para su consideración.

Pero pasó históricamente que el MI no ha tenido una comisión específica de referencia y el ministro nos planteó que parecía una buena cosa tener un ámbito donde tratar los temas vinculados a la seguridad y la convivencia, que tienen un origen en aquel documento [presentado en junio de 2012Estrategia por la vida y la convivencia. Nos pareció una idea más que razonable, la planteamos, el sistema político estuvo de acuerdo y a partir de esta nueva legislatura tenemos esos ámbitos instalados que nos han permitido –voy a hablar con más propiedad del Senado– concretar ese planteo que había hecho el ministro y que va en una lógica más que razonable.

EC —…Una lógica que en definitiva implica un intercambio interpartidario a propósito de los temas vinculados con la seguridad pública…

DP —Sí, un espacio interpartidario de seguridad pública y convivencia. Porque tenemos claro que la seguridad pública está muy muy vinculada no solo a los temas policiales estrictamente o a los temas carcelarios estrictamente –que aprovecho para decir que todo el tratamiento de los temas vinculados al sistema carcelario tienen otro ámbito en el Parlamento–, sino que también está muy ligada, como bien se expresa en el documento –que a mi juicio tiene total vigencia–, al tema de la convivencia, los espacios públicos, el control de la violencia. La violencia que se da en muchas áreas, no solamente en lo que puede llegar a ser la “crónica policial”, sino también la violencia entre pares, en los centros educativos, en los deportes, en los espectáculos públicos, la violencia de género, una serie de formas de violencia que hacen que la convivencia se complique y que tienen que ver lógicamente con la seguridad.

EC —¿A qué documento alude?

DP —Al documento que el presidente Mujica hizo público, el 19 de junio –o al día siguiente– del año 2012, que hablaba justamente de la estrategia por la vida y la convivencia, en un desarrollo a mi juicio muy compartible y que tenía un anexo con un resumen de 15 medidas vinculadas al abordaje de estos temas. Medidas que tuvieron un repuesta legislativa, por ejemplo la Ley de Faltas; la ley que aumenta las penas para los mayores en el caso de que inciten a menores al tráfico de drogas, estupefacientes y demás; algunas modificaciones al Código de la Niñez y la Adolescencia; la Ley de Armas, etcétera.

El anexo también comprendía una serie de políticas públicas –pongo como referencia el Plan Siete Zonas– de recuperación de algunas zonas que habían sido visualizadas en principio en Montevideo y en Canelones como zonas complejas, complicadas, donde había que hacer abordajes desde varias áreas –como pueden ser las plazas recuperadas, el complejo de Casavalle– para proporcionar ámbitos donde la convivencia sea factible y promocionable. Tenemos la prueba en que la gente se empodera de esos ámbitos, los siente suyos, los cuida, los protege. No hace falta que yo lo relate, es simplemente ver cómo esta política pública de abordaje de esos espacios colaboró, colabora y tendrá que seguir colaborando en lo que tiene que ver con la convivencia y con la violencia en la sociedad.

EC —De esa manera se fundamenta hasta el nombre de la comisión, Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia. ¿Cómo ha funcionado? ¿Qué ha pasado hasta el momento con esa comisión? ¿Qué temas ha estado tratando?

DP —Es una comisión especial, hubo que votarla, hubo que integrarla y tuvo su primera sesión el 30 de junio, cuando por primera vez, y como era de recibo, concurrió el ministro del Interior con todo su equipo y tuvimos un intercambio bastante provechoso. Pueden acceder a la versión taquigráfica de la comparecencia del ministro y su equipo, que no fue la única, pero que empezó a marcar el rumbo que nosotros pretendíamos. No es una comisión con fines legislativos, es una comisión de intercambio, de trabajo conjunto.

Después recibimos al sociólogo Gustavo Leal para trabajar los temas vinculados al estudio que hace el MI de lo que tiene que ver con la convivencia, de las zonas donde la convivencia está más deteriorada, donde se hicieron esos abordajes y hay que continuar haciéndolos. Se estableció una suerte de trasmisión de estudios y planteos que está haciendo el MI de cruce de distintos focos, de puntos donde los temas de violencia, de seguridad son más complejos a los efectos de determinar –por ejemplo, Montevideo fue dividido en cuatro zonas– cómo tiene que ser el abordaje. Se modificó el funcionamiento de las comisarías en las zonas. Todo eso vinculado a una propuesta que el MI ha tratado de trabajar conjuntamente con los legisladores y además de tener una comunicación buena.

EC —Le preguntaba cómo ha trabajado la comisión, entre otras cosas, por algo que usted planteaba ayer. Decía que el MI ha promovido varios encuentros con representantes de los partidos políticos… ¿Aludía a las sesiones de esta comisión, por ejemplo?

DP —Independientemente del trabajo que realizamos en esta comisión, que es “novedosa” de esta legislatura, el MI ha tenido un permanente contacto –en las legislaturas pasadas también– con el ámbito parlamentario, con el ámbito legislativo. Es más, ha invitado y ha tratado de intercambiar con los distintos partidos políticos.

Ya en el año 2013 el MI había convocado, de manera separada, a los partidos políticos a reuniones de intercambio, fuera del Parlamento incluso –creo que fueron en la sede de la Republicana–, y la respuesta de los partidos políticos fue bastante menguada. Yo tengo las fechas, no hace falta plantearlas, pero el 20 de marzo el Partido Colorado (PC), el 23 de abril el Partido Independiente (PI), el 3 de mayo el Frente Amplio (FA), el 23 de mayo el Partido Nacional (PN), que sí concurrió.

Tengo también la presencia de algunos legisladores que han seguido estos temas. En el caso del PC el senador Bordaberry no fue, fue el senador Amorín. Es una decisión de los partidos quién va y quién no va, pueden sentirse representados por quienes van o no. Yo personalmente, que estoy trabajando estos temas y demás presido la comisión, he tratado siempre de tener un vínculo estrecho con todas estas aproximaciones que el ministerio ha intentado hacer.

EC —Aludiendo concretamente al senador Bordaberry, ¿a cuáles de estas actividades no concurrió?

DP —Sigo el proceso, porque tiene otras puntas. Al final del año 2015 tuvimos una sesión de la comisión solicitada por el senador Bordaberry…

EC —El senador Bordaberry integra esa comisión.

DP —Por supuesto, la integra, y es un activo legislador, respeto mucho su trabajo y su presencia en sala, que para mí es importante. A solicitud del senador Bordaberry tuvimos una sesión de la comisión a fines de diciembre –no recuerdo la fecha– que fue secreta. El propio senador Bordaberry, que pidió la convocatoria del ministro, sugirió la posibilidad de que fuera secreta para abordar temas que tienen que tener reserva, no por esconder datos, sino porque es importante mantener en reserva la estrategia, la táctica. Así fue que tuvimos una reunión en la que abordamos temas muy importantes. Y el senador Bordaberry, en un tuit o en algún medio de comunicación, dijo “como no puedo decir lo que se habló, voy a decir de qué no se habló, y de narcotráfico no se habló”. Y en esa reunión se habló de lo que los legisladores quisieron hablar, porque si bien hubo un tema específico, que era el motivo de preocupación en ese momento, ningún senador tuvo dificultades para plantear inquietudes de cualquier naturaleza. Es más, en esa sesión se trataron muchos temas que no eran los específicos de la convocatoria.

Pero si esto fuera poco, el 17 de diciembre el MI invitó de manera conjunta a todos los partidos políticos a hacer una especie de puesta a punto de información con una agenda abierta, y fueron muy pocos legisladores, poquísimos. Yo no pude ir, tenía una agenda que me lo impedía, pero fue, no en mi representación, pero de mi partido, de mi sector, el compañero José Carlos Mahía. Ya que ahora vivimos hablando y discutiendo política basados en los dichos de los medios de comunicación, de la prensa, de las fuentes y demás, hay una cantidad de notas sobre esa convocatoria que cualquiera puede buscar, acceder y ver que si hay un ministerio que ha sido muy proclive a tener diálogo con el sistema político, y no solo con el sistema político, que también…

EC —¿Qué pasó con esa reunión en particular que está mencionando? ¿Fueron todos?

DP —Ya voy a eso. El ministerio también ha tenido estos intercambios con jueces, con fiscales, porque considera indispensable, como auxiliar de la justicia que es la policía, tener esos vínculos para mejorar el accionar.

Ante esos dichos de que no existen ámbitos, que no ha habido y que ahora, como es novedoso y allende el río se están tirando ideas vinculadas a algunas cuestiones, tenemos que explorar eso acá porque no es posible mantener un diálogo político, me vi en la obligación de hacer algunas consideraciones y de recordar que tenemos firmado un acuerdo multipartidario en materia de seguridad que nadie recuerda cuando se mencionan esas cuestiones como se mencionaron ayer. En ese acuerdo hay una cantidad de puntos que se acordaron y después se desecharon y algunos en los cuales no nos pusimos de acuerdo, que concluyeron después en la presentación, como decía el senador Bordaberry, o lo soslayaba, de una juntada de firmas en ese caso por la baja de la edad de imputabilidad.

Hay que ubicar las cosas en el centro. Ese editorial, que de repente podemos decir que no nos gusta demasiado el estilo en que está escrito, recoge una cantidad de verdades que estoy tratando de mencionar y algunas otras.

EC —¿Comparte el instrumento del editorial? Porque un cuestionamiento que le han hecho el senador Bordaberry y otros líderes de la oposición al MI es el hecho de que se utilice un medio de comunicación, un sitio web, que es del Estado, para plantear un debate político con determinados partidos.

DP —El Poder Ejecutivo, los ministerios, los legisladores hacemos política. No se entiende el accionar de ninguno de nosotros si no es haciendo política. ¿Qué hace el senador Bordaberry cuando dice, por ejemplo, de manera a mi juicio irresponsable, “y bueno, de repente tenemos que juntar firmas, aunque ¿vio?, nos van a decir ‘ser narco no es delito’”? La política es una actividad noble y que hay que ejercer en todas sus dimensiones. Escribir un editorial también es hacer política. Podemos no compartir el estilo del editorial, pero si repaso lo que dice, lo comparto.

EC —¿No comparte el estilo?

DP —De repente yo habría escrito de otra forma, no sé si le habría puesto ese título.

EC —“Bienvenidos al Uruguay”.

DP —“Bienvenidos al Uruguay”, porque puede hasta confundir. De la lectura surge que hay algunos planteos que se hacen con cierta ironía. Creo que esos planteos con cierta ironía –creo, porque lo leí pero no tuve nada que ver ni en su elaboración ni en el momento de su aparición, lo analizo simplemente como un ser político que soy– vienen en respuesta a ese desconocimiento o a ese querer trasmitir que no ha habido diálogo, que no ha habido contacto, que no ha habido amplitud para el tratamiento de los temas, que no ha habido responsabilidad, cuando se sabe muy bien que desde el año 2005 el tema del narcotráfico no solo estuvo presente sino que tuvimos innumerables instancias. Yo estoy planteando las que vienen propiamente del MI.

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