Entrevista central, martes 11 de abril: Liliam Kechichian

EC —El viernes se dieron a conocer los números del turismo en Uruguay en el primer trimestre del año. Según los datos que se divulgaron, la cantidad de visitantes mostró un crecimiento de 18 % con respecto al mismo período de 2016, y el gasto de los turistas subió 37 %. Obviamente son números muy buenos, pero ¿cómo se ubicó esta temporada en la comparación histórica?

LK —Veníamos de un año 2016 que había cerrado con 3.300.000 turistas. Desde que se llevan registros en la Unidad Estadística del MT, había sido el mejor año. Pero veníamos también constatando una tendencia, que no es solo de Uruguay, es de muchos países, de menor estadía y menor gasto. Hay una tendencia bastante generalizada de las personas a fraccionar sus vacaciones, y por lo tanto, al tener menor estadía, se tiene menor gasto. Lo diferente en enero y febrero fue el crecimiento de más de 37 % del nivel de gasto de los visitantes, y obviamente también casi 20 % más visitantes con relación a un año que ya había sido extraordinariamente bueno y que nos permitió llegar a las cifras a las que habíamos llegado en el 2016. El cambio de tendencia más fuerte en enero y febrero fue más estadía y más gasto.

EC —¿Cómo queda esta temporada en comparación con la historia de las temporadas de verano?

LK —Queda como la mejor temporada desde que se llevan registros en el ministerio. El equipo de estadística del ministerio es el mismo desde hace casi 30 años, son profesionales muy serios, son funcionarios públicos de carrera, no son funcionarios políticos. Y desde que llevamos registros son las mayores cifras de la historia del turismo de Uruguay, sin ninguna duda.

EC —¿A qué responde ese aumento que se dio tanto en visitantes como en gasto?

LK —Primero, Uruguay definió hace ya unos cuantos años dejar de hablar de temporada en temporada, definimos un plan estratégico que llega hasta el 2020, que tiene cinco líneas de trabajo. Hubo ahí un trabajo serio, en el sentido de trabajar en todas las áreas, en la generación de empleo, en el marketing, en la promoción, en el turismo social y en todo lo que tiene que ver con la inclusión social.

Y creo que también se fue inteligente en cuanto a cómo enfrentar algunas dificultades que todo el mundo sabe que tuvimos, especialmente con el mercado emisor más importante para nosotros, que es Argentina. En esta última década tuvimos cuatro años de puentes bloqueados, recargos en las tarjetas de los consumidores, cepo al dólar. Eran cosas que nos afectaban. Creo que se tuvo una estrategia inteligente, en primer lugar no salir de ese mercado, quedarnos en el mercado argentino. Mucha gente nos susurró al oído que dejáramos de gastar dinero en Argentina, que no valía la pena, pero nos mantuvimos firmes, con una presencia que tuvo que ir cambiando, producto de esas dificultades. Creo que fue muy acertado. Y después diversificar.

EC —Supongo que también cuentan los cambios que se fueron dando en Argentina, las medidas que el nuevo gobierno Macri fue adoptando en esta materia.

LK —Sí, sí. Yo, que me niego a la simplificación del “gracias, Macri” que hacen muchos de esta temporada, así como critiqué duramente estas medidas que mencionaba, he reconocido públicamente que vimos con muy buenos ojos el levantamiento de esas medidas disuasorias para que los argentinos no salieran de su país. Pero eran medidas para que no salieran a cualquier parte del mundo; si vinieron a Uruguay, es porque algo bien Uruguay debe de haber hecho. Y entre esas cosas, está haber mantenido la promoción.

Obviamente, hay otros factores, como la segunda residencia, hay una fidelización muy grande de los argentinos con el destino turístico Uruguay y en estos últimos años hemos hecho el centro de nuestra promoción la devolución del IVA a todas las compras turísticas. Entonces este año, con una inflación más controlada que la argentina, con un dólar que si bien no está en las cifras en que algunos pensaron que iba a estar igual se ha ido apreciando en los últimos años, la devolución del IVA a todas las compras turísticas nos ubicó competitivamente hablando muy bien con respecto a Argentina y también a Brasil.

EC —El ingreso a Uruguay de argentinos fue 24 % superior al del mismo período del año pasado. En el verano pasado habían empezado a notarse los cambios implementados por la administración Macri, este verano ya estaban plenamente consolidados. Los otros números dicen que tres de cada cuatro turistas que ingresaron a Uruguay este verano fueron argentinos. Eso tiene la cara positiva que usted mencionaba, se recuperó ese flujo. Pero ¿no es una proporción demasiado importante?, ¿no dependemos demasiado de Argentina?

LK —También crecieron de forma muy importante, casi 41 %, los chilenos, si bien en las cifras son mucho menos que los argentinos. Tenemos que reconocer que es la primera vez en la historia que más de un millón de argentinos visitaron Uruguay en los primeros tres meses del año, es una cifra importante.

De cualquier manera, cuando llegamos al ministerio, en 2005-2006, el turismo argentino era más del 80 % del turismo en Uruguay y hoy es un poco más del 60 %. Sigue siendo muy importante y muy dominante, pero se han hecho algunas tareas que nos permiten diversificar. Pasamos de 140.000 brasileños a 470.000, empezamos a conquistar el mercado chileno y empezamos a mirar al Pacífico, a Perú, Colombia, México. Obviamente las cifras son muy menores, pero a lo largo de la historia del turismo de Uruguay teníamos 3.000-4.000 colombianos, hoy tenemos más de 30.000, en mayo vamos a tener un vuelo directo Bogotá-Montevideo y tenemos muchas expectativas de llegar a más de 40.000. Es un trabajo que tiene que ser permanente, los resultados no se ven inmediatamente, también tiene que ver con la conectividad aérea. Uruguay ha ido diversificando, aunque, sin ninguna duda, sigue teniendo todavía una dependencia muy grande del turismo argentino.

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