Entrevista central, martes 11 de abril: Liliam Kechichian

Entrevista con Liliam Kechichian, ministra de Turismo.

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EN PERSPECTIVA
Martes 11.04.2017, hora 8.30

EMILIANO COTELO (EC) —Hace tiempo ya que el turismo se ha consolidado como una de las actividades que más divisas le generan al país. Pero este año en particular parece encaminado a romper récords.

Según cifras que presentó la semana pasada el Ministerio de Turismo (MT), en el primer trimestre de este año ingresaron a Uruguay más de US$ 1.000 millones, lo que significó un crecimiento de 37 % con respecto al mismo período del año pasado.

Con estos y otros datos sobre la mesa y en plena Semana de Turismo, vamos a conversar con la ministra Liliam Kechichian.

¿Qué hace una ministra de Turismo en Semana de Turismo?

LILIAM KECHICHIAN (LK) —¡Trabaja! Obviamente, cuando llega la Semana de Turismo ya está todo desplegado, las reservas están hechas. Para llegar a una Semana de Turismo o a una temporada, un enero, un febrero buenos, hay que trabajar muchos meses antes. Este año con la Semana de Turismo innovamos en la promoción, hicimos una promoción hablando de la diversidad en dos carriles, la diversidad que el Uruguay tiene para ofrecer y la diversidad de personas que somos. Y ha tenido un impacto impresionante, nos ha emocionado mucho. Teníamos algunos temores de cómo se podía encarar, la promoción en turismo en general habla mucho de la belleza y no sabíamos cómo iba a ser recibido por la gente mostrar lo diferente. Estábamos expectantes de ver cómo se recibía esa nueva promoción y realmente se recibió muy bien.

EC —¿Está hablando de cómo se la recibió adentro o también de cómo se la recibió afuera?

LK —Fue una campaña para turismo interno y hablándoles a los uruguayos. Y estamos muy felices por la receptividad que tuvo.

EC —El viernes se dieron a conocer los números del turismo en Uruguay en el primer trimestre del año. Según los datos que se divulgaron, la cantidad de visitantes mostró un crecimiento de 18 % con respecto al mismo período de 2016, y el gasto de los turistas subió 37 %. Obviamente son números muy buenos, pero ¿cómo se ubicó esta temporada en la comparación histórica?

LK —Veníamos de un año 2016 que había cerrado con 3.300.000 turistas. Desde que se llevan registros en la Unidad Estadística del MT, había sido el mejor año. Pero veníamos también constatando una tendencia, que no es solo de Uruguay, es de muchos países, de menor estadía y menor gasto. Hay una tendencia bastante generalizada de las personas a fraccionar sus vacaciones, y por lo tanto, al tener menor estadía, se tiene menor gasto. Lo diferente en enero y febrero fue el crecimiento de más de 37 % del nivel de gasto de los visitantes, y obviamente también casi 20 % más visitantes con relación a un año que ya había sido extraordinariamente bueno y que nos permitió llegar a las cifras a las que habíamos llegado en el 2016. El cambio de tendencia más fuerte en enero y febrero fue más estadía y más gasto.

EC —¿Cómo queda esta temporada en comparación con la historia de las temporadas de verano?

LK —Queda como la mejor temporada desde que se llevan registros en el ministerio. El equipo de estadística del ministerio es el mismo desde hace casi 30 años, son profesionales muy serios, son funcionarios públicos de carrera, no son funcionarios políticos. Y desde que llevamos registros son las mayores cifras de la historia del turismo de Uruguay, sin ninguna duda.

EC —¿A qué responde ese aumento que se dio tanto en visitantes como en gasto?

LK —Primero, Uruguay definió hace ya unos cuantos años dejar de hablar de temporada en temporada, definimos un plan estratégico que llega hasta el 2020, que tiene cinco líneas de trabajo. Hubo ahí un trabajo serio, en el sentido de trabajar en todas las áreas, en la generación de empleo, en el marketing, en la promoción, en el turismo social y en todo lo que tiene que ver con la inclusión social.

Y creo que también se fue inteligente en cuanto a cómo enfrentar algunas dificultades que todo el mundo sabe que tuvimos, especialmente con el mercado emisor más importante para nosotros, que es Argentina. En esta última década tuvimos cuatro años de puentes bloqueados, recargos en las tarjetas de los consumidores, cepo al dólar. Eran cosas que nos afectaban. Creo que se tuvo una estrategia inteligente, en primer lugar no salir de ese mercado, quedarnos en el mercado argentino. Mucha gente nos susurró al oído que dejáramos de gastar dinero en Argentina, que no valía la pena, pero nos mantuvimos firmes, con una presencia que tuvo que ir cambiando, producto de esas dificultades. Creo que fue muy acertado. Y después diversificar.

EC —Supongo que también cuentan los cambios que se fueron dando en Argentina, las medidas que el nuevo gobierno Macri fue adoptando en esta materia.

LK —Sí, sí. Yo, que me niego a la simplificación del “gracias, Macri” que hacen muchos de esta temporada, así como critiqué duramente estas medidas que mencionaba, he reconocido públicamente que vimos con muy buenos ojos el levantamiento de esas medidas disuasorias para que los argentinos no salieran de su país. Pero eran medidas para que no salieran a cualquier parte del mundo; si vinieron a Uruguay, es porque algo bien Uruguay debe de haber hecho. Y entre esas cosas, está haber mantenido la promoción.

Obviamente, hay otros factores, como la segunda residencia, hay una fidelización muy grande de los argentinos con el destino turístico Uruguay y en estos últimos años hemos hecho el centro de nuestra promoción la devolución del IVA a todas las compras turísticas. Entonces este año, con una inflación más controlada que la argentina, con un dólar que si bien no está en las cifras en que algunos pensaron que iba a estar igual se ha ido apreciando en los últimos años, la devolución del IVA a todas las compras turísticas nos ubicó competitivamente hablando muy bien con respecto a Argentina y también a Brasil.

EC —El ingreso a Uruguay de argentinos fue 24 % superior al del mismo período del año pasado. En el verano pasado habían empezado a notarse los cambios implementados por la administración Macri, este verano ya estaban plenamente consolidados. Los otros números dicen que tres de cada cuatro turistas que ingresaron a Uruguay este verano fueron argentinos. Eso tiene la cara positiva que usted mencionaba, se recuperó ese flujo. Pero ¿no es una proporción demasiado importante?, ¿no dependemos demasiado de Argentina?

LK —También crecieron de forma muy importante, casi 41 %, los chilenos, si bien en las cifras son mucho menos que los argentinos. Tenemos que reconocer que es la primera vez en la historia que más de un millón de argentinos visitaron Uruguay en los primeros tres meses del año, es una cifra importante.

De cualquier manera, cuando llegamos al ministerio, en 2005-2006, el turismo argentino era más del 80 % del turismo en Uruguay y hoy es un poco más del 60 %. Sigue siendo muy importante y muy dominante, pero se han hecho algunas tareas que nos permiten diversificar. Pasamos de 140.000 brasileños a 470.000, empezamos a conquistar el mercado chileno y empezamos a mirar al Pacífico, a Perú, Colombia, México. Obviamente las cifras son muy menores, pero a lo largo de la historia del turismo de Uruguay teníamos 3.000-4.000 colombianos, hoy tenemos más de 30.000, en mayo vamos a tener un vuelo directo Bogotá-Montevideo y tenemos muchas expectativas de llegar a más de 40.000. Es un trabajo que tiene que ser permanente, los resultados no se ven inmediatamente, también tiene que ver con la conectividad aérea. Uruguay ha ido diversificando, aunque, sin ninguna duda, sigue teniendo todavía una dependencia muy grande del turismo argentino.

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EC —Un estudio de Uruguay XXI indica que en 2016 llegaron a Uruguay 3.328.450 personas. Es un máximo histórico, porque el récord anterior en un año era de 3.000.000, que se había dado en 2011 y en 2015. ¿Cómo analiza ese número en particular?

LK —Nos genera varios desafíos. El programa de gobierno que sometimos a la ciudadanía tenía como objetivo en el MT llegar a 2.800.000 turistas. Por lo tanto superamos el compromiso programático que teníamos con la ciudadanía. Y cuando uno crece de esta manera el desafío de seguir creciendo al mismo ritmo es bastante difícil. Cuando tuvimos la cifra del 2016 inmediatamente nos propusimos mantenerlas en el 2017 e incrementar el gasto de los turistas, que siempre es un desvelo. El ingreso de divisas en todo 2016 fue de US$ 1.894 millones, y en los primeros tres meses del año 2017 llegamos a US$ 1.090 millones.

EC —Los números del primer trimestre indican que en el conjunto del 2017 es factible pasar por arriba de ese récord del año anterior.

LK —En cuanto a ingresos de divisas tenemos expectativas de superarlo, porque la balanza comercial se ha mostrado superavitaria. En los años duros de relacionamiento con Argentina la balanza había llegado a los US$ 300 millones, y hoy en los tres primeros meses del año estamos en US$ 788 millones. Por lo tanto, sí, tenemos expectativas este año, si todo sigue funcionando como esperamos, de superar esa cifra de US$ 1.800 millones que tuvimos el año pasado.

EC —Usted misma reseñaba recién que con esos números se superó holgadamente lo que había previsto el programa de gobierno del Frente Amplio. ¿Cuánto se debe a las políticas que sigue Uruguay en esta materia y cuánto a un crecimiento estructural que el turismo viene teniendo a nivel mundial? Según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT) el movimiento de personas viene creciendo significativamente en todo el mundo. En América, en particular, el año pasado el crecimiento fue de 4 %.

LK —Efectivamente, si uno piensa en los pocos millones que viajaban en la década del 50 y en los más de 1.000 millones que viajaron el año pasado se da cuenta, y lo dicen todos los que estudian las industrias, de que es una de las industrias del siglo XXI. El turismo y el espectáculo –y dentro del espectáculo, el deporte– están catalogadas como las dos industrias más importantes de este siglo. Por lo tanto eso es cierto. También es cierto que el Cono Sur ha ido creciendo a un ritmo parecido al que la OMT nos da como información, pero Uruguay ha crecido por encima de ese promedio.

EC —Es una tendencia mundial, ayer lo hablábamos con Andrés Gil, gerente general de Toc-Toc Viajes, él hablaba de cómo incluso internet y las redes sociales han propiciado el turismo en el mundo, porque la gente está cada vez más integrada al mundo, cada vez con más naturalidad conoce y luego desea destinos. El turismo, el viaje al exterior se ha convertido en un aspiracional importante para buena parte de la población cuando tiene sus ahorros. Gil hablaba también de cómo han venido bajando los precios de los boletos aéreos, de la competencia que se da entre compañías, de toda esa política de ofertas, de promociones especiales con precios ultrabajos si se compra en determinada fecha para viajar en tal otra. Son todos factores que están incidiendo, y están incidiendo en el mundo. ¿Qué otras razones ubican ustedes en Uruguay, para el ingreso a Uruguay, para que la gente venga a Uruguay?

LK —Escuché ayer el reportaje, me resultó muy interesante, tenía un conjunto de datos muy importante. Al interior del Uruguay ha habido un cambio cultural muy fuerte en estos últimos años. Los que somos hijos de inmigrantes, como en mi caso, sabemos que nuestros padres hicieron su primer viaje –por lo menos los míos– ya muy muy grandes, porque cuando sobraba algo de dinero en una familia en general se ponía en ladrillos. Había una cultura del inmigrante que no se permitía el ocio y la recreación.

En los últimos años en Uruguay el ocio y la recreación han pasado a jugar un rol importante, obviamente en el presupuesto de las familias que lo pueden hacer. Siempre hago esta aclaración, porque siempre va a haber gente que diga “yo todavía no puedo ir ni a la esquina”; para eso hemos tratado de diseñar los programas de turismo social. Pero sí hay un número importante de capas medias que antes no se lo planteaban y ahora se lo plantean. En Uruguay es clarísimo, junto con todas esas otras consideraciones, mayor conectividad aérea, pasajes más accesibles, precio del dólar, hay una cantidad de cosas que inciden.

EC —Eso está llevando a que muchos uruguayos viajen al exterior, hagan turismo en el exterior, como parte de una movida que existe en el mundo y que también termina beneficiando a Uruguay, termina trayendo turismo a Uruguay.

LK —Sin duda, esa misma movida trae turismo a Uruguay. Y desde nuestro punto de vista, Uruguay ha hecho en estos últimos años una campaña promocional inteligente, hemos salido un poco de la prensa escrita, hemos estado mucho en la radio –que es un enorme aliado para el turismo interno–, pero también en los países de la región. Hemos estado en los cables internacionales, en CNN, en Fox Sport, en ESPN, en History Channel. Y no solo mostramos las lindas playas o las termas o Colonia del Sacramento, sino que hemos elaborado contenidos, que están en esos cables internacionales, hablando de la energía eólica, del Carnaval, del Ceibal, de muchas otras cosas que Uruguay tiene para ofrecer y que hacen a la marca país. Cuando salimos al exterior, el Ceibal, la trazabilidad y la carne, la agenda de derechos, el matrimonio igualitario y obviamente el fútbol –no podemos dejar de mencionarlo– han construido una marca país muy interesante.

A eso le sumamos, repito, una herramienta que tienen muy pocos países –en América Latina creo que nadie todavía–, que es la devolución del IVA a las rentadoras de autos, a la gastronomía, a los hoteles, a la organización de eventos y de fiestas –este año hubo un récord de casamientos, por ejemplo de brasileños en Punta del Este–, todo ese conjunto constituye una promoción que se ha diversificado.

Además mayor oferta, porque Uruguay tenía una tradición de que el turismo era la costa atlántica, y hoy tenemos la posibilidad de tener un circuito patrimonial, al tener el frigorífico Anglo declarado Patrimonio Industrial de la Humanidad, junto con Colonia del Sacramento, pasando por las grutas del Palacio de Trinidad. Y pequeñas poblaciones, porque muchos turistas hoy no buscan solo las grandes ciudades, buscan esas cosas más identitarias de los lugares, entonces Nuevo Berlín, San Javier, Villa Santo Domingo de Soriano, Belén, Constitución, San Gregorio de Polanco, muchos lugares. Hemos diversificado una oferta que era casi solo de sol y playa con lo patrimonial, con lo histórico, con las termas, con el turismo idiomático, con el turismo LGBT. Hay una diversificación de la oferta que nos ha permitido conquistar nuevos mercados. El turismo náutico, el Corredor de los Pájaros Pintados en el río Uruguay, donde desde el punto de vista de la institucionalidad nos da un orgullo muy grande que cinco intendencias de diferente signo político estén coordinando de una manera fantástica un producto que se va consolidando y que vamos a trabajar para que se siga consolidando.

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EC —Decíamos que en 2016 llegaron a Uruguay 3.328.450 personas. Esa cantidad de visitantes equivale al 98 % de la población de Uruguay, un dato que nos ubica muy bien en la colocación internacional. Y por otra parte, entraron US$ 1.800 millones, lo que implica que el turismo se coloca como la principal actividad económica del país en cuanto a generación de divisas, por encima de otras tradicionales, como la industria cárnica, la exportación de carne. A partir de esta situación, ¿qué están evaluando? ¿Estamos prontos para encarar, para servir a un flujo como este que se nos viene encima?

LK —Nos estamos planteando dos o tres cosas importantes. Una es actualizar ese plan estratégico que llegaba al 2020, en pocos meses empezamos la actualización de ese plan para prender las luces hacia el 2030. Estamos convencidos de que los países con éxito en el turismo han prendido las luces largas, no solo miran de temporada en temporada, y nosotros vamos a trabajar fuertemente en eso.

Vamos a seguir capacitando los recursos humanos, es la primera vez en la historia que el Inefop (Instituto Nacional de Formación Profesional) tiene una sectorial de turismo. El año pasado se capacitaron casi 700 personas en idiomas, en atención al cliente, en gerenciamiento de empresas, porque también pueden capacitarse los pequeños empresarios. Sobre eso vamos a seguir trabajando mucho, porque si bien esta actividad está altamente impactada por la tecnología –con toda esa descripción que hacías de cómo las redes y el avance tecnológico nos acercan a los destinos, nos permiten vivirlos de otra manera–, todavía el servicio es brindado por el ser humano, por la mucama, la guía, el guía, el recepcionista del hotel, el transportista, el mozo del restaurante. Así que ahí hay un desafío grande.

EC —¿Qué cantidad de personas trabajan hoy directamente en el turismo en Uruguay?

LK —Hay 100.000 personas registradas en el Banco de Previsión Social, cuando la construcción, que siempre ha sido considerada –y por supuesto lo es– una actividad muy importante, tiene registradas unas 60.000. Como bien tú decías, individualmente hablando, el turismo es la principal actividad económica del país. Obviamente, si miramos el sector agroexportador en su conjunto, este todavía es un país que depende de la agroexportación de una manera muy importante, pero son 100.000 puestos de trabajo y casi 7,5 puntos del producto bruto interno. Por lo tanto no hay ninguna duda de que el turismo es una actividad económica del primer nivel, además de otras cosas. Nosotros la consideramos una industria de paz, de relacionamiento entre las personas. Es una industria vinculada a la cultura, a la educación.

Por lo tanto ahí tenemos un desafío grande de seguir capacitando, poner las luces largas y mirar un poco más adelante, y de consolidar lo que hemos logrado. Porque seguir creciendo a tasas de 37 % en los ingresos y a casi 20 % en la cantidad de visitantes no es fácil para ningún país. Así que consolidar lo que tenemos, crear nuevos productos, obviamente conquistar nuevos mercados va a seguir siendo el desafío más grande del turismo en Uruguay.

EC —También está pendiente avanzar en infraestructura. Hay zonas del país muy desarrolladlas en esta materia, pero otras con carencias importantes. ¿Qué se está haciendo en este plano?

LK —Mucho. A veces hablamos de infraestructura y la gente piensa solamente en la carretera. El MT, a partir del programa de los préstamos del BID –que hemos tenido dos, hemos sido muy bien evaluados y a fines de este mes comienza el BID 3–, ha hecho una inversión en infraestructura como nunca el turismo había tenido. Hicimos el ingreso al Cabo Polonio, recuperamos el Ventorrillo de la Buena Vista, hicimos el ingreso del […] en Colonia; hemos hecho centros de visitantes en Rivera, en la meseta de Artigas, estamos haciendo centros de visitantes en Nuevo Berlín, en Guichón. Hemos hecho una inversión en infraestructura turística como nunca.

Y con el BID 3 vamos a poder profundizarlo, vamos a seguir trabajando para consolidar ese corredor del turismo náutico, vamos a seguir trabajando en estaciones náuticas, en inversión en infraestructura concreta. Y vamos a incorporar por primera vez fondos concursables para pequeños emprendedores, dándoles algunos pequeños préstamos que les permitan comprar una embarcación o hacer algún otro tipo de inversión. Eso también nos desafía, porque el objetivo nuestro es turismo todo el año, turismo en todo el país y turismo para todas las personas.

EC —También es claro que ha sido un avance en infraestructura el Centro de Congresos y Convenciones de Punta del Este, que está empezando a despegar en cuanto a su actividad, todavía no se lo está utilizando a pleno. Y va a ser otro aporte el Antel Arena, cuando se inaugure el año que viene.

LK —Y por ejemplo el puente circular en la laguna Garzón es una tremenda infraestructura turística también. No solo por el rol que juega desde el punto de vista del transporte, sino por su belleza.

EC —Como atractivo.

LK —En ese sentido ha habido una inversión importante. Por supuesto, Uruguay tendrá que resolver el transporte de la carga, creo que un daño estratégico que se le hizo al país fue cerrar el tren en el momento en que se forestaba, sin mirar que en 10 o 15 años esa madera iba a tener que transitar por las carreteras. Ese es un desafío muy grande que tenemos como gobierno, porque de otro modo no va a haber dinero que alcance para seguir sosteniendo una red vial importante y que hoy tiene un peso en el transporte de carga muy serio.

EC —En el informe de Uruguay XXI se trabaja mucho en procura de inversiones del exterior en el sector turístico. Justamente, previendo y teniendo en cuenta el crecimiento que ya se ha dado y el que vendrá, ¿qué es lo que se está buscando, qué tipo de inversores?

LK —La Ley de Inversiones de Uruguay tiene un capítulo de turismo que ha ido transformándose. En el 2005 el desvelo eran los empleos y les poníamos más puntaje a los que generaban más empleo, después el puntaje era para los que creaban empleos de calidad y ahora el mayor puntaje es para los que hacen inversiones en lugares no tradicionalmente turísticos. Eso nos ha permitido tener hoteles cuatro estrellas en Rivera, en Fray Bentos, en Durazno, en lugares donde era impensable tener esa infraestructura. La Ley de Inversiones nos ha permitido tener casi 16.000 camas de hotel nuevas, y junto con la inversión pública, como el Centro de Convenciones de Punta del Este –que desde mi punto de vista es la mayor inversión pública para desestacionalizar ese departamento– y el Antel Arena, van a ser herramientas de competitividad muy importantes en un segmento como el de congresos y eventos en el que Uruguay también ha ido avanzando.

EC —¿Hoy se siguen buscando inversores en hotelería, concretamente?

LK —Cuando Uruguay XXI sale, que es el ente encargado de promover las inversiones, hay de todo tipo. Hay gente en Punta del Este que intenta poner servicios de salud, hay gente en otros lugares que tiene que ver con la hotelería, otros que tienen que ver con el turismo en espacios de naturaleza. Hay también una inversión en chacras, en estancias turísticas. Son diversas, pero en general tienen mucho que ver con la restauración o con el hospedaje.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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