Entrevista central, martes 16 de febrero: Maximiliano Isi

Entrevista con el científico uruguayo Maximiliano Isi, integrante del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales, que detectó por primera vez las ondas gravitacionales.

EN PERSPECTIVA
Martes 16.02.2016, hora 8.19

Corrección, martes 16.02.2016, hora 19.27
En el audio de esta nota, en el minuto 12:12, se dice que el California Institute of Technology (Caltech) es una de las universidades que “financia” el proyecto LIGO, lo que es incorrecto. Caltech y el Massachusetts Institute of Technology (MIT) son las universidades que gestionan el proyecto LIGO, pero la financiación proviene casi en su totalidad del Gobierno de los EEUU a través de la National Science Foundation (NSF).

EMILIANO COTELO (EC) —En la noche del 14 de setiembre de 2015, en EEUU, un grupo de físicos se vio sorprendido por un ruido que aparecía en sus instrumentos de medición.

(Audio ondas gravitacionales)

Sus aparatos habían logrado detectar por primera vez las ondas gravitacionales y habían convertido su señal en sonido para poder observarlas y estudiarlas. Era, a fin de cuentas, la comprobación de un fenómeno que Albert Einstein había predicho 100 años atrás en su célebre Teoría de la relatividad general.

El hallazgo se hizo público recién el jueves pasado, y según la comunidad científica internacional, abre una nueva era en la astronomía y permitirá estudiar objetos que hasta ahora eran totalmente invisibles.

Un joven uruguayo fue partícipe de este hito junto con otro millar de expertos de varios países que integran el proyecto LIGO [Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory], también conocido como Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales.

Se trata de Maximiliano Isi, que tiene 24 años, vive y estudia en EEUU desde 2009 y ahora prepara su doctorado en Física en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), una de las universidades que gestiona el proyecto LIGO.

Estamos en comunicación con él para conocer su historia y sobre todo para desmenuzar la importancia de esta noticia que tanto ha dado que hablar en estos días.

[…]

Antes de consultarte sobre los hallazgos de la semana pasada, sería bueno averiguar cómo fue que terminaste involucrado en este proyecto. Tú eres uruguayo, terminaste secundaria aquí en el liceo Seminario y después te fuiste a estudiar a EEUU. ¿En aquel momento ya sabías que te ibas a dedicar a la física?

MAXIMILIANO ISI (MI) —Sí, descubrí mi pasión por la física ya en bachillerato, sabía que me gustaría dedicarme a este campo, pero me parecía que lamentablemente en Uruguay no era viable, así que iba a estudiar ingeniería, que era lo que me parecía lo más cercano al tema. Pero cuando surgió la oportunidad de venirme a EEUU cambió el panorama y decidí dedicarme enteramente a esto.

EC —¿Por qué EEUU?

MI —EEUU, Europa y recientemente también Asia son los focos de la actividad científica. Así que, dada la oportunidad de venir acá a seguir este sueño, ni me lo cuestioné. Eso dicho, nunca había tenido el plan de venirme a estudiar a EEUU, fue en mi último año de bachillerato en el Seminario que me enteré de la oportunidad de becas, me postulé y terminé haciendo mi carrera aquí, y ahora estoy haciendo mi doctorado en California.

EC —En 2010 ingresaste en la Loyola Marymount University de Los Ángeles para estudiar física y matemática aplicada. ¿Cómo resultó esa primera parte?

MI —Una experiencia única. Es difícil de trasmitir lo que significa venir acá, no solamente porque es una cultura totalmente diferente y por todas las oportunidades que se me presentaron, sino también porque se me dio la oportunidad de interactuar con gente de todo el mundo, aprender sobre diferentes culturas, viajar a diferentes continentes. Eso es invaluable, te abre la cabeza de una manera tremenda. Y aparte de eso, de las oportunidades, acá si uno le pone esfuerzo existen muchos puntos de apoyo, becas o pasantías o lo que sea que me han permitido ir creciendo profesional y personalmente de buena manera, creo. Así que mi experiencia ha sido extremadamente positiva.

EC —Hablando de oportunidades, en el 2012, cuando tenías 20, 21 años, nada más, te vinculaste con este proyecto que ahora acaba de ser noticia, el LIGO. ¿Cómo fue eso?

MI —Acá durante la carrera es común buscar pasantías o involucrarse en aquello en lo que uno le gustaría ganar experiencia, así que me postulé para un programa de verano en la Universidad Caltech, que es una de las dos mejores universidades en EEUU –del mundo en realidad– en ciencia. No esperaba conseguirlo, pero terminé pudiendo participar y seguí involucrado en el proyecto después de que terminó mi pasantía, me volvieron a tomar al siguiente año y finalmente me aceptaron de una forma más permanente en el programa de doctorado.

EC —En este experimento participan más de 1.000 científicos de distintas nacionalidades. ¿En qué consistía tu trabajo en aquel primer momento como pasante?

MI —Empecé con algo en lo que aún sigo enfocado, que es el desarrollo de métodos para futuras observaciones de ondas gravitacionales. Lo que se anunció el jueves fue la primera, pero hay muchas por venir y la idea es utilizar esas observaciones para verificar experimentalmente la validez de la Teoría de la relatividad general de Einstein. Ese es mi mayor interés, fue lo que empecé haciendo y aún es mi mayor enfoque.

EC —¿Cómo es eso?

MI —Dada cierta fuente, el sistema que lo origina, la teoría predice exactamente cuál es el patrón, la señal que debemos detectar. Es concebible que podamos identificar desviaciones de esa predicción, lo que sería muy importante porque nos ayudaría a construir un mejor entendimiento aún de la gravedad y del espacio-tiempo que trascienda la teoría de Einstein. Eso es invaluable.

EC —Dijiste al pasar que la pasantía se extendió y terminaron aceptándote para el doctorado en Física en el Caltech, el California Institute of Technology, una institución de primera. Que además muchos conocen por otro lado, porque la serie de televisión The Big Bang Theory transcurre teóricamente allí, en el Caltech. ¿Qué sentís cuando ves ese programa?

MI —Exactamente. Acá hay opiniones muy diferentes, en general a la gente que trabaja aquí no le gusta el hecho de que los personajes sean todos de cierta manera insociales, a muchos les molesta eso. Al mismo tiempo a mí me resulta extremadamente cómico, he conocido gente con características que veo representadas tal cual en la serie. Hay que tomárselo con humor.

EC —¿Tú en particular te sentís uno de esos nerds?

MI —Me gustaría creer que no lo soy. Todos tenemos en común aquí esa pasión y esa dedicación incondicional a lo que hacemos, eso sí es cierto. Pero me gustaría creer que tengo un poco más de habilidad social que los personajes de esa serie.

EC —Pero la ves, ves todos los capítulos.

MI —No, desde que empecé el doctorado no hay tiempo para la televisión, pero conozco cómo funciona.

EC —La serie no se filma allí. Pese a que remite todo el tiempo incluso a imágenes del lugar, se filma en un estudio y cada tanto hacen alguna grabación en el propio sitio.

MI —Exactamente, en ocasiones especiales como la visita de algún físico famoso, en particular Stephen Hawking, de movilidad restringida, vienen a nuestro campus a filmar, pero en general se filma en un estudio en Burbank, que está a unos minutos de acá.

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