Entrevista central, martes 5 de diciembre: Rosario Collazo y Andrea González

EC —Veamos cómo se utilizaron esos $ 136 millones que se recaudaron en la Teletón del año pasado. Veía que el 69 % fue destinado a inversión en rehabilitación. Eso implica un aumento con respecto al año pasado.

RC —Sí, la inversión en rehabilitación viene aumentando de forma permanente, año a año. Este año redistribuimos los recursos para poder hacer más eficiente el gasto en rehabilitación, que es el más necesario, es a lo que nos dedicamos. Por tanto ahí hemos tenido el peso de recursos humanos, que es el más fuerte, porque lo que más hacemos es servicio, y el servicio implica recursos humanos y de un grupo de la salud que es de alto costo. Casi el 60 % de lo que se invirtió fue destinado a los recursos humanos directamente vinculados a la rehabilitación. Lo mismo que los servicios complementarios. Tenemos casi $ 6 millones en servicios complementarios.

EC —Servicios complementarios: transporte, alimentación, traslados, ayudas sociales, alojamiento, etcétera.

RC —Exacto. Muchos niños no podrían quedarse en Teletón la cantidad de semanas que hay tienen que quedarse en los programas si no les brindáramos un alojamiento, porque no tienen un referente en Montevideo para quedarse. O los niños de Montevideo, de Canelones que vienen en transportes muchas veces especializados, de alto costo. En Canelones y Montevideo nos hacemos cargo de gran parte del traslado en camioneta especial, en taxi o en autobús de los que lo necesitan, porque hay muchos niños que vienen por su cuenta, sin necesidad de que demos una ayuda. Pero en el interior del país contamos con una inmensa ayuda de las intendencias, que en muchos casos los trasladan o les brindan ayuda de transporte, hay que reconocer eso. Lo mismo que el alojamiento que tenemos en Fray Bentos, que nos lo brinda la Intendencia de Río Negro, tanto el alojamiento, la casa hogar, como el personal de la casa hogar. Otros costos los mantiene Teletón, pero eso es muy importante porque sería casi inviable para nosotros si este costo aumentara.

EC —También dentro de la inversión en rehabilitación, aparte del personal, que es el grueso, aparte de este rubro servicios complementarios, hay otro que quizás es más alto incluso que el anterior, que es equipamiento, medicamentos y materiales.

RC —Exacto.

AG —Son las ayudas técnicas. Si bien en el país, tanto el sector público como el Banco de Previsión Social (BPS) son proveedores de equipamiento a los niños, hay una cobertura bastante amplia en cuanto a brindar equipamiento, ese equipamiento tiene una demora. Entonces les brindamos equipamiento a esos niños, tanto a los que tienen tanto BPS como a los del Programa Nacional de Discapacidad, en préstamo hasta que se les entregue el equipamiento que les corresponde. Y en aquellos casos que no les corresponde o que por una situación especial, como por ejemplo lesiones adquiridas luego de un accidente de tránsito, un chico sano que de golpe enferma y queda con una discapacidad, proveemos todo el equipamiento, el 100 %, lo que necesite, ortesis, una silla de ruedas, andador, el posicionamiento para el hogar. Y si bien la mayor parte es equipamiento que se entrega en préstamo, tiene un costo para la institución. También recibimos donaciones de ayudas técnicas de Noruega, que son un gran aporte para nosotros; tiene un costo traer ese equipamiento del exterior, pero es una ayuda importantísima. Y si no contamos con el equipamiento se compra para el niño específico, a su medida, lo que requiera. Esto implica un costo importante para la institución. Tenemos una unidad que formamos este año para que se dedique exclusivamente a esto que es tan importante para los niños y se destinaron recursos humanos a esa unidad.

EC —¿Qué novedades, qué avances hubo este año con respecto al año anterior en esta materia, la rehabilitación en sí misma?

AG —El modelo de atención siempre va a ser nuestra base, porque la base de un centro de nivel terciario es la interdisciplina. Por supuesto queremos sostenerlo y mejorarlo. Pero a su vez formamos unidades para hacer mayor énfasis y dar más atención a ciertos temas en los que queremos crecer aún más de lo que lo veníamos haciendo. Uno de ellos fue la Unidad de Ayudas Técnicas, se creó un equipo específico para eso, antes lo hacíamos más distribuido en los distintos equipos de rehabilitación. También se conformó la Unidad de Inclusión, que es un área que queremos que se desarrolle aún más.

EC —¿Cómo manejan el concepto de inclusión en el caso de Teletón?

AG —Todos los recursos y todas las energías que ponemos en el proceso de rehabilitación del niño son para su inclusión. En las edades que atendemos es principalmente la inclusión social y educativa, tanto en primaria como en secundaria. Estamos enfocados en lograr que los chicos que tienen una discapacidad sean incluidos en las escuelas como todos los niños del país. Para eso este equipo trabaja en el contacto con las escuelas, Teletón sale de la institución y va hacia la escuela, a orientar a los maestros, si lo necesitan, en aquellas escuelas que tienen menos recursos o menos formación. Y para eso necesitamos recursos económicos y recursos humanos. Esta unidad está conformada por maestros especializados, una psicopedagoga, terapeuta ocupacional, asistente social, psicólogo y la coordinadora, la licenciada Alejandra Matarredonda, que es fisioterapeuta. Todo este equipo se destina a la inclusión del niño. Sobre todo hacemos énfasis en el seguimiento, porque el 100 % de los niños que ingresan al centro tienen una discapacidad de origen motor. Ingresan a los programas según la patología y la dificultad.

EC —Pero el niño no pasa todo el año en Teletón. Pasa todo el año en su ambiente, en su casa, en su escuela, etcétera.

AG —Ahí está, entra en un proceso de rehabilitación de x cantidad de semanas, según lo que tenga el chico, y después vuelve a su comunidad. La idea es el contacto con la red. Pero necesitamos el seguimiento anual o semestral que requiere ese niño para acompañarlo hasta los 18 años. No olvidemos que año a año Teletón recibe niños cada vez más chicos, eso significa que necesitamos más recursos porque aumentan los años de seguimiento hasta los 18 años y 11 meses. Estamos redistribuyendo recursos y viendo cómo podemos aumentar ese seguimiento, queremos alcanzar al 100 % de la población activa para hacer por lo menos un seguimiento anual.

EC —Ha pasado casi un año de la instalación del laboratorio de análisis de marcha de los chicos que se atienden en Teletón. Recordemos de qué se trata y qué ha implicado su puesta en funcionamiento.

AG —El laboratorio de marcha es alta tecnología, es un desarrollo tecnológico que a nivel mundial ya hace unos cuantos años que existe, por suerte nosotros instalamos el primer laboratorio de marcha en pediatría. Es el estudio de la marcha, del caminar. Requiere de varios componentes, el análisis de la visualización de la marcha, el análisis del movimiento de cada articulación, de la fuerza que pone el individuo para dar el paso, hace el análisis de qué músculos se activan para dar el paso. Eso nos permite un mejor diagnóstico para una propuesta terapéutica mejor, para saber si el niño requiere una intervención quirúrgica o un tratamiento medicamentoso, por ejemplo con toxina botulínica, si requiere de una ortesis especial, una ayuda técnica para poder caminar mejor. Es un recurso más en la clínica y en el diagnóstico del niño con dificultad motriz.

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