Entrevista central, martes 9 de enero: Benjamín Liberoff

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RA —Quedaban algunos elementos por mencionar del tema de buscar desestacionalizar.

BL —Uruguay recibe a lo largo del año más de 50 eventos internacionales, de hecho el último, el China LAC es un ejemplo de eso. Por lo tanto el haber construido un centro de convenciones en Punta del Este es una política de desestacionalización. Como lo va a ser el Antel Arena y como lo es incluso el estudio de prefactibilidad que estamos haciendo para un centro de recreación total o parcialmente cubierto, porque entendemos que con los fenómenos de cambio climático, por las diferencias de temperatura y cambios que tenemos, es necesario un centro de recreación de nuevo tipo para poder atraer turistas en otros momentos que no son solamente los de sol y playa. Creo que el Antel Arena en particular en el segundo semestre de este 2018 va a ser de un enorme impacto en el Uruguay para concentrar actividades, espectáculos, congresos, ferias que hasta ahora no teníamos condiciones para hacer.

DS —Le cuento una anécdota y le pido una respuesta breve. Un día estaba en Solís de Mataojo, en un bar en la ruta, y cayeron algo así como diez motociclistas brasileños de San Pablo en unas motos gigantes, de altísima cilindrada, vestidos todos con sus trajes negros, etcétera, y me contaron que tenían un camión con un contenedor que los llevaba al Chuy, ahí los largaban y ellos salían a recorrer Uruguay, porque tenían seguridad, no les iba a pasar nada, cosa que en San Pablo no podían hacer porque seguramente los iban a asaltar. Como subsecretario de Turismo, ¿cuál fue el turismo más raro –a mí eso me pareció muy llamativo— que puede contarnos como anécdota?

BL —Ese es uno. También hay algunos autos de alta gama que son traídos desde San Pablo para la temporada en Uruguay en camiones cigüeña –esos que sacan los autos del puerto–. Pero creo que valen las dos puntas de lo que tú preguntas como anécdota. Una es lo que significa ver un grupo de chicas quinceañeras que vienen de 13 o 14 localidades del interior, que nunca habían salido de sus lugares, y que vienen a celebrar sus 15 años en el Argentino o en las termas. Es una experiencia absolutamente incomparable sentir que con la política se pueden hacer cosas que son sensibles para la población.

La otra, que tiene que ver con eso también, fue hace más de 20 años cuando organicé en la Intendencia de Montevideo por primera vez tour para ciegos. En principio me parecía extraño cuando vinieron a hablar conmigo. El tour estaba estructurado en base a que tenía que ser un día de sol, porque el ciego reconoce los puntos cardinales en función de la temperatura del sol en sus mejillas, y se les puede describir un paisaje; fuimos a la fortaleza del Cerro para describir en función de eso. Y lo segundo, fuimos acompañados por un botánico que era capaz de tomar el tema de los pájaros, porque después se bajaba al Prado o al parque de los Aliados, por la textura de las cortezas de los árboles y los perfumes de las flores. Terminaban jugando al truco en un lugar, e incluso decían en broma “no veo tus señas”, porque ellos juegan con cartas especiales y se pasan las cartas antes de comenzar el juego. Creo que eso es de un valor humano enorme y una experiencia. Después están las otras, como cuando tuvimos que recibir un grupo de agencias de viajes que trabajan con el grupo Virtuoso, que es el que trabaja con más alta gama en EEUU, que en el Uruguay solo reconoció tres instalaciones que estaban de acuerdo al nivel de lo que ellos les venden a sus turistas. Eso pasó hace muchos años, hoy por suerte tenemos no tres, sino alrededor de 14 o 15 establecimientos y ofertas que hacen que ese turismo también llegue. Por eso decía lo de los extremos.

Video de la entrevista

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Transcripción: María Lila Ltaif

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1 Comentario - Escribir un comentario

  1. Liberoff, puso varias cosas en su lugar, y varias personas también.
    Pierde y pierde categoría La Mesa, cuando sus integrantes hablan de cualquier tema con poco y a veces con ningún fundamento. Eso sin contar los dichos que la ceguera de origen ideológico, pone a menudo en boca de los elegidos para integrar ese programa. Eso, a veces me enoja, a veces me avergüenza y las más me da lástima.
    Bien Gerardo Caetano, que se fue; estaba «quemándose» integrando mesas con personas del nivel de Gabito.

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