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Entrevista central, miércoles 25 de noviembre: Robert Silva

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Entrevista con el profesor Robert Silva, consejero electo por los docentes en el Codicen.

Vea el video de la entrevista

EN PERSPECTIVA
Miércoles 25.11.2015, hora 8.20

EMILIANO COTELO (EC) —El gobierno de Tabaré Vázquez resolvió en el mes de enero, dos meses antes de asumir, que no habría participación de la oposición en el Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP. El entonces vicepresidente electo, Raúl Sendic, lo comunicó en una conferencia de prensa.

(Audio Raúl Sendic)

La conclusión a la que hemos llegado –para resumirla en pocas palabras– es que en aquellos organismos e instituciones que tienen contralor y participación social –como es el caso del Banco de Previsión Social, el Codicen y ASSE– esa representación que existe y que representa a los usuarios, a los docentes, a los actores que están involucrados en el proceso de gestión es suficiente para ejercer el sistema de control que se requiere. Por lo tanto no va a haber participación de la oposición en estos tres casos.

(Fin de audio)

EC —Sin embargo, el principal asesor de Pedro Bordaberry en materia de educación consiguió dar vuelta esa decisión a través de las urnas.

El profesor Robert Silva, que hasta ahora integraba la Comisión Directiva del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed) por el Partido Colorado (PC), obtuvo la semana pasada los votos necesarios para ocupar uno de los dos cargos del Codicen previstos para la representación docente y que hasta el momento estaban en manos de maestros y profesores impulsados por los sindicatos.

¿Qué papel está dispuesto a jugar en el gobierno de la educación? ¿A quiénes representa? ¿Cómo analiza el hecho de que el 50 % de los sufragios hayan sido votos en blanco o anulados, otro dato fuerte de esta elección?

Vamos a conversarlo con Robert Silva, profesor, abogado, consejero electo del Codicen.

Una aclaración formal: usted todavía no ha sido oficialmente declarado consejero electo en el Codicen.

ROBERT SILVA (RS) —Exacto. Estamos a la espera del recuento de votos observados y por correspondencia, que comienza, según nos han dicho, el lunes 30. Sin perjuicio de eso, hemos hecho las consultas pertinentes –por eso estamos acá– y existen una tendencia y una proyección marcada en el sentido de ratificar lo que ya en el escrutinio primario, con 900 votos de diferencia, es esta realidad, que estaríamos integrando el Codicen.

EC —Vayamos a los números que hasta ahora se conocen. Total de votos escrutados para elegir a los representantes al Codicen fueron 33.384, los votos observados 3.113, los votos en blanco 13.800 y los votos anulados 2.853. Voto en blanco más anulado da 49,88 %.

Por listas, la lista 1, apoyada por la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), la Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) y la Asociación de Funcionarios de UTU (AFUTU) y encabezada por la candidata de los maestros, Elizabeth Ivaldi, y el candidato de los profesores, Walter Fernández, obtuvo 9.686 votos, por tanto está consiguiendo un cargo en el Codicen. La lista 4 (encabezada por usted, obtuvo 5.233. Y la lista 37, encabezada por Gustavo Macedo, ex secretario general de la FUM, afín al Partido Nacional (PN), obtuvo 1.812 votos.

¿Cuál es su comentario sobre estos números?

RS —Estamos gratamente sorprendidos, porque trabajamos 30 días, esa es la realidad. Iniciamos este proyecto el 5 de octubre, tuvimos que cumplir con todas las formalidades, conversar con mucha gente en todo el país para lograr conformar las listas. Primero inscribir, solicitar número, lema, distintivo; luego inscribir las listas, conformarlas con un criterio técnico, pero también con un criterio muy plural en lo político y en lo sindical. Eso nos llevó a comenzar el 17, 18 de octubre a trabajar. Entonces en solo 30 días, con no más recursos que los que nuestros propios bolsillos nos dieron, recorrimos todos los departamentos que pudimos, usamos mucho las redes sociales, conseguimos algunas entrevistas de prensa y eso nos llevó a estar en el colectivo docente.

Siempre dije que nuestros peores enemigos eran el voto en blanco y el tiempo. El tiempo corría, como siempre sucede, y no lográbamos llegar a los docentes. Porque centro educativo que llegábamos, reunión de profesores a que podíamos acceder, la mayoría nos decía “no sabíamos que había esta alternativa, no sabíamos que ustedes habían conformado esta propuesta” y muchos ahí mismo nos manifestaban su adhesión. Por eso digo que estoy seguro de que si hubiésemos tenido un poco más de tiempo el resultado habría sido otro. De todos modos estamos muy contentos porque los resultados, según los últimos datos que tuvimos, están un poquito por encima, estamos cerca de los 6.000 votos y con los observados vamos a superar largamente esa cifra, así lo esperamos.

EC —Para buena parte del público quizás su acceso al Codicen resulta una novedad, una sorpresa. Pero hay antecedentes. En el año 2010, en la que fue la primera edición de estas elecciones, usted ya lo había intentado. En aquella ocasión había comparecido con una lista y no había estado tan lejos de conseguir este lugar. ¿Qué cambió esta vez? ¿Qué cambió de 2010 a ahora, 2015?

RS —Cambiaron cosas a favor y cosas en contra. A favor estuvo el momento en que realizaron las elecciones, la de 2010 fue en febrero, cuando los centros educativos estaban cerrados, los docentes no estaban en clase, por lo tanto no podíamos hablar con ellos. Ese fue un factor determinante para nuestra propuesta. Un segundo factor a favor ahora es la realidad, hay que ser conscientes de eso. En aquel momento era la primera elección, los representantes sindicales llegaban con otra realidad, era la primera vez, tenían su estructura funcionando a lo largo y ancho de todo el país, como ahora, pero no habían acontecido las cuestiones que hoy por hoy pasaron.

En cuanto a las cosas en contra, en aquella oportunidad habíamos logrado conformar dos líneas de acción, una en que estaba la lista 3, encabezada por la inspectora Adela Pereira, y la lista 4, en la que estaba nuestro equipo. Íbamos unidos por lema. Eso nos daba una visión diferente y nos daba una posibilidad diferente de sumar. Esta vez eso no aconteció, la lista 4 compitió sola, e incluso hubo otra lista, que si bien solo estaba integrada por colegas afiliados a los sindicatos, que era la lista de Gustavo Macedo, tuvo un apoyo digamos institucional del PN desde su página web y con otras cuestiones. Eso nos ponía en una situación de desventaja, porque nosotros no teníamos el apoyo de nadie. Particularmente yo me encargué, por ejemplo, de que no hubiera un apoyo del PC, porque queríamos hacer algo plural de verdad. Y lo logramos, pero eso nos quita fuerza, porque no tenemos ninguna corporación atrás que nos apoye más que nuestros propios impulsos.

EC —Eso que dice remite a una observación que se puede hacer a propósito de estos resultados: si la lista que encabezaba Gustavo Macedo tenía el apoyo del PN y el PN en las elecciones nacionales ha votado mejor que el PC, ¿cómo se entiende que usted haya tenido la votación que tuvo? La votación de su lista, la 4, fue el triple de la votación de la lista 37, de Macedo.

RS —Logramos conformar algo efectivamente plural, muchos compañeros del PN estaban en nuestra lista apoyando personalmente, profesionalmente. Y lo mismo aconteció con militantes del Frente Amplio (FA), en nuestra lista teníamos personas que incluso son ediles del FA o que ocupan cargos para los que fueron elegidos por el lema FA. Porque realmente logramos conformar un proyecto plural, porque los que queremos trabajar por la educación, los que la llevamos realmente adentro y consideramos que hay muchas cosas para hacer sabemos que para trabajar por la educación hay una cuestión que es imprescindible, que es sentarse alrededor de una mesa, se piense lo que se piense filosóficamente hablando, se vote lo que se haya votado, hay que sentarse a trabajar por la educación, a construir un proyecto respecto al cual ya existen muchos puntos de acuerdo.

La lista 4 presentó esa alternativa. Fuimos a buscar gente comprometida con otros partidos políticos para que nos acompañara, y esa gente tuvo la valentía de hacerlo. Muchos me dijeron “quizás paguemos un costo político por hacerlo, pero creemos que hay que trabajar por la educación”. Entonces, cuando se plantea la lectura de que el PC a través de la lista 4 tuvo tantos votos, tengo que ser ético y honesto con todos esos maestros y profesores que votaron la lista 4. Esto no es un proyecto del PC, Robert Silva es, ha sido y será colorado, pero el proyecto de la lista 4 va mucho más allá.

EC —Evidentemente su acceso al Codicen es todo un acontecimiento. Pero puede decirse que usted obtiene esa banca, entre otras cosas, porque el 50 % de los docentes votaron en blanco o anulado.

RS —Sin duda, sí.

EC —Esa opción, la del voto en blanco más anulado, fue la ampliamente mayoritaria.

RS —Sí, 50 %.

EC —Los votos en blanco más los anulados suman 16.000 votos, cuando la lista 1, la de los gremios, obtuvo 9.686 y la suya obtuvo 5.233. La “lista” más votada fue la del voto en blanco más anulado. ¿Cómo interpreta ese factor tan fuerte?

RS —Acá hay un mensaje claro de que un sistema que procura representar a los docentes no lo está logrando. Hay varias cosas que hay que analizar. En primer lugar, creo que quienes hasta ahora ocuparon la representación –y son ellos exclusivamente que lo tienen que hacer– tienen que reflexionar sobre el grado de efectividad de esa representación. Porque no en vano los docentes optaron en su enrome mayoría por votar en blanco.

En segundo lugar, hay una cuestión no menor que es la falta de información. Nosotros llegábamos a los centros educativos, que recorrimos cientos, y los colegas no sabían que había esto. Lo he dicho y lo voy a seguir diciendo y si se concreta efectivamente mi llegada al Codicen voy a trabajar activamente desde el primer día por que la ANEP cumpla con su deber de informar debidamente sobre este acto eleccionario. Es responsabilidad de la ANEP, no de otro. Acá no hubo información, hubo errores catastróficos en los padrones, padrones mal confeccionados, gente de toda una vida dedicada a la educación que no estaba en los padrones, compañeros que reclamaron y luego cuando fueron a votar no estaban. En esto tiene responsabilidad clara la autoridad educativa.

No se bajó a los centros educativos la información sobre las elecciones, hubo una confusión con la elección para las Asambleas Técnico-Docentes que fue dos semanas antes. La gente no sabía. La ANEP tiene que jugar un rol claro de informar, de ser un agente facilitador. Cuando la gente se enteró de que no estaba en los padrones los plazos ya habían vencido. Lo que hubo fue una comunicación en la página web. Hay que trabajar en esas cosas. Y además las opciones que somos alternativas, como la nuestra, tenemos que tener responsabilidad y mecanismos para aglutinarnos antes, salir antes al terreno. Ahora hemos conformado una red nacional en todos los departamentos, que creo que a futuro va a ayudar.

EC —Otras lecturas que se han hecho sobre el voto en blanco más anulado es que ahí hay un cuestionamiento a los sindicatos.

RS —Sin duda, hubo una división de los sindicatos, fue púbico. Por ejemplo, Ademu Canelones 72 horas antes llamó a votar en blanco. Los maestros en Montevideo se dividieron y la FUM presentó una lista que es la oficial del sindicato, sin embargo hubo listas alternativas, la de Macedo y la de Daysi Iglesias. Esas listas votaban en blanco al Codicen porque no apoyaban la lista del sindicato por cómo fue conformada, por cómo se había elegido a los candidatos. Eso es un problema interno del sindicato que también se vio en el voto en blanco.

EC —De los sindicatos ha salido otra lectura. Por ejemplo, Mario Bango, dirigente de la Fenapes, dijo que existe un “descreimiento” en la política en general y, en el caso de los docentes, en el Codicen en general. Según Bango, los votos en blanco no fueron “en contra de los candidatos sino en contra del Codicen”.

RS —Creo que es una lectura muy facilista y con mucha falta de autocrítica. Yo puedo estar en contra del Codicen, pero si tengo la posibilidad de elegir gente que me represente y lograr que por lo menos haya dos cargos que sean legítimos representantes de los docentes, aunque esté en contra de los otros tres, como dice Bango, por el tema del cogobierno, voy a ir a votar con las dos manos. Esa lectura facilista nos hace mucho mal en la educación. En eso no estoy de acuerdo y lo tengo que decir públicamente.

EC —Ahí le toca una parte del problema a usted, porque a esa gente descreída de los sindicatos o disconforme con los sindicatos no le alcanzó por ejemplo con su lista, la propuesta suya no la satisfizo.

RS —Es así, porque hay una cosa que también hay que trabajar internamente. Yo luchaba contra una cosa que fue uno de los obstáculos: que la gente lograra independizar mi condición político-partidaria de mi propuesta o de nuestra propuesta al Codicen. Incluso los propios sindicatos se encargaron de pegar cartelería en las escuelas técnicas, por ejemplo. Porque logramos una alianza con la cual ganamos también en UTU y el cargo de consejero de UTU también nos corresponde, tenemos dos cargos, si los resultados de los votos observados lo confirman. Hicimos un acuerdo programático y una alianza electoral con personas de otros partidos, por ejemplo con militantes del FA y del PN. Entonces colgaron carteles que decían: “¿Usted votaría a un asesor de Bordaberry para que lo represente?”. Pusieron en la discusión el tema político-partidario.

Yo reconozco, y lo saben mis compañeros de la lista 4, que esa fue una cuestión a hablar con los docentes, decir había que pasar de la condición político-partidaria de quienes integran la lista. Sin duda lo logramos, el resultado electoral lo demuestra, pero no lo logramos en mayor medida. Por eso dije que nos llama a la reflexión la importancia de conformar esto antes, de generar más ámbitos de información, de generar más recursos y agentes multiplicadores para que nuestra propuesta se conozca y para que los docentes confíen.

Te voy a decir una cosa con unos cuantos años de anticipación: si logramos efectivamente integrarnos al Codicen y trabajar como aspiramos a trabajar, en una lógica plural y de equipo, en el 2020 vamos a estar hablando en otros términos.

***

EC —Robert Silva es doctor en Derecho y Ciencias Sociales egresado de la Universidad de la República, profesor de Administración y Servicios egresado del Instituto Normal de Enseñanza Técnica. Fue consejero elegido por los docentes en el Codicen, fue secretario general del Consejo de Educación Secundaria entre 1996 y 1999, fue secretario general del Codicen de la ANEP entre 1999 y 2005. Fue también integrante de la Comisión Directiva de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular (SAEP) y del Consejo Académico del Instituto de Formación Docente Elbio Fernández. Y últimamente venía desempeñándose como integrante de la Comisión Directiva del Ineed por el PC.

***

EC —En estas elecciones se buscaba designar dos representantes de los docentes en el Codicen y un representante de los docentes para cada uno de los consejos desconcentrados: Consejo de Educación Inicial y Primaria, Consejo de Educación Secundaria, Consejo de Educación Técnico-Profesional y Consejo de Formación en Educación.

Como usted mencionaba, su lista no accede solo a uno de los dos cargos en el Codicen, sino que además obtiene un cargo en el Consejo de Educación Técnico-Profesional a través de una alianza con otra lista. En este caso quien el elegido es Fredy Amaro, un frenteamplista inspector regional de UTU titular de la lista 333.

RS —Efectivamente. Hicimos un acuerdo programático, una alianza electoral y logramos –competíamos con dos lemas, particularmente el lema del sindicato– una mayoría, que también tiene que ser ratificada, pero la diferencia es muy importante entre nuestro lema y el del sindicato. Eso estaría llevando a que Fredy Amaro ocupe el lugar de consejero de UTU, también el marco de una lista plural, de una propuesta plural, que busca trabajar por la educación más allá de los partidos y de los sindicatos.

EC —Estas elecciones fueron introducidas por la ley de educación de fines de 2008, del primer gobierno de Tabaré Vázquez. Se realizaron por primera vez en el año 2010, ya dijimos que en aquel momento usted intentó y no logró acceder al Codicen, ahora sí lo logra. Ahí tengo una pregunta para hacerle a propósito de una contradicción suya.

Según recordaba un artículo de Brecha hace unos días, “la presencia de representantes docentes en los organismos que rigen la educación pública no es ni unánime ni pacíficamente aceptada. Mientras Pablo da Silveira, asesor de Luis Lacalle Pou, se ha pronunciado en contra de esa participación, en el PN también, Daniel Corbo, asesor de Larrañaga, la ha defendido, y Robert Silva, del equipo de Bordaberry, hasta el año pasado proponía una integración de los docentes con voz, pero sin voto”. ¿Eso es cierto?

RS —Sí, sí, está en un programa de gobierno del partido.

EC —¿Entonces? ¿Cómo se entiende que usted busque y consiga acceder a una forma de participación que considera que no debería existir?

RS —Hay dos cosas muy importantes. Cuando uno habla de esos temas muchas veces se dice que no estamos de acuerdo, que no se estuvo de acuerdo con la representación de los docentes. Lo que no es cierto. Hablando en términos político-partidarios, cuando otro partido, concretamente el PC, estaba en el gobierno, los representantes que fueron designados tenían todos una larguísima trayectoria en la educación. Muchos de ellos habiendo ocupado los más altos cargos en la educación pública de la rama de que se tratara por concurso. Ahí había claramente una representación de los docentes por el mecanismo establecido en aquel momento, que era la designación –como hay tres hoy– del Poder Ejecutivo con venia del Senado.

EC —En esa época no existían estos cargos de votación directa por los docentes.

RS —No existían. Cuando se discute esto en el seno del partido y se presenta la propuesta –que es muy diferente de decir que no estén, sino que estén con voz y sin voto–, se llega a la conclusión de que no se estaba cumpliendo con la ley de educación, porque esa ley habla de una representación docente y no de una representación sindical, que son cosas diferentes.

En esta campaña hicimos especial hincapié en eso, en que nos presentábamos para generar un cumplimiento de lo que la ley de educación dice y que hoy no se cumple, que es ser representante de todos los docentes y no ser representante de los sindicatos, que son cosas bien distintas. Son bien distintas desde el punto de vista práctico, porque una cosa es ser representante de los sindicatos, representar a ese grupo de docentes sindicalizados, y otra cosa es ser representante de los docentes, del colectivo, sindicalizados y no sindicalizados. En ese marco nos presentamos ahora, para cambiar la lógica, cumplir con la ley de educación y ser representante de todos los docentes.

EC —Pero usted proponía que estos cargos no tuvieran voto.

RS —Claro, nosotros decíamos que había una cuestión que atender ahí, no que estuvieran pero sin voto. Eso no es lo que establece la ley de educación, por lo tanto, de concretarse esta realidad, nosotros vamos a estar con voz y con voto y por primera vez cumpliendo con la ley de educación, siendo representante de todos los docentes.

EC —¿Cuál cree que será su papel?

RS —No va a ser fácil. Esto lo he hablado con el equipo y quiero hacer un especial reconocimiento a los compañeros que se animaron. Quiero mencionar en tres personas a todos los que se animaron: Eduardo García Teske, que fue el segundo de la lista, que se animó y que estuvo desde un primer momento alentando que se conformara esto; Óscar Pedrozo, que encabezó la lista de Primaria; Óscar Yáñez, que encabezó la lista de Secundaria, y María del Carmen dos Santos, que encabezó la lista de UTU. Se animaron y lideraron equipos que hicieron posible esto.

Cuando esto se concrete, llegará a la educación un equipo altamente profesional. Es muchísimo más que la incorporación de Robert Silva, es la incorporación de un equipo profesional, capaz, que ha dedicado su vida a la educación y que quiere trabajar por la educación en un momento bastante difícil. Ese va a ser el gran desafío, lograr incorporar nuestro equipo de trabajo a los equipos que ya están constituidos en el Codicen. Y luego de conocer, de diagnosticar, porque lo que uno no puede hacer en estas circunstancias es precipitarse, salir de opinólogo, salir ya a decir “hay que hacer así o asá”… Primero hay que conocer.

EC —Parece que usted hubiera leído las declaraciones de Néstor Pereira.

RS —A ver…

EC —Néstor Pereira, consejero saliente, uno de los dos representantes de los docentes hasta ahora en el Codicen, decía en unas declaraciones el año pasado: “Yo no quiero seguir. No me convence la dinámica, porque no se vota un equipo de trabajo, se vota a una persona, entonces si bien te dicen que te van a ayudar, luego te dejan solito, asumiendo todo. Y luego uno está en un lugar de gobierno al que los sindicatos, cuando hacen sus críticas, no distinguen. Uno asume la responsabilidad por todo”.

RS —Claro, la primera diferencia que tengo con Néstor –con quien tengo buena relación, nos llevamos muy bien– es esa, él lo acota al sindicato. Ya en el punto de partida la diferencia es muy importante, nosotros no nos vamos a acotar al sindicato, vamos a representar a todos los docentes.

Segundo, la constitución de los equipos de trabajo va en cada uno. Yo llego con absoluta libertad a esta posibilidad de integrar el gobierno de la educación. La absoluta libertad que me da no ser más que representante de los docentes y no tener que pedirle permiso a ninguna corporación, no tener que pedirle que me dé nombres o que me autorice a hacer tal o cual cosa. Nosotros sí tenemos un equipo de trabajo, ese equipo de trabajo es profesional y esa va a ser la tónica. Yo voy a convocar a los equipos.

EC —Pero usted ha dicho que pretende ser la “voz de los docentes no sindicalizados”.

RS —No, ese es un mal titular de un medio de prensa. Yo nunca dije eso, dije que quiero ser la voz de los no sindicalizados y de los sindicalizados.

EC —¿Y cómo va a hacer –más ambicioso todavía– para mantener contacto con todos los docentes? Con su equipo de trabajo sin duda va a estar en contacto; ¿y con la masa de docentes?

RS —Tenemos una idea que manejamos durante este proceso, los 30 días de campaña, que es la creación de cabildos docentes en todo el país, con referentes departamentales que permitan tener un contacto directo y hacer por lo menos una reunión anual por departamento y definir más reuniones en el área metropolitana. Para primera cosa que no pasó hasta ahora: rendir cuentas. Vamos a hacer una rendición de cuentas anual de todo lo que hagamos en estas funciones. Y vamos a tener contacto con los docentes para recibir de ellos cuáles son las inquietudes territoriales, los distintos contextos en los que la educación se desarrolla. Lo vamos a hacer a través de esos cabildos docentes.

Creemos que hay que recorrer el país, que hay que visitar los centros educativos, que hay que realizar reuniones multinivel, en las que esté la gente de Primaria, de Secundaria, de la UTU, de Formación Docente. Nos parece importante. Esa es otra de las diferencias que, vamos a trabajar por la articulación de un sistema altísimamente fragmentado. No digo que sea de ahora la fragmentación, es una fragmentación histórica, desde que se aprobó la ley de emergencia, antes de la ley anterior, del 72. Hay una fragmentación que continúa vigente, siguen trabajando en muchos casos como si fueran entes autónomos, sin comunicación, sin cuestiones transversales. Vamos a trabajar Primaria, Secundaria, la UTU y Formación Docente en forma coordinada, articulada, y creemos que podemos jugar un rol importante.

***

EC —¿Qué incidencia le parece que puede tener en el Codicen? Usted es uno en cinco, y por el lado de los docentes, uno de dos. ¿Entonces?

RS —Creo que va haber sustantiva la posibilidad de estar en la toma de decisión y en las etapas previas a que se tomen las decisiones. Primero, con una posición constructiva de colaborar técnica y profesionalmente para que la decisión que se tome sea la mejor. No descarto que puedan existir muchos acuerdos y que se puedan adoptar decisiones por unanimidad. Y que se adopten las decisiones, ese es uno de los problemas de la educación: hay que adoptar decisiones, porque los cambios se generan con la toma de resolución.

Segundo, en caso de que no exista acuerdo, uno va a poder dejar en las actas correspondientes, en el marco de las reuniones, las constancias que correspondan y va a poder dar cuenta a quienes representa de ello. Y va a poder informar públicamente por qué –en nuestro caso, supongamos– no estamos de acuerdo o la decisión que se adoptó no fue la mejor. Eso le va a hacer mucho bien a la educación, poder hacer públicas al colectivo docente, en el marco de esa representación, las decisiones que se adoptan cuando sean adoptadas por unanimidad y cuando sean adoptadas con votos diferentes y eventualmente se quede en minoría. Que se dejen las constancias en las actas y se conozcan públicamente los argumentos, por qué unos votan una cosa y otros votan otra. Creo que eso está muy bien y que va a ser positivo.

EC —Usted ya tiene experiencia en este tipo de cargo. Es corta la experiencia, pero ha estado en el Ineed, ahí también es uno en seis. ¿Qué ha podido observar? ¿Qué conclusiones ha podido sacar?

RS —En el Ineed la experiencia es muy positiva. Lo digo desde la perspectiva del trabajo en equipo que estamos llevando adelante. Hemos podido hacer varias cosas, presentar varias propuestas, darnos el tiempo necesario para reflexionar sobre su conveniencia. Luego esas propuestas son adoptadas, las decisiones se generan y hay un Ineed que ya venía cumpliendo un rol muy bueno, pero que por ese trabajo en equipo de toda la Comisión Directiva, por la incorporación junto con el Edith Moraes, que también estaba ahí, de dos personas nuevas, que ven las cosas lógicamente de otra manera, se logró construir cosas diferentes. El Ineed se ha posicionado, ha puesto claramente la necesidad de un sistema nacional de evaluación, designó su nuevo director ejecutivo, va a generar un sistema de monitoreo y de metas. Es otra cosa que puede tener un rol importante. Yo creo en la evaluación, creí siempre en un mecanismo necesario y fundamental, en un proceso de transformación y de cambio, y en la educación ni hablar.

Estos meses me han dado un conocimiento importante, porque realmente me he involucrado, de lo que el Ineed lleva adelante. Siempre lo creímos, siempre dijimos que el Ineed estaba llamando a jugar un rol fundamental.

Ahora mi participación en el Codicen me va a permitir ser un articulador entre la ANEP y el Ineed, porque muchas veces esa comunicación no existe, muchas veces un integrante nuevo del sistema educativo como es el Ineed no es tenido en cuenta de la forma en que debiera ser tenido en cuenta. Creo que puedo facilitar eso bastante.

EC —¿Cómo vio los movimientos que se dieron en las últimas semanas en el Ministerio de Educación y Cultura (MEC)? Renunció el director nacional de Educación, Juan Pedro Mir, a pedido del presidente Vázquez, porque había hecho unas declaraciones inconvenientes, inoportunas, aquellas de que no estaban dadas las condiciones políticas para un cambio en el ADN de la educación. Y como consecuencia de esa remoción, después renuncia el subsecretario Fernando Filgueira. ¿Qué lectura hace de todo ese episodio y de los nuevos nombramientos?

RS —Lo veo con preocupación, porque cuando un gobierno designa al dos y el tres del ministerio que tiene la responsabilidad política de una de las mayores transformaciones que quiere hacer, supongo, es lógico y es así, que no designa a cualquiera. El gobierno habrá visto si tanto Mir como Filgueira cumplían dos condiciones fundamentales e indispensables: primero, la solvencia técnica e idoneidad para el desempeño de esos cargos, y segundo, la confianza política, porque hay un proyecto político que desarrollar y hay que tener confianza política en las personas que uno pone en esos cargos. Si a los pocos meses de comenzar el gobierno los saco o se van, hay un problema. Negarlo es negar la realidad. Hubo un problema, que claramente afectó a la educación…

EC —Y ahora, una vez que se produjeron los relevos, ¿qué señales hay allí en cuanto a la posibilidad de que se siga adelante con los cambios que se habían anunciado?

RS —La que conozco efectivamente, no de ahora, sino de una vida en la educación, porque tuvo responsabilidades importantes cuando yo estaba en el gobierno de la educación, en las funciones que tú mencionaste, es Edith Moraes. Además la conozco ahora por estos meses de estar integrando la Comisión Directiva del Ineed. Es una persona de bien, es una persona comprometida con la educación, que conoce la ANEP desde la interna, es la única persona que fue dos veces presidenta de consejos diferentes, conoce Primaria e Inicial y conoce Formación Docente. Creo que es una persona trabajadora, muy bienintencionada, y ojalá pueda ser –creo que tiene condiciones para serlo– la articuladora entre la ANEP y el MEC. Ojalá pueda impulsar la toma de decisiones necesarias e imprescindibles que hay que hacer en una lógica de transformación y de cambio.

Una de las cuestiones que nosotros queremos impulsar, llámesele como se quiera, es la transformación del marco curricular. Si se quiere llamar marco curricular común, llamémoslo así o como se quiera, pero hay que transformarlo.

EC —Todo indica, por lo menos de acuerdo a los trascendidos, que ese ha sido un factor de roce entre el MEC, que lo impulsaba, y el Codicen, que lo frenaba.

RS —Creo que ahí no hubo la comprensión por las autoridades de la ANEP y de quienes se expresaban en el ministerio de cuál era el contenido efectivo. Creo que todos estamos de acuerdo en que hay que cambiar los programas, los planes de estudio. Hay estudios del Ineed, que están en la página web del Ineed, que recientemente se han hecho públicos –invito a que se lean–, estudios de destacados profesionales que vinieron de otros países en consultoría que dicen que los planes en Uruguay hace décadas que son los mismos, con pequeños retoques y maquillajes, pero el plan de bachillerato de secundaria sigue siendo exactamente el mismo desde hace varias décadas.

Entonces hay que hacer una transformación, hay que comunicar los planes, que tengan ejes transversales pedagógicos, didácticos, entre la inicial hasta el egreso de la formación media. Hay que hacerlo. Se ha venido avanzado en perfiles de egreso, es una buena cosa, pero hay que avanzar un poquito más. ¿Son estos los perfiles de egreso que la educación precisa o son otros? ¿O hay que ver cómo avanzó la UTU en su momento cuando creó los bachilleratos tecnológicos? Creemos que esto que es más técnico es lo que podemos aportar con una mirada profesional. Y creo que la subsecretaria del ministerio puede cumplir un rol fundamental por sus conocimientos, por su modalidad y porque puede generar esos espacios de diálogo. Porque si en el 2016, año clave para la educación, no se toman medidas por ejemplo respecto a la formación docente, los marcos curriculares, el tema de la elección de horas, el tema de la carrera docente, las cuestiones vinculadas a la descentralización… Yo recorrí el país, los directores de los centros educativos de algunos subsistemas nadan en un mar de incertidumbre –dicho por ellos mismos–, se enteran por la prensa de cuestiones vinculadas a ellos y que los afectan, en temas que después les condicionan todo el año.

Creo que por ahí va a venir nuestro aporte. Ojalá las nuevas autoridades del MEC puedan contribuir efectivamente a ello. Nosotros estamos dispuestos a trabajar activamente, porque nuestro objetivo y el del equipo que integró esta propuesta en las elecciones es contribuir a la mejora de la educación y estamos decididos a hacerlo.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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