Entrevista central, miércoles 5 de abril: Pedro Bordaberry

EC —Llama la atención cómo está escrita. Hace un corte absoluto con Sanabria, repudia su conducta y hasta prohíbe que alguna vez se lo vuelva a incorporar como afiliado.

PB —Sí, sí. Obviamente que si en el día de mañana hay una nueva convención puede decidir de otra forma. Pero es inédito en el caso del PC. Es un mensaje claro, es la correlación con el desastre que significó. Por más que sea en el ámbito privado y no en el político, no estaba ejerciendo un cargo político cuando lo hizo, pero me parece que los partidos tienen que mandar esos mensajes. Una parte positiva: es un contraste con casos ocurridos recientemente en otros partidos en que personas ejerciendo cargos públicos fueron procesadas y condenadas por la justicia y no solamente no se las apartó, sino que se les hicieron caravanas e incluso fueron candidatas.

EC —Ahí está aludiendo al exministro de Economía Fernando Lorenzo.

PB —Y al expresidente del Banco de la República y al exdirector de Casinos.

EC —En esos casos, de los que ha habido unos cuantos en la historia reciente del país, hay un debate a propósito de cuándo debe actuar el partido. Y acá cabe la pregunta: hasta el momento, Francisco Sanabria ha sido procesado, no condenado por la justicia. Ustedes no esperan la sentencia definitiva, resuelven su alejamiento con los datos disponibles hasta ahora.

PB —Sí, sí.

EC —¿Por qué “se apresuran”?

PB —Está bueno, palo porque bogas, porque no bogas palos.

EC —Para entender el razonamiento.

PB —Algún convencional esbozó el otro día eso que usted dice. Pero hay hechos notorios y como tales no necesitan ser probados. Existe una situación concursal de conductas ya probadas, creo yo, en cuanto a que se dedicaba a un negocio al que no se podía dedicar de acuerdo a las normas del Banco Central, se captaba dinero, se pagaban determinados intereses, y además se apropió de ese dinero. Eso está fuera de discusión.

EC —El fiscal mismo, cuando lo describe, aclara: prima facie.

PB —Está bien, pero si mañana resulta que el señor Sanabria era inocente… Veo que usted lo está defendiendo con mucho cariño y me parece bien que lo defienda de esa forma.

EC —No lo estoy defendiendo, estoy tratando de entender el alcance de la resolución.

PB —Si mañana resulta que el señor Sanabria no era culpable, que no es condenado y que es sobreseído, se presentará ante las autoridades del PC y dirá “ustedes me hicieron esto, se equivocaron, autorícenme”. Y se reunirá la Convención y dirá “nos equivocamos”. Me parece que no va a pasar, que lo que usted está planteando es algo de difícil ocurrencia en el mundo real. Pero en ese caso de probeta él se podrá presentar y hacer valer sus derechos, como también puede hacerlo en cualquier momento.

EC —La resolución no habla de expulsión, dice que Sanabria está “definitivamente desvinculado”. ¿Por qué se utilizó esa expresión, que parece más indirecta?

PB —Porque él ya no estaba en el partido, había renunciado. ¿Cómo expulsa usted a alguien que no está más en el partido?

EC —Sí, el 24 de febrero el PC había informado que el secretario general, Germán Cardoso, se había contactado con el doctor Sanabria, “con quien acordó su inmediata renuncia a todos los cargos partidarios y de representación partidaria”.

PB —Entonces, ¿cómo expulsa a alguien que no está? Lo que se hace es resolver la desvinculación. Ahí también hay dos teorías, si la renuncia tiene que ser aceptada o no, hay una teoría que dice que no tiene que ser aceptada porque es indeclinable y así fue presentada. Al ser a una convención y a un derecho que él tiene, renunció a ese derecho. Por eso se optó, en lugar de entrar en esa disquisición jurídica, por decir que está definitivamente desvinculado, lo cual es claro en cuanto a la resolución.

EC —¿Qué quiso decir usted con esa asunción de responsabilidad que escuchábamos recién?

PB —Cuando pasan estas cosas, en mi partido o en cualquier otro, nadie es responsable. ¿Vio que todo el mundo dice “es injusta la justicia”, “yo con él no quiero”? Sanabria votó conmigo en la última elección –en la anterior no–, fue candidato suplente de diputado. Entonces la responsabilidad política de este desastre en definitiva va sobre el sector que yo integro. ¿Y quién estaba al frente de eso? Yo.

EC —Pero usted ha declarado que no conocía los manejos ilícitos de Francisco Sanabria en su actividad empresarial.

PB —No, eso no. Una cosa es la responsabilidad política, es distinto. Acá no se puede mirar para otro lado, ahora parece que Sanabria era alguien que había caído del cielo y no tenía nada que ver con nadie, todo el mundo mira para el costado. Me parece que no hay que hacerlo. Aparte, hace mal para la gente, era alguien que juntaba votos y que se presentó como candidato; era una de las tres listas en la interna de VU. ¿Vamos a mirar para otro lado? No. Ingresó a mediados del período pasado a VU. Evidentemente nos equivocamos. ¿Qué hay que hacer? ¿Repetir la excusa esa: “mire que yo no tengo nada que ver”, “mire que no sé cuánto”? No, vamo’arriba.

EC —Veamos un poco más a fondo esto. Esa declaración de asunción de responsabilidad que usted hace ¿es por haber “aflojado”, en el año 2013, en el rechazo que su sector, VU, había marcado hacia la familia Sanabria y su “forma de hacer política”?

PB —Es muy difícil lo de familia. Esas cosas me parecen equivocadas.

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