Entrevista central, miércoles 6 de abril: Yamandú Orsi

Entrevista con el profesor Yamandú Orsi, intendente de Canelones.

Video de la entrevista

EN PERSPECTIVA
Miércoles 06.04.2016, hora 8.18

EMILIANO COTELO (EC) —La Junta Departamental de Canelones aprobó la semana pasada el presupuesto quinquenal de la Intendencia y también un fideicomiso de obras por US$ 80 millones. Las dos iniciativas contaron con el apoyo de una parte de los ediles de la oposición.

Con los recursos habilitados, la Intendencia se dispone a ejecutar inversiones en vialidad, alumbrado y consolidación urbana.

¿Cuáles son los proyectos que tiene entre manos? ¿Por dónde vienen las asignaturas pendientes de la Intendencia de Canelones?

Vamos a conversarlo con el intendente Yamandú Orsi.

¿Qué lectura hace de la forma en que se votaron tanto el presupuesto como el fideicomiso? ¿Cómo se logró el apoyo de ediles de la oposición?

YAMANDÚ ORSI (YO) —Creo que obedece a un clima diferente que existe a nivel de fuerzas políticas en el departamento, en que obviamente los protagonistas son los propios ediles, pero también los diputados. El departamento de Canelones tiene 15 y el Frente tiene 8, pero tanto con el Partido Colorado (PC) como con el Partido Nacional (PN) en estos casos, como también con Daniel Radío –porque el Partido Independiente no tiene ediles, pero sí tiene un diputado–, tenemos una relación que se podría decir que es muy republicana, que es muy frontal y muy constructiva. Pero además hay, se nota, una especie de cambio generacional o actores nuevos que entran en la política departamental, con una cabeza muy propia, muy independiente.

EC —¿Esa es la explicación? Le hacía la pregunta teniendo en cuenta que Canelones ha sido tradicionalmente en los últimos años un campo de batallas políticas muy fuertes.

YO —Hay un clima distinto, una voluntad de algunos sectores, que no son actores individuales, sino que son sectores políticos. En el período anterior tuvimos el respaldo para los fideicomisos, y los fideicomisos necesitan una mayoría especial, a diferencia del presupuesto; constitucionalmente quien gana la elección departamental tiene la mayoría de 16, ahora tenemos 19.

EC —Pero ahora el fideicomiso tuvo 26 votos.

YO —En el período anterior teníamos los dos o tres votos necesarios de un sector de Alianza Nacional. En este período tenemos la mayoría del PN, uno es de Alianza y el otro es independiente, ahí son 5 votos del PN, y dos votos de los tres que tiene el PC. Más allá de contarlos en votos, que es importante a la hora de llegar al 21, ese número fundamental, hay como un gesto, una actitud –y ahí generalizo–, incluso con los que no votaron he tenido un acercamiento con una generación que viene de recambio en la interna de los partidos, en todos los partidos, y en algunos casos –ahí sí tengo que individualizar– hay la voluntad expresa de ver cuáles son los puntos en los que podemos llegar a coincidir.

Lo hablé con los dos diputados del PC, fueron los primeros con los que tuve una reunión, con la diputada Mathiaude y el diputado Peña para ver cuáles eran los puntos en los que podamos coincidir; resolvámoslo desde el arranque. Y lo mismo con Daniel Peña y con Alberto Perdomo, resolvamos de pique cuáles son los puntos en los que estamos de acuerdo. Hasta al herrerismo llegué a plantearle en algún momento algunos temas y estamos dispuestos a conversar; por ejemplo el tema cámaras de seguridad; con el PC hablamos del tema de la seguridad… Son dos o tres temas fundamentales que nos encuentran parados en el mismo lugar. En el tema de la inversión en el departamento sí hay un sector, concretamente del PN, que no acompaña nunca esto y ya manifestó que no lo va a hacer…

EC —Estamos hablando de Todos.

YO —Sí, el único sector que expresamente planteó que no acompaña.

EC —Hay un cuestionamiento al volumen del endeudamiento que termina asumiendo la Intendencia y del tipo de obras.

YO —Sí, hay varios cuestionamientos.

EC —Estas son consideraciones a propósito de cómo se votó el proyecto.

YO —Y del clima que está generándose en el departamento: 26 votos. Creo que obedece a un clima que cambió en Canelones, usted decía que tradicionalmente Canelones ha sido un campo de batalla muy fuerte, pero eso se superó. Claro, convengamos en que dentro de dos o tres años vamos a tener los tiroteos propios de la antesala de una elección.

EC —Además está aquello de que quien gana en Canelones gana a nivel nacional. Más allá de que ahora vamos a ir hilando fino en algunos de los capítulos, el presupuesto es de alguna forma el emblema de cualquier Gobierno. ¿Qué dice este presupuesto sobre el rumbo que va a tener esta tercera administración del Frente Amplio (FA) en Canelones?

YO —Dice mucha cosa, como corresponde, pero por otro lado el formato en el que fue presentado es distinto. Priorizamos los proyectos, le pedimos a nuestra gente que presupuestara proyectos y no tanto casilleros, para esta dirección tanto, para esta dirección tanto. Fuimos bastante más rigurosos en eso y dio un buen resultado, porque tenemos que cruzar también lo que viene de los municipios, que son 30. Les dimos participación, les pedimos que hicieran un listado de proyectos por orden de prioridad y entramos a cruzar. Creo que esa es la principal novedad del presupuesto.

La otra novedad obviamente son los números. Se establece un espacio, que llamamos el superávit, que no es otra cosa –nada menos– que un espacio que te permite asumir compromisos. Como toda administración del porte de la nuestra, necesitás tener flujo, necesitás tener un espacio o líneas de crédito o de financiamiento para poder hacer cosas que con la plata de la caja no hacés. Por ejemplo, a obras de vialidad destinamos del presupuesto corriente US$ 20 millones para hacer los trabajos de mantenimiento, de pavimento, etcétera. Si no pensamos un flujo extraordinario, en recursos extraordinarios más allá de esos US$ 20 millones, es muy difícil hacer obra nueva, que no solo es lo que más se ve, sino el requerimiento mayor. Tenemos casi el 70 % de la vialidad en tosca y el resto en asfalto; tenemos que ir cambiando esa matriz, pero para eso se precisa una inyección de capital que naturalmente no se tiene. Entonces con el fideicomiso tenemos US$ 55 de esos US$ 85 millones destinados a vialidad, o sea que ya tengo US$ 20 más US$ 55. El compromiso que asumo es: en vez de pagarlo en este período, lo pago en 20 años.

EC —El fideicomiso es una herramienta a la que la Intendencia de Canelones ya ha recurrido en varias oportunidades. Actualmente Canelones está pagando cuatro fideicomisos que lanzó durante el Gobierno pasado; este va a ser el quinto. ¿En qué nivel de endeudamiento queda la Intendencia con esta nueva herramienta?

YO —Nos planteamos que de los ingresos de la Intendencia los compromisos asumidos, ya sea créditos o fideicomisos, no pueden pasar la barrera del 10 %. Hasta ahora ha sido todo fideicomiso, nos gustó la forma, y no nos fue tan fácil en los primeros períodos acceder a algunos créditos, más de una vez se nos cerraron las puertas, con razón, porque no éramos creíbles. Después que empezamos a ser creíbles nos gustó este formato y nos funciona bien.

EC —Usted lo ejemplifica en números por el lado de cuánto impacta en los ingresos de la Intendencia…

YO —Para ver si podemos pagarlo o no.

EC —… pero yo se lo preguntaba por el lado del volumen del endeudamiento. Decían dirigentes de Todos, por ejemplo el diputado Andújar, que se está llegando a más de US$ 300 millones solamente contando las grandes deudas, US$ 315 millones, algo histórico, una cifra nunca vista.

YO —Creo que en vez de calcularlo en cantidad de plata, hay que calcularlo en cuanto a porcentaje del presupuesto.

EC —Pero ¿confirma ese número?

YO —No recuerdo si son US$ 300, puede ser. Cuando asumimos en el 2005 los compromisos asumidos, o sea el endeudamiento, eran de tres presupuestos y medio, implicaban parar la Intendencia tres años y medio.

EC —Cuando asumió Marcos Carámbula por primera vez.

YO —Hoy tenemos un 0,7 % del presupuesto afectado a esto.

EC —¿Cómo? Es un contraste enorme.

YO —Seguro. Más allá del número frío, que no sé si son US$ 300, US$ 250 –incluso lo que ya pagamos, el primer fideicomiso fue aquel del Ministerio de Vivienda para la obra de Ciudad de la Costa–, es qué quieren decir esos números. Lo que tengo claro es que hoy los compromisos asumidos no superan el presupuesto. La Intendencia tenía que parar tres años y medio, ahora el compromiso no llega a ser un año del presupuesto. Pero por otro lado cuando alguien accede a un fideicomiso –o podría ser un préstamo– lo que mira es tu capacidad de pago. Nosotros tenemos una calificadora de riesgo que nos estudia, analiza y eso después influye hasta en la forma en que esos papeles son emitidos, la tasa de interés, etcétera. Si no fuera posible pagar, o si se descalzara tanto la administración que comprometiera, por ejemplo –voy a decir un disparate–, el pago de sueldos… que no es ningún disparate, porque en un momento pasó y me hubiese gustado el mismo celo. A mí me sirve que me controlen, que me cuiden y que me digan “esto no lo vas a poder pagar”. Ahora, ningún fideicomiso tiene éxito si no hay certeza de que va a ser cumplido sin el escándalo que podría implicar por ejemplo dejar de asumir la responsabilidad mínima que tiene una Intendencia que por lo menos es mantener los servicios.

EC —Concretamente, ¿qué destino va a tener el fideicomiso?

YO —Como dije recién, US$ 55 millones para vialidad y drenajes pluviales. Siempre decimos que el ABC de la Intendencia es alumbrado, resolver la basura y las calles. Sigue siendo el mismo, más allá de todas las otras responsabilidades que asumamos. Entonces está bueno reclamar para que esas cosas se mejoren, pero también está bueno asumir con responsabilidad de dónde sacás los recursos para eso. Yo estoy asumiendo otra responsabilidad más, como asumí en su momento la de la deuda de US$ 130 millones de dólares que resolvimos por US$ 30 millones. El mismo sector que hoy se opone decía que eran bonos basura y que no había que hacerlo. Por suerte se equivocaron; uno tiene derecho a equivocarse.

EC —En ese mismo sector, Andújar dice que el objetivo principal del fideicomiso es la compra de maquinaria, arreglos de cementerios, pequeñas obras de acondicionamiento de gimnasios, plazas y plazoletas. “No está planeado hacer ninguna obra de infraestructura de gran porte con ese dinero”, dijo.

YO —Sebastián Andújar ya no es edil, ahora está en el Parlamento y evidentemente no leyó, porque no tuvo tiempo, porque tiene otros temas de que ocuparse, me imagino, porque siendo diputado estoy seguro de que tiene otros temas. Entonces estaría bueno que un día pudiera acercarse a nosotros, que le vamos a dar a leer. Yo sé que incluso hubo una reunión de su sector en la que se analizó, a la que hasta vino su jefe máximo y dijo que no se votara. Incluso hay una declaración firmada, una reunión con el candidato a la Presidencia, fue una decisión muy contundente. Pero creo que en el caso de Sebastián le faltó leer, porque yo ahora estoy diciendo que hay US$ 55 millones para vialidad y drenaje pluvial, y digo que el presupuesto tiene US$ 20 millones previstos, o sea que estoy metiendo un 100 % más de lo del presupuesto y digo que es vialidad y drenaje pluvial, está escrito.

EC —¿Y eso qué quiere decir, por ejemplo en cuanto a la demanda esa más fuerte de los vecinos de avanzar con el pavimento firme en las calles en lugar de la tosca, terminar con el drama de los pozos que padecen fuertemente los habitantes de la Costa de Oro, de Ciudad de la Costa?

YO —El drama de los pozos no se va a terminar mientras haya tosca. Y más que en Costa de Oro, en Ciudad de la Costa uno va y ve que hay obra que se ha hecho, una obra de gran porte. Esa no es chiquita y la rambla de Ciudad de la Costa no es una cosa chiquita y US$ 55 millones destinados a vialidad y drenaje pluvial me parece que no es algo chiquito ni compra de maquinaria. Si yo digo US$ 55 millones para vialidad y drenaje pluvial, estaría bueno que Sebastián Andújar consultara a sus colegas diputados de su mismo partido que dijeron cosas totalmente distintas en su momento porque leyeron mejor –me parece– el presupuesto.

EC —De todos modos, son obras que van a distribuirse en todo el departamento, no van solo en esa zona tan crítica y de la que se habla tanto.

YO —La más complicada es el área metropolitana, sin duda, pero también va a haber obras en el resto del departamento.

EC —¿Cuándo piensa terminar la Intendencia de Canelones lo que tiene pendiente en materia de pavimento?

YO —No se termina, creo que en un departamento nunca se termina lo que tenés.

EC —Está bien, pero avanzar de manera sensible en lo que son las necesidades más urgentes, las más claras.

YO —La consolidación de los pavimentos firmes, hormigón o asfalto, más la incorporación de sistemas de drenaje, o sea que el agua se vaya, en ciudades que no fueron planificadas, implica inversiones por período de no menos de US$ 180 millones, para consolidación barrial. Si tengo tres períodos seguidos de inversión de este nivel, con fideicomiso o con préstamo, podemos decir que consolidamos los actuales núcleos urbanos. Y no estoy considerando el saneamiento, cuando venga el saneamiento cambian los números.

EC —Entonces el mensaje es: paciencia, se está avanzando, se están haciendo obras de las que se necesitan, pero este período de Gobierno ni por asomo va a lograr completar lo que está pendiente.

YO —La idea es hacer una tercera parte de lo que nuestros barrios, nuestros núcleos urbanos están precisando. Y ya dije: no estoy hablando del acompañamiento general del área metropolitana con la OSE del saneamiento, porque hoy lo estamos haciendo en Ciudad de la Costa. Si avanzamos, los números ahí cambian y cambian para arriba.

***

EC —Usted mencionaba que de los US$ 80, US$ 85 millones del fideicomiso US$ 55 van para vialidad y drenaje pluvial. ¿Qué otros rubros están comprendidos?

YO —Contenerización de todo el departamento, priorizando el contenedor domiciliario. No es una novedad en el mundo, pero sí acá en Uruguay. Buscamos que en los barrios –no en el centro de las ciudades– el contenedor sea domiciliario, vamos a pasar de 20.000 a 80.000.

Inversión de US$ 2 millones en cartelería, o sea en ingeniería de tránsito, que ahí estamos bastante descalzados, estamos mal.

Hoy tenemos una sola cuadrilla con una sola barquilla para podas, es insólito, casi ridículo en un departamento como el nuestro. Error nuestro evidentemente, ahí capaz que nos distrajimos un poco. Vamos a tener una cuadrilla y una barquilla por microrregión, que va a tener que ser compartida con los municipios para las podas. Por eso incluso tercerizamos el servicio de podas, que tampoco funcionó del todo bien.

Obviamente compra de maquinaria. Todas las intendencias estamos en eso y siempre precisás algún oxígeno para eso, no te alcanzan los recursos del Gobierno nacional.

Y después obras de arquitectura, gimnasios, centros culturales.

Además va a haber una comisión creada por la Junta Departamental con mayoría de la oposición para hacer un seguimiento, similar al modelo de Montevideo.

EC —Esa fue una exigencia que planteó Vamos Uruguay en la negociación que se dio antes de la votación del fideicomiso. Una comisión con mayoría de la oposición que va a controlar la ejecución de las obras y las compras. ¿Cómo se concretará esto? ¿Cuándo?

YO —Uno de los requerimientos es que fuera de inmediato, al otro día yo le solicito a la Junta Departamental por oficio que me mande los nombres de los integrantes o de los aspirantes a integrantes de esa comisión. La idea –es un compromiso asumido– es que sean tres y dos, dos del Frente y tres de la oposición. A mí me deja muy tranquilo además, porque me obliga y hasta me ayuda en el tema del control, porque a veces el tener las mayorías o tener las herramientas suficientes para llevar adelante puede llevar a que uno se distraiga. El estar permanentemente teniendo que dar números hace que me esté empapando permanentemente en cómo viene la cosa. Porque creo que no está en duda acá el tema de la transparencia, pero sí el ritmo de ejecución y a veces las pérdidas de tiempo innecesarias.

EC —Hablando de tiempos, ¿cuándo empiezan efectivamente las obras previstas con el fideicomiso?

YO —El fideicomiso fue al Tribunal de Cuentas, igual que el presupuesto, volverá y será ratificado.

EC —Por eso, ¿qué es lo que están previendo?

YO —Tenemos que tener armadas las licitaciones, todas tienen que estar prontas. Incluso antes del fideicomiso teníamos algunas cosas pensadas, algunas incluso se planificaron. Y después otras cosas que van por fuera del fideicomiso. Tenemos proyectado un cambio en el alumbrado, llegar al 100 % de los núcleos urbanos resueltos con alumbrado, aprovechando la modalidad del ahorro energético, que nos permite tener espalda para bancarlo. Estoy hablando de llegar a las 70.000 luminarias medidas y prendidas y con modalidad led. Es un desafío grande.

YO —Es un sistema por el cual se reconvierte a led la iluminación y se paga la inversión con el ahorro de energía.

EC —Ayer tuvimos una discusión larga, interesante, con gente de la OPP y los intendentes de los demás partidos acá en Montevideo sobre cómo utilizamos los mecanismos del subsidio por ahorro energético, cómo resolvemos eso para que todos podamos acceder a ese beneficio. Creo que hay una linda señal a nivel país, no sé si llegaremos a las 110.000 luminarias que tiene este país, pero hay un empuje bárbaro. Florida ya casi lo completó, San José viene con mucha fuerza también. Cosa que a todos nos alegra porque hasta intercambiamos información acerca de cuál es la mejor forma: inducción magnética, led… Creo que estamos dando una señal país interesante.

***

EC —Yamandú Orsi nació en Canelones, tiene 48 años, dos hijos, es profesor de historia graduado en el Instituto de Profesores Artigas (IPA). En la Intendencia de Canelones tiene la experiencia del cargo de secretario general junto con Marcos Carámbula.

YO —En dos períodos.

EC —Y a partir de esa etapa saltó a esta otra, nada menos que el cargo de intendente, desde el año pasado, 2015.

***

EC —Mirando los números del presupuesto, comprobaba que más del 50 % se va en el rubro 0, salarios. ¿Cuántos funcionarios tiene la Intendencia?

YO —Tiene 4.378; no suelo acordarme, pero ayer estuve leyendo.

EC —¿Y está bien esa proporción? ¿Hay intenciones de reducir esa plantilla?

YO —No, no hay intenciones de reducirla. Sí hay un trabajo de relevamiento de qué es lo que realmente tenemos. Hay más de 200 reparticiones de la Intendencia distribuidas en el departamento, obviamente tenemos 30 municipios, más todas las oficinas, corralones, etcétera, y ha sido muy difícil. Recuerdo que ya en el año 2005 hasta algunos de nosotros –me hago cargo, no recuerdo haberlo dicho– nos preguntábamos cuántos funcionarios debería tener. Cuando nos comparamos con el resto del país estamos bien, porque son 520.000 habitantes, hay que hacer esa relación. Pero además hay que hacer la relación con la cantidad de instalaciones que tenés que resolver. Y si tenés 30 municipios, precisás 30 equipos funcionando en la cancha. Siempre pongo el ejemplo de que el municipio de Santa Lucía, con […] habitantes, tiene el doble de funcionarios que el de Ciudad de la Costa, con 11.000 habitantes. Ahí heredamos una estructura de otro tiempo. Y no estoy hablando solo de voluntad política, hablo de un Canelones que dejó congelada una estructura de funcionamiento que cambió y bastante. Entonces estamos haciendo un relevamiento. Aspiramos a tener al final del período un modelo de reestructura pronto para entregar a la próxima administración.

EC —Recién para aplicar en la próxima, entonces.

YO —Lleva mucho tiempo esto, dos o tres años. Los más optimistas de mi equipo dicen “podríamos arrancar ahora y ya empezar con algunos concursos”. En la Intendencia de Canelones no hay mecanismos de ascenso, no existen, es todo por designación directa, es asignación de funciones o compensaciones. Eso lo seguimos manteniendo y no puede ser. Vuelvo a la pregunta inicial: yo preciso la foto bien sacada de lo que tenemos para después decir “acá me falta gente”. Estoy seguro de que en algunos lugares nos falta gente, fundamentalmente en algunos municipios que están diezmados porque la gente se jubiló, se fue y no repusimos. En otros lugares nos dicen “ahí les está sobrando”; está aquel viejo tema y vieja discusión, sobre la que no me animo a dar un veredicto, que es: mucho personal administrativo y poco operativo. No sé realmente, quiero verlo. Porque incluso la foto que hoy tengo del funcionamiento está muy lejos de lo que es la propia estructura. En estos 10 años hemos toqueteado tanto la estructura municipal que no se parece en nada a lo que realmente está como estructura. Se han trasladado personas, ha ingresado tanta gente, hemos hecho concursos, fundamentalmente hemos priorizado el nivel técnico, se ha jubilado mucha gente. Nos pusimos como plazo un año y medio –ya empezaron los equipos a trabajar– para tener pronta la foto. Dicen que lo van a hacer en menos tiempo.

EC —Hablemos de ingresos. En el período de Gobierno anterior hubo mucha polémica por los aumentos de la contribución inmobiliaria que tuvieron una cantidad de predios a partir del censo inmobiliario que había empezado en 2007. Pero a fines del año pasado usted anunció que iba a hacer un nuevo relevamiento para regularizar padrones. ¿Qué es eso?

YO —Creo que tenemos que tener los datos actualizados permanentemente.

EC —Pero ¿qué es lo que está buscando?

YO —Un mecanismo de actualización de información permanente. Hay modelos, no muy lejos de acá.

EC —Por ejemplo, ¿sigue buscando metros cuadrados edificados sin registrar?

YO —Exactamente, eso es lo que tenemos que hacer, por un tema de justicia. Cuando saltó la contribución, cuando aumentó, no es que hubieran aumentado las alícuotas ni que hubiéramos hecho ningún invento raro en el tema normativo. Con la misma normativa que teníamos pegó el salto, porque pusimos sobre la mesa la realidad.

EC —En aquel momento había 9 millones de metros cuadrados edificados sin registrar. ¿Ahora les parece a ustedes que de nuevo pasa eso?

YO —No, ese volumen no…

EC —¿No hay controles?

YO —No, la gente va y se registra. Algunos hacen todo como se tiene que hacer, con los planos, BPS, Intendencia, Dirección de Catastro, eso se incorpora. Pero mucha gente lo hace porque lo tiene que hacer y no registra nada. Esa informalidad desde el punto de vista técnico sabemos que tiene que ver con el costo que tiene contratar un estudio de arquitectos, al BPS mucha gente le dispara. Con esa información actualizada hacemos justicia, porque yo vivo acá y al costado hay un vecino que amplió su casa y sigue pagando lo mismo. Es injusto para conmigo. Entonces no es mala cosa actualizar la base de datos desde el punto de vista de los metros construidos. No puedo darme el lujo de ir corriendo de atrás. Si se me instala una fábrica, un emprendimiento productivo y no le aplico a ese nuevo galpón lo que le tengo que aplicar, no estoy siendo justo con el resto de nuestra gente. Ojalá no tuviéramos que hacer ningún censo, que fuéramos actualizando. El municipio de Tigre lo tiene vía satelital; no sé si llegamos a eso.

Además no es solo un tema de contribución inmobiliaria. Por ejemplo en el tema cartelería mi departamento está muy desactualizado, no estamos cobrando bien, está muy desordenado. Entonces debemos ir hacia un mecanismo. Hoy existe la tecnología, a veces he tenido la oportunidad de ver la fachada de las casas a partir de una aplicación que cualquier persona tiene en el celular. Eso implicaría tener un dato de la realidad. Ojo, planteé y sigo planteando: deberíamos revisar algunos criterios de aplicación de alícuotas en algunas zonas del departamento.

EC —Por otro lado, ¿la Intendencia de Canelones no termina gastando dinero que podría ahorrarse? Se lo consulto a propósito de un caso concreto del cual informamos aquí en En Perspectiva hace unos días. El 9 de marzo el juez letrado de Canelones Héctor Ricardo Iriarte Espino condenó a la Intendencia a pagar unos $ 18.000 (20 unidades reajustables) por día mientras no cumpliera con la entrega de información solicitada por los vecinos del lago La Caleta sobre los permisos otorgados a un proyecto urbanístico que se va a construir allí y que sostienen afectará el ecosistema. Esa multa se sumó a otra anterior de $ 9.000 por día de incumplimiento que se había dispuesto el 19 de noviembre del año pasado. ¿Cómo puede entenderse que la Intendencia no responda a requerimientos dispuestos por la justicia y cargue con estas cuentas que, según los cálculos que hacíamos, ya implicaban en el orden del millón de pesos a pagar?

YO —A veces lo que ocurre es que la información requerida se considera insuficiente o que no es la que se precisa. A partir de esta información salimos a ver de qué se trataba, se habló con los abogados con los que venimos trabajando por el tema de La Caleta. Evidentemente faltó información, sí, pero no es que no se hubiese brindado, se brindó, pero después no estaba y faltaba. Ahí hay fallos que son de un resorte de la administración pública que es la Justicia, que tiene todo el derecho y toda la libertad y la autonomía para considerar lo que tiene que considerar. Nuestros servicios jurídicos tienen que estar muy atentos a todo esto…

EC —¿Acá no pasó eso?

YO —A veces se nos escapan, claro, y hemos perdido juicios y es mucha plata.

EC —Y en este caso concreto, ¿terminaron dando la información?

YO —Sí, sí, sí.

EC —¿Se cortó ese chorro?

YO —Sí, sí, se supone que sí. Esta semana la información que me pasaron es: juntamos todo y se lo llevamos.

EC —Pero van a tener que enfrentar este gasto.

YO —Ah, sí, pero juicios perdidos y multas de ese tipo, o […], por ejemplo, que es un tema que de repente es muy técnico, es una lucha permanente y tenés que tener los servicios jurídicos muy aceitados. Y hoy considero que es insuficiente la cantidad de abogados que tenemos, tenemos que tener más. Es un tema de números también.

EC —No dan abasto.

YO —Es impresionante. También es cierto que se han ganado juicios que obviamente no son noticia. Recuerdo aquel viejo planteo de la deuda de [el ex intendente de Canelones Tabaré] Hackenbruch del 43 %. Algunos fallos han salido, yo no digo una palabra, pero eso sí, felicito a mi gente que dio la batalla para que la Intendencia no perdiera en estas cosas. Entonces es un tema, yo considero que son un tema muy técnico estos temas vinculados con la justicia en esta cotidiana, ya cuando son más escandalosos…

EC —Serán técnicos, pero está de por medio la plata de la gente.

YO —Ah, sí, totalmente de acuerdo, y no está bien que se nos pase, pero nos pasa y le pasa a toda la administración.

***

EC —En mayo del año pasado, en la primera entrevista que hicimos con usted como intendente electo, entre otras cosas planteaba la conveniencia de coordinar la ejecución de proyectos urbanos con la Intendencia de Montevideo y otras instituciones incluso del Gobierno nacional. ¿Hubo avances en esa dirección?

YO —Avances a nivel de coordinación sí. Por ejemplo, el otro día tuvimos una reunión con la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente para analizar los pasos a seguir para concretar el saneamiento de La Paz, Las Piedras, Progreso, un proyecto en el que deberíamos empezar a dar algunos pasos ahora. Y en esa reunión sí o sí tenía que estar el intendente de Montevideo, porque vamos a utilizar la infraestructura montevideana, del colector de Punta Yegua, y Daniel necesitaba saber el diámetro del caño que tiene que poner, porque si incorporamos lo de este saneamiento de ruta 5 sur al saneamiento de Montevideo va a tener que pensar en otra cosa. Es un ejemplo muy concreto.

O cuando Montevideo sigue avanzando en el corredor de avenida Italia, con Daniel tenemos un vínculo permanente por cómo seguir con Giannattasio.

EC —Ahí tenemos un punto crítico de la circulación de toda la zona metropolitana.

YO —El nudo de la zona este montevideana.

EC —¿Qué va a pasar?

YO —Cualquier solución, que en principio está muy avanzada, por lo menos en el pienso, para avenida Italia tiene que incorporar a Giannattasio. Entonces al principio mi respuesta fue: en niveles de coordinación, sí. En campaña electoral y en los primeros mensajes planteé que el país sigue necesitando –y en eso hemos avanzado también con Juan Andrés Roballo– potenciar una institucionalidad metropolitana que no tenemos, seguimos sin tenerla.

EC —Se habla, se habla, se habla…

YO —Es complicado. Ciudades muy importantes del mundo, Roma, París, cualquiera de estas grandes que son metrópoli, Barcelona, tienen una dimensión metropolitana. Acá existe una agenda metropolitana de San José, Montevideo y Canelones que es una agenda de coordinación. Tendríamos que dar un paso incluso a nivel presupuestal, sigo pensando que como país estamos en deuda con eso.

EC —Acá hay un ejemplo que viene de la audiencia. Rodrigo dice: “Propuso coordinar horarios del tren con ómnibus en Las Piedras, pero son muy pocos horarios de tren”.

YO —Exactamente.

EC —Eso es responsabilidad de AFE, pero acá estamos hablando de otra coordinación, Intendencia-AFE.

YO —Tuvimos una reunión con el presidente de AFE. Nosotros tenemos que hacer obra en el nuevo municipio que tenemos, que es 18 de Mayo, vamos a articular la estación 18 de Mayo, que es la centralidad de la ciudad, en el tema de la combinación de ómnibus con ferrocarril. Sabemos las dificultades que tiene el ferrocarril, pero debemos apuntar hacia eso. Y hay una obra concreta de coordinación. Es cierto, depende de muchas voluntades y los ritmos o los niveles de avance de una institución y otra son desparejos. Desde los problemas del río Santa Lucía, etcétera, la OSE tuvo que cambiar algunos planes y pensar ya en resolver el saneamiento de San Ramón y Fray Marcos del lado de Florida. Pero eso no estaba previsto. La realidad le exige a la OSE mirar para ese lado, además de ir pensando qué se va a hacer en ruta 5 sur y sin distraernos con lo que es Ciudad de la Costa. Entonces, es cierto, cada uno de nosotros tenemos nuestras agendas, nuestros ritmos. Y está incluso una intendencia como la de San José, que es de otro partido político pero que tiene Ciudad del Plata muy integrada al área metropolitana.

Como país nos ha costado mucho y nos sigue costando romper las barreras entre distintas instituciones y pensar con cabeza de Estado. Pero por ejemplo, cuando el Gobierno nacional resuelve la asignación de recursos extraordinarios para Montevideo y Canelones, concretamente para obras de infraestructura en este último presupuesto, lo hace con esa puntería, más allá de que incluso generó algún ruido de la oposición porque lo vio por el tema del cristal político. Pero no hay más remedio que pensar. Voy a poner un ejemplo que es muy gráfico. Montevideo anda arriba del 90 % en conexión a red de saneamiento, y a unas cuadras de ahí, en Canelones, la conexión al saneamiento no llega a 17 %, y tengo 7 de cada 10 canarios viviendo en el área metropolitana. Evidentemente tiene que haber un cambio de diseño institucional, que no es de un día para el otro ni de un período para el otro, que tiene que ser mucho más fuerte.

EC —Recién usted hablaba de la sintonía, de la misma ubicación política de las dos intendencias, Montevideo y Canelones, ambas frenteamplistas. Estábamos hablando de la necesidad de coordinar. Pero paradójicamente termina ocurriendo que hay veces que en vez de coordinar compiten, incluso siendo las dos del mismo signo político.

YO —¿A ver?

EC —Por ejemplo por algunos espectáculos. La Intendencia de Canelones consiguió, y fue un gran logro, que el Parque Roosevelt albergara nada menos que al Cirque du Soleil, todo un acontecimiento cultural para el país.

YO —Pero no es fruto de competencia eso.

EC —Según lo que trascendió, se les ofrecieron a los productores mejores condiciones que las que obtenían en Montevideo y fue por eso que se localizó el Cirque du Soleil ahí.

YO —Voy a transparentar información de todo tipo. La idea del Parque Roosevelt en administración por la Intendencia de Canelones no surgió de nosotros, surgió de Ehrlich. Cuando había un emprendimiento que tenía que aterrizar en Montevideo y no encontraba dónde, Ricardo habla con Marcos [Carámbula] y conmigo: “Che, ¿por qué no hablamos con el Ministerio de Ganadería y potenciamos ese parque, que es metropolitano y que está en Canelones, para poder hacer frente a algunas cosas que yo no estoy pudiendo resolver en Montevideo?”. Después ese proyecto se fue, era un parque acuático.

Es ahí que nosotros… siempre lo pensamos como parque metropolitano. Cuando llega la gente del [Cirque du] Soleil llegó directamente a hablar con nosotros, nos planteó sí algunos inconvenientes en Montevideo, en Montevideo no era posible, por unas explicaciones que fueron muy lógicas…

EC —En un informe del diario El País se señalaba que había un punto clave que era el impuesto de la Intendencia. En el caso de Montevideo cobran 9,09 %, cuando la media a nivel nacional es 4,5 %, y en Canelones este espectáculo consiguió que se le exonerara 100 % de ese tributo.

YO —Sí, pero no consiguió la exoneración a nivel nacional, por ejemplo. A lo que voy es… Las razones por las cuales esta gente llegó y habló con nosotros es porque vio ahí un espacio ideal para llevar adelante el circo. Se precisa mucho espacio. Recuerdo que yo hablé con Daniel [Martínez] en su momento, y en este caso si en algún momento alguien pensó en competencia… no… no nos pasó, porque yo considero que el Parque Roosevelt tiene condiciones que no hay en ningún lugar de Montevideo. Y a su vez Montevideo tiene cosas que yo… ni pensarlo. Voy a decir[lo] más claro: Montevideo va a tener, por suerte, y el país va a tener, un espacio cerrado para 10.000 espectadores que va a ser el Antel Arena.

Yo creo que el espacio libre que hay ahí donde estaban las viejas canchas de la Liga Universitaria no son para Canelones. Incluso, hasta en el lenguage, hay gente que sigue pensando que el Parque Roosevelt está en Montevideo e incluso se decía “el circo llega a Montevideo” y el público montevideano lo tenía ahí. Creo que se puede llegar a competir, claro, puede pasar, a veces vienen empresas que se quieren instalar y te dicen dos cosas: “Vengo a ver qué me da Canelones, porque San José me ofrece tal cosa” o lo otro que te dicen es “Me corrió Montevideo, por eso vengo para acá”.

Creo que hay que romper esas lógicas, Montevideo no es lo mismo que Canelones, el área rural de Montevideo se parece mucho a algunas zonas nuestras cercanas, fundamentalmente vinculadas a la logística. Por ejemplo hoy se está armando la Unidad Alimentaria de Montevideo en la zona de… Melilla y eso exige que nosotros pensemos ruta 5 sur sin competir con eso, al contrario, tenemos la oportunidad enorme de complementar los servicios que va a precisar el mercado que va a estar ahí. Entonces puede pasar que en algunos casos se nos plantee como disyuntiva un nivel de competencia, pero Montevideo no tiene un parque como el Roosevelt y yo no tengo instalaciones como las que tiene Montevideo, ni hablar de los teatros o de lo que puede ser el futuro Antel Arena.

Video de la entrevista

***

Transcripción: María Lila Ltaif

¿Hay errores en esta nota? Haz click aquí

Compartir

Escribir Comentario: