Entrevista central, viernes 18 de diciembre: Santiago de Tezanos

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Entrevista con el arquitecto Santiago de Tezanos, desarrollador del proyecto Punta del Este HealthCare City.

Video de la entrevista

EN PERSPECTIVA
Viernes 18.12.2015, hora 8.17

EMILIANO COTELO (EC) —¿Se imaginan un barrio entero compuesto únicamente por hospitales, clínicas y hoteles diseñados para la rehabilitación de pacientes?

Eso será Punta del Este HealthCare City, una zona franca dedicada exclusivamente a servicios de salud, que se ubicará en un predio de 42 hectáreas en la zona de El Jagüel.

El proyecto, que implica una inversión base de US$ 200 millones, busca transformar a Uruguay en un punto de referencia para el turismo de salud e instalar en esa zona del departamento fernandino un polo de desarrollo de medicina de punta.

¿Cómo funcionará esta “ciudad” de la salud? ¿De qué manera cambiará el ejercicio de la medicina en nuestro país?

Vamos a charlarlo con uno de los desarrolladores del proyecto, el arquitecto Santiago de Tezanos.

Hace dos años que ustedes vienen trabajando en el proyecto. ¿De dónde salió la inquietud de crear una zona franca dedicada a la salud?

SANTIAGO DE TEZANOS (S de T) —Desde hace un tiempo se está trabajando en el desarrollo de la nueva ley de zonas francas, que implica la creación de las zonas temáticas especiales, los parques temáticos. No la creación de nuevas zonas francas generalistas, sino de zonas dedicadas específicamente a una actividad. Y a partir de ese desarrollo, nuestro grupo planteó generar la zona temática especial de salud.

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Ilustración digital del proyecto Punta del Este HealthCare City. Crédito: puntahealth.com. Ampliar (+)

EC —¿En qué están pensando concretamente? ¿Cómo estaría formado ese barrio o clúster, porque también lo han presentado así?

S de T —Es un desarrollo que se ubica en un predio de 42 hectáreas en el cual se generan distritos. Cada distrito tiene un tipo de actividad. Se va a instalar un distrito de hospitales, Los hospitales internacionales interesados en instalarse aquí con los cuales hemos avanzado en conversaciones y comercialmente nos hablan de hospitales de 50 a 70 camas, en principio dos y en una segunda etapa tres, con un tercer hospital.

Otro distrito comprende edificios de clínicas. Cada clínica tiene una escala menor que los hospitales, pero cumple funciones médicas también. Profesionales uruguayos y de la región pueden venir a ejercer su especialidad.

Un tercer distrito es el que en el proyecto se llama de logística, pero no es la logística habitual, sino que es logística médica.

EC —¿O sea?

S de T —Por un lado el soporte logístico para la actividad que se desarrolla en la zona, y por otro lado lo que en principio no se ve al ver el proyecto, pero que entendemos que va a ser uno de los pilares fuertes, que es el desarrollo de actividades de e-health y telemedicina.

EC —E-health es salud electrónica, podríamos decir.

S de T —Sí. Hace unos días aquí en En Perspectiva se habló de dos temas, del big data aplicado a la medicina y de la computación cognitiva. Son actividades que calzan a la perfección en este distrito de e-health y telemedicina.

EC —¿Qué es lo que habría allí?

S de T —Allí profesionales médicos uruguayos y de la región podrían operar a distancia en cualquier lugar del mundo, a través de las buenas redes de comunicación que hoy tenemos, desde una plataforma que está específicamente diseñada y desarrollada para eso.

EC —A grandes rasgos, esa es la estructura del parque.

S de T —Además hay una zona académica para, por un lado, dar soporte a actividades puntuales académicas que se realicen. Por otro lado, hemos conversado con alguna universidad extranjera que quiere instalarse aquí. Y por otro lado para que profesionales médicos, profesores médicos que vienen a la zona a trabajar, a realizar sus actividades médicas, puedan a la vez volcar en Uruguay su conocimiento a través de la zona académica.

EC —En el proyecto de la zona franca se destaca el verde, hay mucho parque, mucho árbol, hay un espejo de agua. ¿Cómo es eso?

S de T —Ese es un aspecto que en principio no parece importante, pero es muy importante para el desarrollo de la zona y su atractividad. Hoy hay en el mundo y en la región algunos desarrollos de turismo médico puntuales –clínicas, algún hospital en México, en Brasil, en Colombia–, y uno de los diferenciales que le estamos dando a este proyecto, además de estar apoyado en el régimen de zonas francas uruguayo, que tiene su prestigio y su seguridad jurídica, es que va a estar en un lugar que paisajísticamente es conocido por todos, que ayuda a la rehabilitación. No es estar en un hospital en San Pablo e ir del aeropuerto al hospital y del hospital a su casa.

EC —¿Ya hay empresas interesadas de manera firme en instalarse en esta zona franca?

S de T —Sí, hay hospitales internacionales, de los conocidos. La ley todavía no se aprobó, por lo cual las conversaciones están bajo régimen de privacidad, una vez que se apruebe la ley vamos a salir públicamente a explicar cuáles son las marcas que nos acompañan, pero son los hospitales a los que recurren los uruguayos y la gente de la región que va al exterior a operarse.

EC —Esta inversión viene a explotar una vertiente del turismo que es el turismo de salud, las personas viajan a ciudades diferentes de su lugar de residencia para tratarse de una enfermedad grave, para rehabilitarse de alguna dolencia, para someterse a una cirugía o a un tratamiento estético incluso. En el mundo tiene su impulso este sector.

S de T —En el mundo tiene su impulso. Lo que queremos con este proyecto es que el impulso que está comenzando en la región se concentre en Uruguay, que los pacientes regionales no deban viajar a lugares lejanos, que tengan un lugar conocido por ellos y con características especiales. Y a la vez, generar un polo para que tecnologías que no existen en el país estén disponibles y para que los médicos uruguayos amplíen su campo de acción como profesionales.

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Plan maestro del proyecto Punta del Este HealthCare City. Crédito: puntahealth.com.

EC —Desde el punto de vista del turismo como actividad, ¿qué ventajas tiene el turismo de salud para el país que lo desarrolla?

S de T —Para el país que lo desarrolla tiene la ventaja, ante todo, de ampliar el mercado de trabajo de los profesionales médicos, los tecnólogos médicos y el personal de la salud que trabaja en el país. Este es un proyecto que apunta a traer turismo médico, por lo tanto lo que hace es agrandar el espacio de trabajo local. No es un proyecto que compite con nada instalado, no viene a usar parte del mercado existente, sino que crea un mercado nuevo.

EC —Y desde el punto de vista de los números, ¿cómo es el turista de salud en su gasto, en comparación con el turista común y corriente, el turista de verano, por ejemplo?

S de T —El turista de salud por un lado tiene los gastos turísticos tradicionales de traslado y de hospedaje, y por otro lado tiene lo que deja en el país de sus gastos médicos, tanto de los actos médicos de los profesionales como de los gastos hospitalarios, etcétera.

EC —Hay que imaginarse que el turista de salud siempre está acompañado, no estamos hablando solo del paciente.

S de T —Exactamente, uno de los distritos que no mencionamos es un distrito de dos hoteles, que son para el acompañante pero sobre todo para la rehabilitación del paciente una vez que es dado de alta del sector de hospitales. El acompañante puede quedarse en el hotel en la zona o fuera de la zona.

EC —Los fondos para esta zona franca vienen de la firma suiza Vestergaard. Según su página web, esta compañía se dedica a prestar servicios médicos en países subdesarrollados y se focaliza en el combate al sida y la malaria. ¿Por qué pone sus ojos en Uruguay y específicamente en Punta del Este para construir esta especie de “barrio privado” dedicado exclusivamente a la salud de alta calidad?

S de T —El grupo suizo de origen danés Vestergaard, que nos acompaña en este proyecto, es un grupo dedicado a la salud a nivel global que ya tiene inversiones en Uruguay en el mercado inmobiliario. Tiene una división inmobiliaria que ha invertido en el Uruguay desde 2008, sí como en Croacia y en Alemania. Tiene diversificadas sus inversiones. Cuando comenzamos a generar este proyecto y se lo planteamos al grupo, este, además de por un interés de inversión inmobiliaria, vio el vínculo con su actividad directa, que es la salud. El grupo Vestergaard tiene vinculaciones con las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, de quien es proveedor, tiene hospitales y es un grupo que hoy en día factura € 500 millones al año.

EC —¿Cuál es la ventaja de Punta del Este para un proyecto así?

S de T —La ventaja de Punta del Este es que es un lugar conocido, con infraestructura de primer nivel a nivel global, no hay que explicarles ni al paciente, el usuario final, ni al usuario de zona franca, ni al hospital que se viene a instalar adónde está viniendo.

EC —¿Y por qué dentro de Punta del Este o dentro de Maldonado optan por la zona de El Jagüel?

S de T —La zona de El Jagüel está bajo el plan director del eje Aparicio Saravia y toda la zona noreste de la ciudad, que la Intendencia de Maldonado hace años que está impulsando para desarrollarla. Cuando comenzamos a trabajar en este proyecto, primero que nada hablamos con la Intendencia de Maldonado, que nos manifestó su interés en que nos instaláramos en esa zona.

EC —En esa zona está previsto también el Centro de Convenciones, que ya está en construcción. ¿Hay algún vínculo o puede haber algún vínculo entre esta zona franca de salud y el Centro de Convenciones?

S de T —Puede haber. Aspectos de convenciones el proyecto no tiene, por lo cual hay una evidente complementariedad. A la vez, dentro de la nueva ley hay otra zona temática, que ya está planteada, que también se instalaría en este eje.

EC —Esos tres proyectos tendrían un común denominador, que sería el generarle a Punta del Este actividad todo el año.

S de T —Entendemos que sí, que es el golpe definitivo para que Punta del Este tenga actividad todo el año, sumado a lo que se ha dado en estos años desde la apertura del Conrad, todo lo que se ha desarrollado en la ciudad. Esta sería la actividad, junto con la zona audiovisual, que es la otra zona temática, y el Centro de Convenciones, que terminaría de darle a Punta del Este actividad permanente.

EC —Actividad permanente no solo en lo interno, sino como receptor de turismo todo el año.

S de T —Exacto. Insisto: las zonas temáticas en general y la zona médica en particular son receptores netos de turismo y receptores netos de clientes del mercado médico.

***

EC —¿Por qué este proyecto está planteado en el formato zona franca? ¿Por qué el régimen de zona franca es un requisito?

S de T —El proyecto apunta a traer marcas internacionales de la salud de primer nivel, con tecnología y procedimientos que hoy no hay ni en el Uruguay ni en la región. Esos hospitales hoy en día salen de sus países de origen a buscar en el mundo cuál es el lugar con mayores ventajas para instalarse. Una de las ventajas fuertes para esos hospitales es instalarse bajo el régimen de zona franca.

EC —¿Por qué?

S de T —Porque el régimen de zonas franca les da a los operadores beneficios fiscales y beneficios de todo tipo, de importación y de gestión de los procedimientos que realizan.

EC —Pero ustedes, a su vez, dentro del régimen de zona franca, están a la espera de una modificación de la ley vigente mediante el proyecto que se encuentra a estudio del Parlamento. ¿Por qué? ¿Qué restricciones implica el sistema tal cual existe hoy en Uruguay?

S de T —En la ley de zonas francas que existe desde hace 25 años en el Uruguay, sobre cuya base se han desarrollado todas las zonas francas, hay ciertas limitantes. Una, que es la que nos interesa a nosotros, es que no se puede pernoctar en una zona franca. Evidentemente para un desarrollo de atención de salud se debe poder pernoctar en la zona. La nueva ley de zonas temáticas da la capacidad de pernoctar en la zona exclusivamente si esta es de atención de la salud. Las otras zonas temáticas que están planteadas tienen cada una un beneficio particular que la ley de zonas francas genéricas no permite.

EC —¿Qué saben a propósito del trámite del proyecto?

S de T —Sabemos que la ley está siendo tratada en el Parlamento, que se va a aprobar en los próximos meses, según las conversaciones que hemos tenido a todo nivel. Mientras tanto hace dos años que estamos trabajando en el proyecto y ya hace más de un año que lo presentamos ante los organismos correspondientes: el Área de Zonas Francas de la Dirección Nacional de Comercio, del Ministerio de Economía, y la Intendencia de Maldonado. Allí los expedientes de esta zona han avanzado hasta el punto hasta el que se puede avanzar, ahora hay que esperar que la ley se apruebe.

EC —¿A qué público está destinado un clúster como este?

S de T —Está destinado a todo el público regional. Aquí quizás se vea como algo muy caro, pero el paciente final que viene a la zona generalmente viene a través de su aseguradora de salud. Y las aseguradoras cubren a todo el público regional.

EC —Dice uno de los mensajes que llegan de la audiencia: “En una palabra, hospital de alta gama. La gente pobre quedaría afuera”.

S de T —Hospital de alta tecnologia, no de alta gama. La gente que se va a atender en la zona no depende de sus recursos, sino de su plan de salud.

EC —Está previsto que también puedan atenderse allí uruguayos. Algo mencionó usted al pasar.

S de T —La zona trae tecnología, profesionales y capacidades médicas que hoy en el Uruguay no existen. Nuestra aspiración es que los uruguayos se puedan atender en la zona. Depende de la reglamentación de la ley; hay una gran cantidad de aspectos que considerar, pero en principio entendemos que la reglamentación de la ley lo va a permitir.

EC —Mencionó al pasar lo que todos sabemos: hay una cantidad de uruguayos que, debido a las enfermedades que padecen, debido a los servicios que existen en Uruguay en relación con esas enfermedades, terminan atendiéndose en el exterior. Por mencionar dos ejemplos, la ciudad de San Pablo y la Clínica Mayo de EEUU. ¿Una zona franca como esta permitiría que esas personas se atendieran acá mismo, en el departamento de Maldonado, o sea que “viajarían al exterior”, porque estarían en una zona franca, pero resolverían allí esas necesidades?

S de T —En 2014, 55.000 uruguayos hicieron turismo médico fuera del país. Es un número que en Uruguay es importante y llama la atención, pero para la región no es un número relevante. Por eso le decía que nos parece importante que esos 55.000 uruguayos puedan atenderse en la zona.

EC —Porque para los uruguayos, si esa posibilidad existe desde el punto de vista legal y si los servicios médicos son de la calidad requerida, se trata de un cambio y una ventaja muy grandes. No hay que hacer un viaje a otro país, mucho menos a un país lejano, como EEUU. Todo el vínculo con la familia, etcétera, se facilita.

S de T —Exactamente. Nuestra aspiración es que la reglamentación de la ley permita que los uruguayos que hoy viajan al exterior puedan atenderse en la zona.

EC —De todos modos, por lo que usted puntualizaba, la viabilidad del proyecto no depende de esta parte del público.

S de T —No, por eso lo cuantificaba. El número es marginal para la viabilidad del proyecto.

EC —¿Cuántas personas van a trabajar en el Punta del Este HealthCare City?

S de T —El estimado que tenemos, basado en los metros cuadrados planteados y los tipos de hospitales que se está planteando construir, es de 7.000 personas directas (profesionales médicos, técnicos de la salud, personal de la salud) y todos los servicios anexos que genera este tipo de desarrollo.

EC —¿Estamos hablando de uruguayos o extranjeros?

S de T —Gran mayoría de uruguayos y puntualmente algunos extranjeros, tanto médicos extranjeros como personal especializado en tecnología extranjero.

EC —¿De dónde van a provenir los recursos humanos uruguayos para la zona franca?

S de T —De los profesionales médicos uruguayos, de los tecnólogos médicos uruguayos y del personal de la salud uruguayo.

EC —Mi preguntaba apuntaba más al foco, cuánto va a jugar lo local, cuánto va a jugar la cercanía, el departamento de Maldonado.

S de T —Es el primer proveedor de recursos humanos para la zona.

EC —Allí en Maldonado, en Punta del Este, está radicada la Facultad de Medicina del Claeh desde el año 2005.

S de T —Exactamente, el Claeh está cerca de la zona. Y ha habido algunas conversaciones con gente de la Universidad Tecnológica para preparar carreras que generen tecnólogos médicos para cuando la zona esté en operaciones.

EC —Tengo unas cuantas preguntas de los oyentes. Por ejemplo, respecto a una zona franca médica, “¿qué ley rige en un caso de mala praxis?”.

S de T —La misma ley que rige para cualquier actividad médica que se da hoy en Uruguay en zona no franca. Hoy en el Uruguay hay médicos extranjeros que vienen a realizar actos médicos y están respaldados por médicos uruguayos. Es exactamente la misma situación.

EC —También preguntan a propósito de la ubicación. Ya dijimos que está prevista en El Jagüel, y por lo visto ese predio termina siendo vecino del Kennedy, nada menos, del asentamiento llamado Kennedy. “¿Qué relación van a tener? ¿De qué manera van a interactuar?”, quiere saber Edison.

S de T —De buenos vecinos.

EC —¿Qué quiere decir eso?

S de T —Es un vecino más del predio, no hay ninguna particularidad a tener en cuenta para el emplazamiento de la zona.

EC —¿Va a haber algún tipo de acción social de una zona franca como esta en relación con su entorno?

S de T —Todos los desarrollos de este porte tienen su actividad de responsabilidad social y empresarial y evidentemente el primer destinatario van a ser nuestros buenos vecinos.

EC —También preguntan a propósito del Sistema Nacional Integrado de Salud. “¿La zona franca tendrá algún tipo de interacción con el sistema público? Por ejemplo, especialidades que financia el Fondo Nacional de Recursos, o eventualmente que mutualistas uruguayas remitan pacientes allí.”

S de T —La zona franca está abierta a las mutualistas uruguayas que hoy envían sus pacientes al exterior –con la salvedad que hacíamos hoy, la reglamentación de la ley, cómo va a ser el detalle– los envíen a ella en vez de al exterior. La zona no entra dentro del sistema mutual, como zona en sí, los hospitales que estén en la zona no entran a competir con el sistema mutual. Es un agregado al sistema de salud, lo que hace es generar una enorme cantidad de nuevas actividades que hoy no se realizan en el país. A veces vemos la zona con el ojo demasiado local, pensando como ciudadanos en nuestra propia atención de salud. Hay que verla como un emprendimiento que pone al Uruguay en el mundo y no pensar si está integrada o no al sistema mutual, que no lo está.

EC —Pregunta otro oyente: “¿Han tenido contacto con el Cudim (Centro Uruguayo de Imagenología Molecular), que es una institución de referencia, que incluso se destaca en la región por el tipo de estudios que permite realizar?”.

S de T —Todavía no, pero es uno de los operadores que nos gustaría que estuvieran en la zona.

EC —Estamos hablando de una inversión de US$ 200 millones. ¿Puede afinar más esos números?

S de T —Eso va a depender de finalmente cuántos hospitales se instalen, si son dos o tres, y de cuántas clínicas. Nosotros tenemos un plan de desarrollo a seis años para la totalidad de la zona que va avanzando de acuerdo con los requerimientos de los interesados en instalarse. Hoy tenemos interesados en instalarse para hacer el primer desarrollo, para abrir dos años después de aprobada la ley y otorgada la zona, que es una primera etapa de US$ 95 millones de inversión.

EC —¿Cuándo comienzan las obras?

S de T —Cuando se apruebe la modificación de la ley de zonas francas o ley de zonas temáticas, y se terminen de gestionar los expedientes, los permisos que están en curso, inmediatamente. Estamos prontos para empezar hoy las obras.

EC —Se lo pregunto porque puede resultar llamativo que un proyecto tan ambicioso todavía sea un gran signo de interrogación, que se esté anunciando ahora pero “vamos a ver si se concreta”.

S de T —El proyecto está pronto para iniciar las obras, para empezar a mover tierra, como decimos en la construcción, hoy. Estamos esperando las autorizaciones que están vinculadas con la aprobación de la ley de zonas francas.

EC —¿Qué horizonte temporal tenemos que manejar? ¿En qué fecha podría estar ya funcionando la primera etapa del proyecto y luego el proyecto ya completo?

S de T —Por las conversaciones que estamos teniendo con las autoridades, la ley podría ser aprobada en el curso del año que próximo, 2016. Los permisos para este tipo de desarrollo llevan algún mes, los permisos de construcción, los permisos que correspondan al Ministerio de Salud Pública. Estimamos que las obras podrían empezar a mediados de 2017 y que el primer sector podría estar abriendo entre mediados y fines de 2019.

Video de la entrevista

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Transcripción: María Lila Ltaif

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