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Entrevista central, viernes 22 de enero: Guido Manini Ríos

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NB —El miércoles, cerca de la medianoche, un individuo armado intentó ingresar al Batallón Florida –que se encuentra en Punta Rieles–, el militar encargado de controlar el área dio la voz de alto tres veces, tal como establece el protocolo, y como no se detenía preparó el fusil para realizar un disparo de advertencia. Finalmente la persona se fue corriendo y efectuó dos disparos en la huida.

Esto se dio solo 13 días después de que robaran del mismo batallón dos fusiles en un episodio que todavía no se aclaró y en el que resultó herido un soldado. ¿Qué análisis hace el Ejército de estos dos episodios?

GMR —Indudablemente esto marca que estamos viviendo una época distinta, en la cual las bandas de delincuentes se atreven a enfrentar incluso una unidad militar, a intentar entrar a una unidad militar. Hace un par de semanas, lamentablemente, por descuido, la falta de alerta de quienes estaban en el puesto generó el soldado herido y el lamentable robo de dos fusiles. A partir de ese hecho lamentable e injustificable se tomaron todas las medidas para que no se vuelvan a producir hechos de esa naturaleza. El otro día lo intentaron nuevamente, y encontraron a la gente con la alerta necesaria, como debió haber sido siempre. Pensamos que esto marca un cambio cualitativo en la osadía que tienen estas bandas de delincuentes, que para hacerse de un arma de guerra son capaces de atacar un puesto de guardia militar, cosa que en el pasado era impensable.

NB —Ambos episodios se están investigando. ¿En qué están esas investigaciones que está llevando adelante la fuerza?

GMR —En el primero está actuando la justicia militar, que va a aplicar lo que corresponda, el Código, la ley, todo, a los responsables, tanto a los que estaban en el puesto como a los responsables jerárquicos de la repartición, como marcan nuestras leyes. Es muy grave que haya ocurrido lo que ocurrió.

NB —¿Por dónde pasa la preocupación sobre todo por el primer episodio? Porque por un lado usted marca la osadía de los delincuentes que van a asaltar un batallón, pero por otro lado está la respuesta militar que en ese caso no estuvo a la altura de las circunstancias.

GMR —Eso, exactamente esa falta de respuesta es lo que está valorando la justicia militar, que en estos días se va a expedir, seguramente con procesamiento por la falta de reacción adecuada como debe existir de acuerdo con toda nuestra normativa. Tenemos miles de armas y decenas de reparticiones militares, que están todos los días expuestas y se toman todas las medidas. Se trata de ser muy celosos. Estos hechos ocurren una vez cada muchos años, lo cual marca que hay un real control permanente, pero a veces se baja la guardia, quien está en el puesto en vez de –no digo que haya sido lo que pasó acá, pero puede pasar– mirar para afuera mira para adentro y lo sorprenden, cosas que no pueden pasar. Eso ocurrió y se van a tomar todas las medidas. Está actuando la justicia militar, que va a actuar acorde con lo que prescriben las normas jurídicas.

NB —No es un problema de preparación del Ejército para enfrentarse a este tipo de criminales; en todo caso puede haber sido un tema de desatención, una cuestión circunstancial, pero no coyuntural.

GMR —Creemos firmemente que es un hecho puntual en el cual dos soldados bajaron totalmente la guardia, no estuvieron alertas, no estuvieron atentos a la consigna de su puesto y no vieron ingresar a una persona que entró hasta la propia garita donde estaban, y entró disparando, hiriendo a uno y encañonando al otro en la cabeza. Eso pasó porque no estaban con la alerta necesaria y eso es lo que la justicia va a sancionar de acuerdo con las leyes. Lamentablemente estos hechos cada tanto ocurren y son producto de la gente. Tenemos casi 15.000 integrantes y entre ellos tenemos gente que incurre en este tipo de desatenciones o de faltas que dejan malparada a una unidad militar. Pensamos que es un hecho puntual y que no se va a repetir en el futuro.

RA —Los dos fusiles de asalto Steyr que fueron robados el 6 de enero en el Batallón Florida son similares a las armas utilizadas el martes en el asalto a una sucursal del Banco República en La Paz. Según declaró a Montevideo Portal el jefe de Policía de Canelones, Ricardo Pérez, las armas deberían ser las mismas, pero esto no se podrá confirmar hasta incautarlas. Por otra parte, el diario El País informó ayer, basado en fuentes del MDN y el Ministerio del Interior, que la forma en la que los asaltantes manejaban el fusil hace pensar que están entrenados en el uso de armas de fuego y por eso no se descarta que en esa banda hayan actuado militares actuales o exmilitares, policías o guardias de seguridad. ¿Qué puede decirnos sobre esta hipótesis?

GMR —No puedo agregar mucho más. Son todas especulaciones, todo eso es probable. Es probable que esa arma que aparece en un registro sea una de las dos robadas, pero no es seguro, hasta que se tenga el arma en la mano no se podrá saber si es la misma. Por decir algo, hay hasta juguetes que son idénticos a las armas reales, puede ser cualquier cosa. Pero diría que sí es probable que sea una de las armas y que es probable que quien la opera haya sido en un momento soldado. Es probable, pero estamos hablando de especulaciones, recién se sabrá cuando se logre capturar la gente.

RA —Usted recién decía que esta coyuntura –que habla también de la mayor preparación que tienen los delincuentes para llevar a cabo este tipo de acciones– los hace tomar medidas extra. ¿En qué consisten esas medidas extra que han planteado en estos días a raíz de estos hechos?

GMR —En ajustar todas las medidas de alerta necesarias para que esto no pase. Si cada uno cumple con el celo en el servicio que nunca se debe perder, que siempre se debió tener, estas cosas no pasan.

RA —¿Con eso ya está? ¿No hay alguna medida nueva que hayan tomado, que hayan coordinado incluso con el Ministerio del Interior?

GMR —Se han tomado muchas medidas de índole pasiva, electrónica, personales, pero entenderá que no las puedo decir al aire.

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Transcripción: María Lila Ltaif

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