Entrevista central, viernes 27 de enero: Carlos Moreira

EC —La empresa está solicitando subsidios, subsidios voluminosos. Por ejemplo, en cuanto a la tarifa de la energía eléctrica. Pero no solo, con eso no alcanza. Varios actores del gobierno y de la industria han sostenido que hay problemas estructurales que complican mucho este caso, desde la nueva realidad en Argentina hasta el tipo de papel que se elaboraba en Fanapel, que no necesariamente responde a las necesidades que hay hoy en ese mercado en el mundo. ¿Se puede pensar entonces, en una industria papelera a largo plazo en Juan Lacaze?

CM —No sé, el otro día me comentaban algunas posibilidades de salida que hay. Yo no conozco a fondo el manejo empresarial de la empresa ni tampoco la realidad de los mercados. La producción china compite con ellos con precios mucho más bajos. Y planteaban algunas formas de salida. Creo que UTE le ha propuesto una tarifa diferencial, creo que un 25 %, 30 % más baja, pero con eso no alcanza. Yo confío en que pueda haber alguna salida, no sé el gobierno nacional en esa materia está dispuesto no sé si a subsidiar o puede subsidiar o no, no conozco eso a fondo. El gobierno departamental va a hacer todas las gestiones y los buenos oficios que sea menester realizar para que esto pueda subsistir, porque para Juan Lacaze sería un golpe muy muy duro que cerrara Fanapel. Veremos, confío en que pueda haber alguna salida.

EC —No lo veo seguro, no puede anunciar nada concreto.

CM —No, no puedo anunciar nada concreto. Además lo que tiene que ver con lo que puede hacer la Intendencia, lo que hace a los tributos, por ejemplo, no tiene ningún efecto importante. Lo que vamos a hacer son gestiones y poner toda nuestra voluntad para que eso se resuelva. Son temas que a nivel de DGI, de UTE, no sé, formas de promoción de la inversión que pueda hacer el gobierno nacional, que ha estado participando en esto, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Industria, el Ministerio de Economía y Finanzas. Acá tenemos una ley de promoción de inversiones que exonera determinados impuestos, no sé si con eso alcanza.

EC —Le pregunto por otro sector del departamento de Colonia clásico en esa zona del país y que ha estado atravesando por dificultades en los últimos tiempos. Me refiero a la lechería. Allí ha habido dos frentes de complicaciones, la actividad de los propios tamberos, por un lado, con los precios internacionales cómo habían caído y eso les producía un impacto obviamente en su negocio, pero además la realidad del cierre de la industria, Ecolat, etcétera. ¿Qué ha pasado en esta materia?

CM —En Colonia Suiza. Mi pueblo ha sido duramente golpeado, cerró Ecolat y cerró Presur, una industria gráfica muy importante. Ahí hay 500 puestos de trabajo, 500 familias que quedaron sin empleo. El sector lácteo muy golpeado por la caída de los precios internacionales. En el caso de Ecolat fue una mezcla de varias cosas, pero también la producción de queso artesanal ha sido golpeada y algunas industrias pequeñas en Colonia, no solo están esas industrias grandes lácteas, sino muchas pequeñas industrias, pero que han sobrevivido, la mayoría de ellas han sobrevivido en base al ingenio, al trabajo, a la iniciativa, a la inteligencia, y me parece que ahora está repuntando un poco los precios de algunos subproductos lácteos y confío en que el escenario va a ser mucho más favorable en los años que vengan. También nos ha golpeado eso, pero la gente aguanta, salvo esas industrias grandes, las pequeñas y medianas industrias de Colonia y la producción de queso artesanal siguen viven vivas. Algunos productores se han retirado, algunos se han dedicado a la carne y se han retirado del tema de la leche, pero Colonia tiene una larguísima tradición en esa materia. El valor agregado a la leche nace en Colonia, en Colonia Suiza, con la primera quesería allá por el siglo XIX. Ese amor el valor agregado de la producción láctea se mantiene. Le digo más, mi padre, mi abuelo y yo fuimos compradores de queso artesanal, tengo un enorme afecto por lo que es la producción lechera. Eso va a sobrevivir y sobrevive, en Colonia va a seguir con fuerza, no tengo dudas de que va a ser así.

EC —¿Y con la infraestructura de lo que fue Ecolat?

CM —Eso quedó ahí, no da la sensación de que por el momento pueda revivir. Era una firma peruana, una multinacional peruana y da la sensación de que tampoco hay demasiado interés hoy en volver a hacer funcionar eso. Había una firma norteamericana también ahí en la Boyada, en la ruta 1, en San José, a 30 kilómetros de Colonia Suiza, una empresa muy nueva, muy moderna, que también cerró. A veces las multinacionales no tienen el corazón de aguantar o las ganas de aguantar y se van rápidamente cuando las cuentas no cierran. A veces no pasa eso con las industrias locales, que tienen una mucho mayor capacidad de resistencia y una forma de pensar diferente. Confiemos en que el sector se va a mantener, no tengo ninguna duda de que se va a mantener.

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La transcripción de esta entrevista es un servicio de:
Facal & Cía., desde 1958 asesores en comercio exterior y aduanas

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Transcripción: María Lila Ltaif

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